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BSK, el proveedor que dijo niet
Anne Nivat, corresponsal del diario francés Libération en Moscú.
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© nail_m@bayard.ru
En la URSS, el Estado metía siempre la nariz en los asuntos privados de los ciudadanos. ¿Cuál es la situación en Rusia, diez años después de la caída del imperio?
Evidentemente, el todopoderoso partido comunista no es lo que era. Pero eliminar hábitos inveterados lleva tiempo. En 1998, el gobierno “democrático” decidió seguir de cerca las actividades de los tres millones de internautas rusos. Amparándose en la resolución SORM 2 (Sistema de medidas de investigación operativa), los servicios secretos y el Comité de Telecomunicaciones hicieron extensivo a Internet el sistema SORM 1 que, desde 1995, autoriza al FSB (ex KGB) a controlar las comunicaciones clásicas (teléfono, télex, fax…), siempre que exhiba la orden judicial correspondiente.
Hasta la fecha, sólo un hombre se ha atrevido a rebelarse contra SORM 2: Nail Murzajanov. Con 34 años, el patrón de Bayard-Slavia Communications (BSK), proveedor de acceso a Internet instalado en Volgogrado (1.500 kilómetros al sur de Moscú), cuenta su historia: “Cuando los agentes del FSB vinieron a verme para que firmara su plan de cooperación, me negué a hacerlo. Con mi equipo, examinamos con lupa su petición y llegamos a la conclusión de que era ilegal.” Este diplomado en robótica puntualiza: “No nos oponemos a toda colaboración, pero sólo en casos concretos y no de forma sistemática. Si, por ejemplo, el FSB nos enseñara documentos emanados de los tribunales de los que se desprende que un individuo es sospechoso de evasión tributaria o pedofilia, podríamos cooperar. Pero nunca ha sido así.”
Como represalia, el ministerio de Telecomunicaciones amenazó con cancelar la licencia del proveedor rebelde. Pero en enero de 2000, Murzajanov presentó una denuncia. El tribunal se reunió en tres oportunidades, dejando constancia cada vez de la ausencia de representantes del ministerio en cuestión. El asunto se fue alargando. Luego, en agosto, el joven empresario recibió una comunicación firmada por el propio ministro, en la que retiraba su amenaza de privar a BSK de su licencia.

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