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DECLARACION UNIVERSAL SOBRE LA DEMOCRACIA
adoptada* por el Consejo Interparlamentario
en su 161a sesión
(El Cairo, Egipto, septiembre de 1997)
El Consejo Interparlamentario,
Reafirmando el compromiso de la Unión Interparlamentaria en
favor de la paz y del desarrollo y convencido de que el fortalecimiento del proceso de
democratización y de las instituciones representativas contribuirá en gran manera al
logro de este objetivo,
Reafirmando también la vocación y el compromiso de la Unión Interparlamentaria
de promover la democracia y el establecimiento de sistemas pluralistas de gobierno
representativo en el mundo, y deseoso de reforzar la acción continua y polifacética que
desarrolla al respecto,
Recordando que cada Estado tiene derecho soberano a elegir y
determinar libremente, conforme a la voluntad de su población, sus propios sistemas
político, social, económico y cultural, sin injerencia de otros Estados en estricta
conformidad con la Carta de las Naciones Unidas,
Recordando también la Declaración Universal de Derechos
Humanos adoptada el 10 de diciembre de 1948, así como el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales, adoptados el 16 de diciembre de 1966, la Convención Internacional sobre la
Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, adoptada el 21 de diciembre de
1965, y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra
la Mujer, adoptada el 18 de diciembre de 1979,
Recordando además la Declaración sobre los Criterios para
Elecciones Libres y Justas adoptada en marzo de 1994, en la que se confirma que, en
cualquier Estado, la autoridad del gobierno sólo puede fundarse en la voluntad del pueblo
expresada en elecciones auténticas, libres
Visto también el Programa para la Democratización
presentado, el 20 de diciembre de 1996, por el Secretario General de las Naciones Unidas
en el 51o periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas,
Adopta la Declaración Universal sobre la Democracia
que figura a continuación e insta a todos los gobiernos y los parlamentos a que se
inspiren en su contenido.
PRINCIPIOS DE LA DEMOCRACIA
1. La democracia es un ideal universalmente reconocido y un objetivo
basado en valores comunes compartidos por los pueblos que componen la comunidad mundial,
cualesquiera sean sus diferencias culturales, políticas, sociales y económicas. Así
pues es un derecho fundamental del ciudadano, que debe ejercer en condiciones de libertad,
igualdad, transparencia y responsabilidad, con el debido respeto a la pluralidad de
opiniones y en interés de la comunidad.
2. La democracia es tanto un ideal que se ha de tratar de alcanzar
como un modo de gobierno que se ha de aplicar conforme a modalidades que reflejan la
diversidad de experiencias y de particularidades culturales, sin derogar principios,
normas y reglas internacionalmente admitidos. Así pues, es un estado o una condición
constantemente perfeccionado y siempre mejorable, cuya evolución depende de diversos
factores políticos, sociales, económicos y culturales.
3. Como ideal, la democracia trata fundamentalmente de mantener y
promover la dignidad y los derechos fundamentales del individuo, garantizar la justicia
social, facilitar el desarrollo económico y social de la colectividad, reforzar la
cohesión de la sociedad, impulsar la tranquilidad nacional y crear un clima propicio para
la paz internacional. Como forma de gobierno, la democracia es el mejor modo de conseguir
esos objetivos; es también el único sistema político capaz de corregirse a sí mismo.
4. El logro de la democracia supone una auténtica asociación entre
hombres y mujeres para la buena marcha de los asuntos públicos, de modo que tanto los
hombres como las mujeres actúen en igualdad y complementariedad, obteniendo un
enriquecimiento mutuo a partir de sus diferencias.
5. El estado de democracia garantiza que los procesos de llegada al
poder y de ejercicio y alternativa en el poder permitan una libre competencia política y
surjan de una participación popular abierta, libre y no discriminatoria, ejercida
conforme el dominio de la ley, tanto en la letra como en el espíritu.
