La música shashmaqom


Inscrito en 2008 (3.COM) en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (originalmente proclamado en 2003)

Durante más de diez siglos, la tradición del shashmaqom se cultivó en los centros urbanos de una zona de Asia Central llamada en aquella época Mâwarâ al-nahr, región que corresponde actualmente a Tayikistán y Uzbekistán. El shashmaqom (literalmente: “seis maqams”) es una mezcla de música vocal e instrumental, de lenguajes melódicos y rítmicos, y de poesía. Se interpreta en solo o por un grupo de cantantes acompañados de una orquesta de laúdes, vihuelas, tambores y flautas. Las interpretaciones suelen comenzar con una introducción instrumental seguida del nasr, que es la parte vocal más importante y está compuesta por dos grupos de cantos. El shashmaqom se remonta a la época preislámica. A lo largo de su historia, se ha visto influenciado por la evolución de la teoría musical, la poesía, las matemáticas y el sufismo. El sistema del maqam era tan popular en los siglos IX y X que se crearon numerosas escuelas de música en la ciudad de Bujara, centro histórico y espiritual del shashmaqom. El repertorio de este género requiere de los músicos una formación especial, pues el sistema de notación clásico sólo proporciona el marco general. Así pues, la transmisión oral de maestro a discípulo sigue siendo el principal medio para preservar esta música y sus valores espirituales. A partir de los años 1970, la mayoría de los músicos más famosos del shashmaqom emigraron a Israel o a los Estados Unidos. Sólo algunos intérpretes han conservado los estilos locales que les habían enseñado profesores independientes. Con la desaparición de muchos maestros de shashmaqom, la gran mayoría de artistas actuales de Tayikistán y Uzbekistán son alumnos procedentes del conservatorio de Tashkent, que imparte cursos de composición.