Conferencia Mundial sobre la Educación Superior

La educación superior en el siglo XXI
Visión y acción

Debate temático:

 

La contribución al desarrollo nacional y regional

 

 

UNESCO, París
5-9 de octubre de 1998

Dirección: CRE/Columbus

Redactado por:
John Goddard
Universidad de Newcastle upon Tyne

en colaboración con:
. Asociación de Universidades Arabes (AUA)
. Asociación de Universidades Africanas (AUA)
. Asociación de Universidades del Commonwealth (ACU)
. Asociación de Universidades de Asia y el Pacífico (AUAP)
. Consejo Africano y Mauriciano de Enseñanza Superior (CAMES)
. Asociación de Universidades Europeas (CRE)
. Comunidad de Universidades Mediterráneas (CUM)
. Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe
. Asociación Internacional de Estudiantes de Agricultura (IAAS)
. Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
. Organización Universitaria Interamericana (OUI)
. METROPOLIS
. Programa sobre Gestión Institucional de la Enseñanza Superior de la OCDE
. Programa de Investigación y Enlace Universitarios para el Desarrollo (PRELUDE)
. Unión de Universidades de América Latina (UDUAL)
. Red Natura
. Red de Utrecht
. Federación Internacional Sindical de la Enseñanza

 

Resumen

 

La intervención de las autoridades regionales o locales es cada vez más importante para el progreso económico. Además, se ha producido un cambio cualitativo en la actitud de la política local respecto del espíritu empresarial y la innovación indígenas y se ha brindado un entorno más sofisticado para los capitales móviles a fin de potenciar al máximo el valor añadido local (investigación y desarrollo y otras ocupaciones de alto prestigio social, empresas prósperas y en expansión). En consecuencia, se procura cada vez más poner la enseñanza universitaria y la investigación al servicio de objetivos económicos y sociales determinados.

Esta demanda específica resulta especialmente patente en el ámbito del desarrollo regional. Como las universidades están situadas en regiones, cabe preguntarse de qué manera pueden contribuir al desarrollo de esas regiones. Aunque se pueden determinar las consecuencias pasivas de las universidades en relación con el empleo directo e indirecto, ¿cómo se pueden movilizar sus recursos para contribuir activamente al proceso de desarrollo?

Para ello, los actores y organismos locales deben conocer mejor a las universidades y, a su vez, éstas han de ser más conscientes de la dinámica regional. Es evidente que para iniciar este proceso se podría proceder a una evaluación de las actividades pertinentes que se realizan a nivel regional que sería encargada conjuntamente por las universidades y los organismos regionales. Si los organismos regionales no han expuesto claramente las necesidades regionales, se podrían desaprovechar muchas oportunidades de participación fructífera. Para descubrir estas oportunidades las universidades tendrán que entablar un diálogo con distintas partes interesadas en el proceso de desarrollo regional (por ejemplo, autoridades locales y regionales, empresas y organizaciones patronales, medios de comunicación de masas regionales).

Si se quiere que las universidades tengan una mayor participación en el desarrollo regional no se deben emplear mecanismos de planificación jerárquicos a nivel institucional o regional, sino que se debe asegurar que los distintos interesados en el proceso de desarrollo regional (instancias encargadas de impartir educación y capacitación, organizaciones patronales, sindicatos, organismos de desarrollo económico y del mercado laboral y profesores y estudiantes) entienden las funciones que desempeñan los demás y los factores que alientan o impiden un mayor compromiso regional.

En este informe el profesor Goddard indica los criterios regionales que deberían utilizarse en las actividades nacionales de evaluación de la enseñanza y la investigación y ofrece varios ejemplos.




El papel de las universidades en el desarrollo regional*

 

Introducción

Los gobiernos y sus electorados están ejerciendo una presión cada vez mayor sobre las actividades autónomas de enseñanza e investigación de las universidades financiadas por el Estado. Actualmente no se pretende simplemente mejorar el nivel educativo general de la población y los resultados de la investigación científica sino que se concede mayor importancia a la adaptación de la educación y la investigación universitarias a objetivos económicos y sociales concretos. Esta demanda específica resulta especialmente patente en el ámbito del desarrollo regional. Como las universidades están situadas en regiones, cabe preguntarse de qué manera pueden contribuir al desarrollo de esas regiones. Aunque se pueden identificar las consecuencias pasivas de las universidades en relación con el empleo directo e indirecto, ¿cómo se pueden movilizar sus recursos para contribuir activamente al proceso de desarrollo? Estas cuestiones se plantean porque el desarrollo tiene una marcada dimensión territorial (los objetivos nacionales sólo se pueden alcanzar si se desarrolla todo el potencial de las unidades subnacionales constitutivas y a este respecto se está pidiendo a las universidades de distintas regiones que aporten una contribución).

En este informe se resume brevemente la influencia que ejercen las universidades en el desarrollo local y regional y a continuación se estudian algunos de los factores que impiden o fomentan un mayor compromiso regional. Se sostiene que para establecer un diálogo eficaz entre las universidades y las regiones que conduzca a su vez a una mayor integración es fundamental que los agentes y organismos regionales conozcan mejor a las universidades y que éstas entiendan la dinámica regional. En este informe se trata de contribuir a este entendimiento.

 

La influencia de las universidades a nivel local y regional

Es evidente que para mejorar este entendimiento se podría proceder a una evaluación de las actividades pertinentes que se realizan a nivel regional que sería encargada conjuntamente por las universidades y los organismos regionales. Habida cuenta de la diversidad de las universidades que coexisten en un territorio nacional, también sería conveniente que el gobierno central participara en la financiación de esta evaluación, en colaboración con un órgano que representara al sector universitario en su conjunto. En el Apéndice 1 se resume una evaluación de este tipo realizada por el Comité de Rectores y Vicerrectores (CVCP) del Reino Unido.

El punto de partida indudable de esta evaluación sería un análisis de las consecuencias económicas directas de las universidades como sector económico. Las universidades son empleadores importantes de personal de un nivel relativamente alto con un poder adquisitivo considerable en el ámbito local. Aunque una gran parte de este personal no se contrata dentro de la región, el personal de apoyo procede de este ámbito. Los propios estudiantes también ejercerán una influencia local directa mediante las compras locales y constituirán una adición neta a la economía regional en la medida en que procedan de una zona distinta a aquélla en que se encuentra la universidad. Todas estas repercusiones se pueden evaluar fácilmente mediante un análisis tradicional de las consecuencias económicas. Asimismo, se pueden evaluar fácilmente las repercusiones en la estructura de empleo general de cada región situando la enseñanza superior en el contexto de la configuración regional global. Ello podría poner de manifiesto el crecimiento del empleo en las universidades y la disminución del mismo en otros sectores (por ejemplo, agricultura e industria manufacturera).

Esta influencia directa en el empleo es principalmente estática. La influencia dinámica que puede ejercer una universidad mediante la interacción con la industria es más significativa. Aunque es más difícil de apreciar, una universidad puede examinar la geografía de sus interacciones con la industria identificando la ubicación de los interlocutores en materia de becas y contratos de investigación, asesoría, intercambios de investigadores y creación de empresas de universidades. Como esta actividad basada en la investigación reviste ante todo un carácter mundial, es probable que sólo una parte de ella tenga pertinencia regional. La enseñanza y la contratación de graduados por parte de empresas regionales y mediante programas de formación permanente podría tener consecuencias más trascendentales. En estos casos se puede seguir de cerca la circulación de los estudiantes desde sus orígenes familiares pasando por distintas carreras hasta que llegan a ocupar empleos en el ámbito local.

