Comunicado
de prensa n° 2002-24
TERRORISMO Y
MEDIA
Celebración
en Manila el 3 de mayo del Día Mundial de la Libertad de
Prensa
París, 29 de abril - En
los últimos años, los media y sus profesionales
han pagado un elevado tributo al terrorismo. En Argelia, los Balcanes,
Colombia, España y Filipinas se ha tratado de imponer silencio
a decenas de periodistas con intimidaciones, raptos y asesinatos.
Además, últimamente se ha prestado una creciente
atención a otra vertiente de la relación entre los
media y el terrorismo, a saber: ¿Representan una nueva
amenaza para la libertad de prensa las medidas que se han adoptado
desde el 11 de septiembre de 2001 para combatir el terrorismo?
Este año el tema del Día
Mundial de la Libertad de Prensa, que se celebrará el 3
de mayo en Manila, será precisamente "El terrorismo
y los media".
Con motivo de esta celebración,
la Presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, y el Director
General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, descubrirán una
placa conmemorativa en Manila para honrar la memoria del periodista
del Wall Street Journal, Daniel Pearl, cuyo asesinato el pasado
mes de febrero conmovió al mundo entero y atrajo la atención
sobre los peligros que corren los periodistas que realizan una
labor de investigación sobre el terrorismo internacional.
Sigue siendo muy elevado el número
de profesionales de los medios informativos que mueren en zonas
de conflicto o que son el blanco de asesinatos individuales. Aunque
algunos pierden la vida por verse atrapados entre dos fuegos o
por la explosión de minas, la mayoría son asesinados
después de haber sido identificados como periodistas, según
afirma Reporteros sin Fronteras (RSF), una organización
no gubernamental con sede en Francia.
Si bien es cierto que muchos perecen
a manos del ejército o la policía, está aumentando
el número de los que son víctimas de otras fuerzas,
por ejemplo separatistas vascos de la ETA, integristas argelinos,
guerrilleros y grupos paramilitares colombianos, bandas de rebeldes
de Sierra Leona y otras facciones armadas.
Según RSF, de los 243 periodistas
que fallecieron entre 1992 y 2001 (1) en zonas de conflicto, 176
fueron asesinados. Por otra parte, Abdul Waheed Khan, Subdirector
General de la UNESCO para la Comunicación e Información,
señala que el 95% de las violencias perpetradas en el mundo
contra los periodistas permanecen impunes.
Los acontecimientos del 11 de
septiembre y la lucha contra el terrorismo han suscitado nuevas
inquietudes con respecto a la libertad de prensa. Se han emitido
muchas críticas por as
repercusiones que pueden tener en la labor de los media las distintas
medidas legales y legislativas y otras que se han anunciado, propuesto
o adoptado entre otros países, en Australia, Canadá,
Chipre, Estados Unidos de América, Francia, India, Jordania,
Reino Unido, Uganda, Zimbabwe y la Unión Europea.
Además, en algunos casos
el clima de inseguridad provocado por los atentados del 11 de
septiembre y la subsiguiente guerra declarada al terrorismo han
ofrecido a los gobiernos la posibilidad de adoptar medidas restrictivas
que estaban proyectadas desde bastante tiempo atrás.
Algunas de las medidas adoptadas
o previstas limitan el "derecho a estar informado",
por ejemplo el hecho de que los organismos gubernamentales retiren
de la circulación informaciones que anteriormente eran
accesibles al público. A este respecto, la Columbia Journalism
Review señala que las normas para los reportajes de guerra
establecidas por el Pentágono "durante la campaña
de Afganistán han sido más estrictas que nunca".
También se han tomado medidas
para limitar la salvaguarda de la intimidad en las comunicaciones
privadas en Internet, llegándose incluso a restringir la
utilización de medios informáticos de cifrado destinados
a proteger el correo electrónico de particulares, grupos
de defensa de los derechos humanos y media, a fin de facilitar
la intervención de sus líneas por parte de las autoridades.
No obstante, los obstáculos
erigidos contra la libertad de prensa no se limitan exclusivamente
a esas medidas legislativas y otras. Según Article 19,
una organización establecida en el Reino Unido y dedicada
a observar el estado de la libertad de prensa, "los organismos
oficiales han adoptado medidas que restringen directamente la
libertad de expresión e información y frenan indirectamente
la libertad de expresión".
