Mensaje del Director General con motivo del
Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición

23 de agosto de 2002


Con su decisión de proclamar el 23 de agosto de cada año Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición, la UNESCO ha querido rendir tributo a esa lucha incansable de los esclavos por su liberación. La insurrección de la Isla de Santo Domingo (que comparten hoy en día Haití y la República Dominicana) en la noche del 22 al 23 de agosto de 1791 representó un golpe radical e irreversible para el sistema esclavista e inició el proceso de abolición de la trata transatlántica.


El día 23 de agosto brinda la ocasión de institucionalizar la memoria, de impedir el olvido, de expiar de algún modo este crimen contra la humanidad, de recordar una tragedia durante largo tiempo ocultada o mal conocida, y volver a otorgarle el lugar que le corresponde, habida cuenta de su carácter universal, en la conciencia de los hombres. Esta conmemoración, cuyos aspectos transcendentes son la verdad histórica, el desarrollo, la solidaridad y el fomento de la tolerancia y los derechos humanos, debe por tanto movilizar a todas las naciones y a la sociedad civil en su conjunto.


Así pues, teniendo en cuenta el deber de recordar, y determinada a promover el diálogo de las culturas y la comprensión entre los pueblos del mundo, principales objetivos del proyecto "La Ruta del Esclavo", la Conferencia General invitó a la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su 31ª reunión, a que proclamara el año 2004 "Año Internacional de Conmemoración de la Lucha contra la Esclavitud y de su Abolición", lo que enmarcará en un contexto más amplio este Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición. El año 2002 podrá ser la ocasión de destacar y reforzar las actividades del programa de educación y enseñanza relativas a "La Ruta del Esclavo" a través de la red de las Escuelas Asociadas, de poner en aplicación las recomendaciones de la Conferencia de Durban en materia de derechos humanos y lucha contra el racismo y, por último, de dar a este Día Internacional la importancia pedagógica, ética y cívica que merece mediante actividades de promoción y movilización de los medios de comunicación.


Les invito pues a realizar, promover y apoyar todas las actividades, en particular con los jóvenes, los profesores, los artistas y los intelectuales, que puedan contribuir a dar a conocer mejor la trata de esclavos y la esclavitud, favorecer la reflexión ética sobre su alcance y consecuencias, reservando una especial atención a las nuevas formas de esclavitud, y fomentar la solidaridad con los pueblos que la han sufrido.


Koichiro Matsuura