6. La democracia es inseparable de los derechos enunciados en los
instrumentos internacionales mencionados en el preámbulo. Por consiguiente, esos derechos
deben aplicarse de modo efectivo y su ejercicio correcto ha de estar acompañado de
responsabilidades individuales y colectivas.
7. La democracia se funda en la primacía del derecho y en el
ejercicio de los derechos humanos. En un Estado democrático, nadie está por encima de la
ley y todos los ciudadanos son iguales ante la ley.
8. La paz y el desarrollo económico, social cultural son tanto
condiciones como frutos de la democracia. Existe auténtica interdependencia entre la paz,
el desarrollo, y el respeto al estado de derecho y los derechos humanos.
ELEMENTOS Y EJERCICIO DEL GOBIERNO DEMOCRÁTICO
9. La democracia se basa en la existencia de instituciones bien
estructuradas y que funcionen correctamente, así como en un cuerpo de normas y reglas y
en la voluntad de toda la sociedad, plenamente consciente de sus derechos y
responsabilidades.
10. Las instituciones democráticas tienen por función mediar en las
tensiones y mantener el equilibrio entre las aspiraciones competidoras que son la
diversidad y la uniformidad, tanto en lo individual como en lo colectivo, con objeto de
reforzar la cohesión y la solidaridad sociales.
11. La democracia está basada en el derecho de todas las personas a
participar en la gestión de los asuntos públicos; por ello requiere la existencia de
instituciones representativas en todos los niveles, y en particular en el Parlamento,
representativo de todos los componentes de la sociedad y dotado de poderes y medios para
expresar la voluntad del pueblo legislando y controlando la acción gubernamental.
12. El elemento clave del ejercicio de la democracia es la
celebración a intervalos periódicos de elecciones libres y justas, que permitan la
expresión de la voluntad popular. Estas elecciones deben celebrarse sobre la base del
sufragio universal, igual y secreto, de modo que todos los votantes puedan elegir a sus
representantes en condiciones de igualdad, apertura y transparencia, que estimulen la
competencia política. Por ello, los derechos civiles y políticos son primordiales, y en
particular entre ellos, los derechos a votar y a ser elegido, los derechos de libertad de
expresión y reunión, el acceso a la información y el derecho a organizar partidos
políticos y realizar actividades políticas. La organización, las actividades, la
gestión financiera, la financiación y la ética de los partidos deben estar debidamente
reglamentadas de modo imparcial para garantizar la integridad de los procesos
democráticos.
13. Una de las funciones primordiales del Estado consiste en
garantizar a sus ciudadanos el goce de los derechos civiles, culturales, económicos,
políticos y sociales. La democracia va así unida a un gobierno eficaz, honrado y
transparente, elegido libremente y responsable de su gestión.
14. Ser responsable ante los ciudadanos, elemento primordial de la
democracia, se aplica a todas las autoridades públicas, elegidas o no, y a todos sus
órganos sin excepción. Esa responsabilidad se manifiesta por el derecho del público a
estar informado de las actividades del gobierno, a dirigirle peticiones y a buscar
reparación por intermedio de mecanismos administrativos y judiciales imparciales.
15. La vida pública en su conjunto debe estar marcada por una
sensación de ética y transparencia, motivo por el cual se deben elaborar y aplicar las
normas y los procedimientos correspondientes.
16. La participación individual en los procesos democráticos y en
la vida pública en todos los niveles debe estar reglamentada de modo equitativo e
imparcial, evitando toda discriminación y el riesgo de intimidación por parte de
responsables estatales y no estatales.
17. Las instituciones judiciales y los mecanismos de control
independientes, imparciales y eficaces son la garantía del estado de derecho, fundamento
de la democracia. Para que esas instituciones y mecanismos puedan cuidar plenamente del
respeto de las normas, mejorar la equidad de los procedimientos y reparar las injusticias,
es preciso que todas las personas tengan acceso a recursos administrativos y judiciales
sobre la base de la igualdad y del respeto a las decisiones administrativas y judiciales
por parte de los órganos estatales, los representantes del poder público y cada miembro
de la sociedad.
