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La
Declaración como Patrimonio Mundial |
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Fue declarada Monumento
Nacional en 1959 y, en diciembre de 1995, entró a formar parte del
Patrimonio Mundial de la UNESCO (código C-742), como una muestra depurada
de la arquitectura colonial española en el Nuevo Mundo.
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Ubicación
y aspectos generales
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Mompox
fué fundado como villa en 1540 por Juan de Santa Cruz, Gobernador de
Cartagena de Indias, de quien deriva su nombre. La ubicación
estratégica, cerca a la confluencia de los rios Magdalena y Cauca,
generó su importancia comercial durante el periodo colonial, debido a que
se convirtió en el puerto temporal para las embarcaciones que viajaban
desde la costa norte hacia el interior.
La
arquitectura residencial y religiosa se ha conservado, como testimonio,
gracias al interés de sus pobladores, reflejando el estilo tradicional
que se dió en todos los poblados de la Nueva Granada. Las iglesias y
conventos construidos por Agustinos, Dominicos, Franciscanos y Jesuitas,
fueron básicos para definir la morfología actual de Mompox.
A
orillas del Río Grande de la Magdalena, en medio de una exuberante
llanura, rodeada de ciénagas, se levanta la villa de Santa Cruz de Mompox.
Fundada
sobre una de las pocas elevaciones naturales de la región, antiguo
asentamiento de los indios Malibúes, la ciudad se constituyó en paso
obligado de mercaderías y viajeros entre Cartagena y el interior. Su
situación privilegiada y su activo comercio dieron origen a una
excepcional calidad y belleza en su arquitectura, la cual se conservó
intacta hasta nuestros días, gracias, paradógicamente, al estado de
aislamiento y postración en que cayó la ciudad durante el siglo XIX y
gran parte del XX, debido al cambio paulatino del curso principal del río
y al atraso socioeconómico derivado de la guerra de Independencia y de la
sucesión de guerras civiles que afectaron a Colombia a lo largo del siglo
XIX. |
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Historia
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La
fecha oficial de fundación de la ciudad es 1540 (aunque algunos
historiadores la sitúan en 1537), por parte de Juan de Santa Cruz,
gobernador de Cartagena de Indias, en tierras del cacique de Mompox.
Debido
a ser ésta una región poco propicia para la agricultura en gran escala,
la ciudad dependió fundamentalmente de la actividad comercial a través
del río y de su situación intermedia en la vasta región de la Costa
Norte colombiana, que la hacía ver como un oasis en medio de la
inhóspita y extensa llanura selvática.
Los
colonizadores españoles que se establecieron en el territorio lo hicieron
bajo las figuras jurídicas de la "encomienda" y la "merced
de tierras", mediante las cuales se concedía el privilegio de poseer
y administrar tierras, así como aprovechar la mano de obra de indígenas
y esclavos africanos a cambio de encargarse del cuidado físico y
espiritual de éstos.
La
dependencia de la navegación y la libre movilización por el río
hicieron muy difícil el control de los indígenas y de los esclavos
negros, con lo cual apareció el zambo, hijo de negro e india, libre por
derecho propio. Muy pronto se dio en esta región el proceso de mezcla
racial característico de casi la totalidad de la población colombiana.
El
estado de dispersión de la población mestiza fue una constante a lo
largo del período colonial. Por este motivo, si bien los españoles
acaudalados poseían extensísimas propiedades, prefirieron dedicarse al
comercio y concentrarse en el casco urbano de Mompox, donde construyeron
magnificas casonas que daban cuenta de su enorme riqueza.
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La
independencia
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Mompox
fue la primera ciudad colombiana en declarar su independencia absoluta de
España, el 6 de agosto de 1810. Los patriotas momposinos, encabezados por
los hermanos Gabriel Celedonio y Germán Gutiérrez de Piñeres, contaban
con el apoyo popular en toda la región de la Costa, particularmente en
Cartagena, donde promovieron la insurrección que culminaría con la
declaración de independencia absoluta de Cartagena el 11 de noviembre de
1811.
Simón
Bolívar, en 1812, puso en marcha la Campaña Admirable que libraría de
españoles gran parte de la Costa Norte colombiana. Una vez más se
manifestó la notable claridad de propósitos de la población momposina
en torno a la causa independentista: la ciudad le brindó un gran
recibimiento al Libertador y le suministró dinero, armas y provisiones,
así como un importante contingente de valerosos soldados que
contribuyeron en gran medida al desarrollo triunfal de la campaña.
Después de varios reveses y de la sangrienta campaña de la reconquista
española al mando del Pacificador Morillo, el curso de la guerra
finalmente daría el triunfo a las fuerzas patriotas en 1819, y en 1820 se
produciría la liberación definitiva de Mompox.
Posteriormente
llegarían los días del ocaso de la ciudad debido fundamentalmente, al
cambio del curso principal del río Magdalena que la aislaría de las
rutas del comercio, con lo cual Mompox entraría en un prolongado letargo
que, no obstante, la favoreció pues le permitió conservar intacta toda
su hermosa herencia arquitectónica.
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La
ciudad
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El
lugar donde se asentó Mompox determinó que su crecimiento urbano fuera
siempre limitado y orientado hacia el río.
En
la ribera de éste se construyeron las albarradas, barreras de piedra para
contener las crecientes, y el espacio que las bordeaba pasó a llamarse,
naturalmente, Calle de la Albarrada; después estaba la calle principal,
Calle Real del Medio, y posteriormente se trazó la Calle de Atrás. Entre
las calles se ubicaron las manzanas, bordeadas por los llamados
callejones. El pueblo se organizó d esta manera a lo largo del río, no
alrededor de una plaza principal como la mayoría de las fundaciones
españolas; a cambio de esto existen tres plazas alineadas sobre el río,
cada una con su respectiva iglesia: la central o Plaza de la Concepción;
al norte la de San Francisco y al sur la de Santa Bárbara.