El último campo que debe abarcar una evaluación es la contribución de las universidades al desarrollo social y comunitario. En muchos países existen diferencias regionales y locales bien arraigadas en cuanto a la participación en la enseñanza superior y las competencias del personal local. Los datos sobre la circulación de estudiantes en las universidades del tipo esbozado anteriormente también se pueden utilizar para determinar la contribución de las universidades a un mayor nivel de instrucción en distintos lugares del país y a la mejora de las aptitudes del personal atrayendo a estudiantes no locales y colocándolos en empresas locales. Existen programas profesionales en campos como la medicina y las ciencias sociales que proporcionan beneficios comunitarios directos. Además de los programas orientados a las necesidades de los empleadores, las universidades deberán aportar contribuciones a la enseñanza no profesional y a los programas culturales de humanidades. Será necesario redefinir la función del personal universitario y de los estudiantes a la hora de brindar públicos locales significativos para las actividades culturales en el plano regional. Y por último, aunque no por eso menos importante, se puede documentar la función del personal universitario y de los estudiantes a la hora de proporcionar líderes importantes en la sociedad civil local mediante la participación en actividades benévolas, la interpretación de las asuntos mundiales en los medios de comunicación de masas regionales y la realización de análisis estratégicos de la economía y la situación social de la región.

En resumen, la evaluación aportará pruebas patentes sobre la manera en que las universidades proporcionan una fuente de conocimiento vinculando a la región con el resto del mundo.

 

Un análisis de las partes interesadas

Todas estas consecuencias se podrían haber producido sin la intervención deliberada de las universidades o los organismos regionales. Las universidades son instituciones con una administración ligera y las repercusiones positivas a nivel regional pueden derivarse simplemente de las prioridades de enseñanza e investigación que se ha fijado el personal académico. Al mismo tiempo, es posible que los organismos regionales no hayan expuesto claramente las necesidades de las universidades, especialmente los académicos encargados de ejecutar programas de enseñanza e investigación (a diferencia del personal de dirección de las universidades). Por consiguiente, se podrían desaprovechar muchas oportunidades de participación fructífera.

Para descubrir estas oportunidades, las universidades tendrán que entablar un diálogo con distintas partes interesadas en el proceso de desarrollo regional. Entre éstas podrían figurar las siguientes:

- órganos del gobierno central encargados de financiar la enseñanza superior;

- autoridades locales y regionales;

- empleadores y organizaciones patronales (por ejemplo, cámaras de comercio);

- organismos profesionales (humanidades)

- medios de comunicación de masas regionales;

- los primeros niveles del sistema de enseñanza, incluidas las escuelas y facultades;

- los graduados recientes y los estudiantes actuales y probables.

En el contexto de las influencias nacionales e internacionales, los objetivos y misiones de cada uno de estos grupos, los medios de ponerlos en práctica, los incentivos y las limitaciones de carácter financiero y las relaciones con los clientes y usuarios serán diferentes. La índole del interés de estos grupos en el bienestar de la comunidad local y el modo de articularlos con las universidades también serán distintos. A diferencia de las universidades, que rara vez poseen un territorio definido, la ley exigirá a muchos de estos organismos que actúen dentro de una zona administrativa definida. Los distintos niveles de permeabilidad de los límites territoriales plantearán dificultades para el diálogo que tendrán que superarse. A pesar de estas dificultades, los interlocutores tendrán que colaborar a fin de crear un marco que se centre en el carácter de sus intereses regionales y que pueda ofrecer un punto de partida para estudios ulteriores. En el Anexo 2 se expone un marco de este tipo, que se concentra en las cuestiones laborales y ha sido elaborado para el Ministerio de Educación y Empleo del Reino Unido.

 

Universidades y regiones de aprendizaje

El concepto de región de aprendizaje reviste una importancia vital en el marco definido en el Anexo 2. En cualquier diálogo entre las universidades y los organismos regionales será fundamental entender las ideas más recientes sobre la índole del proceso de desarrollo regional. A continuación, se expone un breve análisis de este campo de estudio académico.

Las enormes transformaciones que ha experimentado la naturaleza de la economía mundial capitalista desde mediados del decenio de 1970 han tenido repercusiones importantes en las estrategias de desarrollo económico y su gestión. En primer lugar, la estabilidad de los sistemas de producción, de los mercados de productos y de las relaciones de las empresas nacionales ha disminuido debido al ritmo de la evolución tecnológica, en particular a causa de la difusión de las tecnologías genéricas o de telecomunicaciones, como las tecnologías de la comunicación y la información. Por consiguiente, la innovación tecnológica y el acceso a los recursos que la posibilitan (competencias, conocimientos, información) han cobrado una gran importancia en las estrategias competitivas de las empresas, que han creado nuevas estructuras flexibles para utilizar y aprovechar mejor estas ventajas a escala mundial. Los países han reconocido que es necesario estar en la vanguardia de la tecnología si se quiere mantener el empleo y el crecimiento y, por ende, se concede cada vez más importancia a las políticas de apoyo y promoción de la investigación y el desarrollo, la innovación y la transferencia de tecnología.

A pesar de esta orientación política, la mundialización de las finanzas y de la organización de la producción (basadas en las tecnologías de la información y la comunicación que permiten la reestructuración y reconfiguración flexibles de la inversión y los recursos) ha debilitado el poder de negociación del Estado nación. Los organismos internacionales han promovido una mayor libertad de circulación de bienes e información de manera que actualmente lo que determina las decisiones en materia de inversión es tanto la naturaleza del lugar de producción como las características del mercado nacional. La intervención a nivel local y regional no sólo es cada vez más importante para el progreso económico, sino que además se ha producido un cambio cualitativo en la posición de la política local respecto del espíritu empresarial y la innovación indígenas y a la hora de brindar un entorno más sofisticado para los capitales móviles a fin de potenciar al máximo el valor añadido local (investigación y desarrollo y otras ocupaciones de gran prestigio social, empresas prósperas y, por ende, en expansión).

En su libro reciente World Class, Kanter ha entendido perfectamente la importancia de esta perspectiva para la administración de empresas y localidades, tema que trata bajo el título significativo de "prosperar localmente en la economía mundial" (Kanter, R.M., 1995). Según Kanter, en el futuro triunfarán aquellas empresas, grandes y pequeñas, capaces de cumplir los criterios internacionales y de utilizar las redes mundiales. Lo mismo ocurrirá con las ciudades y regiones que consigan vincular las empresas de sus territorios a la economía mundial. Sostiene que los factores de la mundialización tienen tanta influencia que las comunidades deben establecer una relación entre lo mundial y lo local y crear una cultura cívica para atraer y retener o "integrar" las inversiones móviles. El desafío consiste en encontrar maneras en que la economía mundial pueda funcionar a nivel local liberando estos recursos que distinguen un lugar de otro. El argumento esencial para ello es que las universidades pueden ofrecer un recurso vital de ubicación en la economía mundial.

Kanter afirma que frente a estas presiones de mundialización, las entidades no tienen más remedio que mejorar continuamente y tratar de ser de primera categoría prestando atención a lo que ella denomina las tres C (conceptos, competencia y contactos). Relaciona estos aspectos con la geografía indicando que "el hecho de ser de primera categoría puede contribuir a desarrollar estos recursos ofreciendo competencias innovadoras, capacidades de producción, aptitudes de calidad, aprendizaje, establecimiento de redes y colaboración ". La situación de las universidades en las regiones facilita de manera considerable estos procesos (los conceptos se relacionan con la investigación; la competencia se vincula a la enseñanza y las conexiones a las transferencias entre regiones de personas y redes creadas en las universidades).

A fin de llevar a la práctica estos cambios políticos, la política local debe ser innovadora y emprendedora, generalmente recurriendo a una red más amplia de recursos, negociando y estableciendo alianzas entre autoridades locales y de otros niveles, universidades, industrias del sector privado y organizaciones sin fines de lucro. Por tanto, el municipio empresarial próspero ha dejado de ser un arma del estado del bienestar nacional para convertirse en un catalizador de la cooperación local y la innovación política.

