Comunicado
de prensa No.2002-103
LOS ARRECIFES
DE CORAL DEL PLANETA GOZAN DE MEJOR SALUD ¿POR MUCHO TIEMPO
TODAVÍA?
París, 11 de diciembre
- Un informe mundial recién publicado sobre el estado de
salud de los arrecifes de coral pone de manifiesto que han comenzado
a mejorar algunas de las zonas coralinas más afectadas
por el blanqueo masivo del bienio 1997-1998. Las mejoras más
importantes se han registrado en los arrecifes aislados que se
declararon zonas marinas protegidas (ZMP). No obstante, en el
informe se expresan temores con respecto al fenómeno de
El Niño, que ya había provocado un calentamiento
excepcional de la superficie del Pacífico tropical en el
bienio en cuestión, causando los más graves blanqueos
de bancos coralinos conocidos hasta ese entonces. El Niño
de este año está empezando a producir efectos y
se teme que frene la mejoría del estado de los arrecifes
de coral. Según el informe, los arrecifes coralinos no
sólo generan cada año unos 375 mil millones de dólares
en "bienes y servicios" (pesca, protección de
las costas, turismo, etc.), sino que además las condiciones
de vida de unos 500 millones de personas dependen total o parcialmente
de las barreras de coral que están sufriendo daños.
El informe, que consta de 378
páginas y se titula Estado de los arrecifes coralinos del
mundo en 2002, lo ha publicado el Instituto Australiano de Ciencias
del Mar (AIMS) y ha sido elaborado por la Red Mundial de Vigilancia
de Arrecifes Coralinos (GCRMN), en la que participan personas,
Estados, instituciones y organizaciones no gubernamentales de
más de 80 países. La Comisión Oceanográfica
Intergubernamental de UNESCO (COI) es uno de los organismos que
presta apoyo financiero y operativo a esa red. Desde 1998, la
GCRMN publica su informe cada bienio con la contribución
de 150 autores de más de 100 países.
El blanqueo se produce cuando
las colonias de corales calíferos expulsan las algas microscópicas
que viven en simbiosis con ellos, proporcionándoles con
ayuda del sol los nutrientes que necesitan a cambio de un refugio.
Basta con una elevación de un solo grado en la temperatura
del agua para que se empiece a producirse el proceso de blanqueo.
En 1997-1998, El Niño peor de todos los tiempos trajo consigo
un clima más caliente y seco en algunas partes del mundo,
lo cual provocó un blanqueo masivo de los arrecifes coralinos
que causó graves daños a un 16% de los existentes
en el planeta. Según el informe, hoy en día casi
la mitad de lo arrecifes dañados están mostrando
síntomas de "mejoría lenta o moderadamente
lenta". A lo largo de las costas de África Oriental
y de las Comoras, los corales se están instalando de nuevo
en los arrecifes, sobre todo en las zonas marinas protegidas que
la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) define como
zonas "reservadas por disposiciones legales u otros medios
eficaces para proteger el conjunto o una parte del medio ambiente
de las mismas". Asimismo, en zonas donde las actividades
humanas tienen menos repercusiones, por ejemplo en las Maldivas,
Lakshadweep (India) y Palao, se ha registrado "una mejoría
más sensible", según el informe.
En el Programa El Hombre y la biosfera
(MAB) de la UNESCO se hallan catalogados 21 arrecifes coralinos,
mientras que otros 15 se encuentran en la Lista del patrimonio
mundial, lo que supone que los Estados tienen la obligación
de protegerlos un mínimo y administrarlos de manera compatible
con el medio ambiente . En algunos de estos sitios, las comunidades
locales participan en la gestión ambiental de los arrecifes
y practican sistemas de pesca sostenibles.
No obstante, en otras partes del
mundo el panorama no se presenta de manera tan halagüeña.
En efecto, según el informe, la mejora de los arrecifes
es "tenue o apenas perceptible" en las costas de la
India, algunas partes Asia Sudoriental, las Seychelles y Sri Lanka.
Su mejoría se ve frenada por el nivel considerable del
movimiento de sedimentación, la contaminación de
los nutrientes, la pesca excesiva y las prácticas destructivas
de captura de peces que provocan el "estrés"
de los corales. En Asia Sudoriental, la crisis económica
de 1998 vino a añadirse a este "estrés",
cuando muchos habitantes de las ciudades retornaron a sus aldeas
costeras natales con la esperanza de poder vivir de los recursos
naturales. En muchos arrecifes, los pescadores locales siguen
utilizando dinamita y cianuro para efectuar sus capturas de pescado.
No obstante, hay algunas zonas de Asia Sudoriental y de África
oriental en las que las comunidades participan activamente en
la gestión y vigilancia de los arrecifes, gracias a las
campañas de sensibilización realizadas por organizaciones
no gubernamentales principalmente.
La mayor amenaza que se cierne
sobre los ecosistemas de los arrecifes coralinos es la que resulta
de la conjunción del "estrés" provocado
por las actividades humanas con el cambio climático. En
efecto, El Niño de este año podría menguar
otra vez la extensión de los arrecifes. Este fenómeno,
que antes sobrevenía cada 7 u 11 años, ha empezado
producirse con mayor frecuencia en los últimos decenios,
a causa del calentamiento del planeta probablemente. En una reunión
celebrada la semana pasada en la UNESCO, Clive Wilkinson, coordinador
mundial de la GCRMN en el Instituto Australiano de Ciencias Marinas
y redactor del último informe, manifestó que la
situación actual le inquietaba porque "ni siquiera
la mejor gestión ambiental de los arrecifes podría
impedir que éstos muriesen a causa del cambio climático;
no obstante, si se logra una gestión más eficaz,
sobre todo en materia de pesca, la mejoría de los arrecifes
podrá ser mayor más que hasta ahora".
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Se pueden pedir ejemplares del
informe al Instituto Australiano de Ciencias del Mar (AIMS) [http://www.aims.gov.au],
a la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) [http://www.iucn.org]
y a la Comisión Oceanográfica Intergubernamental
de la UNESCO [http://www.ioc.unesco.org].
Asimismo, se puede consultar en el sitio Internet "ReefBase":
http://www.reefbase.org
.
Sobre este tema también
se puede consultar la nueva guía en francés sobre
los arrecifes coralinos de las Reservas de Biosfera de la UNESCO,
así como de los sitios del Patrimonio Mundial y los de
la Convención de Ramsar, que lleva por título "Les
zones protégées des récifs coralliens
dans les instruments internationaux" [Las zonas protegidas
de los arrecifes coralinos en los instrumentos internacionales]
y ha sido publicada por Bernard Salvat, Jessica Haapkylä
y Muriel Schrimm (CRIOBE-EPHE, Moorea, Polinesia francesa). Se
pueden encargar ejemplares de esta guía a la UNESCO.
Para más
información, diríjanse a:
Peter Coles
Oficina de Información Pública - Sección
Editorial
Teléfono: +33 (0)1 45 68 17 10
Correo electrónico: p.coles@unesco.org