NUEVAS RESERVAS DE BIOSFERA
EN POLONIA Y UCRANIA,
MIENTRAS EL REINO UNIDO REEXAMINA
SUS RESERVAS.
París, 25 de marzo - El Programa de la UNESCO El Hombre y la Biosfera (MAB) añadió el viernes dos zonas naturales de Polonia y Ucrania a su lista de reservas de biosfera. Ambas zonas se convertirán en una reserva de biosfera transnacional, según se anunció al término de la reunión bianual del Consejo del MAB, celebrada en París.
Los nuevos sitios son humedales colindantes de Polesia occidental (Polonia) y Shatskiy (Ucrania). Forman un paisaje único de ríos, lagos, páramos y bosques y albergan habitantes de diferentes culturas, nacionalidades y religiones. Además, son un santuario para las aves. Los cambios sociales y económicos de la región están brindando nuevas oportunidades de desarrollo para esta zona escasamente poblada, lo que, a su vez, plantea problemas de conservación. El objetivo a largo plazo es fusionar estos dos sitios en una reserva única, posiblemente a finales de año. Con ello, el nuevo sitio así formado constituiría la sexta reserva de biosfera trasnacional del mundo.
La elección de este sitio refleja la evolución del concepto de reservas de biosfera que, centrado anteriormente en la protección de la naturaleza y en la ciencia, abarca ahora la participación activa de las comunidades locales en su gestión y desarrollo económico. Por este motivo, los delegados del Reino Unido decidieron en esta misma reunión retirar cuatro sitios alejados que, a su juicio, ya no cumplían los criterios aplicables actualmente a las reservas de biosfera, si bien pueden seguir siendo sitios de belleza natural. Con los dos sitios añadidos y los cuatro retirados, el número total de reservas asciende a 409 en todo el mundo. "Se trata de una lista dinámica", subraya el Secretario del MAB, Peter Bridgewater. "No es como pegar sellos en un álbum".
Los ministerios de Polonia y Ucrania ya están llevando a cabo negociaciones para unir las nuevas reservas. "Esperamos que más adelante se incorpore un tercer sitio de la vecina Belarrús," dice Bridgewater. "La idea es potenciar la cooperación entre los tres países para racionalizar la explotación y gestión de los recursos naturales compartidos." El concepto de reserva de biosfera de la UNESCO permite dar cabida a los diferentes intereses y usuarios del ecosistema transfronterizo, como la conservación de la naturaleza, la mejora del nivel de vida de los habitantes de la zona y la realización de actividades de investigación científica y educación en este ámbito.
A fin de mantener la calidad en la gestión de las reservas de biosfera, se invita a los países que conforman la Red Mundial de Reservas de Biosfera a revisar periódicamente los sitios existentes. "Los criterios aplicables a las reservas de biosfera han evolucionado con los años", dice Bridgewater, "por lo que algunos sitios designados en la primera fase del programa MAB ya no responden a los criterios actuales."
Uno de los cambios, introducido en 1995, es la concesión de mayor importancia a la participación de la comunidad en la planificación y gestión de las reservas de biosfera, esto es, la faceta "Hombre" del MAB. Este objetivo no puede alcanzarse en sitios de zonas muy alejadas y escasamente pobladas. "Se invita a los países de la Red Mundial a retirar los sitios que ya no cumplen la función requerida", explica Bridgewater. "Con ello aumentan la credibilidad e importancia de la Red en su conjunto."
En este proceso de evolución, el Reino Unido ha decidido retirar cuatro sitios "a raíz de una revisión ejemplar de los 13 sitios que existían en ese país". Los sitios retirados son: las islas Rhum y Santa Kilda, frente a la costa occidental de Escocia y Claish Moss y Caerlavaerock, también en Escocia.
La Red Mundial de Reservas de Biosfera abarca zonas o territorios con ecosistemas terrestres o costeros en las que el objetivo es conciliar la conservación de la diversidad biológica con la explotación racional de los recursos biológicos. Las reservas son muy diversas, y algunas muy conocidas, como Uluru (Ayers Rock-Mount Olga), en Australia, el Pantanal, en Brasil, y Cevennes, en Francia.
Las Reservas de Biosfera del Programa MAB reflejan una visión moderna de la conservación de la naturaleza que incluye sistemáticamente la participación humana e intenta conciliar conservación y explotación sostenible de los recursos biológicos. Mucho antes de que se hicieran corrientes expresiones como "diversidad biológica" y "desarrollo sostenible", las primeras reservas estaban sentando las bases en esa dirección. De este modo, constituyen modelos reales que permiten a los países cumplir con la Agenda 21, adoptada en 1992 en la Cumbre de Río de Janeiro. Algunos países cuentan con varias reservas de biosfera: la Federación de Rusia tiene 25; China, 21; España, 20; Alemania, 13; Australia, 12; México, 12; Argentina, 10; y Francia, 10.
La Red Mundial de Reservas de la Biosfera fue creada en 1976 por el Programa "El Hombre y la Biosfera" de la UNESCO, un proyecto internacional de investigación, educación y divulgación de datos sobre la biosfera. El MAB, que se inició en 1971, funciona a través de más de cien comités nacionales de científicos y responsables políticos. El programa, al que los Estados Miembros se adhieren de forma voluntaria, refleja la constatación de que la supervivencia de la humanidad en la Tierra depende de la explotación racional de los recursos del planeta. Su aspiración es establecer una cultura y una filosofía de armonía entre el hombre y su entorno.
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Para mayor información y la lista completa de las reservas de biosfera
se puede consultar la siguiente dirección de Internet: www.unesco.org/mab