La prosperidad regional se ha caracterizado por una serie de modelos diferentes que coinciden en los factores que determinan el éxito, a saber, las economías de aglomeración, las economías de alcance, las sociedades fiduciarias, las redes de pequeñas empresas y las instituciones de apoyo. Las estructuras y modos de interacción entre los encargados de producir, difundir y utilizar los conocimientos son fundamentales para que la innovación produzca resultados satisfactorios. Como las tecnologías engloban personas, ideas y elementos físicos, las transacciones que implican una interacción amplia y una comunicación iterativa se consideran muy necesarias como medios de facilitar la explotación. Este método de intercambio "organizado" puede abarcar tecnología y/o empleados físicos (incluidos los encargados de producir, difundir y utilizar los conocimientos) que se desplazan de una institución a otra manteniendo al mismo tiempo estrechas relaciones, por ejemplo, entre universidades y empresas filiales vinculadas.

En este entorno político general, las diferencias geográficas de la índole de las culturas, las instituciones y los legados de las prácticas industriales pasadas influirán claramente en la eficacia de la difusión del conocimiento dentro de las instituciones y entre ellas a escala nacional o regional. Las diferencias resultan especialmente patentes cuando se interpretan como capacidades desiguales a la hora de organizar de manera satisfactoria las transacciones en el mercado por medios oficiales u oficiosos. Por ejemplo, Lundvall pone de manifiesto la importancia de que los que utilizan y producen los conocimientos posean una cultura y un idioma comunes para facilitar la transmisión y traducción de información muy codificada, como los resultados de investigación y desarrollo. (Lundvall, BÅ, 1998). Las diferencias entre las culturas de formación y las actitudes respecto de la tecnología también son fundamentales para la eficacia de los modos de comunicación e intercambio.

Los estudios sobre las regiones prósperas desde el punto de vista económico indican que su éxito depende de lo que Amin y Thrift denominan "espesor institucional" o lo que Putnam llama "capital social" (Amin, A. y Thrift, N., 1994). (Putnam, R.D. con Leonardi, R. y Nenetti, R.Y., 1993). Aunque resulte difícil de definir, este espesor institucional es algo más que una firme presencia de organos institucionales y de prácticas de apoyo a las empresas. Las instituciones deberían establecer numerosas interacciones que conduzcan a estructuras de dominio o coalición que posibiliten una representación colectiva de intereses y una conciencia mutua de un objetivo común, a saber, lo que Amin y Thrift denominan "colectivización y empresarización de la vida económica". Por tanto, si se quieren configurar las estructuras de gobierno en el desarrollo económico local de manera que se aumenten las probabilidades de producir efectos positivos, habrá que tener en cuenta la cultura, las estructuras sociales y la política de las redes institucionales que vinculan a los agentes políticos con las empresas en que tratan de influir.

 

Definición de la región de aprendizaje

En el contexto del papel de las universidades en el desarrollo económico, el planteamiento más útil para poner en práctica estas ideas se encuentra en el concepto de economía de aprendizaje que resulta de los estudios de sistemas nacionales de innovación. (Lundvall, B-Å, 1992), (Lundvall, B-Å, Johnson, B., 1994). A este respecto, Lundvall destaca la importancia del aprendizaje interactivo como base de la innovación y el cambio en las economías desarrolladas modernas. Define la economía de aprendizaje del modo siguiente: se trata de una economía en la que el éxito de los individuos, empresas y regiones refleja la capacidad de aprender (y de olvidar las prácticas pasadas); la evolución es rápida, las aptitudes pasadas quedan obsoletas y se exigen nuevas capacidades; el aprendizaje abarca la creación de competencias y no sólo un mayor acceso a la información; el aprendizaje continúa en todos los sectores de la sociedad y no únicamente en los de alta tecnología; y la creación neta de empleo se produce en sectores con alto coeficiente de conocimientos (investigación y desarrollo de alto nivel, proporción elevada de títulos universitarios y situación laboral que empeora para los trabajadores no calificados).

En la economía de aprendizaje se pueden identificar varios tipos de conocimiento. En primer lugar, el saber qué, que son los hechos y las informaciones. En segundo lugar, el saber por qué, que son los principios y leyes necesarios para limitar el ensayo y error. En tercer lugar, el saber cómo (conocimientos técnicos), que son las aptitudes y capacidades para hacer algo y que se suelen adquirir en el lugar de trabajo. Y por último, el saber quién, que es la información sobre quién sabe cómo hacer qué y la capacidad social de establecer relaciones con grupos especiales a fin de inspirarse en su experiencia. Cada una de estas formas de aprendizaje utiliza distintas vías para intercambiar información. En el caso del saber qué y por qué, el aprendizaje formal en escuelas y universidades es la vía habitual. El saber cómo depende de la experiencia práctica adquirida mediante el aprendizaje tácito (por ejemplo, a través de aprendizajes profesionales) y también cada vez más de las relaciones entre las redes y los asociados industriales y comerciales. Por último, el saber cómo se aprende de la interacción social mediante asociaciones profesionales, tratando día a día con los clientes, subcontratistas y una amplia gama de agentes y organismos.

En cuanto al conocimiento en red, se trata de una forma híbrida de conocimiento que no es totalmente público o privado. Depende de la confianza y no del mercado y se caracteriza por consideraciones como la fiabilidad, la honradez, la cooperación y el sentido del deber para con los demás. El conocimiento en red no se refiere únicamente a las aptitudes de los individuos sino también a la transmisión de conocimientos de un grupo a otro para crear sistemas de aprendizaje (la infraestructura institucional de asociaciones públicas y privadas). Como el conocimiento en red depende en gran medida de las relaciones interpersonales, donde se puede desarrollar más fácilmente es dentro de una región determinada. Por ello, Florida señala (Florida, R., 1995) que "para obtener resultados satisfactorios en esta economía mundial cuyas fronteras se desdibujan cada vez más, las regiones se deben definir con los mismos criterios y elementos característicos de una empresa con alto coeficiente de conocimientos: perfeccionamiento constante, nuevas ideas, creación de conocimientos y aprendizaje sobre aspectos orgánicos. Las regiones deben adoptar los principios de creación de conocimientos y aprendizaje permanente. En efecto, han de convertirse en regiones de creación de conocimientos o de aprendizaje". En esta región de aprendizaje, la infraestructura humana y los mecanismos institucionales que fomentan el aprendizaje interactivo son fundamentales y las universidades revisten una importancia vital en esta estructura en lo que atañe a la reproducción y adaptación de los recursos humanos.

En el caso del capital humano, generalmente las universidades de muchos países han formado a graduados sin experiencia para un mercado laboral nacional dominado por grandes compañías prestando poca atención a las pequeñas y medianas empresas o a la retención de los graduados en los mercados laborales locales. Este modelo está empezando a desintegrarse debido a los cambios de las demandas de los empleadores, como la descentralización de grandes compañías a grupos de empresas más pequeñas y al papel más destacado que desempeñan las pequeñas empresas como subcontratistas, proveedores, franquiciados, etc. Estas tendencias influyen de manera considerable en las aptitudes que se exigen a los graduados y en la instancia de la empresa que adopta la decisión de la contratación. Por tanto, no es de extrañar que los organismos regionales estén promoviendo iniciativas tendentes a la retención de los graduados a fin de aumentar la reserva de competencias locales de alto nivel. Al mismo tiempo que se producen estos cambios secundarios de la demanda, la expansión de la enseñanza superior junto con el número creciente de personas que sienten la necesidad de cambiar de carrera en un momento posterior de su vida están conduciendo a una participación creciente de estudiantes locales mayores en programas de licenciatura y de posgrado.

