Le Courrier

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Ciudadanas al poder
Sumario
Tribuna
La laicidad, ley suprema
1 Mujeres en movimiento
Cien años de feminismo
Sudáfrica: victorias incompletas
Emancipación bajo el velo
Suecia: batalla jurídica por la igualdad salarial
Perú: el derecho a elegir
2 Mujeres y política
Reorganizar el tiempo entre hombres y mujeres
La democracia imperfecta
Una marroquí en la palestra
El laboratorio de los panchayats
Una “escuela de política electoral” para las coreanas
¿Por qué no elegimos más mujeres?”
Alegato a favor de un movimiento social

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© Alain Buu/Gamma, París
Un siglo de feminismo no ha borrado milenios de patriarcado como comprueban día tras día muchas mujeres del mundo (p. 17). Pero con luchas encarnizadas y frágiles conquistas (p. 18-20), las mujeres de este fin de siglo han aprendido a defender su bienestar y sus intereses. Hay dos sexos, afirman, diferentes pero iguales en derechos y deberes.
Poco a poco, las mujeres socavan los cimientos de un sistema obsoleto. Por haber participado en la lucha contra el apartheid y el predominio masculino, las sudafricanas constituyen un modelo: el poder que así han conquistado les permite, entre otras cosas, imponer leyes que sancionan los actos de violencia que se cometen contra ellas (
p. 20-21). Aunque les queda mucho camino por recorrer, las iraníes no desaprovechan ninguna oportunidad, como el acceso a la educación o el derecho de voto, para fortalecer su autonomía. La lucha por la igualdad laboral (p.23-24) y el control de la fecundidad (p. 24-25) son otros factores clave de la emancipación femenina.
Pese a su movilización masiva y mundial, las mujeres tropiezan aún con escollos que obstaculizan su conquista del ámbito político, en el que siguen siendo minoritarias (
p.28-29 y 30-31). Frenadas por sociedades que cambian lentamente, han emprendido un difícil combate: para asumir responsabilidades públicas tratan de negociar con los hombres una nueva repartición del tiempo en la esfera privada (p.26-27). Siguiendo el ejemplo del norte de Europa, países como la India (32-33) obtienen para las mujeres cuotas que garantizan una mejor representación democrática. En Corea del Sur y en otros lugares lanzan verdaderas “escuelas” electorales para motivar y formar a las futuras candidatas (p. 34-35).
Al parecer la clase política mundial ha empezado a renovarse. Ello será sin duda una de las grandes revoluciones del siglo.