MÁS DE
70 PAÍSES CORREN EL RIESGO
DE NO ALCANZAR LA EDUCACIÓN PARA TODOS
Londres, 13 de noviembre - Son
83 países los que van camino de lograr que la Educación
para Todos (EPT) sea una realidad de aquí al año
2015, es decir, dentro del plazo establecido por el Foro Mundial
sobre la Educación que se celebró en Dakar (Senegal)
hace dos años y medio. No obstante, si persisten las tendencias
actuales, hay también más de 70 naciones que no
alcanzarán ese objetivo, e inclusive algunas de ellas experimentarán
una regresión. Esta es la conclusión a la que se
llega en el Informe Mundial 2002 sobre el Seguimiento de la Educación
para Todos - ¿Va el mundo por buen camino?, que se ha presentado
hoy en Londres, en el transcurso de una conferencia de prensa
organizada por la UNESCO.
El Profesor Christopher Colclough,
eminente especialista británico en educación y desarrollo
que ha dirigido la elaboración de ese documento, ha declarado
lo siguiente: "Este informe pone de manifiesto que muchos
países están realizando progresos satisfactorios
en la consecución de los objetivos fijados en el Foro de
Dakar, mientras que otros no logran adelantos suficientes. Esta
situación confirma el diagnóstico formulado en Dakar,
a saber: el logro de los objetivos de la Educación para
Todos sigue siendo una quimera en una serie de países en
los que vive la tercera parte de la población mundial.
En el Foro de Dakar se convino
en fijar seis objetivos que se consideraron fundamentales, financieramente
asequibles y realizables, a condición de que la comunidad
internacional contrajera un sólido compromiso con su realización
y se mostrara decididamente resuelta a alcanzarlos. Esos objetivos
son: velar por que se amplíe, de aquí al año
2015, el acceso a la educación de todos los niños
en edad de ir a la escuela, a fin de que puedan cursar por completo
estudios primarios gratuitos de calidad aceptable; suprimir las
disparidades entre los sexos en la escuela; reducir a la mitad
el número de adultos analfabetos; extender los cuidados
dispensados a la primera infancia, así como la educación
preprimaria; dar más oportunidades de aprendizaje a los
jóvenes y adultos; y, por último, mejorar la calidad
de la educación en todos sus aspectos.
Según el Informe Mundial
2002, es posible que 28 países que agrupan el 26% de la
población mundial no logren alcanzar ninguno de los tres
objetivos mensurables fijados en Dakar: la universalización
de la enseñanza primaria, la igualdad entre los sexos y
la reducción del índice de analfabetismo en un 50%.
Los dos tercios de esos países pertenecen a la región
del África Subsahariana, aunque también se
cuentan entre ellos la India y el Pakistán.
Otros 43 países más, en los que se concentra el
35,6% de la población mundial, corren el riesgo de no cubrir
uno de esos tres objetivos por lo menos.
En el Informe también se
señala que, al ritmo de avance actual, es poco probable
que 57 países consigan la universalización de la
enseñanza primaria (véanse los cuadros reproducidos
al final del presente comunicado). Además, se ha registrado
incluso una retroceso en 41 países de este grupo, en el
que figuran algunos Estados de Europa Central y Oriental.
La meta de lograr la igualdad entre los sexos se supone que debería
alcanzarse en 2005. A este respecto, el Informe señala
que la matriculación de las niñas en las escuelas
aumentó en todas las regiones del mundo en los años
noventa, de tal manera que 86 países ya han logrado la
paridad entre niños y niñas, y otros 35 más
están a punto de conseguirla. Sin embargo, quedan todavía
31 naciones que corren el riesgo de no poder cubrir este objetivo
ni tan siquiera en el año 2015. Por último, si no
se despliegan muchos esfuerzos, en 2015 serán 79 los países
que no habrán conseguido reducir a la mitad sus índices
de analfabetismo. Entre ellos se contarán cuatro de los
Estados más poblados del planeta: Bangladesh, China, India
y Pakistán, que de por sí solos suman el 61% de
los adultos analfabetos del mundo.
En el Informe también se
saca la conclusión de que el costo de la Educación
para Todos se ha subestimado, porque no se han tomado en cuenta
el elevado gravamen que el SIDA y los conflictos suponen para
la educación. Según el Informe, sólo el SIDA
va a provocar un aumento de 975 millones de dólares en
la factura anual que será menester pagar para conseguir
la universalización de la enseñanza primaria. Asimismo,
hay 73 países del mundo que padecen crisis internas o se
hallan empeñados en una labor de reconstrucción
subsiguiente a un conflicto, lo cual aumenta considerablemente
los gastos necesarios para lograr la Educación para Todos.