A pesar de estas novedades, se poseen pocas informaciones sobre la circulación de los estudiantes en el seno de la universidad y en los mercados laborales locales y sobre la relación de este fenómeno con la marcha general de la economía de las regiones. Una característica esencial de la región de aprendizaje es la manera en que se transmite el conocimiento de un grupo a otro para formar sistemas de aprendizaje. En lo que atañe a las universidades, ello incluye el conocimiento de las aptitudes y competencias adecuadas que se exigen al personal.

Lo que se consideran "aptitudes adecuadas" dependerá de la estrategia de desarrollo regional global , ya se trate de un desarrollo indígena basado en la empresa local, de un desarrollo exógeno fundado en la atracción de inversiones internas o de una combinación de ambos, por ejemplo, alentando a los proveedores locales a apoyar e "integrar" las inversiones internas. En este contexto, existe una analogía entre las regiones y las organizaciones cuando se pasa de una gestión del personal basada en la administración de contratos laborales y de la formación del personal a una gestión de los recursos humanos que adapta el perfeccionamiento profesional a los objetivos estratégicos de la organización. Por ello, surge la siguiente cuestión esencial: "¿Incluye la región en su estrategia global la formación de los recursos humanos?".

Esta cuestión plantea varios desafíos específicos en relación con el tipo de programas de formación, las instituciones más idóneas para impartirlos y el lugar de la región o del exterior donde se impartirán.

Es evidente que una estrategia regional en materia de recursos humanos requiere información sobre las necesidades futuras del mercado laboral. Dado el gran desfase que existe entre el momento en que se identifican las necesidades y aquél en que se desarrollan las aptitudes necesarias, uno de los principales requisitos de la región de aprendizaje es la puesta en común de información entre el sistema de educación y formación y los empleados. Además de asegurar que el sistema de educación y capacitación forma a personas que pueden adaptarse a las circunstancias cambiantes del mercado laboral, se ha de conceder importancia a las aptitudes y competencias específicas necesarias para industrias y/o profesiones determinadas.

La información sobre el mercado laboral se centra en la contribución directa de las universidades al desarrollo económico de sus localidades. También se plantea la cuestión de la contribución indirecta de las universidades a la base social y cultural del buen gobierno democrático y, en última instancia, al progreso económico. Por ejemplo, Putnam ha mostrado la sólida relación que existe entre la cultura cívica y las instituciones (consideradas como "normas de reciprocidad y redes de compromiso cívico") y los resultados socioeconómicos en general. (Putnam, R.D., Leonardi R. y Nanetti, R.Y. (1993). Las regiones o localidades que poseen muchas redes de este tipo "fomentan la confianza y la cooperación en la sociedad porque reducen los incentivos para la deserción, limitan las incertidumbres y ofrecen modelos para la cooperación futura". En la medida en que las universidades han sido tradicionalmente instituciones "cívicas", pueden desempeñar un papel destacado en la promoción de los factores culturales y políticos determinantes del desarrollo socioeconómico. Para ello, las universidades, su personal y los estudiantes deberían intervenir en mayor medida en el desarrollo de estas redes de compromiso cívico y, por ende, en la dirección política y cultural de sus localidades (por ejemplo, las universidades puede participar oficial y oficiosamente en los procesos políticos locales, los profesores universitarios pueden actuar como políticos elegidos por el pueblo o proporcionar una fuente de asesoría al gobierno local, aportar contribuciones a los medios de comunicación de masas, etc.).

 

Repercusiones en la gestión de las universidades

La mayoría de las universidades todavía tienen que hacer frente a las consecuencias de muchos de los procesos de mundialización y localización expuestos. No se debe subestimar la magnitud de este desafío.

Un buen ejemplo de ello es la adaptación del plan de estudios a las necesidades cambiantes de las empresas y del mercado laboral. De acuerdo con la definición de la economía de aprendizaje de Lundvall, aunque las universidades han entendido de manera satisfactoria los aspectos del saber qué y el saber por qué de la educación y están mejorando en el conocimiento de los aspectos del saber cómo mediante la integración del aprendizaje tácito adquirido a través de colocaciones en el marco de programas de enseñanza, la dimensión del saber quién es mucho más problemática. Los progresos en este campo implican una estrecha relación entre la investigación y la enseñanza basada en la puesta en común del conocimiento en red de la tarea de investigación con los estudiantes de todos los niveles.

Al examinar su relación con la industria en un contexto regional, las universidades deben ser conscientes de que se encuentran al frente de una cadena de suministro dedicada a impartir conocimientos. Los canales de distribución de estos conocimientos son los estudiantes (proyectos y colocaciones), los graduados y postgraduados y las actividades de investigación y consultoría publicadas y efectuadas por contrato que conducen a tecnologías y procesos de gestión nuevos y más perfeccionados. Sin embargo, a diferencia de una empresa mercantil que se encuentra en una posición similar en la cadena de suministro, las universidades dedican relativamente pocos recursos a la comercialización de sus productos en forma de graduados o a la adaptación a las exigencias del mercado. Poseen simplemente un departamento de ventas, en forma de Servicio de Carrera, que no posee las capacidades o los mecanismos necesarios para adaptar los productos (calidad, cantidad o especificación) a las necesidades de los clientes.

Naturalmente, el mercado es muy complejo porque está compuesto por todas las organizaciones que emplean a graduados actualmente o que podrían contratarlos en el futuro. Por un lado, existen mercados profesionales rigurosamente reglamentados, como la medicina, la arquitectura, el derecho y la ingeniería y, por otro, surgen las demandas poco coordinadas de las pequeñas y medianas empresas. Si se quiere que las universidades desempeñen un papel más activo en el desarrollo económico, es fundamental que conozcan el mercado, que lo segmenten y que utilicen esta información para orientar sus actividades pedagógicas. Para ello, no se deben limitar a satisfacer las necesidades expresadas actualmente, sino que deben estudiar activamente la dinámica en que se fundan las exigencias cambiantes de los empleadores y tratar a los estudiantes como a usuarios y a los empleadores como al cliente final.

En algunos países este planteamiento dista mucho de ser universal y ello se debe en parte al régimen de financiación de los estudiantes, que actualmente recompensa la "producción" pero no la "venta". En consecuencia, la función de comercialización suele estar poco desarrollada. Es evidente que si se recompensara parcialmente a las universidades por cubrir puestos del mercado laboral con graduados, incluidos los empleos locales, éstas tendrían un incentivo para realizar más esfuerzos en pro de la comercialización y el desarrollo económico.

Sin embargo, para convertirse en entidades impulsadas por el mercado, las universidades deben introducir un cambio importante en su cultura. Ello implica un sentido arraigado de la finalidad institucional mientras que las universidades están dominadas por académicos que son ante todo leales profesionalmente a su establecimiento invisible nacional o internacional y no a su institución central. La "nueva producción de conocimiento" descrita por Gibbons et al implica el establecimiento de asociaciones con los usuarios y beneficiarios de la investigación que superan los límites institucionales y que son difíciles de integrar en la planificación institucional convencional y en la asignación de los recursos. Según Gibbons et al (1996), podrían surgir nuevos tipos de alianzas estratégicas entre grupos académicos basadas en competencias complementarias pero no entre instituciones dentro de una misma región.

En resumen, la mayor participación de las universidades en el desarrollo regional no se logrará fácilmente utilizando mecanismos de planificación jerárquicos a nivel institucional o regional sino asegurando que las distintas partes interesadas en el proceso de desarrollo regional (instancias encargadas de impartir educación y formación, empleadores, organizaciones patronales, sindicatos, organismos de desarrollo económico y del mercado laboral, profesores y estudiantes) son conscientes de las funciones de los demás y de los factores que alientan o impiden un mayor compromiso regional. Por ejemplo, deben entender que las universidades y los organismos del mercado laboral actúan en el contexto de la política nacional en materia de enseñanza superior y de los objetivos de formación del mercado laboral, que los empleadores sufren presiones de la competencia mundial tendentes a la reducción del tamaño de las empresas, a la contratación en el exterior, etc. y que los estudiantes padecen limitaciones financieras personales relativas a la inversión en la enseñanza.

