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Esta información es dada por:

UNESCO
Unidad Cultura de Paz (CPP)
Comunicación e Información
7, place de Fontenoy
75352 París 07 SP
FRANCIA
Tfo: (+33 1) 45 68 12 19
Fax: (+33 1) 45 68 55 57
e-mail: cofpeace@unesco.org
Internet: www.unesco.org/cpp

FORO IBEROAMERICANO DE OMBUDSMAN (Procuradores, Comisionados, Proveedores de Justicia, Defensores de los Derechos Humanos y Presidentes de Comisiones) sobre Derechos Humanos y Cultura de Paz

DECLARACION DE ANTIGUA,   GUATEMALA SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS Y LA CULTURA DE PAZ

Antigua, Guatemala, 30 de julio de 1996

Los Ombudsman de Argentina, Costa Rica, El Salvador, España, Guatemala, México y Puerto Rico.

Deseando promover la aplicación de los principios que constituyen la base de la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos. Los Pactos Internacionales de Derechos Humanos, la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José) y de otros principios internacionales relacionados con los ideales de paz, respeto mutuo y comprensión entre los pueblos.

Recordando que la Declaración Universal de Derechos Humanos en su segundo considerando establece que "el desconocimiento y menosprecio de los derechos del hombre han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad".

Conscientes del compromiso adquirido como Ombudsman (Procuradores, Comisionados, Proveedores de Justicia, Defensores de los Derechos Humanos y Presidentes de Comisiones de Derechos Humanos), organizados como Federación Iberoamericana para defender los derechos humanos y reafirmando nuestra fe en los principios de paz, dignidad y valor de la persona humana y de justicia social.

Recordando que la Constitución de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura - UNESCO -, declara: "que, puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz" y teniendo en cuenta que la paz debe basarse en la solidaridad, respeto y comprensión mutua de la humanidad.

Convencidos que la búsqueda de la paz, de una parte, y el desarrollo y respeto de los derechos humanos, de la otra, son íntimamente interdependientes y ejercen influencia entre sí. Convencidos además que hombres y mujeres sólo pueden satisfacer plenamente sus aspiraciones en un orden social justo y por consiguiente, que es de vital importancia el desarrollo y respeto de los derechos económicos, sociales culturales para contribuir a la construcción de la paz.

Conscientes de que la educación en derechos humanos y Cultura de paz es de vital importancia para alcanzar el respeto a los valores de las diferentes culturas, para posibilitar la convivencia pacífica, la armonía social y la efectiva participación en el desarrollo de la democracia.

Teniendo presente la Declaración y el Programa de Acción de Viena sobre Derechos Humanos aprobados por la Conferencia Mundial de Derechos Humanos (Viena, junio de 1993), el Plan de Acción Mundial sobre la Educación para los Derechos Humanos y la Democracia, aprobado por el Congreso Internacional sobre Educación para los Derechos Humanos y la Democracia (Montreal, marzo de 1993), y el Plan de Acción para el Decenio de las Naciones Unidas para Educación en la esfera de los Derechos Humanos (1995-2005), como esfuerzos importantes de dar respuesta al desafío de fomentar la paz, los derechos humanos, la democracia y el desarrollo.

Tomando en cuenta las recomendaciones de la "44ª Reunión de la Conferencia Internacional de Educación sobre Educación para la Paz", los Derechos Humanos la Democracia", celebrada en Ginebra en octubre de 1994.

Reconociendo la contribución de la UNESCO al Diálogo Intercultural a la Cooperación y a la Integración Regional de América Latina y El Caribe y valorando la filosofía y contenido del Programa de Cultura de Paz recomendado el Consejo o Ejecutivo de la UNESCO y aprobado en su XXVIIª Conferencia General.

Considerando que de acuerdo con el Artículo 7º , inciso de los Estatutos de la Federación Iberoamericana de Defensores del Pueblo, Procuradores, Proveedores de Justicia, Comisionados o Presidentes de Comisiones Públicas de Derechos Humanos, uno de los objetivos de la Organización es precisamente la de mantener relaciones de colaboración con instituciones y organismos internacionales e intergubernamentales como la UNESCO.