Además, según se expone en el Informe, por la historia
reciente se puede inferir que en el próximo decenio cuatro
o cinco países por lo menos se van a ver confrontados a
situaciones de emergencia de gran envergadura y complejidad en
el plano humanitario.
Para sufragar todos esos gastos,
en muchos países será necesario llevar a cabo hondas
reformas educativas y económicas, aumentando considerablemente
al mismo tiempo los recursos presupuestarios asignados a la educación
básica. Sin embargo, también será necesario
aumentar la ayuda externa para reducir la disparidad en materia
de recursos financieros. Las estimaciones anteriores de la ayuda
externa han resultado ser inferiores en un 50% respecto de las
necesidades reales actuales. En efecto, según el Informe,
tan sólo la consecución de la universalización
de la enseñanza primaria y de la igualdad entre niños
y niñas necesitará 5.600 millones de dólares
suplementarios. En el Informe se muestra claramente la alarmante
disminución del monto real de la ayuda global al desarrollo
y de la destinada específicamente a la educación
entre 1990 y 2001 (véanse los cuadros mencionados). El
documento dice que ese brusco descenso de la ayuda lo han provocado
los conflictos, la incapacidad de las instituciones nacionales
para absorber los fondos con premura y la renuncia de algunos
gobiernos a reformar sus políticas y sistemas de educación.
El Informe se plantea interrogantes
sobre algunos aspectos de los programas de asistencia, que suministran
ayuda presupuestaria a los países que poseen estrategias
bien planeadas de reducción de la pobreza y planes fiables
de Educación para Todos. Este enfoque plantea el problema
de que se suele ser proclive a recompensar a los países
de culturas y tradiciones políticas estables y desarrolladas,
excluyendo a otros países que necesitan ayuda mucho más
apremiante. En el Informe se dice que esta situación "se
debe invertir y, en vez de prestar escasa atención a los
países con contextos políticos menos sólidos,
la comunidad internacional debe, al contrario, mostrarse mucho
más solícita con ellos".
Otro factor que obstaculiza la
consecución de los objetivos establecidos en Dakar es la
penuria de docentes que se avecina. Según el Informe, para
conseguir la universalización de la enseñanza primaria
de aquí a 2015 se necesitarán entre 15 y 35 millones
de docentes más. Tan sólo el África Subsahariana
necesita 3 millones de maestros suplementarios. Al revés
de lo que ha ocurrido en otras partes del mundo, en esta región
la proporción de alumnos por docente ha aumentado en los
últimos años hasta alcanzar un promedio de 40 niños
por maestro, mientras que en América Latina y el Caribe,
Asia Oriental y el Pacífico, y los Estados Árabes
y el Norte de África la proporción global es
de 25 alumnos por docente.
El Informe Mundial sobre el Seguimiento
de la Educación para Todos, que se publica anualmente en
el contexto del seguimiento del Foro de Dakar, es fruto de la
labor realizada por un equipo internacional independiente radicado
en la sede de la UNESCO en París (Francia). Cuenta con
una financiación conjunta de la UNESCO y de organismos
multilaterales y bilaterales, y además se beneficia del
asesoramiento de un consejo de redacción internacional.
El Director General de la UNESCO,
Koichiro Matsuura, ha declarado lo siguiente: "El Informe
Mundial de Seguimiento es un instrumento indispensable para el
movimiento en pro de la Educación para Todos en su conjunto.
La supervisión cuidadosa y precisa de los avances hacia
el logro de sus objetivos no sólo tiene que ser el cimiento
de un mejor entendimiento, sino la base de una acción más
eficaz. Al suministrar datos fiables, análisis rigurosos
y argumentos contundentes, el Informe no sólo constituye
un antídoto contra la autosatisfacción, sino también
un estímulo para actuar mejor".
