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3. Los excesos
| Nueva Zelandia: los excluidos de la escuela neoliberal | Educación y desigualdad | Por una educación ciudadana |
¿Dinero o méritos?
Entrevista realizada por Uptal Borpujari, periodista residente en Nueva Delhi.

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Manifestación estudiantil en Nueva Delhi contra la privatización de la enseñanza.




Cifras claves, India

Población total: (millones, 1999): 998
Tasa de alfabetización:
(% 1998): 55,7
Tasa de escolarización
bruta: (% 1997)
- Primaria: 100
- Secundaria: 49
- Superior: 7
Alumnos de primaria y
secundaria que estudian
en establecimientos privados: (% 1997): 26,1

Fuentes: Banco Mundial, PNUD.





Samik Lahiri, secretario general de la SFI (Federación de Estudiantes de la India), una de las organizaciones estudiantiles más grandes del mundo, se inquieta por la creciente influencia del sector privado en la enseñanza superior

¿Cuándo empezó a preocuparle la comercialización de la enseñanza superior?
En la India, las privatizaciones coincidieron con el proceso de liberalización económica iniciado en 1990. Desde entonces, la SFI denuncia enérgicamente los peligros que se ciernen sobre la educación como consecuencia de la política impuesta por los gobiernos sucesivos, resueltos a ceñirse al calendario privatizador del Banco Mundial.
Pese a que los colegios privados deberían cumplir las exigencias fijadas por la ley, el gobierno no ejerce ningún control, al tiempo que proliferan por todo el país escuelas de medicina, ingeniería u otras especialidades. Muchas no tienen equipos adecuados, imparten formación de bajo nivel y son caras, ni siquiera están al alcance de la clase media
.
¿Cuáles son las consecuencias para los estudiantes?
El ingreso de un alumno en los institutos privados depende menos de sus méritos que de su capacidad de sufragar los gastos de escolaridad o de dar donativos a esas instituciones. En la enseñanza superior se producen también auténticas estafas, como la existencia de centros no declarados, instalados a veces en una sola habitación, que cobran derechos de escolaridad más bajos. En el norte del país, cerca de Agra, en Uttar Pradesh, hemos descubierto una escuela de odontología de ese tipo. En otros sitios, como Bihar, hay centros privados sin el mínimo personal docente que exige la reglamentación. Ante una inspección oficial, se limitan a contratar profesores que después desaparecen.
Una orden del Tribunal Supremo dice que las instituciones privadas reservarán un número de vacantes a estudiantes meritorios. Pero la ley no se cumple. En una escuela de medicina de Manipal, en el sur, se utilizó un sistema de venta de matrículas al mejor postor. Un estudiante desembolsó el equivalente de 58.000 dólares por una plaza.
Incluso en los establecimientos públicos, el aumento de las matrículas sitúa en inferioridad de condiciones a los alumnos de familias modestas. Actualmente, las universidades tienen que financiar 25% de sus gastos de funcionamiento con los ingresos de las matrículas o de otras fuentes. Víctimas de las restricciones, muchos establecimientos públicos carecen de medios para modernizar sus laboratorios y adaptar los programas.

¿Contribuye la privatización a mejorar la calidad de la educación?
No. En conjunto, el nivel de la enseñanza privada es bajísimo, salvo excepciones, como los centros de formación del grupo Pai, en el sur de la India. De las investigaciones realizadas por la SFI se desprende que algunos directores violan abiertamente la ley: sus institutos se acogen al régimen de las asociaciones sin fines de lucro, en circunstancias que las sumas que obtienen por concepto de matrículas son considerables. En sus balances ocultan esos beneficios.

¿Y la población no reacciona?
La gente no tiene donde exponer sus críticas. Los grandes partidos políticos permanecen indiferentes al problema. Los medios de información no se han hecho eco del debate, y a los estudiantes afectados tampoco se les permite expresarse. En diciembre último, la SFI quiso convocar una gran manifestación sobre el tema en Nueva Delhi, pero el gobierno no la autorizó. En noviembre nos proponemos movilizar a 100.000 estudiantes para protestar contra la privatización de la enseñanza.