Aunque las autoridades nacionales podrían tratar de alentar la participación de las universidades en el desarrollo económico, los medios de alcanzar este objetivo no están claramente definidos, en particular si se tiene en cuenta la importancia que conceden las universidades a la autonomía individual. Esta autonomía se asocia con distintas instituciones, con frecuencia a escala regional y nacional, situación que ha evolucionado a lo largo de la historia. Para las universidades que poseen una larga tradición en la labor de investigación las cuestiones regionales podrían revestir un interés menor. Estas instituciones consideran que atienden a la región atrayendo a estudiantes de otros lugares junto con los de la región ampliando así la reserva local de capital humano. Además, contribuyen a atraer inversiones internas y probablemente a integrarlas mediante vínculos de formación e investigación. Estas instituciones contribuyen así al desarrollo regional exógeno. No obstante, incluso en las universidades consagradas a la investigación, algunos departamentos, programas de licenciatura y actividades de investigación tendrán firmes vínculos regionales.

Además de estas instituciones, en la mayoría de las regiones existen otras cuya misión principal consiste en atender a la comunidad local y regional. Las universidades regionales también tienen vinculaciones nacionales e internacionales que pueden facilitar el acceso de las empresas y los estudiantes locales al mundo en general. Por último, entre estos dos extremos hay universidades que están tratando de ampliar su labor de investigación en determinados campos y al hacerlo están destinando recursos considerables a fin de "avanzar hacia la mundialización". Es fundamental determinar qué asociaciones concretas de instituciones y, sobre todo, qué combinaciones de programas de enseñanza e investigación constituirían la base idónea para el desarrollo económico de una región. Si los procedimientos de la administración pública prevén incentivos adecuados para la evaluación de la universidad y los programas de fomento de liderazgo, los programas de las distintas universidades podrían tener en cuenta e integrar los indicios pertinentes.

Por lo que se refiere a la evaluación, los criterios regionales se podrían incorporar a las actividades nacionales de evaluación de la enseñanza y la investigación. Además, es fundamental poner en marcha un proceso de evaluación regional que corra a cargo de las propias universidades. Estas evaluaciones se podrían realizar con la ayuda de consultores que tengan experiencia en el campo del desarrollo económico y la gestión de la enseñanza superior. La evaluación abarcaría la organización institucional, la enseñanza, la investigación y otros servicios que son o podrían ser pertinentes para satisfacer las necesidades regionales. Los resultados de la evaluación podría depender de la existencia de un fondo público de desarrollo para iniciativas de reactivación destinado a fomentar una mayor contribución de la universidad al desarrollo económico. Las instituciones podrían participar libremente en este programa y/o limitarse a los sectores de su actividad que consideren pertinentes desde el punto de vista regional.

Entre las cuestiones que se deberán abordar en estas evaluaciones figuran las siguientes:

Síntesis: ¿Reconoce la universidad que el proceso de desarrollo territorial es amplio por naturaleza, ya que engloba programas económicos, tecnológicos, ambientales, sociales, culturales y políticos? La universidad es capaz de contribuir a este proceso en numerosos ámbitos, en particular poniendo de relieve las interrelaciones entre las distintas esferas. De hecho, el compromiso regional brinda una oportunidad para reafirmar la unidad de la universidad como institución situada en un lugar concreto.

Colaboración: ¿Existen procedimientos para apoyar la colaboración entre universidades? A todas las universidades de una región les interesa aumentar la participación en el proceso de aprendizaje permanente. Se prefiere "desarrollar el mercado" al mercantilismo y ello implicará una colaboración dentro de cada nivel del sistema educativo, incluidas las escuelas y facultades, y entre los distintos niveles.

Asociaciones: ¿Están claros los objetivos de la asociación? Las asociaciones se crean a largo plazo y deben tratar de identificar fuentes de financiación adicionales para dialogar sobre los factores que influyen en la conducta de los participantes.

Análisis y evaluación: ¿Quién habla a quién sobre qué? Habrá que trazar el modelo de la participación regional de la universidad y evaluar el flujo de información que circula a través de estos canales. Es fundamental que la universidad evalúe la información relativa al movimiento de estudiantes en el marco de programas académicos y posteriormente en el mercado laboral de la región.

Desarrollo de los recursos humanos: ¿Se ha integrado el programa regional en las políticas institucionales de recursos humanos? Los nuevos programas requieren nuevas capacidades por parte de los administradores y profesores y los programas de recursos humanos de la universidad deberán tener en cuenta a estos agentes.

Objetivo específico: ¿Cuál es la contribución característica de la universidad al programa regional? A pesar de la amplitud potencial de su contribución, la universidad deberá establecer un orden de prioridades en las esferas en que puede contribuir de manera más eficaz al desarrollo de la región.

Identidad geográfica: ¿A qué aspectos peculiares de la región puede contribuir la universidad? Aunque en los procesos de desarrollo existen factores mundiales, económicos, tecnológicos, sociales y culturales, éstos establecen interacciones muy diferentes con trayectorias específicas de desarrollo regional. La universidad deberá desarrollar un entendimiento colectivo de su región a fin de identificar oportunidades concretas de participación.

Política regional: ¿Cuáles son los principales factores que impulsan la política regional? Los organismos regionales y nacionales tienen una serie de políticas para abordar el desarrollo regional. Las universidades deben entender estas políticas e identificar ámbitos en que puedan apoyar y consolidar estos objetivos de política.

Liderazgo: ¿Qué papel desempeña la universidad en el liderazgo regional? Además de tener en cuenta la política establecida, las universidades pueden elaborar programas regionales y nacionales. Para ello, será necesario algo más que la mera inyección de buenas ideas en el proceso político y habrá que crear la capacidad institucional para llevarlas adelante.

Enseñanza y aprendizaje: ¿Ha influido la información sobre el mercado laboral en la configuración de los programas de enseñanza? A pesar de que en algunas universidades se están creando mecanismos para ajustarse al programa de investigación regional, se han observado menos progresos en la adaptación de la enseñanza a las necesidades regionales.

Actividades generales: ¿Se ha integrado la participación regional en las actividades generales de la universidad? Aunque muchas universidades han creado funciones de supervisión (por ejemplo, encargados de desarrollo regional), no está claro en que medida han influido en la actividad general de enseñanza e investigación.

Comunicaciones: ¿Se comunican las necesidades y prioridades regionales a través de las universidades? Además del compromiso estratégico, existirán oportunidades de participación regional generadas a nivel externo e interno que deberán comunicarse en el seno de la institución. Los boletines, el correo electrónico y los foros establecidos ofrecen oportunidades para esta comunicación.

Investigación e información: ¿Está facilitando la universidad información a la región para su planificación anticipada? A fin de configurar el programa de desarrollo regional, la universidad deberá inspirarse en su red mundial y en la información externa y adaptar todo ello a las necesidades regionales.

Receptividad: ¿Puede responder con rapidez la universidad a las necesidades regionales imprevistas? El desarrollo económico es oportunista y estratégico. Si no se aprovechan las oportunidades (por ejemplo, difusión de una nueva tecnología, proyectos de inversiones móviles, nuevos incentivos fiscales, nuevos regímenes reglamentarios) a nivel regional, otros sacarán partido de ellas. La universidad tendrá que crear mecanismos para responder a la nueva situación, por ejemplo, mediante nuevos cursos y programas de investigación.

