La ópera de Pekín


Inscrito en 2010 (5.COM) en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

© 2009 by Han wen / Beijing Bureau of Culture
La ópera de Pekín es un arte escénico que integra el canto, la recitación, la actuación teatral y las artes marciales. Aunque se representa en toda China, los centros operísticos principales son Beijing, Tianjin y Shanghai. Los cantos y recitaciones de esta ópera se interpretan principalmente en el dialecto de Beijing, y la composición de sus libretos se ajusta a reglas muy estrictas que valoran sobre todo la rima y el ritmo. Sus temas, que están centrados en la historia, la política, la sociedad y la vida cotidiana, pretenden ser instructivos y divertidos a la vez. La música cumple un papel primordial dando ritmo al espectáculo, creando una atmósfera especial, configurando los caracteres de los personajes y sirviendo de guía a la trama teatral. En la música “civil” predominan los instrumentos de cuerda y viento como el delicado jinghu, de sonoridad aguda, y la flauta dizi. En cambio, la música “marcial” se ejecuta con instrumentos de percusión como el bangu y el daluo. En las representaciones, caracterizadas por su estilo simbólico y ritual, la actuación de los actores y actrices se ajusta a una coreografía que rige los movimientos de sus ojos, torsos, manos y pies. Tradicionalmente, los decorados y accesorios escénicos se reducen al mínimo. La indumentaria de los actores es sumamente vistosa y su maquillaje facial, exagerado, recurre a símbolos, colores y motivos concisos para poner de manifiesto la personalidad e identidad social de los personajes que representan. La tradición operística de Pekín se transmite esencialmente mediante la enseñanza impartida por maestros a alumnos, gracias a la cual éstos van adquiriendo competencias básicas por conducto de métodos de instrucción oral, observación e imitación. La ópera de Pekín está considerada como una expresión del ideal estético del arte operístico en la sociedad china tradicional y sigue siendo, hoy en día, un elemento del patrimonio cultural universalmente apreciado en todo el país.