Le Courrier

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Sumario
  Libre opinión
• De la variedad de los cines emergentes
Martín Rejtmazn
1. De Oeste a Este
• Asia en cabeza
Alain Jalladeau
• Cine occidental: el tedio como negocio
Joan Dupont
• El cine en cifras
2. Las nuevas olas
• Irán exporta cine
Mamad Haghighat
• Talento a bajo costo
Brice Pedroletti
• Corea del Sur: Libertad o amor
I Myung-hee
• El rompecabezas chino
Jacob Wong
• Kazajstán, una aventura efímera
Chloé Drieu
• Argentina: Entre melancolía y resistencia
David Oubiña
• Brasil, un renacimiento amenazado
Pedro Butcher
• La creación en el exilio
Entrevistas realizadas por Sophie Boukhari
• La técnica nunca ha sido enemiga del artista
Yousri Nasrallah
maras e ingenio: nacen otros cines
Este Tema del mes ha sido concebido y coordinado por Sophie Boukhari y James Burnet, periodista y jefe de redacción, respectivamente, del Correo de la UNESCO.

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© East Film, Séoul
El año 2000 ha sido particularmente fasto para los cines de Oriente, pues sus películas, ya viniesen de Irán, Japón, Corea del Sur o China, han sido elogiadas y premiadas en los festivales de Cannes, Venecia o Locarno (pp. 20-21)por citar los más prestigiosos. Es un éxito que se le escapa al cine occidental, dominado por la lógica del entretenimiento (pp. 22-23).
Cada una de estas “nuevas olas” tiene su propia trayectoria, aunque a menudo tengan en común una inspiración neorrealista. Paradójicamente, el cine iraní, que alcanzó su mayoría de edad tras la revolución de 1979, escapa hoy al control de ésta (
pp. 26-28). En el Japón, mientras se hunden los grandes estudios, los nuevos realizadores saben hacer con pocos medios el retrato de una juventud en equilibrio inestable (pp. 28-30).
La aparición de un cine joven en Corea del Sur es el fruto combinado de la batalla por la democracia y contra la hegemonía de Hollywood (
pp. 31-32). En China, mientras tanto, la “sexta generación” de cineastas encuentra en el extranjero el reconocimiento que le niegan la censura y la indiferencia del público nacional (pp. 39).
También en América Latina algunos directores se inscriben en una dinámica parecida. El cine argentino, que sale a la calle para captar la realidad, es uno de los más prometedores (
pp. 37-38). Por último, el auge de las nuevas tecnologías (pp. 39), plantea un interrogante, ¿pueden o no ayudar a crecer a estos cines emergentes?