Junto a estas evaluaciones, habrá que disponer de programas de desarrollo de los recursos humanos orientados a aquellos individuos del ámbito universitario y extrauniversitario cuyas funciones consistan en superar las fronteras y que inciten a colaborar en pro del desarrollo económico. Uno de los factores esenciales para que las asociaciones regionales obtengan resultados satisfactorios es la presencia de "animadores" que actúan de supervisores entre distintas organizaciones/redes. Un número reducido de empleados de las universidades, de organismos del mercado laboral y de desarrollo económico y de empresas dinámicas ocupan puestos en que la creación de redes con el exterior de la organización es un característica fundamental de su trabajo. Las personas que acceden a este tipo de puestos lo hacen en virtud de sus competencias personales y profesionales. A pesar de ello, necesitan un apoyo de capacitación para su propio perfeccionamiento profesional y el apoyo moral de los individuos y grupos que les rodean. En la mayoría de los casos, adquieren las capacidades y aptitudes necesarias de manera intuitiva y mediante la práctica. No obstante, debido a la necesidad creciente de este tipo de personas es preciso proporcionar una formación y un apoyo más sólidos. Entre las aptitudes pertinentes figuran las siguientes: creación de redes; labor de mediación; trabajo con culturas diferentes; puesta en marcha de proyectos; gestión de la planificación y los contratos; obtención de ayuda financiera; organización personal; técnicas de supervisión y apoyo personal; conocimiento de políticas y dinámicas orgánicas. El establecimiento de un programa de formación de este tipo para las personas que participan en el interfaz entre la universidad y la región constituiría un pequeño avance hacia una gestión más satisfactoria. Se pueden emplear estructuras similares para otros interesados a fin de aumentar la competitividad regional.

 

Puntos para la reflexión

* La importancia de la interacción entre los encargados de producir, difundir y utilizar los conocimientos da lugar a una estructura de representación colectiva de intereses y a una conciencia mutua de un objetivo común.

* Sería interesante llevar a cabo evaluaciones para determinar las "aptitudes adecuadas" de los graduados universitarios (que dependerán de la estrategia de desarrollo global de la región) y la contribución de la universidad al desarrollo social y comunitario.

* Las necesidades cambiantes de los empleadores y del mercado laboral influyen en el plan de estudios. Aunque las universidades han entendido de manera satisfactoria los aspectos del saber qué y el saber por qué de la educación y están mejorando en cuanto a los aspectos del saber cómo mediante la incorporación del aprendizaje tácito adquirido a través de colocaciones en el marco de programas de enseñanza, la dimensión del saber quién es mucho más problemática.

* ¿Podrían contribuir las redes internacionales a limitar las incertidumbres y a poner en común conocimientos?

* ¿Se podrían integrar los criterios nacionales en las actividades nacionales de evaluación de la enseñanza y la investigación?

* ¿Se podría proporcionar una formación y un apoyo más sólidos a aquéllos que actúan de enlace entre distintas organizaciones (por ejemplo, para competencias como la creación de redes, la mediación, el trabajo con culturas diferentes, la puesta en marcha de proyectos, la gestión de la planificación y los contratos y la obtención de ayuda financiera)?

* ¿Qué repercusiones tiene la interacción entre la universidad y la región en la universidad?

 

Agradecimientos

Este documento se ha inspirado en un informe sobre las universidades y el desarrollo económico preparado para el Ministerio de Educación y Empleo del Reino Unido por un grupo de investigadores y directores en la Universidad de Newcastle en el seno de su Escuela de Gestión (Dr. Roger Vaughan, Jefe Ejecutivo). Otros miembros del equipo fueron la Dra. Madeleine Atkins, Decana de la Facultad de Pedagogía; el Dr. Roger Vaughan, el Dr. Richard Firth, Director del Servicio de Carrera; Richard Tomlin, Director de los Servicios de Investigación, y John Dersley, Director de Desarrollo Regional de la Universidad. Asimismo, deseo expresar mi agradecimiento al Dr. David Charles, mi colega del Centro de Estudios de Desarrollo Urbano y Regional, por sus aportaciones.

Referencias

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Florida, R. (1995) "Toward the learning region", Futures, 27(5), págs. 527-536.

Gibbons, M., Limoges, C., Nowotny, H., Schwartzman, S., Scott, P., Trow, M. (1994) The New Production of Knowledge, Sage Publications, Londres.

Goddard, J.B., Charles, D.R., Pike, A., Potts, G. y Bradley, D. (1994) Universities and Communities, + Committee of Vice Chancellors and Principals, Londres.

Kanter, R.M. (1995) World Class: Thriving Locally in the Global Economy, Simon and Schuster, Nueva York.

Lundvall, B-Å (1988) "Innovation as an interactive process: from user-producer interaction to the national systems of innovation", en: G. Dosi et al, Technical Change and Economic Theory, Frances Pinter, Londres.

Lundvall, B-Å (comp.) (1992) National Systems of Innovation. Towards a theory of innovation and interactive learning, Pinter, Londres.

Lundvall, B-Å, Johnson, B. (1994) "The learning economy", Journal of Industry Studies, 2, págs. 23-42.

Putnam, R.D., con Leonardi, R. y Nanetti, R.Y. (1993) Making Democracy Work: Civic Traditions in Modern Italy, Princeton University Press, Princeton, NJ.

van der Meer, E. (1996) Knowledge on the Move: The University as a Local Source of Expertise, Universidad de Amsterdam.

 

 

ANEXO 1.

UNIVERSIDADES Y COMUNIDADES:

Resumen de un informe destinado al Comité de Rectores y Vicerrectores (CVCP)

Centro de Estudios de Desarrollo Urbano y Regional

Universidad de Newcastle upon Tyne

 

 

1. Las universidades en un entorno externo cambiante: Motivos del estudio y su enfoque

1.1 Transformaciones de la enseñanza superior

Actualmente cada vez más sectores de la sociedad participan en la enseñanza superior.

El número de las instancias que imparten enseñanza superior ha aumentado creando un problema de comercialización de diferenciación de productos en el que cabe destacar la singularidad local.

En el futuro el desarrollo se caracterizará por un mayor número de estudiantes a domicilio y una demanda creciente de formación profesional permanente.

1.2 Reorganización del gobierno

Muchos organismos paraestatales esperan que las universidades sean miembros de sus consejos de administración.

Las universidades pueden proporcionar un análisis independiente, un foro neutral y liderazgo local, especialmente en materia de desarrollo económico.

La mayor participación del sector privado en la comunidad local (por ejemplo, mediante la privatización de empresas de servicios públicos en las que las ganancias dependen de la situación de la economía local) puede promover alianzas con universidades.

La reorganización y las nuevas prioridades del Servicio de Salud Pública, que abarca disciplinas no médicas, ofrece oportunidades considerables.

1.3 Evolución tecnológica

Al aumentar la magnitud, la complejidad, la velocidad y la intensificación de la actividad científica de investigación y desarrollo industrial, se está socavando el modelo lineal de innovación.

Entre los cambios que se han producido en la organización de la innovación industrial figuran los siguientes: descentralización de la investigación y el desarrollo e integración en la producción; mayor importancia del papel de las pequeñas empresas y de las relaciones entre cliente y proveedor en la innovación.

El Estado está ejerciendo presiones para que la inversión del sector público en las ciencias produzca beneficios directos más demostrables.

Sobre la base de varios ejemplos, generalmente se considera que los procesos de transferencia de tecnología se pueden localizar.

1.4 Cambio comunitario

El cambio geográfico está dando lugar a un entorno local cambiante para las universidades, a saber, desplazamiento de las actividades del centro de la ciudad a la periferia, franco deterioro de zonas urbanas, traslado a ciudades pequeñas, desplazamiento del norte al sur.

La nueva dinámica industrial se caracteriza por la disminución del sector manufacturero y el crecimiento del sector de servicios, especialmente el turismo y las "industrias" culturales.

El crecimiento del sector voluntario (atención a la comunidad) está sustituyendo a algunas intervenciones estatales en servicios comunitarios.

Las universidades participan en tendencias de configuración y mejora (por ejemplo, función en los centros de las ciudades, comercialización local).

