
Numerosos niños holandeses reciben cursos sobre sexualidad
y anticoncepción desde muy pequeños.
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En los Países Bajos se
registra la tasa más reducida de embarazos de adolescentes de Europa. Este
récord despierta interés en la comunidad internacional.
“¿Cómo reaccionaría
usted si su compañero se negara a usar un preservativo? ¿Qué
piensan sus amigos del preservativo? Escriba lo que supone que responderían
y luego pregúnteles si acertó.” Algunos profesores holandeses emplean
este tipo de ejercicios para abordar el tema de la sexualidad con sus alumnos adolescentes.
Se inspiran en un instrumento pedagógico titulado Lang leve de liefde
(Larga vida al amor), preparado gracias a subvenciones estatales a fines de los años
ochenta, época en que el sida pasó a ser un problema de salud pública.
La educación sexual había entrado en las aulas a partir de los años
setenta, pero la aparición de esta pandemia le dio nuevo impulso, recuerda
J. Reinders, de la Fundación Soa-bestrijding, institución que lucha
contra las enfermedades de transmisión sexual. “El problema obligó
a los profesores a ser más explícitos y a interrogarse con los alumnos
acerca de las normas y valores comúnmente admitidos.”
Valores
y actitudes
En los Países Bajos
se registra la tasa más baja en Europa de embarazos de adolescentes: 8,4 por
cada 1.000 muchachas de 15 a 19 años. Las iniciativas adoptadas en ese país
despiertan el interés de sus vecinos. “Ningún país ha invertido
tanto en investigación sobre planificación familiar y en sensibilizar
a los medios de comunicación y facilitar el acceso a los servicios médicos
y sociales”, resumen representantes del Insituto Neerlandés de Investigación
en Ciencias Sociales y Sexología. El Estado no ha impuesto ningún programa,
pero casi todos los establecimientos secundarios imparten educación sexual
en las clases de biología. La mitad de las escuelas primarias abordan también
la sexualidad y los métodos anticonceptivos. Según H. Roling, profesor
de Ciencias de la Educación de la Universidad de Amsterdam, “el gobierno siempre
ha partido del principio de que era mejor analizar los problemas que ignorarlos”.
Desde 1993, explica Reinders, se actualizaron los manuales. “El programa hace hincapié
en los aspectos biológicos de la procreación, pero también en
los valores, las actitudes y la capacidad de comunicación.” Algunos establecimientos
se conforman con seguir los manuales, otros los complementan con la unidad pedagógica
de la Fundación Soa-bestrijding (vídeos, manual del profesor, revista
para los alumnos). “El sistema educativo siempre se ha esforzado por transmitir conocimientos,
pero también por dar a los jóvenes los medios de aprovecharlos en la
vida diaria”, prosigue Reinders.
La clave
está en la responsabilidad
La educación sexual
en la escuela no basta para explicar el éxito holandés. Para la Fundación
Rutgers, asociación dedicada a la planificación familiar, los factores
son múltiples. Los medios de comunicación favorecieron el diálogo:
entre 1993 y 1997 la televisión difundió a una hora de gran escucha
una emisión sobre la sexualidad animada por una estrella de la música
pop. La confidencialidad y la ausencia de juicios de valor del sistema de salud fueron
también un elemento decisivo. Y último aspecto importante, “en los
Países Bajos, los padres tienen un enfoque más pragmático. Saben
que sus hijos van a tener relaciones sexuales y hacen lo necesario para prepararlos
y responsabilizarlos. Esa es la clave: la responsabilidad”, explica Mischa Heeger,
de la Fundación Rutgers.
Según un estudio reciente, 85% de los jóvenes sexualmente activos utilizan
métodos anticonceptivos, y la edad promedio de la primera relación
sexual es 17,7 años. Sin embargo, la Fundación Soa-bestrijding reconoce
que a numerosos profesores les cuesta hablar de sexualidad con sus alumnos, pese
a la formación que han recibido. En cuanto a las organizaciones de planificación
familiar, se inquietan al ver tasas de embarazo más altas que el término
medio entre las adolescentes turcas y marroquíes, y procuran preparar programas
especiales.
La Fundación Rutgers da formación a médicos y trabajadores sociales
venidos del extranjero y asesora a los gobiernos de Europa central, Europa oriental
y Asia central. A los que sostienen que hablar de sexualidad provoca en los niños
malos pensamientos, J. Poelman, de la Fundación Soa-bestrijding, responde:
“Los hechos hablan por sí solos. Tenemos la tasa más reducida de madres
adolescentes en el mundo y los holandeses no tienen relaciones sexuales más
temprano que en otros países.”

www.rutgers.nl
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