Rituales Qālišuyān de Mašhad-e Ardehāl, en Kāšān


Inscrito en 2012 (7.COM) sobre la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

© ICHHTO, 2012
En Irán, los rituales qālišuyān se practican para honrar la memoria de Soltān Ali, un santo varón venerado por los habitantes de Kāšān y Fin. Según la leyenda, el cuerpo martirizado de este santo fue encontrado y transportado en una alfombra a orillas de un arroyo, donde su cuerpo fue lavado y sepultado por los habitantes de Fin y de Xāve. Hoy en día, el mausoleo de Soltān Ali es el escenario de un rito en el que se procede a lavar una alfombra en el arroyo sagrado, en medio de un gran gentío congregado. El ritual se celebra el viernes más cercano al decimoséptimo día del mes de Mehr, según el calendario solar agrícola. La mañana de ese día los habitantes de Xāve se reúnen en el mausoleo para rociar la alfombra con agua de rosas. Una vez finalizado el ritual de la envoltura de la alfombra, la entregan en el exterior a los habitantes de Fin, que la enjuagan con agua corriente y la rocían de nuevo con gotas de agua de rosas sirviéndose de palos de madera cuidadosamente arreglados y bellamente ornamentados. A continuación, la alfombra se lleva otra vez al mausoleo. La población de Kāšān aporta una alfombra de oración y los habitantes de Našalg celebran su ritual el viernes siguiente. Estas comunidades no sólo mantienen la transmisión oral de estos rituales, sino que además recrean la tradición añadiéndole elementos nuevos y festivos.