Recordando la UNESCO que los Ombudsman son instituciones que tienen experiencia en la expansión y fortalecimiento de la cultura de paz, misma que cumplen en sus labores cotidianas de atención a quejas, as¡ como de difusión, divulgación y capacitación y que esta experiencia debe ser enriquecedora y útil para los fines de la UNESCO.

Teniendo en cuenta que con este encuentro la UNESCO valora y apoya el movimiento Iberoamericano de los Ombudsman debido a su importancia en la preservación y consolidación del Estado de Derecho conservación de la paz, labores que desarrollan con independencia y autonomía.

PROCLAMAN LA SIGUIENTE DECLARACION SOBRE DERECHOS HUMANOS Y CULTURA DE PAZ

1. La construcción y fortalecimiento de la cultura de paz implica el conocimiento, respeto, protección y desarrollo de los derechos humanos: tanto los civiles y políticos, como los derechos económicos, sociales y culturales y los de la tercera generación sin distinción alguna. Asimismo, es necesario promover mediante la educación en derechos humanos una actitud permanente y natural de respeto a los valores y principios de los derechos humanos.

2. La construcción de una cultura de paz requiere una acción continua y positiva de los Estados y de los pueblos, dirigida a la prevención de conflictos, la eliminación de amenazas varias a la paz, el respeto por el principio de la renuncia al uso de la fuerza, la solución de conflictos y el arreglo pacífico de las controversias, la tolerancia, el desarme y el desarrollo económico y social duradero.

3. El ejercicio de la libertad de opinión, de expresión y de información, como parte integrante de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, constituye un factor esencial para el fortalecimiento de la cultura de paz. En sus tareas cotidianas, los medios de comunicación de masas deben hacer todos los esfuerzos para contribuir eficazmente a reforzar la idea de la paz, la promoción de los derechos humanos, el establecimiento de un orden económico justo y equitativo, el respeto por la diversidad de las culturas y evitar la incitación a la guerra.

4. La plena participación y el fortalecimiento de las mujeres es esencial para el desarrollo de una cultura de paz. La historia social, la exclusión, la marginación y la discriminación han impuesto por las mujeres una serie de desafíos y desventajas. La superación intelectual y cultural de tantos obstáculos sitúan a la mujer como copartícipe fundamentales para la construcción de una cultura de paz basada en el respeto y valoración de sus derechos humanos.

5. Observamos con beneplácito el esfuerzo o de la UNESCO en una nueva concepción intelectual de la paz, que asumida como cultura de paz potencialice los valores universales fundamentales de: respeto a la vida, la libertad, la justicia social, la solidaridad, la tolerancia y la equidad; así como la igualdad entre mujeres y hombres, el respeto a los derechos de las niñas y niños, los de las personas pertenecientes a minorías y los de las poblaciones indígenas y poblaciones desarraigadas.

6. Para darle permanencia a una cultura de paz, es necesario que los Estados y los pueblos adopten medidas concretas para eliminar el hambre y la malnutrición y para lograr que las necesidades humanas básicas sean satisfechas. Asimismo, es necesario terminar cuanto antes con el analfabetismo existente.

7. La Cultura de Paz y los Derechos Humanos solo serán posibles en el marco de la aplicación de los principios democráticos de justicia, equidad, libertad y solidaridad como lo establece el preámbulo de la constitución de la UNESCO, y no en la aplicación o imposición de modelos ajenos al contexto cultural e histórico de los pueblos.

8. La inversión de recursos humanos o materiales para la construcción de una cultura de paz debe ser por lo menos tan grande como el de la guerra, a fin de eliminar la ventaja comparativa de esta última, en tal sentido, para lograr construir una cultura de paz, es necesario apoyar iniciativas destinadas a lograr el control del comercio de armas, a reducir los presupuestos militares y a utilizar dichos recursos en educación, salud y en beneficio del desarrollo de otros derechos económicos, sociales y culturales. Nunca ha sido tan urgente la necesidad de limitar, y a la larga, poner término, a la producción de armamentos.

