Entrada

Sumario

Búsqueda

Suscripción

Contacto

Le Courrier

sommaire

dossier

d'ici...

Opinion

Notre planete

Education

Droits humains

Cultures

Medias

Entretien

Medias

Texto, sonido, vídeo: todos los medios en uno

El poder absoluto en pocas manos

Entrevista realizada por Ivan Briscoe, periodista del Correo de la UNESCO.
photo
Alianza de los gigantes AOL y Time Warner, en enero de 2001.
Las teconologías digitales pueden ofrecer numerosas posibilidades y actividades nuevas, pero, según Robert McChesney*, destacado comentarista de los medios de comunicación, el poder de las grandes empresas sigue aumentando.

¿Cree que la convergencia digital es un mero proceso tecnológico o bien supone un cambio de mayor trascendencia en los medios de comunicación?
No se puede negar la existencia de la convergencia tecnológica. La transición de prácticamente la totalidad de los medios y las formas de comunicación al formato digital hace continuos progresos y estará concluida en un futuro próximo, pero más impresionante aún es la convergencia de la propiedad de los medios de comunicación de masas, que en muchos aspectos la precede. A mi juicio, los cambios que se están produciendo en la propiedad van a ejercer una influencia decisiva en la futura configuración del mundo digital.

¿En qué consisten exactamente esos cambios?
La tendencia dominante es la integración vertical o, en términos más generales, la conglomeración de la propiedad de los medios. Lo que ha sucedido en los últimos cincuenta años es que las empresas de comunicación más importantes se han convertido en conglomerados, lo que significa que el principal estudio cinematográfico es dueño también de una cadena de televisión o una casa discográfica, emisoras de radio, revistas, sistemas por cable, sistemas por satélite y cadenas de alquiler de vídeos.1 Lo que existe es una gigantesca red de poder tejida por unas pocas empresas, que gozan hoy de enorme influencia en diversos sectores de la comunicación. Todo esto precede a la convergencia digital, que no es, en suma, más que la guinda encima del pastel.

Pero, ¿no va a brindar la tecnología digital nuevas oportunidades y a facilitar la entrada de nuevas empresas en el mercado?
Hay una contradicción entre el auge de Internet y las comunicaciones digitales. Se ha tendido a pensar que el poder tradicional de esos gigantes de los medios de comunicación se derrumbaría al reducirse los obstáculos para penetrar en los mercados, pero el fallo de esta teoría es que sólo toma la tecnología en cuenta. Desde un punto de vista tecnológico es perfectamente coherente, pero olvida –y esto es lo que al parecer se piensa en Wall Street– que las nuevas tecnologías no van a generar una profusión de empresas de comunicación, a causa del poder que ya ejercen sobre el mercado las compañías existentes. Es el propio mercado el que desarrolla la mayor parte de las tecnologías, y las únicas que se perfeccionan y aplican son aquéllas que ofrecen más probabilidades de lucro a las compañías dominantes.

¿Qué efectos tiene la concentración en los medios de comunicación que consumimos?
Se observa, en primer lugar, un aumento incesante de lo que yo denomino hipermercantilismo, esto es, un intento muy consciente por parte de esas empresas de sacar beneficio de cada uno de los aspectos de sus servicios de comunicación, cosa que pueden lograr con más facilidad en un mercado sin competencia. Si a usted le fastidia que una emisora radiofónica comercial de Estados Unidos dedique entre 18 y 20 minutos por hora a la publicidad, no lo queda más remedio que aguantarse, ya que todas hacen lo mismo. La consecuencia de este predominio de los valores comerciales es una merma del servicio público. Un periodismo que lleve a cabo investigaciones difíciles o que plantee problemas sociales no tiene interés económico para esas compañías, ya que cuesta muy caro y es poco rentable. Además, las principales empresas de comunicación figuran hoy entre las más importantes de toda la economía, se mueven en el centro mismo del ruedo y defienden sus propios intereses en relación con los principales problemas de la actualidad.

A su juicio, ¿qué cabe hacer?
Hay que revisar nuestras viejas ideas sobre la propiedad de los medios de comunicación. El problema es que nada hay que repela tanto a las grandes empresas de comunicación, al menos en Estados Unidos, como un debate público y político de estos problemas.


* Profesor de Comunicaciones en la Universidad de Illinois.
1. Actualmente, los siete conglomerados de empresas de comunicación más grandes del mundo son: Disney, AOL-Time Warner, Sony, News Corporation, Viacom, Vivendi y Bertelsmann.

Top