Comunicado
de prensa No.2002-106
LA EDUCACIÓN
ES LA CLAVE DEL FUTURO DEL AFGANISTÁN
París, 23 de diciembre -
Según las autoridades afganas encargadas de la educación
nacional, un millón y medio de niños en edad de
cursar la enseñanza primaria no pueden ir a la escuela
por falta de locales y maestros. El sábado 21 de diciembre,
al término de su primera reunión celebrada en la
Sede de la UNESCO en París, los miembros de la Alta Comisión
Afgana para la Educación señalaron que esta penuria
dramática puede hacer peligrar el frágil proceso
de paz y reconstrucción del país.
La Alta Comisión, creada
por iniciativa de Hamid Karzai, Presidente del Estado Islámico
de Afganistán, con el apoyo de la UNESCO, está integrada
por 23 miembros, entre los que figuran representantes del Ministerio
de Educación Nacional y especialistas afganos residentes
en el extranjero. A todos ellos se les ha encargado la elaboración
de un plan básico a largo plazo para reconstruir el sistema
educativo en Afganistán, lo cual se considera esencial
para el desarrollo y el bienestar futuros del país.
El Director General de la UNESCO,
Koichiro Matsuura, tras congratularse por esta iniciativa del
Presidente Karzai, ha señalado al respecto: "Hoy en
día, es necesario tener una visión de cuál
ha de ser el futuro de la educación en Afganistán,
y más concretamente es menester encontrar respuestas a
las siguientes preguntas: ¿Qué género de
educación se necesita en Afganistán? ¿Al
servicio de qué tipo de país ha de estar esa educación?
Las respuestas incumben a los propios afganos".
En los seis meses venideros, la
Comisión tendrá que elaborar un catálogo
de las necesidades inmediatas del país y de los problemas
que se plantean en materia de educación, proponer objetivos
en este ámbito, definir políticas y estrategias
educativas para revitalizar la enseñanza en el país,
determinar cómo se inscribirán esos principios en
la Constitución, recomendar medios para alcanzar los objetivos
previstos y, por último, proporcionar orientaciones para
la financiación a corto y largo plazo. La Comisión
presentará el fruto de sus trabajos a las autoridades afganas
el próximo mes de mayo.
En la apertura de la reunión,
el Ministro de Educación de Afganistán, Mohamed
Yunus Qanooni, destacó cuán urgentes eran todas
esas tareas. A este respecto, dijo: "Hay una auténtica
explosión de la demanda de educación, tanto en la
enseñanza primaria y secundaria como en la universitaria.
No podemos correr el riesgo de decepcionar a los niños
de la generación de la guerra y marginarlos del sistema
educativo, habida cuenta sobre todo su vulnerabilidad y del trauma
que han padecido. Además, los dirigentes del mañana
saldrán de sus filas".
El ministro destacó ante
la Comisión que el sistema escolar del país estaba
todavía por los suelos, pese a los esfuerzos considerables
desplegados para reactivar la educación y los notables
progresos realizados en poco tiempo. Más del 70% de las
infraestructuras escolares han sido destruidas. De los 5.063 edificios
escolares existentes, 3.525 necesitan reparaciones importantes.
Muchas escuelas carecen de agua potable, electricidad y servicios
higiénicos. Las clases se imparten en las aceras de las
calles, en tiendas de campaña o bajo los árboles,
pero con la llegada del invierno esos espacios no se podrán
utilizar. El año pasado acudieron a los centros escolares
tres millones de niños y, según el ministro, un
millón más intentará matricularse en marzo
de 2003, es decir, a comienzos del nuevo año escolar afgano.
En la universidad se matricularon
este año 24.000 estudiantes, pero es posible que su número
ascienda a 40.000 después de los exámenes de ingreso
que van a tener lugar dentro de unas semanas. El Ministro de Educación
Superior, Mohamed Sharif Fayez, declaró que "se carece
de medios para acogerlos en las aulas universitarias". Además,
advirtió que esta carencia podía desembocar en una
situación explosiva y se refirió a ello en estos
términos: "Los jóvenes han crecido, viendo
como los fusiles y las bombas se utilizaban como solución
para los problemas. Hay que mostrarles otro camino y brindarles
los medios para que construyan un futuro diferente. A este respecto,
la revitalización de la enseñanza superior es un
elemento clave no sólo para lo que ocurra en el futuro
en Afganistán, sino también para el propio país".
Aun cuando señaló
que las necesidades en materia de infraestructura constituían
una "prioridad absoluta", el Sr. Fayez insistió
en que también era vital crear capacidades y competencias
técnicas a todos los niveles del sistema educativo, formando
desde administradores hasta instructores de maestros. Una gran
parte de la labor que realiza la UNESCO en Afganistán se
centra en esta tarea.
En un mensaje dirigido a la Comisión,
el Presidente Hamid Karzaï dijo que el debate técnico
y los intercambios realizados entre expertos e intelectuales afganos
residentes en el extranjero, por un lado, y las autoridades nacionales,
por otro, eran la mejor manera de definir los problemas y encontrar
soluciones para las dificultades con que tropieza la nación
afgana.
La UNESCO se encargará de
financiar la secretaría de la Comisión, con sede
en Kabul, hasta que este organismo ultime sus trabajos en mayo
próximo. Koichiro Matsuura ha hecho un llamamiento a la
comunidad internacional para que contribuya a la reconstrucción
y al desarrollo de la educación en Afganistán, aportando
la ayuda técnica, financiera y material necesarias. A este
respecto, ha dicho: "Una nación instruida siempre
tendrá un futuro".
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