Comunicado
de prensa No.2002-38
LA UNESCO BUSCA
LA ADHESIÓN DE LAS AMÉRICAS
A SU CONVENCIÓN DE PROTECCIÓN
DEL PATRIMONIO CULTURAL SUBACUÁTICO
París, 13 de junio - Se
calcula que los restos de más de tres millones de navíos
y sus cargamentos yacen en el fondo del mar en distintos lugares
del mundo. Monumentos históricos como el Faro de Alejandría
(Egipto) o ciudades enteras como Port Royal (Jamaica), han desaparecido
bajo las aguas. Esos tesoros sumergidos atraen a saqueadores profesionales,
que, utilizando tecnologías cada vez más sofisticadas,
llevan a cabo un pillaje sistemático de ese patrimonio
cultural.
Con el objetivo de preservar todo
este patrimonio cultural subacuático y poner coto al saqueo
de pecios con fines comerciales, el Sector de Cultura de la UNESCO
y su Oficina para el Caribe organizan del 17 al 20 de junio en
Kingston (Jamaica) una reunión para sensibilizar a los
Estados de la región sobre la importancia de ratificar
la Convención de la UNESCO sobre la Protección del
Patrimonio Cultural Subacuático.
Adoptada el 2 de noviembre de 2001,
esta Convención protege "todos los rastros de existencia
humana que tengan un carácter cultural, histórico
o arqueológico, que hayan estado bajo el agua, parcial
o totalmente, de forma periódica o continua, por lo menos
durante 100 años". Sin embargo, como recalca Mounir
Bouchenaki, Subdirector General de la UNESCO para la Cultura,
"la existencia de la Convención no es suficiente.
Necesitamos que 20 Estados la ratifiquen para que entre en vigor".
A la cita de Kingston acudirán
cerca de 150 delegados y expertos de medio centenar de países,
especialmente de América Latina y el Caribe, región
que, por su pasado histórico, alberga un patrimonio subacuático
de una extraordinaria riqueza. Así, las investigaciones
de arqueología submarina realizadas durante diez años
en el sitio de Port Royal, por ejemplo, han brindado a los científicos
una ocasión única para estudiar el urbanismo, la
arquitectura y la vida cotidiana en el siglo XVII, antes del maremoto
que sumergió la ciudad en 1692. Bermuda, cuyas riquezas
sumergidas atraían recientemente además de arqueólogos,
a empresas de buceo que rescataban los tesoros con fines comerciales,
ya ha comenzado a adoptar su legislación para poner coto
a la piratería.
En la bahía de Montevideo
(Uruguay), se produjeron más de 200 naufragios importantes
entre 1772 y 1930. Entre las naves siniestradas se encuentran
fragatas, bergantines, corbetas, vapores y barcas que unían
el estuario del río de la Plata con el Norte de América
o transportaban pasajeros entre Uruguay y Argentina. Por todo
ello, "espero que los Estados Miembros de la UNESCO en esta
región estarán entre los primeros en dar el paso"
hacia la ratificación, añade Bouchenaki.
Aunque la nueva Convención
da prioridad a la conservación de todo ese patrimonio in
situ, es decir, bajo el mar, y prefiere la prospección
no dañina a la recuperación de los objetos, pretende
también asegurar su protección en caso de que sean
conducidos a tierra firme. Los Estados que la adopten deberán
restringir las actividades de los cazadores de tesoros e imponer
"sanciones a toda infracción". El instrumento
jurídico prevé también que los "Estados
partes tomen medidas para impedir la entrada en su territorio,
el comercio y la posesión del patrimonio cultural subacuático
exportado ilícitamente y/o recuperado".
Otras de sus disposiciones instan
a los Estados a alentar "un acceso responsable e inofensivo
del público" a los sitios que contengan patrimonio
subacuático y subrayan la necesidad de sensibilizar al
público sobre su importancia y significado. En este sentido,
en la cita de Kingston se expondrán las posibilidades de
promover la formación de arqueólogos especializados
en excavaciones submarinas con miras a crear parques arqueológicos
submarinos allí donde sea posible.
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Algunos ejemplos de la riqueza
del patrimonio cultural subacuático
· Se calcula que en los
fondos oceánicos se hallan diseminados más de tres
millones de navíos naufragados sin localizar.
