El canto de Sana’a


Inscrito en 2008 (3.COM) en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (originalmente proclamado en 2003)

El canto de Sana’a, también conocido como al-Ghina al-San’ani, designa un conjunto de cantos que pertenecen a una rica tradición musical practicada en todo el Yemen. Este canto, que se entronca en diversas tradiciones poéticas que datan del siglo XIV, constituye una parte importante de un cierto número de ceremonias y actividades sociales importantes, como la velada del casamiento (samra) o el magyal, encuentro diario entre amigos y compañeros que tiene lugar por las tardes. Los cantos son interpretados por un cantante solista acompañado por dos instrumentos antiguos: el qanbus (laúd yemenita) y el tradicional sahn nuhasi, una bandeja de cobre que el músico mantiene en equilibrio sobre las puntas de los dos pulgares y que golpea suavemente con los otros ocho dedos. Existen muchos tipos melódicos distintos. La modulación de uno a otro en el transcurso de una misma interpretación no es frecuente, pero el talento artístico del cantante se juzga por su capacidad para embellecer una melodía haciendo hincapié en el sentido del texto y cautivar al público. Esta música también puede acompañar distintos bailes tradicionales. El repertorio poético, compuesto en varios dialectos yemenitas y en árabe clásico, contiene muchos juegos de palabras elegantes y está impregnado de una profunda emoción. Estos textos constituyen el acervo poético más venerado y más frecuentemente citado en el Yemen. Si bien estos cantos son asociados directamente a la ciudad de Sana’a, la capital histórica del Yemen, están muy difundidos en todo el país, incluso en las zonas rurales. De hecho, el repertorio poético recurre a menudo a los dialectos de las distintas regiones del país. Además, los intérpretes de otros géneros se inspiran a menudo en las melodías tradicionales, en particular para los bailes rurales y la música contemporánea. Aunque los yemenitas siguen mostrándose muy orgullosos de la tradición del canto de Sana’a, la audiencia de los conciertos ha disminuido y los músicos de hoy, aunque son cada vez más numerosos, sólo conocen algunos cantos que intercalan en sus conciertos antes de pasar a un repertorio contemporáneo más ligero. Sólo algunos músicos de las generaciones anteriores han preservado toda la tradición y las sutilezas de la interpretación del canto de Sana’a.