MENSAJE DEL DIRECTOR GENERAL
DE LA UNESCO CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER 8 DE MARZO DE
2001
París, 6 de marzo (UNESCOPRESSE) – El Director General de la UNESCO,
Koichiro Matsuura, emitió un mensaje con motivo del Día Internacional de
la Mujer (8 de marzo).
A continuación el texto
del mensaje:
Lamento que, en los albores
del siglo XXI, me vea obligado a escribir este mensaje. No debiera ser
necesario.
La violencia contra las
mujeres, y los malos tratos infligidos especialmente a mujeres y niños,
siguen siendo frecuentes. El sufrimiento y la humillación de muy variada índole,
desde la violencia familiar y entre iguales al tráfico internacional y
mundial de seres humanos, la prostitución forzada, la esclavitud y la
violencia asociadas a los conflictos armados y la guerra, siguen presentes
en todas nuestras sociedades. Asistimos, incluso -y la condenamos- a la
negación de los derechos humanos, aun los más elementales de la mujer en
algunas partes del mundo que se hallan bajo regímenes errados.
La pobreza endémica y la
negación de los derechos humanos son una de las causas fundamentales de la
violencia; de hecho, la pobreza en sí constituye una forma de violencia. Y,
como sabemos, las víctimas de la pobreza son principalmente las mujeres y
los niños. Nuestra tarea más apremiante es, pues, la erradicación de la
pobreza mediante políticas audaces que permitan a los desfavorecidos, y
entre ellos, en particular a las mujeres y las niñas, salir adelante
mediante la educación, un trabajo digno y medios de vida sostenibles, un
aprovechamiento más equitativo de los recursos, el pleno acceso a las
tecnologías de la información y la comunicación y, como base de todo ello,
el respeto irrenunciable de sus derechos humanos fundamentales. Se trata de
una ingente labor, para cuyo logro debemos movilizar todas nuestras energías,
capacidades y recursos.
Transcurridos cinco años
desde la Conferencia de Beijing, nos vemos obligados a reiterar, sin ambages,
que si no se tienen en cuenta o se sofocan las capacidades intelectuales, el
potencial creativo, las competencias prácticas y la capacidad de liderazgo
de más de la mitad de la población mundial, no podrá haber un desarrollo
sostenible, ni en el plano local ni en el mundial.
Rindo tributo a las
personas y organizaciones que sirven de inspiración y de guías por el
camino hacia la igualdad entre los sexos. Su contribución ha sido fecunda
en muchos ámbitos, ya se trate de la ciencia, la cultura, la educación o
la comunicación, y constituyen para todos nosotros un modelo que nos
compele a mejorar nuestra acción y a hacerlo sin demora.