Los llamamientos al patriotismo
se pueden utilizar para amordazar a los media independientes y
disuadir a los periodistas de que critiquen las políticas
o decisiones gubernamentales. Según la Federación
Internacional de Periodistas (FIP), en Estados Unidos algunos
profesionales "se han encontrado con que se espera de ellos
que, antes que periodistas, sean patriotas por encima de todo".
La propaganda y la difusión
deliberada de desinformación, que son prácticas
normales en tiempos de guerra, están reduciendo la aptitud
de los media para suministrar una información imparcial
y exacta.
La autocensura redunda sobre todo
en perjuicio de la capacidad de los periodistas para buscar y
publicar informaciones. En algunos casos está provocada
por el miedo a ir en contra de la opinión pública
y de los propietarios de los media y en otros casos por el temor
a las represalias.
En una ponencia que va a ser presentada
en la conferencia de la UNESCO sobre media y terrorismo (Manila,
1-2 de mayo), Jean-Paul Marthoz, encargado de la información
en Europa de la Human Rights Watch, una organización no
gubernamental, alude en estos términos al hecho de que
la guerra contra el terrorismo representa una prueba para la prensa:
"Contrariamente a las declaraciones
autorizadas de los historiadores revisionistas del periodismo
de guerra, la libertad de prensa y la libertad de expresión
representan una ventaja, y en modo alguno un obstáculo,
en situaciones de emergencia. Como lo demuestra la historia de
las guerras de Viet Nam y Argelia, en la mayoría de los
casos la mentira y la autocensura carecen de sentido y contribuyen
a crear los desastres nacionales que se pretenden evitar. Así
como el capitán de un buque no puede someter a prueba su
navío cuando el mar está en calma, de la misma manera
la libertad de prensa necesita ser sometida a prueba en plena
tormenta, cuando estamos desorientados y se apodera de nosotros
la angustia".
Todas estas cuestiones, así
como la necesidad de reforzar la seguridad de los corresponsales
de guerra, se abordarán en la conferencia de la UNESCO
que se celebrará del 1º al 2 de mayo en el Westin
Philippine Plaza de Manila, como preludio a la celebración
del Día Mundial de la Libertad de Prensa. La conferencia
se centrará sobre todo en las repercusiones del terrorismo
en los media del mundo entero. Entre los temas debatidos figurarán:
los acontecimientos del 11 de septiembre y sus consecuencias para
la libertad de información; los problemas que plantea la
cobertura informativa sobre el terrorismo; y la seguridad de los
periodistas que realizan su cometido profesional en situaciones
de conflicto.
Participarán en la conferencia
periodistas que se ven expuestos a los peligros del terrorismo
y la violencia en su trabajo diario, así como representantes
de importantes organizaciones internacionales profesionales y
organizaciones no gubernamentales de defensa de los derechos civiles
como Human Rights Watch, la Federación Internacional de
Periodistas, el World Press Freedom Committee, el Comité
para la Protección de Periodistas, Reporteros sin Fronteras
y la Asociación Mundial de Periódicos.
Esta conferencia y la celebración
del Día Mundial de la Libertad de Prensa pondrán
en primera plana de la actualidad la importancia que reviste la
independencia de los media. El Día de la lucha por la libertad
de la prensa que se celebrará el 3 de mayo en el mundo
será también una ocasión para rendir un homenaje
especial a Geoffrey Nyarota, director del único órgano
de prensa independiente de Zimbabwe, The Daily News, cuyo combate
por la libertad ha sido galardonado con el Premio Mundial UNESCO/Guillermo
Cano de Libertad de Prensa.
***
1El texto de RSF y las otras comunicaciones
preparadas para la conferencia de Manila se pueden consultar en
la siguiente dirección Internet:
http://www.unesco.org/press-freedom-day/
Entre esas comunicaciones figuran estudios monográficos
sobre Colombia, Filipinas, País Vasco (España) y
Chechenia, y también un documento sobre la protección
de los periodistas que desempeñan su cometido profesional
en zonas de conflictos armados.
***
Contactos con la
prensa: en París, Roni Armelan Teléfono: +33 (0)1
45 68 16 50
o Isabelle le Fournis Teléfono: +33 (0)1 45 68 17 48
Oficina de Información
Pública de la UNESCO
En Manila:del 30 de abril al 4 de mayo: 632 551-5555