Comunicado
de prensa No.2002-60
TRAS LAS INICIATIVAS
DE PAÍSES CLAVES EN EL MERCADO DEL ARTE, LA UNESCO LLAMA
A LA ACEPTACIÓN UNIVERSAL DE LA CONVENCIÓN DE 1970
París, 9 de septiembre -
El Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, se felicitó
hoy de la ratificación por parte de Japón de la
Convención de 1970 sobre las medidas que deben adoptarse
para prohibir e impedir la importación, la exportación
y la transferencia de propiedad ilícitas de bienes culturales.
Esta aceptación sigue de cerca a la del Reino Unido y precede
a la de Suiza, prevista para 2003, todas ellas fundamentales para
la lucha contra el tráfico ilícito de obras de arte.
"La adhesión de países
como Gran Bretaña y Japón, así como la anunciada
por Suiza son fundamentales, dado el papel importante que desempeñan
en el mercado del arte. Solicito a todos los Estados concernidos
que sigan estos ejemplos y acepten a su vez este texto esencial",
declaró Matsuura, que concluyó: "El ejemplo
afgano nos recuerda que cada obra de arte contiene una parcela
del alma de una nación, y que el renacimiento de un país
pasa también por la reapropiación de las obras de
arte que le fueron robadas".
El gobierno japonés depositará
el instrumento de ratificación a las 15h00 en la sede de
la UNESCO. La Convención de 1970 entrará en vigor
en Japón tres meses después de la fecha de depósito,
es decir, el 9 de diciembre de 2002.
La Convención, adoptada
por la Conferencia General de la UNESCO en noviembre de 1970,
constituyó el primer instrumento jurídico mundial
de protección del patrimonio cultural mobiliario contra
el saqueo, la venta ilegal, así como contra toda asimilación
de un bien cultural con una mercancía ordinaria. A los
93 Estados partes de la Convención se añaden ahora
el Reino Unido (que depositó su instrumento de aceptación
el 1º de agosto de 2002) y Japón, así como
Suiza, que lo hará en principio en 2003, tres plazas de
importancia primordial en el mercado mundial de obras de arte.
Una de las iniciativas emprendidas
por la UNESCO en el marco del actual Año de las Naciones
Unidas del Patrimonio Cultural es precisamente una campaña
de movilización para alcanzar la ratificación universal
de sus convenciones relativas al patrimonio cultural, en particular
la de 1970. Actualmente, el robo y el tráfico ilícito
de bienes culturales son producto de bandas criminales cuyas redes
se extienden sin respetar fronteras y cuyos medios técnicos
y financieros no cesan de aumentar. Este tráfico de arte
es un problema internacional que afecta a todos los Estados, por
lo que erradicarlo requiere un esfuerzo mundial. Cuantos más
Estados suscriban la Convención, más eficaz será
ésta.
En este sentido, la INTERPOL, que
colabora con la UNESCO en la lucha contra este flagelo, estima
que el tráfico ilícito de obras de arte es, junto
al de armas y al de drogas, uno de los más lucrativos del
mundo. Aunque es difícil determinar una cifra exacta, se
estima que las pérdidas anuales superan los cinco mil millones
de dólares, sin contar la pérdida "cultural",
en particular de óleos de Brueghel, Vlaminck, Goya, Tiziano
o Turner actualmente desaparecidos. En 2000, esta organización
policial registró más de 27.000 robos en Italia,
3.000 en Rusia y 1.000 en Grecia, entre otros. Y el fenómeno
afecta también a países en desarrollo: 122 robos
en México, 221 en Ecuador, 59 en Argentina, etc.
Para que la lucha contra el tráfico
de bienes culturales sea eficaz, no debe limitarse a promover
la restitución de objetos robados o exportados ilegalmente
que se haya logrado recuperar. También debe garantizar
una prevención adecuada: como abundan las excavaciones
y las exportaciones ilícitas, es primordial que los Estados
adopten legislaciones que reglamenten las actividades arqueológicas,
la importación y la exportación de bienes culturales
y que dispongan de inventarios y sistemas de seguridad eficaces
que faciliten el trabajo de los servicios de aduanas y de la policía.
Por último, cabe mencionar
que la UNESCO no está sola en esta lucha. Además
de INTERPOL, tiene socios como el Consejo Internacional de Museos
(ICOM), el Instituto Internacional para la Unificación
del Derecho Privado (UNIDROIT) y la Organización Mundial
de Aduanas.
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Más información: http://www.unesco.org/culture/legalprotection
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