Medio ambiente y desarrollo
en regiones costeras e islas pequeñas

Una plataforma de acción para el manejo sostenible de los manglares del Golfo de Fonseca

 

Acción 1: Armonizar el uso del recurso entre los distintos grupos interesados

Hay numerosos interesados directos en el uso y la transformación del ecosistema de manglar en el golfo de Fonseca; si bien estos compiten por los bienes y servicios, cabe la posibilidad de armonizar sus intereses con el propósito de asegurar el manejo sostenible del ecosistema.

Un grupo bien diferenciado de interesados del golfo de Fonseca es el que depende del ecosistema de manglar (PROGOLFO 1999). Las comunidades costeras y los pescadores artesanales cuentan con el manglar como área de reproducción y cría para una gran variedad de peces, moluscos y crustáceos que se pescan en los estuarios y en el mar abierto. Las pesquerías industriales de mar abierto dependen de la salud del ecosistema de manglar para asegurar que la cosecha de camarones sea abundante. Los acuicultores también tienen intereses en los manglares porque estos ecosistemas suministran las larvas de camarones necesarias para complementar las variedades de laboratorio y además abastecer los tanques y los estanques donde se cultivarán los camarones. Los agricultores y los ganaderos dependen de las zonas de amortiguamiento, así como de las funciones de rompevientos y de filtración que proveen los manglares, ya que evitan la entrada del agua salada y protegen sus inversiones de inundaciones o huracanes.

Investigaciones anteriores destinadas a calcular el "valor económico total" del ecosistema de manglar en una parte del golfo de Fonseca en El Salvador, realizaron un análisis de costo beneficio para comparar el manejo sostenible del bosque con otros escenarios posibles de uso (Gammage 1997; véase cuadro 1). Se consideraron tres estrategias diferentes de manejo, a saber: transformación parcial a la cría semi-intensiva de camarones y producción de sal; la estrategia "no hacer nada" que consiste en deforestación, desmonte y degradación de la tierra; y la opción de manejo sostenible.

Cuadro 1. El valor actual neto de los diferentes escenarios
hasta 2050 a los precios actuales del mercado (miles de
colones de 1992)
[a]

El Tamarindo, El Salvador
Valor actual neto
Estrategia actual de manejo:  
Beneficios de la producción local de leña y madera [b]
17,552
Beneficios de la producción artesanal local de camarón y pescado [c]
718,608
Beneficios nacionales de la producción industrial de camarón de zonas pesqueras de mar abierto 
859,236
Beneficios de la producción local llamada "rústica" de sal y camarón [d]
3,275
Total
1,598,671
Conversión parcial del manglar:  
Beneficios nacionales de la explotación forestal
55,445
Beneficios de la producción local de leña y madera
10,010
Beneficios de la producción artesanal local de camarón y pescado
700,981
Beneficios nacionales de la producción industrial de camarón de zonas pesqueras de mar abierto 
724,514
Beneficios nacionales de la acuicultura camaronera
105,721
Total
1,596,671
Opción de manejo sostenible: [e]  
Beneficios de la producción local de leña y madera
23,809
Beneficios de la producción artesanal local de camarón y pescado
761,652
Beneficios nacionales de la producción industrial de camarón de zonas pesqueras de mar abierto 
1,444,080
Beneficios de la producción local llamada "rústica" de sal y camarón
3,275
Total
2,232,816

[a] Los beneficios netos resultantes de la extracción de recursos de manglar se clasifican dependiendo de si el sector que los recibe es el sector individual, comunitario o privado. Está claro que un cambio desde la actual estrategia de manejo hacia la estrategia de manejo sostenible beneficia a la comunidad local así como a los intereses nacionales al maximizar los ingresos disponibles por leña y madera, camarones y pescado artesanales, y camarones industriales de las zonas pesqueras de mar abierto.
[b] La población que depende directamente de los manglares era de aproximadamente 16,500 personas en 1999 y aumenta en 2.3 por ciento anualmente. Los costos y beneficios se calcularon suponiendo que podrán satisfacerse todas las necesidades en madera, y que el consumo de leña estará determinado por lo restante.
[c] Todos los beneficios de las zonas pesqueras son netos de los costos del productor primario, es decir, de los costos directos e indirectos de la pesca: mano de obra, capital, mantenimiento, y petróleo. Todos los bienes de capital se amortizan a lo largo del ciclo de vida de dichos bienes y se descuentan al costo de los préstamos contraídos por esas empresas.
[d] Tanto en el caso del manejo actual como del sostenible, la producción llamada "rústica" de sal y camarón se supone que opera hasta que los ingresos ya no cubren el costo de la producción variable.
[e] La opción de desarrollo sostenible maximiza el valor actual neto de todos los beneficios extraídos. Nota: $1= 8.7 colones en 1994. La tasa real de descuento aplicada es 7.08 por ciento.

Fuente: Gammage 1997.

