MENSAJE
CONJUNTO CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA LIBERTAD DE PRENSA
París, 23 de abril – Con motivo del Día Internacional de la Libertad
de Prensa, a celebrarse el 3 de mayo, el Secretario General de las Naciones
Unidas, Kofi Annan, el Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, y la
Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Mary
Robinson, hicieron público un mensaje conjunto.
A
continuación el texto del mensaje:
“Una prensa libre es uno de los componentes más esenciales de una
sociedad democrática, que es a su vez condición previa para un desarrollo
social y económico sostenible.
Esta verdad se ha entendido y reconocido cada vez más ampliamente
durante los diez años que han transcurrido desde el 3 de mayo de 1991, cuando
unos periodistas africanos se reunieron en Windhoek, capital de Namibia, para
participar en un seminario regional sobre el fomento de una prensa independiente
y pluralista en África. La Declaración de Windhoek pasó a ser el primero de
una serie de compromisos regionales contraídos para defender la libertad de las
personas de todo el mundo de expresar sus opiniones y tener acceso a fuentes de
información independientes y diversas.
Diez años después de 1991, en muchos países la prensa es más
independiente y pluralista, las ondas radiofónicas se han liberalizado, y los
periodistas y demás personas que trabajan en los medios de difusión son más
profesionales. Además, gracias a Internet, un número cada vez mayor de
personas tiene acceso directo a los medios de comunicación de masas. Estos
cambios han ayudado a establecer y consolidar la democracia en muchos países,
permitiendo a sus ciudadanos hacer escuchar sus voces y tomar parte en la adopción
de decisiones que determinan sus propias vidas y el futuro de sus respectivos países.
Sin
embargo, la libertad de expresión siempre es frágil y nunca se la puede
considerar definitivamente afianzada. Hoy día, en muchas partes del mundo esta
libertad está amenazada por intereses políticos, económicos, financieros,
militares, religiosos o aun delictivos. Los periodistas cuyo trabajo representa
un desafío contra tales intereses pueden ser víctimas de intimidaciones,
violencias, exilio, cárcel y aun ser ejecutados o vilmente asesinados.
Al mismo tiempo, se niega a muchos grupos étnicos y religiosos, por lo
general minoritarios, la posibilidad de utilizar los medios de difusión para
comunicar sus opiniones o expresar su identidad.
La experiencia ha mostrado que aun los regímenes más abyectos pueden
obtener un apoyo popular si logran amordazar a los medios de comunicación, o
manipularlos para suscitar el miedo y el odio entre sus ciudadanos. Los medios
de comunicación libres, independientes y pluralistas desempeñan una función
indispensable para erradicar el racismo y la xenofobia. Esperamos que la
Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y
las Formas Conexas de Intolerancia, que se celebrará este año, logre encontrar
la manera de fortalecer los medios de difusión libres en todo el mundo y
recuerde a los profesionales de estos medios cuán crucial es su contribución a
la educación del público y al fomento de la paz y el respeto mutuo entre los
pueblos.
En este Día Mundial de la Libertad de Prensa 2001, hacemos un
llamamiento a los decisores de todos los niveles para que hagan todo lo posible
por conseguir que los periodistas puedan ejercer su profesión sin trabas ni
intimidaciones, a fin de que todos los habitantes del planeta puedan disfrutar
de la libre circulación de las ideas.
Instamos a los periodistas a que se ciñan a las normas más elevadas de
su profesión, se nieguen a sembrar el odio y defiendan siempre el principio de
imparcialidad.
Asimismo, instamos a la comunidad internacional a que defienda y proteja
un derecho humano fundamental: el derecho a recibir y difundir información
libre de censura, por cualquier medio de difusión y haciendo caso omiso de las
fronteras”. (UNESCOPRESSE)