DECLARACION SOBRE EL PAPEL DE
LA RELIGION EN LA PROMOCION DE
UNA CULTURA DE PAZ
Barcelona, España, el 18 de
diciembre de 1994
Nosotros, los participantes en la reunión
"La contribución de las religiones a la cultura de la paz", organizada por la
UNESCO y el Centro UNESCO de Cataluña, que se celebró en Barcelona del 12 al 18 de
diciembre de 1994,
Profundamente preocupados por la situación
actual del mundo, así como por la intensificación de los conflictos armados y la
violencia, la pobreza, la injusticia social y las estructuras de opresión,
Reconociendo que la religión es importante
en la vida humana,
Declaramos lo siguiente:
NUESTRO MUNDO
1. Vivimos en un mundo en el que el
aislamiento ya no es posible. Vivimos en una época caracterizada por la movilidad sin
precedentes de los pueblos y el cruzamiento de las culturas. Somos todos interdependientes
y compartimos la responsabilidad ineludible del bienestar del mundo entero.
2. Hacemos frente a una crisis que puede
llevar al suicidio de la especie humana, o bien deparamos un nuevo despertar y una nueva
esperanza. Creemos que la paz es posible. Sabemos que la religión por sí sola no
resuelve todos los males de la humanidad, pero que tiene un papel indispensable que
desempeñar en este crítico momento.
3. Somos conscientes de la diversidad
religiosa y cultural de nuestro mundo. Cada cultura es en sí misma un universo, que sin
embargo no es cerrado. Las culturas dan a las religiones su lenguaje y las religiones
ofrecen a cada cultura su significado esencial. La paz no será posible sino reconocemos
el pluralismo y respetamos la diversidad. Buscamos una armonía que es la esencia misma de
la paz.
4. Entendemos la cultura como un modo de
ver el mundo y de vivir en él. Ello supone cultivar los valores y formas de vida que
reflejan la visión del mundo propia de cada cultura. Por consiguiente ni el significado
de la paz ni el de la religión pueden reducirse a un único y rígido concepto, al igual
que una sola lengua no puede transmitir toda la gama de la experiencia humana.
5. Para algunas culturas, lar
religión es una forma de vida que impregna toda la actividad humana. Para otras,
representa la más alta aspiración de la existencia. Otras aún creen que las religiones
son instituciones portadoras de un mensaje de salvación.
6. Las religiones han contribuido a la paz del mundo, pero también
han sido causa de división, odio y guerras. Con demasiada frecuencia, los creyentes hemos
traicionado los elevados ideales que nosotros mismos habíamos predicado. Nos sentimos
obligados a un acto de arrepentimiento sincero y mutuo perdón, personal y colectivo, de
unos a otros y a la humanidad en general, a la Tierra y a todos los seres que la pueblan.
LA PAZ
7. La paz presupone la plena preservación
del amor, la compasión, la dignidad humana y la justicia.
8. La paz entraña la comprensión del
hecho de que todos somos interdependientes y estamos relacionados los unos con los otros.
Individual y colectivamente, somos responsables del bien común, que incluye el bienestar
de las generaciones futuras.
9. La paz nos exige que respetemos la
Tierra y todas las formas de vida, especialmente la vida humana. Nuestra conciencia ética
nos obliga a poner límites a la tecnología. Debemos concentrar nuestros esfuerzos en la
eliminación del consumismo y la mejora de la calidad de la vida.
10. La paz es un viaje, un proceso que no
tiene fin.
COMPROMISO
11. Debemos estar en paz con nosotros
mismos, tratar de conseguir la paz interior mediante la reflexión personal y el
crecimiento espiritual, cultivando una espiritualidad que se concrete en la acción.
12. Nos comprometemos a sustentar y
fortalecer el hogar y la familia como viveros de la paz
En hogares y has, en comunidades, naciones
y en el mundo entero:
13. Nos comprometemos a resolver o mitigar
los conflictos sin recurrir a la violencia, y a prevenirles a través de la educación y
la búsqueda de la justicia.
14. Nos comprometemos a contribuir a la
atenuación de las escandalosas diferencias económica que existen entre diversos grupos
humanos, y a la erradicación de otras formas de violencia y de amenazas contra la paz,
como el derroche de los recursos, la extrema pobreza, el racismo, los terrorismos de todas
las clases, la indiferencia hada el prójimo, la corrupción y la delincuencia.
15. Nos comprometemos a superar todas las
formas de discriminación, *Colonialismo, explotación y dominio, y a promover
instituciones basadas en la responsabilidad compartida y la participación. Los derechos
humanos, entre los que figuran la libertad religiosa y los derechos de las minorías,
deben ser respetados.
16. Nos comprometemos a garantizar una
educación para todos que sea verdaderamente humana, una educación para la paz, la
libertad, los derechos humanos y una formación religiosa que promueva la apertura de
espíritu y la tolerancia.
17. Nos comprometemos a promover una
sociedad civil que respete el medio ambiente y la justicia social. Este proceso deberá
indicares en el plano local, para pasar después a los planos nacional y transnacional.
18. Nos comprometemos a trabajar por un mundo sin armas y a
desmantelar las industrias bélicas.
RESPONSABILIDAD RELIGIOSA
19. Nuestras comunidades creyentes tienen
la responsabilidad de fomentar una conducta inspirada en la sabiduría, la compasión, el
afán de compartir, la caridad, la solidaridad y el amor, que guíe a todos por los nos de
la libertad y la responsabilidad. Las religiones deben ser una fuente de energía
liberadora.
20. Hemos de tener siempre presente que
nuestras religiones no deben identificarse con los poderes políticos, económicos o
sociales, sino que han de mantenerse Ubres para trabajar por la justicia y la paz. No
debemos olvidar que los regímenes políticos confesionales pueden ocasionar graves daños
a los valores religiosos y a la sociedad. Debemos distinguir entre el fanatismo y el
fervor religioso.
21. Debemos favorecer la paz combatiendo
las tendencias, tanto individuales como comunitarias, a asumir, e incluso a enseñar, que
hay quienes son indiferentemente superiores a los demás. Reconocemos y alentamos a todos
aquellos que buscan la paz por medios no violentos. Repudiamos los asesinatos cometidos en
nombre de la religión.
22. Promoveremos el diálogo y la armonía
entre las distintas religiones y en el interior de cada una de ellas, reconociendo y
respetando la búsqueda de la verdad y de la sabiduría en las religiones que no sean la
nuestra propia. Dialogaremos con todos, estableciendo una sincera y amistosa colaboración
con quienes comparten este peregrinaje que es la vida.
LLAMAMIENTO
23. Arraigados en nuestra fe, edificaremos
una cultura de paz basada en la no violencia, la tolerancia y el diálogo, el
entendimiento mutuo y la justicia. Exhortamos a las instituciones de la sociedad civil, al
sistema de las Naciones Unidas, a los gobiernos, a las organizaciones gubernamentales y no
gubernamentales, a las empresas y a los medios de comunicación a reforzar su compromiso
en pro de la paz y a escuchar el clamor de las víctimas y los desposeídos. Exhortamos a
las diferentes religiones y tradiciones culturales a colaborar en esta tarea y a ayudamos
a difundir el mensaje de la paz.
Firman los presidentes de
la sesión
JOAQUIM XICOY, Presidente
del Parlamento Catalán
FEDERICO MAYOR, Director General de la UNESCO
y los participantes |