LOS PAÍSES DE AMÉRICA
LATINA Y EL CARIBE ADOPTAN LA DECLARACIÓN DE COCHABAMBA SOBRE EDUCACIÓN
París, 8 de marzo – La
reunión del Comité Regional Intergubernamental del Proyecto Principal de
Educación en América Latina y el Caribe (PROMEDLAC VII) – organizado en
Bolivia por la UNESCO – concluyó ayer con la adopción de la Declaración
de Cochabamba y un conjunto de recomendaciones sobre las políticas
educativas.
Esta conferencia esencial
para el futuro de la educación en América Latina y el Caribe, reunió a
delegaciones representantes de la mayoría de los países de la región, y
en particular a 16 ministros y 15 viceministros de educación. Inaugurada el
5 de marzo por el Presidente de la República boliviana, Hugo Banzer,
permitió hacer un balance de la situación de la educación en toda la región
y elaborar recomendaciones concretas de actividades inscritas en el marco de
seguimiento del Foro Mundial sobre la Educación (Dakar, abril del 2000).
En un discurso leído por
Aicha Bah-Diallo, Subdirector interino de Educación de la UNESCO, el
Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura declaró: "PROMEDLAC
VII nos ha enseñado mucho acerca de la importancia que tiene el trabajo en
equipo y acerca de la necesidad de armonizar políticas e idear mecanismos
de intercambio y comunicación en el sensible campo del desarrollo social. A
partir de las Recomendaciones de las Reuniones de Ministros es posible
establecer un conjunto de ideas que representen el pensamiento colectivo en
materia de educación y de elaboración de desarrollo humano sostenible para
la región".
Los ministros adoptaron la
Declaración de Cochabamba, donde exponen su preocupación por no haber
logrado la totalidad de las metas propuestas por el Proyecto Principal, pero
reafirmando su voluntad de encontrar nuevas maneras de enfrentarlos. Los
Ministros de Educación de América Latina afirman especialmente que, para
liderar un salto cualitativo en la educación "los sistemas educativos
han de acelerar su ritmo de transformaciones para no quedar rezagados
respecto a los cambios que acontecen en otros ámbitos de la sociedad. Los
esfuerzos que vienen realizándose por transformar los sistemas a través de
las reformas educativas en marcha, de poco servirán si no se logran cambios
en los actores y en las prácticas educativas".
Evocando el papel
insustituible de los docentes para lograr un aprendizaje de calidad, los
signatarios enfatizan igualmente que "la participación de nuevos
actores y la introducción de nuevas tecnologías deben tender a reforzar el
papel profesional de los docentes" Agregando: "En una región con
crecientes desigualdades sociales, el fortalecimiento y la transformación
de la educación pública constituye mecanismo clave para una democratización
social efectiva".
Asimismo, la Declaración
solicita que sean "creados mecanismos adecuados y flexibles que
aseguren una sostenida participación de múltiples actores y se incentiven
prácticas intersectoriales en le campo de la educación" Continúa:
"Que el uso pedagógico de las tecnologías de la información y
comunicación debe darse en el marco de un proyecto social y educativo
comprometido con la equidad y la calidad. Un claro desafío de los próximos
años será la construcción de un modelo escolar en el que alumnos y
docentes aprendan a utilizar la tecnología al servicio de sus respectivos
procesos de aprendizaje. Sin embargo, no podemos olvidar que la opción por
hacer más eficientes esos aprendizajes debe considerar más las
potencialidades de las personas - y muy particularmente de los profesores
– y el respeto a las identidades culturales, antes que las propias
promesas de la tecnología".
Finalmente, los signatarios
de la Declaración de Cochabamba solicitan a la UNESCO que tome la
iniciativa de organizar con los ministros de la región "un Proyecto
Regional en una perspectiva de quince años" que contemple los
objetivos no logrados e incorpore nuevos objetivos emergentes.
Por otra parte, las 54
recomendaciones de la Conferencia se articulan alrededor de nueve puntos básicos:
los nuevos sentidos de la educación en un mundo globalizado y en permanente
cambio; los aprendizajes de calidad y atención a la diversidad como ejes
prioritarios de las políticas educativas; el fortalecimiento y
resignificación del papel de los docentes; los procesos de gestión al
servicio de los aprendizajes y de la participación; la ampliación y
diversificación de las oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la
vida; el aprovisionamiento de medios y tecnologías para la transformación
de la educación; el financiamiento; los sistemas de información para el
mejoramiento de las políticas y prácticas educativas; y la cooperación
internacional. Estas recomendaciones figuran como complementarias a los
Marcos de Acción adoptados en el Foro Mundial sobre Educación y en la
Reunión Regional Preparatoria (Santo Domingo, febrero del 2000).
Durante la clausura de la
reunión, la Presidenta del Consejo Ejecutivo de la UNESCO, Sonia Mendieta
de Badaroux, declaró: "Aunque en el término de veinte años, asignado
inicialmente, PROMEDLAC no cumplió con todos sus objetivos, el Proyecto
continuará jugando un papel decisivo en el desarrollo de la educación y la
integración regional". Agregando: "No debemos jamás perder de
vista la relación inseparable entre la pobreza y la educación básica. Así,
el dotar a los pobres de los medios de participación proporcionándoles una
educación básica equivale a luchar en contra la pobreza: problemas como el
alfabetismo, falta de acceso a la información, desnutrición y exclusión
están íntimamente vinculados con la situación de pobreza que viven
aquellos a quienes se trata de proporcionarles educación". (UNESCOPRESSE)