9. Cultivar valores que favorezcan la paz, los derechos humanos y la democracia representa un desafío esencial para la educación. La educación debe desarrollar la capacidad de resolver los conflictos con métodos no violentos. Por consiguiente, debe promover el desarrollo de la paz interior en la mente de los estudiantes para que puedan asentar con mayor firmeza los dotes de tolerancia, solidaridad, voluntad de compartir y atención hacia los demás. La educación debe enseñar a los ciudadanos a respetar el patrimonio cultural, a proteger el medio ambiente y a adoptar métodos de producción y pautas de consumo que conduzcan al desarrollo social. También es necesario que promueva el equilibrio y la armonía entre los valores individuales y los colectivos.

10. La cultura de paz es un proceso humano que se desarrolla en la práctica colectiva y la vivencia de los Derechos Humanos. Los Ombudsman de Iberoamérica apreciando los conceptos filosóficos que orientan el programa de Cultura de Paz de la UNESCO, consideran en su doble misión de promotores y defensores de los derechos humanos, la conveniencia de integrar un movimiento internacional que, por medio del intercambio y contribución mutua de experiencias, facilite el cambio cultural de actitudes de violencia y exclusión como solución de divergencias, en actitudes de diálogo, tolerancia, consenso y participación.

Para el efecto acordamos la creación de la "Red Iberoamericana de Ombudsman para la Cultura de Paz cuyos objetivos sean aprobados en la próxima reunión de la Federación Iberoamericana de Ombudsman.

11. Los Ombudsman de Iberoamérica valoramos la cooperación técnica de la UNESCO para poder incorporar en las estrategias de educación, formación y promoción de los derechos humanos los objetivos del Plan de Acción en favor del Programa.

12. Consideran que, como parte de la formación de una cultura de paz, debe tenerse siempre presente que el papel de las fuerzas armadas debe estar circunscrito a la preservación de la seguridad democrática. Asimismo, que la función de seguridad pública y persecución de los delitos corresponde a las corporaciones policías civiles. En todos los casos los ejércitos deben estar supeditados a la autoridad civil que emana de las leyes fundamentales de los Estados Nacionales de la región.

13. Los Ombudsman de Iberoamérica acuerdan publicar esta declaración en cada uno de sus países y darle la mayor difusión posible, con el objeto de impulsar así, la campaña pública en favor de la cultura de paz. Agradecen a la UNESCO que publique un volumen que contenga las ponencias, deliberaciones y conclusiones, así como la presente Declaración, dándole la mayor difusión posible entre instituciones académicas, organizaciones no gubernamentales, instituciones gubernamentales y organismos intergubernamentales.

14. Presentar esta Declaración a la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado a celebrarse en la República de Chile en octubre del presente año como un aporte a la agenda de trabajo.

15. Hacer público su mas enérgico rechazo a las amenazas de muerte que grupos fascistas han hecho a Procuradores de Derechos Humanos de la región, especialmente en contra de la Dra. Victoria Marina de Avilés, Procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos de El Salvador.

16. Finalmente, los Ombudsman de Iberoamérica expresan su profundo agradecimiento a la organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura - UNESCO -, por la iniciativa y realización de este importante evento. De manera especial, los Ombudsmen de Iberoamérica expresan su agradecimiento al Procurador de los Derechos Humanos de Guatemala, y al Pueblo de Guatemala, por la hospitalidad demostrada durante la realización del Foro.

Antigua Guatemala, Patrimonio Cultural de la Humanidad, 30 de julio de 1996.


Dr. Jorge Luis Maiorano
Defensor del Pueblo de
ARGENTINA

Dr. Rodrigo Alberto Carazo Zeledón
Defensor de los Habitantes de
COSTA RICA

Dra. Victoria Marina de Avilés
Procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos de
EL SALVADOR

Dr. Fernando Alvarez de Miranda
Defensor del Pueblo de
ESPAÑA

Dr. Jorge Mario Garcia Laguardia
Procurador de los Derechos Humanos de
GUATEMALA

Dr. Jorge Madrazo
Presidente de la Comisión Nacional
de Derechos Humanos
MEXICO

Dr. R. Adolfo de Castro
Ombudsman de
PUERTO RICO

Dr. Federico Mayor Zaragoza
Director General de la
UNESCO

 

 

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