18. Si bien la existencia de una sociedad civil activa es un elemento
primordial de la democracia, la capacidad y la voluntad de las personas de participar en
los procesos democráticos y de elegir las modalidades de gobierno no pueden darse por
sentadas. Por ello es necesario establecer condiciones que lleven al ejercicio auténtico
de los derechos de participación, eliminando a la vez los obstáculos que eviten,
obstaculicen o inhiban dicho ejercicio. Por consiguiente, es indispensable fomentar
permanentemente y de modo particular la igualdad, la transparencia y la educación, y
eliminar obstáculos tales como la ignorancia, la intolerancia, la apatía, la falta de
opciones y alternativas auténticas, y la ausencia de medidas destinadas a corregir los
desequilibrios o la discriminación de carácter social, cultural, religioso y racial, o
basada en el sexo.
19. Para que el estado de democracia sea duradero se necesita un
clima y una cultura democráticos nutridos constantemente y reforzados por la educación y
por otros medios culturales y de información. Por ello, una sociedad democrática debe
comprometerse en beneficio de la educación en el sentido más amplio del término, y en
particular de la educación cívica y la formación de una ciudadanía responsable.
20. Los procesos democráticos se ven impulsados por un entorno
económico favorable; por consiguiente, en su esfuerzo general de desarrollo, la sociedad
debe comprometerse a satisfacer las necesidades económicas fundamentales de los más
desfavorecidos, logrando así su plena integración en el proceso democrático.
21. El estado de democracia supone la libertad de opinión y de
expresión, lo que implica el derecho a expresar opiniones sin interferencia y a buscar,
recibir e impartir información e ideas por cualquier medio informativo y sin
consideración de fronteras.
22. En las sociedades tanto homogéneas como heterogéneas, las -
Instituciones y los procesos de la democracia deben favorecer la participación popular
para proteger la diversidad, el pluralismo y el derecho a ser diferente en un clima de
tolerancia.
23. Las instituciones y los procesos democráticos deben impulsar también la
descentralización del gobierno y la administración, que es tanto un derecho como una
necesidad, y que permite ampliar la base de la participación pública.
DIMENSIÓN INTERNACIONAL DE LA DEMOCRACIA
24. La democracia debe ser también reconocida como un principio internacional, aplicable
a las organizaciones internacionales y a los Estados en sus relaciones internacionales. El
principio de la democracia internacional no significa sólo la representación igual o
equitativa de los Estados; se extiende también a sus derechos y deberes económicos.
25. Los principios de la democracia deben aplicarse a la gestión internacional de los
problemas de interés mundial y del patrimonio común de la humanidad, en particular el
medio ambiente humano.
26. En interés de la democracia internacional, los Estados deben cuidar de que su
conducta se ajuste al derecho internacional, abstenerse del recurso a la amenaza o el
empleo de la fuerza y de cualquier conducta que ponga en peligro o viole la soberanía y
la integridad políticas y territoriales de otros Estados, adoptando las medidas
necesarias para resolver sus diferencias por medios pacíficos.
27. Una democracia debe defender los principios democráticos en las relaciones
internacionales. En ese sentido, las democracias deben abstenerse de toda conducta no
democrática, expresar su solidaridad con los gobiernos democráticos y los actores no
estatales, como son las organizaciones no gubernamentales que trabajan en favor de la
democracia y los derechos humanos, y extender su solidaridad a todas las víctimas de
violaciones de los derechos humanos en manos de regímenes no democráticos. Con objeto de
fortalecer la justicia penal internacional, las democracias deben rechazar la impunidad
por los crímenes internacionales y las violaciones graves de los derechos humanos
fundamentales y apoyar la creación de un tribunal criminal internacional permanente.
* Una vez adoptada la declaración, la delegación de China expresó
reservas a este texto. |