La mascarada Makishi


Inscrito en 2008 (3.COM) en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (originalmente proclamado en 2005)

La mascarada Makishi señala fin de la mukanda, un rito anual de iniciación para los niños de ocho a doce años. Este rito es celebrado por las comunidades Vaka Chiyama Cha Mukwamayi, a las que pertenecen los pueblos Luvale, Chokwe, Luchazi y Mbunda, que viven en las provincias del noroeste y oeste de Zambia. Generalmente, al principio de la estación seca, los niños dejan sus hogares para pasar un periodo de uno a tres meses en un campamento aislado en la selva. Esta separación del mundo exterior marca su muerte simbólica en tanto que niños. La mukanda incluye la circuncisión de los iniciados, dar pruebas de valor, y lecciones sobre su futuro papel como hombres y esposos. Se asigna a cada iniciado un personaje enmascarado particular, que lo acompaña a lo largo de todo el proceso iniciático. El Chisaluke representa a un hombre rico y de gran poder, con influencia espiritual; el Mupala es el “señor” de la mukanda y el espíritu protector, con capacidades sobrenaturales; Pwevo es un personaje femenino que representa a la mujer ideal y es responsable del acompañamiento musical de los ritos y danzas. El Makishi es otro personaje enmascarado, que representa el espíritu de un antepasado difunto que vuelve al mundo de los vivos para ayudar a los niños. El final de la mukanda se celebra con una ceremonia de reconocimiento. El pueblo entero asiste a la danza y la representación de la pantomima Makishi hasta que los iniciados regresan del campamento para incorporarse a sus comunidades como adultos. La mukanda tiene una función educativa consistente en transmitir técnicas de supervivencia y un conocimiento sobre la naturaleza, la sexualidad, las creencias religiosas y los valores sociales de la comunidad. En épocas anteriores, se prolongaba a lo largo de varios meses y representaba la razón de ser de la mascarada Makishi. Hoy, suele reducirse a un mes para adaptarse al calendario escolar. Este cambio, junto con la demanda creciente de bailarines de Makishi para las reuniones sociales y políticas, podría afectar el carácter original de este ritual.