Le Courrier

sommaire

d'ici...

Opinion

Notre planete

Education

Droits humains

Cultures

Medias

Entretien

dossier
2. Un mundo de voluntarios
|
Los jóvenes hablan a los jóvenes | El compromiso empresarial |Solidaridad sobre ruedass| Empezar una vida nueva | Manos para construir África | Herramientas que rejuvenecen | Una revolución asociativa |
¿Por qué lo hacemos?
Entrevista realizada por Lucía Iglesias Kuntz, periodista del Correo de la UNESCO.

Año Internacional
de los Voluntarios

Somos voluntarios por multitud de motivos, desde mejorar el currículum hasta conocer gente. Así lo explica el experto español en psicología social Fernando Chacón Fuertes1.

¿Qué mueve a los voluntarios?
No es fácil estudiar las motivaciones porque éstas responden a variables internas muy difíciles de observar. La única fuente de información que tenemos es el propio voluntario. Pero todos los estudios que se han hecho, sobre todo los de los profesores Allen M. Omoto y Mark Snyder
2, revelan dos tipos de razones principales. La que todos ellos citan primero es una especie de obligación moral, que puede ser también religiosa, de contribuir a solucionar un problema. Son los voluntarios que podríamos llamar altruistas, que yo prefiero llamar “heterocentrados”, o centrados en los demás. Los segundos son los egoístas o “autocentrados” cuyo afán es conseguir algo para sí.

Pero estos motivos no se excluyen unos a otros…
No, claro, no hay “voluntarios puros”, casi todos actúan movidos por una combinación de causas, aunque domine una u otra.

¿Cuáles son esas causas?
Los autores que acabo de citar observan cinco; la primera es la expresión de los propios valores internos. Así, si alguien se considera una persona humanitaria y tiene una conducta congruente con ese valor de humanidad, se siente bien. El segundo motivo, bastante amplio, es la búsqueda de conocimiento. Hay gente que viaja al Tercer Mundo para saber cómo se ven las cosas desde allí, e incluso algunos hacen trabajo desinteresado por adquirir curriculum. La tercera razón es la utilitarista. El voluntariado se usa como medio para conseguir otro objetivo, que suele ser las relaciones sociales. Se conocen así personas parecidas a uno. El cuarto grupo de motivos es lo que llamamos identificación con la comunidad. Es el caso de alguien que se identifica con un grupo o una problemática concreta y se inscribe en ella haciendo una especie de activismo de esa causa. Se trata de los típicos voluntarios que lo son en un tema —los enfermos mentales, el cáncer, el sida…— pero no lo serían en otro. En el caso del sida es muy claro: hay personas que deciden trabajar en la lucha contra esa enfermedad como una medida de reconocimiento de derechos y sobre todo como una identificación con los colectivos que más la padecen. Y el último grupo de motivos, mucho menos frecuentes y más difíciles de explicar, es lo que los psicólogos llamamos la defensa del yo. Cuando una persona tiene un miedo o una ansiedad determinados a veces utiliza el voluntariado como medio de enfrentarse a ello. Es el ejemplo de un homosexual que se implica en una actividad de lucha contra el sida. También puede tratarse de una defensa ante miedos o ansiedades más generales, e incluso algunos colegas míos sugieren a sus pacientes que se involucren en alguna actividad voluntaria para distraerse o huir de sus propias ansiedades. Y no se lo digo muy orgulloso, porque es algo que personalmente no me gusta.

¿Por qué?
Creo que el objetivo de los programas de voluntariado es ayudar a las personas que están en esos programas, no ayudar a los voluntarios.

¿Hay más mujeres u hombres voluntarios?
En su motivación, los hombres que deciden ser voluntarios no difieren sustancialmente de las mujeres, aunque sí sabemos que en general hay más mujeres voluntarias que hombres, sobre todo en acción social y en salud. Aunque en protección ciudadana abundan más los hombres.

¿Hay alguna explicación para ello?
Nos guste o no, tiene mucho que ver con los roles tradicionales: la mujer cuida, atiende, mientras que el hombre apaga fuegos o ayuda en los desastres.

¿Son los voluntarios diferentes de un lugar a otro?
No conozco ningún estudio transcultural del voluntariado, pero diversos estudios nacionales sí parecen indicar ciertas diferencias. En sociedades orientales, como la japonesa, se trabaja más por el grupo, por la comunidad. Se habla más de atender al grupo y del sentimiento del deber. En las sociedades occidentales de corte anglosajón las acciones tienden a ser más individualistas.



1. Catedrático de Psicología Social de la Universidad Complutense de Madrid y presidente del Colegio Oficial de Psicólogos.
2. Profesores respectivamente de la Universidad de Kansas y de la de Minnesota.

Top