Comunicado
de prensa n° 2002-25
MENSAJE CONJUNTO
CON MOTIVO DEL DÍA
MUNDIAL DE LA LIBERTAD DE PRENSA
3 de mayo de 2002
París, 30 de abril - Con motivo del Día Mundial
de la Libertad de Prensa, el Secretario General de las Naciones
Unidas, Kofi A. Annan, el Director General de la UNESCO, Koichiro
Matsuura, y la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos, Mary Robinson, han hecho público el siguiente
mensaje:
Este año, el Día
Mundial de la Libertad de Prensa se dedica a la cuestión
del terrorismo y la libertad de los medios de información.
Sobre todo, se dedica a los periodistas valientes que corren riesgos
graves en el ejercicio de su profesión y a veces pagan
el empeño con la vida.
En cada uno de los dos últimos años, más
de 50 periodistas han muerto mientras informaban sobre conflictos
violentos. Cada vez más, tales muertes no son resultado
de los accidentes de la guerra sino de una acción dirigida
deliberadamente contra los periodistas por los que desean impedir
la exposición de sus actividades delictivas, corruptas
o terroristas por los medios de información. El destino
cruel de Daniel Pearl, para citar un solo caso trágico,
demuestra lo peligrosa que puede ser la profesión de periodista.
La amenaza del terrorismo para la libertad e independencia de
los medios de información puede ser directa e indirecta.
A menudo el terrorismo incluye ataques violentos contra periodistas
y editores, entre ellos asesinatos, secuestros, torturas y ataques
de las oficinas de los medios de información con bombas.
Aborrecemos esa violencia. Los periodistas tienen derechos humanos
como todas las demás personas, derechos que no han perdido
por haber elegido su profesión.
La amenaza indirecta del terrorismo tiene dos aspectos principales.
Primero, trata de intimidar, de infundir miedo y sospecha y de
silenciar toda voz con la cual no está de acuerdo - un
clima contrario al ejercicio de los derechos y libertades. Segundo,
el terrorismo puede provocar reacciones estatales que conducen
a la adopción de leyes, reglamentos y formas de vigilancia
que socavan los mismos derechos y libertades que una campaña
antiterrorista dice defender. De hecho, en nombre del antiterrorismo
pueden ponerse en peligro principios y valores que han tardado
decenios y tal vez siglos en establecerse.
Las libertades fundamentales, los derechos humanos y las prácticas
democráticas son las mejores garantías de la libertad.
Esta protección debe abarcar la libertad de prensa y la
libertad de expresión como bienes en sí mismos y
como medios de lucha contra el terrorismo. El mayor servicio que
los medios de información pueden prestar en la lucha contra
el terrorismo es actuar libre, independiente y responsablemente.
Esto significa que no deben dejarse amedrentar por las amenazas
ni convertirse en mero portavoz de sentimientos patrióticos
o de opiniones que inflaman los ánimos. Los medios de información
deben buscar y publicar la verdad; presentar información
y opiniones imparcialmente; considerar con cuidado sus palabras
e imágenes; y mantener normas elevadas de conducta profesional.
Además, una prensa responsable es una prensa autorregulada.
Se debe resistir a la tentación de imponer una regulación
estatal estricta a los medios de información.
El Día Mundial de la Libertad de Prensa reafirmamos que
la libertad de prensa es un elemento indispensable de la libertad
de expresión que es derecho inalienable de cada persona
y uno de los fundamentos del progreso humano.
Kofi A. Annan
Secretario General de las Naciones Unidas
Koïchiro Matsuura
Director-General
de la UNESCO
Mary Robinson
Alta Comisionada
de las Naciones Unidas
para los Derechos Humanos