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La improbable guerra del agua |El agua que apaga el fuego|Con un poco de sentido común…|Historia de dos presas|Aguas turbulentas en Asia Central|Aplacar las iras del Nilo|Asia meridional: el reparto de los colosos|Los secretos subterráneos del Kalahari|Negociar con la naturaleza: la próxima etapa|

Gestionar mejor para paliar la escasez

Casi diez años han transcurrido desde que la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro alertó al mundo en 1992 de la importancia del agua en el programa de desarrollo internacional. Las evaluaciones de los recursos hídricos mundiales realizadas desde entonces ponen de manifiesto que la escasez de este recurso fundamental va a agravarse extraordinariamente en los próximos decenios, con efectos desproporcionados en los países en desarrollo. La demanda no cesa de aumentar, al mismo tiempo que la competencia entre los distintos usuarios. Si no modificamos nuestra concepción y nuestra gestión de los recursos hídricos existentes, tanto el planeta como su población sufrirán daños irreparables. En la actualidad, la vida y el bienestar de millones de personas corren peligro a causa del agua.
El Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos (WWAP), creado en 2000 y avalado por 23 organizaciones de las Naciones Unidas, forma parte del interés general por encontrar enfoques integrados y soluciones sostenibles para los problemas que plantea el desarrollo humano. Este programa, que tiene su sede en la UNESCO, responde a las inquietudes manifestadas por la comunidad internacional en el Foro Mundial sobre el Agua (La Haya, 2000) y se basa en los desafíos expuestos en la Declaración Ministerial a que dio lugar. Un elemento clave del proyecto es la inclusión del Informe Mundial sobre los Recursos Hídricos que no se limitará a registrar la situación del agua en el mundo, sino que dará también cuenta de los progresos realizados para hacer frente al aumento de la demanda. La primera edición de este informe se publicará en 2003.
En el marco del WWAP, se ha puesto recientemente en marcha un nuevo proyecto con la finalidad de disipar el mito de que la creciente presión sobre el agua provocará de modo inevitable conflictos internacionales o eventuales “puntos sensibles”, en particular en las 261 cuencas fluviales internacionales que “comparten” 145 países. Si bien es cierto que el agua puede generar conflictos, es al mismo tiempo un valioso medio de cooperación, y de esta propiedad se deriva el nombre del nuevo proyecto: Del Conflicto Potencial a la Cooperación Potencial (CPCP). Una serie de estudios, publicaciones y actividades educativas se centrarán en las complejidades sociales, culturales, científicas y políticas que conllevan los recursos hídricos transfronterizos.


http://www.unesco.org/
water/wwap

Los enlaces con todas las organizaciones de las Naciones Unidas asociadas se encuentran en la rúbrica “partners” (socios) de la página del WWAP. También está disponible en línea un folleto en inglés, francés, español, ruso, árabe y chino sobre el Programa y el Informe Mundial sobre Recursos Hídricos.

Una creciente escasez


La población aumenta, y el consumo también, pero la cantidad de agua disponible permanece prácticamente constante: su escasez podría representar un serio obstáculo para el desarrollo a lo largo de este siglo.


La siguiente proyección se basa en una hipótesis de inversiones y cambios importantes de políticas, estructuras y gestión del agua. Con todo, muchos países se encontrarán en 2025 en una situación de “penuria física”: sus recursos hídricos serán insuficientes, con independencia de las mejoras que se introduzcan en su utilización. La “penuria económica” significa que los recursos son suficientes, pero las necesidades sólo podrán cubrirse con una gran mejora, esto es, a costa de fuertes inversiones, por lo general muy problemáticas en los países correspondientes. photo
Penuria de agua en 2025.


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Evolución del consumo mundial de agua por sector de actividad, en km3.
Desde 1900, la población mundial se ha duplicado, pero la cantidad de agua dulce utilizada se ha sextuplicado. La agricultura es la primera consumidora, a gran distancia, de agua dulce, debido sobre todo a la expansión del regadío.
Actualmente representa menos de dos tercios del consumo total, proporción que se reducirá muy poco de aquí a 2025. Toda reducción del consumo exige, cuando menos, una mejora de las técnicas de riego.


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Evolución de volumen de agua dulce disponible por habitante y año, en miles de m3.
Si no se modifica la tendencia, la cantidad de agua dulce disponible por habitante y año será de 4.800 m3 en 2025, cuando en la actualidad es de 6.800 m3. Este cálculo se basa en un volumen mundial de agua disponible teórico: la totalidad del agua de los ríos, disminuida por efecto de la evaporación y las infiltraciones, y no toma en cuenta las cantidades mínimas de agua necesarias para mantener vivos los sistemas acuáticos, el agua con demasiadas dificultades de acceso ni, sobre todo, las consecuencias de la distribución extremadamente desigual de este recurso en el planeta.


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Distribución de la población en 1995 y 2025, según las cantidades de agua dulce renovable disponibles por habitante, en m3.
El nivel de 1.700 m3 de agua disponible por habitante y año es el de “presión hídrica”, por debajo del cual pueden producirse penurias frecuentes. Por debajo del umbral de penuria, fijado en 1.000 m3 por habitante y año, se plantean problemas graves de producción, agrícola y demás. Si no se hace nada por remediarlo, el número de personas sometidas a presión hídrica pasará de 2.300 a 3.500 millones en 2025. Para entonces sufri-
rán penuria 2.400 millones, frente a 1.700 millones en la actualidad.

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