La primera meta del análisis costo beneficio era la de suministrar indicadores de cómo pueden lograrse los beneficios máximos al usar un recurso natural y asegurar el manejo racional del manglar. Se utilizó una gran variedad de técnicas de evaluación a objeto de determinar cuál es la contribución de los diferentes productos y servicios del ecosistema del manglar. Como puede verse en el cuadro 1, la estrategia de manejo sostenible permite obtener mayores beneficios de las actividades madereras y pesqueras que otras opciones de manejo. Tanto la actual estrategia de manejo como la de transformación parcial ofrecen menos beneficios que la estrategia de manejo sostenible.

Los pescadores industriales son quienes más se benefician con un cambio a la estrategia de manejo sostenible ya que pueden casi duplicar las ganancias que obtienen con la actual estrategia. Los beneficios de la pesca artesanal del camarón también aumentan al máximo en el escenario de manejo sostenible. El consumo sostenible de madera y de leña por la población local también produce mayor valor que el patrón actual de extracción que aumenta la presión sobre el ecosistema sin mejorar los beneficios netos. Esto significa que existe una magnífica oportunidad para forjar alianzas entre los beneficiarios potenciales y trabajar con miras a aplicar una definición de manejo sostenible del manglar, que respete la soberanía e incluya a todas las partes interesadas en el diseño y aplicación de dicha estrategia.

Es evidente que la disminución de la extensión del manglar supone costos para todos los interesados directos al negarles bienes y servicios del ecosistema y disminuir la capacidad del ecosistema para apoyar una amplia gama de actividades, que pueden ser de sustento o económicas (Ibarra Turcios et al. 2000; Gammage 1997) (El cuadro 2 ilustra esto al mostrar las pérdidas asociadas con el huracán Mitch). El hecho de que estos diferentes interesados puedan beneficiarse del manejo sostenible del manglar sienta un precedente claro para el cambio. En Honduras, la preocupación compartida sobre el ecosistema ha impulsado a acuicultores, conservacionistas y miembros de la comunidad a unirse para determinar en qué forma pueden proteger mejor el ecosistema y cosechar sus recursos de manera sostenible (véase en esta página el recuadro sobre soluciones creativas). Se necesitan tres pasos para el surgimiento de un manejo racional y socialmente óptimo del manglar: primero, la definición de manejo sostenible por una amplia coalición de interesados; segundo, la redefinición de derechos de propiedad congruentes con la definición de manejo sostenible; tercero, la creación de instituciones o la modificación de las ya existentes para permitir que los planes de desarrollo sostenible sean operativos y se realicen.

Próximos Pasos

» Agrupar a los interesados directos.

Una amplia coalición de interesados deberá reunirse para formar una comisión multisectorial en cada país, que incluya a los principales interesados en el ecosistema de manglar y las instituciones que asignan los derechos de acceso o velan por su acatamiento:

Una solución creativa que incluye a muchos interesados directos
La recién aprobada "Propuesta para las zonas protegidas en el Golfo de Fonseca (AAPP)" es ejemplo de un esfuerzo colaborativo para agrupar a múltiples interesados directos a objeto de definir e implementar una estrategia creativa de manejo del manglar en Honduras. CODDEFFAGOLF y el Ministerio (Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal). (COHDEFOR) empezaron a trabajar en la definición de una estrategia apropiada de manejo para múltiples usos de las zonas de marismas en el golfo de Fonseca. Luego, CODDEFFAGOLF obtuvo el apoyo de la Asociación Nacional de Acuicultores (ANDAH), una asociación que representa a acuicultores industriales del camarón cuyos intereses tradicionalmente se han contrapuesto a los de CODDEFFAGOLF y las comunidades locales. El 20 de enero de 2000, el Congreso finalmente aprobó este esfuerzo concertado mediante el Decreto #5-99-E, que unía a diversos grupos de interés. La AAPP abarcará una superficie de 107.000 hectáreas, e incluye islas, manglar, estuarios y marismas. Constará de un parque nacional marino, dos áreas de usos múltiples, y ocho zonas de manejo dedicadas al frágil hábitat y a las especies. (http://www.morazan.tripod.com/cgolf/acuerdo.htm).

Será un verdadero reto llevar a la práctica este plan de manejo de manera eficaz, pero los resultados iniciales son prometedores. La función de los actores locales y estatales en la verificación del cumplimiento de este acuerdo será crucial. Los proponentes internacionales y locales de políticas de conservación deberán incluir por igual las necesidades locales de desarrollo socioeconómico, y los arreglos comunales existentes. Más aún, los gobiernos y las ONG deben informar a las comunidades cómo repercutirá el AAPP sobre el uso que hacen actualmente y sobre el manejo de los recursos costeros. Debe establecerse un foro abierto y participativo donde las comunidades puedan expresar sus preocupaciones, y donde los diversos interesados directos puedan seguir discutiendo cuál es la mejor forma de armonizar sus intereses, dados los procedimientos del AAPP y las presiones continuas sobre el ecosistema.