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Contacto : Sue Williams,
Oficina de Información Pública,
tel: (+33) (0)1 45 68 17 06, e-mail: s.williams@unesco.org
PAÍSES QUE CORREN EL RIESGO DE NO ALCANZAR UNO O VARIOS
DE LOS OBJETIVOS FIJADOS EN DAKAR
Países que corren
el riesgo de no lograr la la paridad entre los sexos de
aquí a 2015
Total = 31
Angola, Benin,
Bhután, Burkina Faso, Burundi, Camerún, Comoras,
Côte d'Ivoire, Chad, Djibuti, Dominica, Etiopía,
Ghana, Granada, Guatemala, Guinea, Guinea-Bissau, Guinea Ecuatorial,
India, Iraq, Malí, Marruecos, Mozambique, Nepal, Níger,
Pakistán, República Centroafricana, República
Democrática Popular Lao, Senegal, Sudán y Togo
Países que corren el riesgo de no lograr la universalización
de la enseñanza primaria de aquí a 2015
Total = 57
Arabia
Saudita, Bahrein, Barbados, Benin, Bhután, Botswana,
Burkina Faso, Burundi, Comoras, Côte d'Ivoire, Croacia,
Chad, China, Chipre, Djibuti, Emiratos Árabes Unidos,
Eritrea, Etiopía, Gabón, Gambia, Georgia, Guinea
Ecuatorial, Guyana, Haití, Indonesia, Irán,
Jamaica, Kirguistán, Kiribati, Kuwait, la ex República
Yugoslava de Macedonia, Lesotho, Líbano, Madagascar,
Malawi, Malí, Marruecos, Mauricio, Mauritania, Mozambique,
Namibia, Nicaragua, Níger, Nigeria, Omán, Paraguay,
República Árabe Siria, República Centroafricana,
República Democrática del Congo, República
Unida de Tanzania, Saint Kitts y Nevis, San Vicente y las
Granadinas, Turquía, Uzbekistán, Venezuela,
Yugoslavia y Zambia
Países que corren
el riesgo de no reducir a la mitad el número de adultos
analfabetos de aquí a 2015
Total = 78
Antigua
y Barbuda, Arabia Saudita, Argelia, Bahrein, Bangladesh, Benin,
Botswana, Brasil, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde, Camboya,
Camerún, Colombia, Comoras, Chad, China, Djibuti, Dominica,
República Dominicana, Ecuador, Egipto, El Salvador,
Emiratos Árabes Unidos, Eritrea, Gambia, Ghana, Guatemala,
Guinea, Guinea-Bissau, Haití, Honduras, India, Iraq,
Jamaica, Kuwait, Lesotho, Líbano, Liberia, Madagascar,
Malawi, Malí, Malta, Marruecos, Mauricio, Mauritania,
México, Mozambique, Myanmar, Namibia, Nepal, Nicaragua,
Níger, Nigeria, Pakistán, Panamá, Papua
Nueva Guinea, Paraguay, Perú, Qatar, República
Árabe Siria, República Centroafricana, República
Democrática del Congo República Unida de Tanzania,
Rwanda, Senegal, Sri Lanka, Sudáfrica, Sudán,
Swazilandia, Togo, Túnez, Turquía, Uganda, Venezuela,
Viet Nam, Yemen y Zambia
Promedio del importe
de los compromisos bilaterales anuales de asistencia oficial al
desarrollo relativos a la educación, durante el periodo
1990 - 2000
(en millones de dólares constantes - valor 2000)
Al igual que la ayuda en general,
las ayudas bilaterales a la educación disminuyeron en el
periodo contemplado. A principios del decenio representaban 5.000
millones de dólares, mientras que al final, en el año
2000, no alcanzaban los 4 mil millones. Los compromisos de Alemania,
Estados Unidos, Francia, Japón y el Reino Unido representaron
entre el 75% y el 80% del total de los compromisos de ayuda bilateral
a la educación entre 1990 y 2000 (véase el cuadro
que figura a continuación). Si se exceptúa Japón,
que ha mantenido prácticamente intactos sus compromisos
particulares, el conjunto de los compromisos reales de los cinco
"grandes países" donadores disminuyó espectacularmente
entre comienzos y finales de la década de los noventa.
Por ejemplo, los Estados Unidos restringieron su ayuda oficial
al desarrollo destinada a la educación en un 58%, el Reino
Unido en un 39% y Francia en un 22%. Incluso los donantes de menor
envergadura recortaron drásticamente la ayuda destinada
a la educación. Suiza, por ejemplo, la redujo en un 63%.
Además, aunque algunos países han comunicado que
aumentaron su ayuda, los compromisos reales disminuyeron globalmente
en un 16% durante el periodo considerado.
Notas:
Asistencia Oficial al Desarrollo, comprendidas las subvenciones
o préstamos concedidos a los países en desarrollo.
El compromiso es una obligación en firme y por escrito,
respaldada con los fondos necesarios, que contrae un donador específico
para suministrar una ayuda determinada al país receptor
de ésta.
El monto de los compromisos bilaterales se registró en
su totalidad, independientemente del plazo que se necesitó
para efectuar el desembolso completo.
Para calcular el promedio de los compromisos anuales, en la mayoría
de los casos se dispuso de datos correspondientes a cada año
en todos los periodos. Cuando esto no fue posible, el promedio
de los compromisos anuales de ayuda global y de ayuda destinada
a la educación se calculó utilizando los mismos
años para garantizar la coherencia de las cifras.
Fuente: Base de Datos en línea sobre la Asistencia al Desarrollo
de la OCDE - Cuadro 5 - Compromisos Oficiales (o Desembolsos)
por Sector. Bancos Bilaterales y Regionales.