· Se estima que desde 1500 se han hundido más de
65.000 barcos frente a las costas de América del Norte.
· Los expertos calculan que en el área que rodea
las islas Azores (Portugal) hay unos 850 buques hundidos, entre
los que se cuentan 90 galeones españoles y 40 navíos
portugueses.
· En el Dictionary of Disasters at Sea se enumeran los
naufragios de 12.542 buques mercantes, de pasajeros y de guerra,
ocurridos entre 1824 y 1962.
· Ciudades enteras han sido engullidas por las olas, por
ejemplo Port Royal (Jamaica) que fue víctima de un maremoto
en 1692.
· Entre los vestigios de
antiguas civilizaciones cubiertos hoy en día por las aguas,
figuran el Faro de Alejandría y numerosos poblados neolíticos
en el área del Mar Negro.
Patrimonio cultural subacuático:
interés científico y valor comercial del pillaje.
· Las excavaciones arqueológicas
realizadas en la aguas de la península del Labrador (Canadá)
para recuperar un galeón español del siglo XVI tripulado
por vascos, exigieron 14.000 horas de buceo y suministraron información
suficiente para redactar un informe de 4.000 páginas.
· La exposición del pecio del navío Wasa
atrae cada año a Suecia a unos 750.000 visitantes y genera
un promedio diario de 300 dólares por turista en beneficio
de la economía nacional.
· El Museo Marítimo de Australia recibe cada año
250.000 visitantes.
· Las meticulosas excavaciones arqueológicas realizadas
para rescatar el pecio del Pandora, un navío que naufragó
frente a las costas de Australia en 1791, aportó un gran
cúmulo de conocimientos sobre el motín del Bounty
y la persecución de los amotinados.
· En 1985, un buscador de tesoros norteamericano descubrió
mercancías por valor de 400 millones de dólares
en el pecio de un galeón español que naufragó
en 1622 entre los cayos de Florida.
· Por lo menos seis empresas internacionales dedicadas
a la búsqueda de tesoros están realizando actividades
en Portugal, con vistas a explotar la inmensa riqueza del patrimonio
cultural sumergido frente a las costas de este país.
· En Filipinas, los buscadores de tesoros contratan periódicamente
a los pescadores nativos para rastrear en el fondo del océano
los restos de naufragios de galeones españoles.
· En 1974, una serie de estudios puso de manifiesto que
ya se habían saqueado todos los pecios conocidos que estaban
sumergidos frente a las costas de Turquía.
· En 1986, la porcelana y el oro rescatados de un navío
holandés hundido en el Mar de China Meridional alcanzaron
un precio de 16 millones de dólares en una subasta de Christie's.
· En 1992, un cargamento recuperado de un barco hundido
frente a las costas de Vietnam se vendió en pública
subasta por unos 7,2 millones de dólares.
· Gracias a la importantes excavaciones subacuáticas
efectuadas frente a la costa de Bodrum (Turquía) se triplicó
la población de esta localidad, consolidando su posición
de sitio turístico de los más frecuentados del país.
· Hasta la fecha más de 4 millones de personas han
visitado en Portsmouth (Gran Bretaña) el pecio del navío
Mary Rose.
· Los arqueólogos que rescataron el Mary Rose efectuaron
entre 1979 y 1982 veintiocho mil operaciones de buceo, cuyo costo
ascendió a 2,8 millones de dólares.
· El 11 de octubre de 1982 sesenta millones de telespectadores
presenciaron en directo cómo se extraían del fondo
del mar las 580 toneladas del pecio del Mary Rose.
· En 1999, unos buscadores de tesoros localizaron en el
fondo del Mar de China Meridional un junco que contenía
300.000 piezas de porcelana, al que se denominó el "Titanic
Chino" a causa de su gran tamaño. Movidos exclusivamente
por el afán de lucro, incitaron a inversionistas a participar
en el rescate del navío.
Más información:
http://www.unesco.org/culture/legalprotection
Un kit de información
puede descargarse en la siguiente dirección electrónica:
http://www.unesco.org/culture/legalprotection/water/html_sp/index_sp.shtml
Contactos: Lucía
Iglesias Kuntz
Oficina de Información Pública, Sección Editorial
Tel: (+33) (0)145 68 47 28.
En Kingston: Olatz Landa: Tel: (+1) (809) 929 70879