» Definir el desarrollo sostenible en cada país. An operational definition of sustainable Es necesario que ambos países, Honduras y El Salvador, formulen una definición operativa del manejo sostenible del manglar. Aunque esta definición deberá tener en cuenta los acuerdos internacionales y regionales sobre el uso de los recursos naturales, también deberá responder a las prioridades nacionales y respetar la soberanía de cada país. Las comisiones multisectoriales deberían formular una definición de manejo sostenible de los manglares guiada por el consenso y que refleje los intereses y preocupaciones de todos los miembros que las componen. El plan de manejo sostenible debería definir si el manglar se usará con propósitos de extracción y cuánta degradación se tolerará. Las comisiones deberían llegar al consenso en cuanto a si la extracción de leña y madera va a continuar y en qué cantidad. Es necesario tomar decisiones similares acerca del alcance de la transformación a usos alternativos, como la producción de sal y la acuicultura, que se preverán en los planes nacionales. Deberá hacerse un esfuerzo.

Cuadro 2. El huracán Mitch

El huracán Mitch proporciona un ejemplo doloroso de los riesgos asociados con la degradación paulatina y la pérdida de bienes y servicios relacionados con el medio ambiente. La barrera protectora que proviene de los bosques costeros tales como los manglares y la importancia de la cubierta boscosa en vertientes de agua críticas no puede ser subestimada. Las laderas y montañas despojadas de vegetación y los drenajes interrumpidos han exacerbado las corrientes de agua superficial. Las lluvias torrenciales y la infraestructura inadecuada unidas a las elevadas tasas de pobreza que mantienen a muchas poblaciones en condiciones precarias de vida han contribuido a que ocurra una pérdida de vidas que es inaceptable. Los costos financieros y económicos de la devastación fueron sumamente altos. Sin embargo, este ejemplo extremo de vulnerabilidad ambiental pone de relieve la importancia del uso racional y sostenible de los recursos ambientales. Si el suministro de bienes y servicios procedentes de ecosistemas se ve amenazado, los hogares y las empresas sufren directamente debido a la pérdida de su medio de vida. El deterioro del medio ambiente, los conflictos civiles y la creciente marginación de la economía rural han dejado pocas opciones a la mayoría de los habitantes del campo en Centroamérica. En los lugares en que el deterioro ambiental contribuye a otras pérdidas del sustento en la región, se observa una emigración considerable fuera del país, ya que los emigrantes suelen partir en búsqueda de oportunidades económicas en los Estados Unidos y Canadá. Debido al huracán Mitch las tasas estimadas de emigración han aumentado drásticamente (OXFAM 1999a, b, c, d).

Resumen del impacto del huracán Mitch en Centroamérica

 
Guatemala
Honduras
El Salvador
Nicaragua
Pérdida de vidas
268
5,657
240
3,045
Desaparecidos
121
8,058
19
970
Pérdida o daño a viviendas[a]
60,000
180,000
10,372
144,500
Población de la costa afectada (pérdida de vivienda, de medios de vida, cosechas y ganado)
49,795 [b]
100,476
37,885
163,737
Pérdida de producción agrícola
$258 million
$1.7 billion
$95 million
$140.5 million
Pérdida de producción de acuicultura (cosechas, larvas, estanques y maquinaria)
$2.6 million
$35.2 million
$0.7 million
$16.7 million

[a] El daño a las viviendas incluye todas las casas destruidas o parcialmente destruidas. Estas cifras son cálculos tomados de una combinación de fuentes que tabulaban el número total de casas que se notificaron como destruidas y cuyos habitantes quedaron sin hogar por más de un mes.
[b] Diez por ciento estimado de la población de los municipios costeros de los departamentos de Escuintla y Santa Rosa.
Todas las conversiones suponen tasas de cambio de 13.54 lempiras, 8.7 colones, 7.8 quetzales y 10.6 córdobas por US$ 1 al cierre de diciembre de 1998.

Fuente: Gobierno de Honduras, enero 1999; OXFAM 1999a, 1999b; Enríquez Villacorta 1999; CEPAL 1999a, 1999b, 1999c, 1999d; Base de datos económicos y sociales 2000 del Banco Interamericano de Desarrollo.

_____________
[6] Si bien los estanques de acuicultura no tienen que ubicarse en áreas que hayan sido antiguamente bosques de manglares, históricamente, en El Salvador esto es lo que ha ocurrido en la conversión del manglar a la acuicultura.

[7] La producción llamada "rústica" de sal y de camarones describe las prácticas de cultivo de camarones de baja intensidad con poco o ningún capital y sin maquinaria. Durante la estación de lluvias los estanques excavados se inundan con agua del estuario y se utilizan para la producción de camarones. Las larvas de camarones se capturan y se transfieren a los estanques de cría donde esperan la maduración. Durante la temporada seca las áreas excavadas se dedican a la producción de sal, las lonas alquitranadas se extienden sobre el fondo de las piscinas y se deja evaporar el agua estuarina para que produzca sal, proceso que requiere hasta tres semanas. Luego, la sal se lava, se refina y se coloca en sacos, todo a mano.

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