1.5 Enfoque del estudio

Se amplió el ámbito del estudio (los estudios anteriores se habían centrado en aspectos determinados, como las consecuencias económicas directas, la transferencia de tecnología, la propiedad y la planificación).

Se tuvieron que limitar a tocar algunos temas importantes, por ejemplo, los cambios en los servicios médicos, la educación permanente, casos especiales de Londres, Oxbridge, Irlanda del Norte, País de Gales y Escocia, función de la Universidad Abierta.

Se partió del supuesto de que la mejora de las relaciones entre la universidad y la comunidad es conveniente y beneficiaría a ambas partes (pero ello no es evidente).

Los vicerrectores tienen que hacer frente al desafío de encontrar un equilibrio entre la conciencia mundial y la receptividad local; la estrategia central (servicios centrales) y la participación descentralizada (departamentos e individuos).

1.6 Métodos

Análisis de documentación, estadísticas oficiales, examen de documentos y estudio mediante encuesta.

Las respuestas de la encuesta reflejan las ideas y aspiraciones de los directores de las universidades y no necesariamente lo que está ocurriendo en los departamentos; para entender los procesos se precisan nuevas encuestas.

Los principales componentes del estudio son los siguientes: consecuencias económicas en el ámbito local (estático); desarrollo económico local (dinámico); los locales y edificios; desarrollo social y comunitario (Fig. 0.1).

 

2. Definición de la comunidad local

2.1 Entorno físico: el contexto histórico y cultural

En este apartado se distinguieron cinco grandes grupos de instituciones.

Las universidades antiguas dominan la forma física y el funcionamiento del centro de la ciudad: la imagen e idea del lugar es sinónimo de universidad , aunque la propia institución no está orientada a la localidad (por ejemplo, Oxbridge, St Andrews, Durham).

Las facultades municipales arraigaron en lugares que no están muy vinculados a la enseñanza superior (por ejemplo, Coventry, Sunderland, Derby).

Las universidades sin la tradición secular de las antiguas y las municipales con marcadas identidades regionales (por ejemplo, Leeds - Oeste de Yorkshire; Newcastle - Noreste; Manchester - Noroeste; Birmingham - Oeste de Midlands).

Las universidades de la postguerra situadas en las afueras de ciudades grandes o pequeñas poco arraigadas en el ámbito local (por ejemplo, York, Canterbury, Lancaster).

Campus descentralizados en distintos puntos de una región (por ejemplo, Northumbria, Anglia, De Montfort, Ulster).

2.2 Escalas de evaluación de las repercusiones

Las zonas administrativas son raras veces apropiadas para fines estadísticos necesarios para servirse de la zona del mercado laboral local en que viven y trabajan la mayoría de los empleados.

Existen grandes diferencias en cuanto a la posibilidad de adquirir bienes y servicios en función del tamaño de la ciudad y de su situación respecto de otros centros.

Cuanto mayor es la zona de la evaluación de las repercusiones mayor es la posibilidad de efectuar gastos y menor es el impacto relativo.

2.3 Territorios en que se prestan los servicios

Los distintos servicios tienen zonas de captación diferentes en función de su especialización y de la propensión de los consumidores a viajar, que a su vez depende de la frecuencia de utilización.

Ejemplos: las instalaciones deportivas podrían ser locales y la transferencia de tecnología regional e internacional.

Los territorios administrativos (por ejemplo, autoridades locales, Consejos de Formación y Empresa (TEC), autoridades sanitarias regionales) son importantes a efectos de financiación.

2.4 Imagen de la misión local

Los planes de las instituciones definen comunidades locales específicas; en el caso de las universidades "antiguas", algunas se establecen en los estatutos.

Las "nuevas" universidades que tienen varios campus están jalonando el territorio mediante la creación de nuevos satélites (por ejemplo, Northumbria: Carlisle; Durham: colegio universitario, Teesside).

Son frecuentes las definiciones de dos niveles (Sunderland: Wearside y el noreste; Warwick: Coventry y la zona occidental de la región de Midlands).

Se está concediendo más importancia a la dimensión regional en los planes institucionales en el norte que en el sur y se da más prioridad a los vínculos con la comunidad.

 

3. Consecuencias económicas en el ámbito local

3.1 La geografía de las universidades del Reino Unido

Actualmente la mayoría de las ciudades grandes o subregiones cuentan con una universidad (Figura 3.1).

En Londres hay diecisiete instituciones importantes y por primera vez varias ciudades poseen dos universidades.

Hoy día se ha corregido el desarrollo irregular que caracterizó los primeros periodos de expansión.

 

3.2 Distribución regional del empleo en las universidades

El empleo se concentra en el sudeste pero ello está en consonancia con el índice del empleo total de la región (Figura 3.2).

. En Escocia existe un mayor número de instituciones de enseñanza superior.

Las universidades son un elemento importante de crecimiento en las economías regionales mientras que otros sectores han disminuido o han crecido con menos rapidez (Cuadro 3.2).

3.3 Distribución urbana del empleo en la enseñanza superior

El empleo en la enseñanza superior se concentra en las ciudades (en las 10 ciudades más grandes que cuentan con el 34% del total de los empleos se concentra el 46% de los puestos universitarios. 31 de cada 33 zonas urbanas que cuentan con más de 100.000 empleos poseen universidades).

En muchas ciudades importantes (Manchester, Edimburgo, Glasgow, Sheffield y Nottingham) la proporción de la enseñanza superior en el empleo total es el doble de la media nacional.

En estas ciudades las universidades figuran con frecuencia entre los principales empleadores (3 y 5 en Newcastle; 8 en Nottingham). En el noreste existen menos de 30 empresas privadas que cuentan con más de 1.000 empleados y 5 universidades pertenecen a esta categoría.

3.4 Evaluación de las repercusiones económicas en el ámbito local

Se trata de evaluar las repercusiones directas en el empleo como empleo en la universidad y creación de nuevos empleos o del mantenimiento de los existentes a la hora de satisfacer la demanda universitaria (gastos en bienes y servicios).

La evaluación constará de los siguientes componentes: gasto total en personal; gastos no salariales; gastos de empleo y capital; gastos de los estudiantes fuera de la universidad; gastos de los sindicatos de estudiantes.

Es necesario adaptar la evaluación para tener en cuenta las lagunas de los datos debido a: la proporción de personal que vive fuera de la localidad; los gastos del personal y los estudiantes en servicios fuera de la localidad; número de estudiantes que no son de la localidad; capacidad de las empresas locales de apoyar la demanda de la universidad.

La mayoría de los estudios sobre las repercusiones no han realizado estos ajustes y han utilizado multiplicadores estándar.

Las repercusiones secundarias dependen en gran medida de la geografía local (generalmente, cuanto mayor es la localidad menores son las repercusiones).

Ejemplos: Lancaster proporciona 1.352 empleos directos y 351 indirectos (5,9% del total de los empleos de la ciudad). La Escuela Politécnica de Bristol proporciona 1.114 directos y 2.100 indirectos (2,9% del total de los empleos de la ciudad).

 

4. Desarrollo económico local

4.1 Transferencia de tecnología

La transferencia de tecnología es una de las principales actividades de vinculación con el exterior y generalmente el punto más importante de los mandatos de las misiones en lo relativo a la interacción local.

Ello refleja la demanda industrial, las perspectivas de desarrollo local (desarrollo indígena cfr. actividades industriales móviles) y las presiones del gobierno.

La transferencia de productos que incluyen conocimientos técnicos no constituye la principal forma de interacción. Una gran parte de la interacción no adopta la forma de producto y se produce mediante el aprendizaje a través de los actos y el movimiento de los individuos.

El modelo de vinculación en cadena explica de manera idónea un proceso en el que el ciclo de innovación industrial se relaciona en todas las etapas con el acervo de conocimientos científicos. (Figura 4.1).

