LLAMAMIENTO LANZADO EN LA SESION DE CLAUSURA DE LA CONFERENCIA MUNDIAL
SOBRE LA EDUCATION Y EL DEPORTE PARA UNA CULTURA DE PAZ
UNESCO, París, Francia, el
7 de julio de 1999
Nosotros los participantes en la
Conferencia Mundial sobre la Educación y el Deporte para una Cultura de Paz, organizada
por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y
el Comité Olímpico Internacional, representantes de la comunidad deportiva y de
organizaciones gubernamentales y no gubernamentales nos hemos reunido para reflexionar
sobre la contribución que pueden hacer el deporte y la educación a la promoción de una
cultura de paz.
La Conferencia,
Recordando la misión fundamental
de la UNESCO - erigir los baluartes de la paz en la mente de los seres humanos,
así como las disposiciones de la Carta Internacional de la Educación Física y el
Deporte, aprobada en 1978 por su Conferencia General,
Recordando además que el
Movimiento Olímpico y el Olimpismo tienen como finalidad contribuir a la edificación de
un mundo pacífico y mejor, educando a los jóvenes por medio del deporte practicado sin
discriminación de ningún tipo y de conformidad con el espíritu olímpico, que exige el
entendimiento mutuo, el sentido de la amistad, la solidaridad y el juego limpio, como estipula
la Carta Olímpica,
Recordando asimismo la resolución
de la Asamblea General de las Naciones Unidas "Contribuir a la edificación de un
mundo pacífico y mejor, mediante el deporte y el ideal olímpico" (20 de noviembre
de l997), y la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas llamando a
observer la Truega Olímpica durante los Juegos Olímpicos, basada en la antigua
tradición griega de la "EKECHEIRIA",
Consciente de que la educación
para una cultura de paz por medio del deporte, la educación física y el olimpismo puede
cumplir un papel determinante en el arraigo de los ideales de paz en la mente de los seres
humanos en un momento en que conflictos armados y fratricidas ponen en peligro el futuro
de muchas sociedades en las diferentes regiones del mundo, y contribuir útilmente a la
consecución de los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas,
Congratulándose de que la Asamblea
General de las Naciones Unidas haya proclamado el año 2000 Año Internacional de la
Cultura de Paz, cuya celebración debe sentar las bases de un movimiento mundial en favor
de la paz mediante el fomento de los valores, las actitudes y los comportamientos que
propician la paz, la no violencia, el respeto de la totalidad de los derechos de la
persona humana, el diálogo, la tolerancia, la reconciliación, la solidaridad y el
desarrollo,
1. Felicita a la UNESCO y al CIO
por sus iniciativas encaminadas a ganar a los jóvenes del mundo a la causa de la paz:
2. Hace un llamamiento solemne a
todos los actores interesados, especialmente a la UNESCO, el Comité Olímpico
Internacional, los dirigentes políticos, las organizaciones no gubernamentales, las
federaciones y asociaciones deportivas nacionales e internacionales, los directivos y
aficionados de clubes deportivos, todos aquellos y todas aquellas que practican el deporte
y, en particular, los deportistas de cualquier nivel a que promuevan entre los jóvenes
los valores, las actitudes y los comportamientos que caracterizan a una cultura de paz,
3. Da su enérgico apoyo al
lanzamiento de iniciativas encaminadas a movilizar a los jóvenes en favor de la causa de
la paz y de proyectos de solidaridad, dándoles la calidad de "Embajadores de la
paz" o confiriéndoles títulos similares que los inciten a emprender activamente
acciones concretas,
4. Alienta en particular a la
UNESCO y el COI a emprender iniciativas de manera coordinada asociando a atletas en
proyectos destinados a promover la paz mediante el deporte,
5. Hace asimismo un llamamiento solemne
para que la educación para una cultura de paz por medio del deporte se convierta en una
acción prioritaria tanto en el marco de los sistemas de educación formales e informales
como en el de la formación de los deportistas de todo nivel, con motivo de la
celebración del Año Internacional de la Cultura de Paz en el año 2000;
6. Invita a los medios de
comunicación en el mundo entero a dar, en el marco de su cobertura de acontecimientos
deportivos, una amplia visibilidad a la contribución del deporte y de la educación a la
cultura de la paz;
7. Recomienda que los principios de
la educación para una cultura de paz por medio del deporte puedan manifestarse
diariamente en un fortalecimiento de la vida comunitaria y del diálogo intercomunitario,
fomentando la investigación en este campo, y contribuyendo así a la prevención de los
conflictos y la violencia;
8. Pide que se dé prioridad a la
aplicación de formas innovadoras de cooperación en este ámbito, en particular con miras
a la realización de proyectos de solidaridad deportiva que hagan hincapié en la
educación y la formación en el espíritu de la cultura de paz, en beneficio, sobre todo,
de las sociedades que han optado por la vía de la reconciliación después de un
conflicto o que siguen desgarradas por los conflictos, y en una perspectiva a largo plazo;
9. Pide también a los actores
interesados que hagan efectiva la práctica del deporte como derecho humano, prosiguiendo
sus esfuerzos para que cada ser humano pueda tener la posibilidad de practicar los
deportes según sus necesidades;
10. Invita a todos los actores
interesados a hacer del Año Internacional de la Cultura de Paz la base de una nueva
alianza entre el deporte y la paz al servicio del respeto de la dignidad humana;
11. Invita al Director General de
la UNESCO y al Presidente del Comité Olímpico Internacional a crear un comité de
seguimiento de los preparativos y la ejecución de proyectos en el marco de la
celebración del Año Internacional de la Cultura de Paz;
12. Ruega al Secretario General de
las Naciones Unidas, al Director General de la UNESCO y al Presidente del Comité
Olímpico Internacional que cooperen en la acción que lleven a cabo para garantizar el
éxito de la celebración del Año Internacional de la Cultura de Paz en el año 2000. |