El
desarrollo arquitectónico de la ciudad se debió a los aportes y la
financiación de los grandes y medianos hacendados y comerciantes. Las
casas, iglesias y demás construcciones son obra de los alarifes y no de
arquitectos formados académicamente; prima el esquema básico andaluz de
la agrupación de las habitaciones y salones alrededor de uno o varios
patios, dependiendo del tamaño de la edificación.
Otros
artesanos también se establecieron en la ciudad y contribuyeron a darle a
ésta su fisonomía particular. Es el caso de los herreros que, llegados
primero a Cartagena, descubrieron que el ambiente salino oxidaba y
pulverizaba con rapidez sus creaciones, por lo cual tuvieron que
establecerse en otras ciudades sobre todo en Mompox, donde poblaron las
ventanas de casas de toda la variedad y riqueza de rejas de hierro que
podemos admirar hoy en día. Por otra parte, de la época colonial
también data la actividad de los orfebres que trabajaban la filigrana de
oro, que le ha dado fama mundial a la orfebrería momposina. |
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Arquitectura
religiosa
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Al igual que en todas
las ciudades y territorios del Nuevo Mundo, el orden social de Mompox se
estableció alrededor de las necesidades religiosas, Jesuitas,
franciscanos, agustinos y dominicos, llegaron, primero, a evangelizar y
luego a ordenar todos los aspectos de la vida de los pobladores, donde
adquirió un carácter especial la celebración de la Semana Santa, una de
las más nobles y tradicionales manifestaciones de la religiosidad de los
habitantes de Mompox.
El
desarrollo urbano de la ciudad giró siempre en torno a las diferentes
iglesias, y en éstas se plasmaron con notable maestría las habilidades y
creatividad de los constructores, al punto que en ningún otro lugar de la
Nueva Granada se manifiesta tal originalidad en las formas y tanto
desapego a los cánones rigurosamente establecidos como en las iglesias de
Mompox.
En
general la organización de las iglesias momposinas es sencilla, con muros
de ladrillo y cubierta en madera entrelazada según el tradicional estilo
andaluz llamado de par y nudillo; el interior se divide en tres naves
separadas por esbeltas columnas en madera. Los rasgos de originalidad de
las iglesias se hallan en la fachada y la torre, desde las más sobrias
como San Agustín y San Carlos, con torre de planta cuadrangular, pasando
por la hermosa espadaña de la iglesia de San Juan de Dios, hasta la torre
de Santa Bárbara, la más extraordinaria muestra arquitectónica de la
ciudad, con su original balcón, que resume en sí una gran cantidad de
estilos y tenencias caprichosamente entrelazados según la libre
creatividad del artesano que la planeó y la construyó. Otras iglesias,
como San Francisco y Santo Domingo, se distinguen por su fachada con
elementos decorativos también sumados con completa libertad por los
artesanos. La Concepción, la iglesia principal, fue reconstruida casi en
su totalidad en el siglo XIX. |
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Casas
y arquitectura civil
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Las
construcciones civiles son escasa en Mompox. Sobresale el llamado Colegio
Pinillos, una de las pocas construcciones de dos pisos en la ciudad. Este
colegio fue fundado por el acaudalado comerciante Pedro Martínez de
Pinillos, con el nombre del Colegio de San Pedro Apóstol, a fines del
siglo XVIII. Se caracteriza por la sólida estructura de su claustro con
arquerías de mampostería de ladrillo, donde son especialmente notables
los arcos rebajados con columnas enanas en el piso alto.
Las
casas de Mompox responden al esquema andaluz, donde los espacios se
agrupan alrededor de un patio central. Un rasgo muy característico es la
duplicación del salón principal mediante un módulo estructural
añadido, que permite diversificar la funcionalidad de los espacios
interiores. En las fachadas sobresalen las ventanas de rejas de hierro con
gran calidad artística, complementadas por las repisas o
"panzas" sobre las que se asientan los tejadillos que las
cubren, todos con gran variedad de formas y adornos.
Las
casas más notables en Mompox son , en primer lugar, la Casa Baja, que se
destaca por su portada barroca única en la ciudad; la Casa de La
Marquesa, situada en la Albarrada, y la de La Concepción, con sus
soportales o cubiertas que proveen sombra a los caminantes; la Casa de la
Familia Germán-Ribón, donde está la sede de la Academia de Historia de
Mompox y la Biblioteca Pública, y la Casa del Te Deum, donde actualmente
funciona un lujoso hotel.
Sin
embargo, en todos los rincones, plazas y calles de Mompox es posible
encontrar muestras arquitectónicas de impresionante calidad y belleza,
que hacen del centro histórico de la ciudad un verdadero remanso de otros
tiempos. La ciudad ha seguido creciendo, para lo cual se han adaptado
tierras circundantes, pero los habitantes de Mompox son muy conscientes de
que sus hitos arquitectónicos del pasado son el mejor legado que pueden
dejar a sus descendientes, y aquello que hace a la ciudad única en el
mundo.
El
primer tercio del siglo XIX fue testigo del periodo de decadencia del
pueblo, debido al cambio de curso del río Magdalena, que disminuyó el
tráfico fluvial hacia Mompox y estimuló el nacimiento de puertos
alternos.
El
aislamiento económico continuó durante el siglo XX,
ocasionando,paradójicamente, la preservación total del patrimonio arquitectónico,
hecho que lo elevó en 1995 a la categoría de Patrimonio de la Humanidad.
Este galardón, convirtió a Mompox en una atracción importante como
centro cultural y turístico, estimulando la dinámica social y la
renovación económica. |
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