El espacio de la cultura de los gongs


Inscrito en 2008 (3.COM) en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (originalmente proclamado en 2005)

El espacio cultural de los gongs de las montañas centrales del Viet Nam cubre varias provincias y unas 17 comunidades etnolingüísticas austroasiáticas y austronesias. Estrechamente vinculado a la vida cotidiana y al ciclo de las estaciones, sus sistemas de creencias forman un mundo místico donde los gongs producen un lenguaje privilegiado entre los hombres, las divinidades y el mundo sobrenatural. Detrás de cada gong se oculta un dios o una diosa. Cuanto más antiguo sea el gong, mayor será el poder del dios o la diosa. Cada familia posee al menos un gong, que además de ser un símbolo de riqueza, autoridad y prestigio, le asegura protección. Aunque en las ceremonias se utiliza toda una gama de instrumentos de cobre, sólo el gong está presente en todos los ritos de la vida de la comunidad y constituye el instrumento ceremonial principal. La manera de tocar los gongs en Viet Nam varía de un pueblo a otro. Cada instrumentista lleva su propio gong, que mide entre 25 y 80 cm de diámetro. Los conjuntos, formados por hombres y mujeres, constan de tres a doce gongs. Los diversos arreglos y ritmos se adaptan al contexto de la ceremonia, como pueden ser el sacrificio ritual de los bueyes, la bendición del arroz o los funerales. Los gongs de esta región se compran en los países vecinos, y luego se templan al tono deseado para su propio uso. Las transformaciones económicas y sociales han afectado de manera drástica el modo de vida tradicional de estas comunidades, que ya no ofrecen el contexto original para la cultura del gong. La transmisión de este modo de vida y de los conocimientos y técnicas a él asociados se vio muy perturbada durante las décadas de guerra del siglo pasado. Hoy día, este fenómeno se ve agravado por la desaparición de los viejos artesanos y por el interés creciente de la juventud por la cultura occidental. Privados de su significación sagrada, los gongs se venden para ser reciclados o intercambiados por otros productos.