El canto polifónico georgiano


Inscrito en 2008 (3.COM) en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (originalmente proclamado en 2001)

Las canciones populares ocupan un lugar primordial en la cultura georgiana. Los cantos polifónicos en lengua georgiana constituyen una tradición secular en un país cuya lengua y cultura han sido oprimidos por todo tipo de invasores. Hay tres tipos de polifonía en Georgia: la polifonía compleja que se practica en Svanetia; el diálogo polifónico con un fondo de bajo continuo, que se practica en el Este de Georgia (Kajetia); y la polifonía contrastada con tres partes cantadas improvisadas, característica de Georgia occidental. El Chacrulo, que se suele cantar en las ceremonias y las fiestas, se distingue porque recurre a las metáforas y porque contiene un yodel, el krimanchuli y un “canto del gallo” que interpreta un hombre con voz de falsete. Algunos de estos cantos están asociados al cultivo de la viña y se remontan al siglo VIII. Los cantos están omnipresentes en todos los ámbitos de la vida social, desde el trabajo en el campo (el Naduri, que incorpora en la música los sonidos que imitan el esfuerzo físico) hasta los cantos de Navidad (Alilo), pasando por cantos de curación. Los himnos litúrgicos bizantinos también han incorporado la tradición polifónica georgiana hasta convertirse en una importante expresión de ésta. Tras haber sufrido las consecuencias de las políticas culturales socialistas, la música tradicional georgiana está amenazada por el éxodo rural y por la creciente popularidad de la música pop. Los archivos de las primeras grabaciones de los cantos polifónicos en discos de vinilo datan de principios del siglo XX y no ofrecen suficientes garantías para preservarlos a largo plazo.