La ópera Kun Qu


Inscrito en 2008 (3.COM) sobre la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (originalmente proclamado en 2001)

La ópera Kun Qu se desarrolló bajo la dinastía Ming (del siglo XIV al XVII) en la ciudad de Kunshan, situada en la región de Suzhou, al Sureste de China. Hay que buscar sus raíces en el teatro popular. El repertorio de cantos se fue imponiendo poco a poco como un arte dramático principal. El Kun Ku es una de las formas más antiguas de ópera china presentes hoy día. Se caracteriza por su estructura dinámica y su melodía (kunqiang). Obras como El pabellón de las peonías o El salón de la longevidad han llegado a ser clásicos del repertorio. Este arte combina el canto, la recitación y un complejo sistema de técnicas coreográficas, acrobacias y gestos simbólicos. En el reparto hay un joven protagonista, un personaje femenino principal, un anciano y diversos personajes cómicos, todos vestidos con trajes tradicionales. Una flauta de bambú, un pequeño tambor, tablillas de madera, gongs y címbalos acompañan los cantos, resaltando las acciones y las emociones de los personajes. Reputada por el virtuosismo de sus pautas rítmicas (changqiang) la ópera Kun Qu ha ejercido una influencia predominante sobre otras formas más recientes de ópera china, como la de Sechuán o la de Pekín. La ópera Kun Qu entró en un periodo de declive a partir del siglo XVIII porque requería grandes conocimientos técnicos por parte del público. De las 400 arias que se cantaban regularmente en las representaciones de ópera a mediados del siglo XX, hoy día sólo quedan algunas docenas. La ópera Kun Qu ha sobrevivido gracias a los esfuerzos de algunos animosos conocedores y adeptos que tratan de suscitar el interés de una nueva generación de intérpretes.