Las empresas y los científicos deben encontrar asociados adecuados en todo el mundo; en cambio, es mucho menos probable que las pequeñas compañías locales planteen desafíos científicos y presten apoyo.

4.2 Mecanismos de transferencia

Las becas y contratos de investigación en que participan asociados de la industria constituyen mecanismos importantes. En total las universidades de las regiones más prósperas obtienen mayores ingresos de estas fuentes (Figura 4.2).

Los ingresos procedentes de los consejos de investigación y de la industria siguen una tendencia muy similar con algunas excepciones (por ejemplo, Oxbridge, Edimburgo, Essex y Sussex están orientados a los consejos de investigación; Nottingham, Dundee, Surrey y Warwick están más orientados hacia la industria).

Los datos del estudio indican que la mayoría de los contactos industriales no son de carácter local (Figura 4.4).

Asesoría: Ofrece una oportunidad para la transferencia de los conocimientos existentes y una mayor adaptación a las necesidades regionales. Sin embargo, es menos probable que la política universitaria que apoya los acuerdos de asesoría individualistas favorezca esta adaptación en comparación con iniciativas centradas, como el Centro de Tecnología Industrial Avanzada Hallam de Sheffield y el Centro de Diseño Técnico de Newcastle.

Concesión de licencias: Probablemente, al no ser locales debido a la dificultad de adaptar los productos y las invenciones a las capacidades de las empresas locales, los beneficios monetarios son muy inciertos en relación con la cantidad de tiempo invertido.

Intercambios de personal: proyectos de actividades con estudiantes (por ejemplo, Sheffield PLUS); cursos intercalados; retención de graduados en el mercado laboral local; planes de actividades empresariales de enseñanza; profesores visitantes. Todos ellos contribuyen a la transferencia de tecnología aunque rara vez se presentan como tales.

Filiales: Existe un largo historial de ejemplos pero el ritmo de creación de filiales está aumentando con el desarrollo de la tecnología de la información y de la biotecnología. El crecimiento reciente de las compañías universitarias en que la universidad tiene una participación mayoritaria constituye un rasgo destacado (por ejemplo, ULIS tiene una facturación de 5 millones de libras y SUBS de 11,5 millones de libras).

Parques científicos: Generalmente la participación real de la universidad es escasa pero las universidades participan cada vez más en la urbanización con una aportación reducida de tiempo de gestión. Es probable que los representantes de los parques científicos sustituyan a una amplia gama de mecanismos que son más importantes.

4.3 Apoyo no tecnológico a la industria

Las escuelas de administración de empresas desempeñan un papel fundamental, ya que las decisiones de invertir en tecnología y su utilización eficaz dependen del conocimiento y las competencias de los administradores.

Algunas escuelas de administración de empresas se concentran en las necesidades específicas de las compañías pequeñas aunque ello puede socavar la consecución de los objetivos de la investigación.

Los conocimientos no científicos (como la política de países extranjeros y los idiomas) revisten importancia para que las empresas locales presten apoyo a la comercialización.

4.4 Inversión interna

En Inglaterra existen pocos organismos de inversión interna capaces de dar a conocer con el suficiente detalle el grado de desarrollo científico o las capacidades potenciales de las universidades locales.

La organización empresarial más descentralizada de algunas compañías está creando oportunidades para mejorar las plantas locales: las posibilidades de reinversión aumentan de manera considerable gracias a una mayor integración local, incluidos los vínculos con instituciones de enseñanza superior.

4.5 Enseñanza profesional

Los cursos profesionales para universitarios, incluidos los cursos intercalados; la iniciativa de la Empresa en la Enseñanza Superior; formación profesional permanente (derecho, arquitectura, planificación, asistencia social, gestión, educación y salud). Homologación de cursos de educación formal; esferas nuevas (por ejemplo, asistencia); formación del personal (Inversores en gente).

Los TEC desempeñan un papel fundamental (elaboración de análisis de las necesidades del mercado laboral en colaboración con las universidades; patrocinio de cursos breves; talleres integrados; estas relaciones están escasamente desarrolladas, especialmente en las universidades "antiguas").

4.6 Turismo

Las universidades ofrecen "atractivos para el visitante", aunque generalmente se trata de atractivos de poca importancia que prolongan la duración de la estancia y aumentan el gasto total en lugar de ser el motivo de la visita.

Las conferencias que se celebran en periodo de vacaciones representan el 6,4% del mercado de las conferencias en cuanto a días de duración. Treinta universidades disponen de centros de formación en materia de gestión que funcionan todo el año y representan el 15% del mercado del Reino Unido.

Sin embargo, las universidades salen perdiendo a causa de la ausencia de servicios hoteleros de categoría superior, en particular servicios de comidas.

 

5. Los locales y edificios

5.1 Calidad de los locales y edificios

Generalmente los edificios de la universidad aumentan la calidad del entorno urbano en lugar de disminuirla. El 75% de las universidades tienen a su cargo algunos edificios protegidos que representan hasta la mitad de la superficie total protegida en algunos casos.

Debido a su situación céntrica y al acceso que proporcionan al público, muchas universidades desempeñan una función destacada en cuanto al sentido y la calidad del "espacio público" de la ciudad. Actualmente la expansión "barata" está minando esta calidad.

Las necesidades cambiantes en materia de investigación y enseñanza universitarias han limitado las razones para mantener algunos de estos espacios (por ejemplo, jardines botánicos y museos de historia natural).

5.2 La regeneración urbana impulsada por los propietarios

En la actualidad las universidades necesitan más espacio (un estudio de 28 universidades preparado en 1991 reveló que el 58% piensa adquirir nuevos edificios y que el 65% está realizando renovaciones importantes. Un estudio elaborado en 1993 en 32 universidades "antiguas" puso de manifiesto que éstas están construyendo 15.000 nuevas residencias para estudiantes.

Se está produciendo una expansión mediante el amontonamiento en los campus, los satélites periurbanos y más recientemente zonas del casco urbano en que los Consejos de Desarrollo Urbano y otros organismos, incapaces de mantener el impulso del decenio de 1980 de regeneración urbana impulsada por los propietarios (Coventry, Humberside, la zona portuaria londinense, Sheffield, Sunderland y Teeside), esperan ahora que las universidades llenen este hueco.

5.3 Mercados inmobiliarios de alquileres privados

Los estudiantes aportan una contribución considerable a los mercados inmobiliarios en los centros turísticos costeros (Lancaster/Morecombe; Brighton; Bournemouth).

Sin embargo, ello influye negativamente en los precios de los alquileres para la población local porque éstos aumentan debido a la ocupación de una vivienda por varias personas.

Asimismo, existen numerosas "desventajas" ambientales en lo relativo al mantenimiento, la seguridad, etc. de las viviendas de los estudiantes.

5.4 Planificación de la explotación del suelo

Los permisos de obras para viviendas destinadas a estudiantes y los problemas de aparcamiento son importantes fuentes de conflicto con las autoridades locales.

Tras un largo periodo en que se han consolidado y adaptado los edificios existente en lugar de ampliar los espacios, algunas autoridades locales encargadas de la planificación consideran a las universidades como instituciones estáticas y, en consecuencia, aplican políticas de explotación del suelo demasiado restrictivas.

Algunas autoridades encargadas de la planificación se aprovechan del hecho de que las universidades están relativamente asentadas en sus ubicaciones actuales y no se pueden trasladar para imponer duras restricciones de planificación y obtener ganancias en el ámbito de la planificación urbana.

En general, e incluso en los detalles, las universidades y las autoridades encargadas de la planificación tienen objetivos similares. Las autoridades necesitan exponer de manera más positiva lo que tratan de lograr y no lo que intentan evitar.

 

 

 

6. Desarrollo social y comunitario

6.1 Educación comunitaria y estudiantes de la localidad

Las "nuevas" universidades están más orientadas a la localidad en lo que atañe a los alumnos que cursan estudios en ellas; en la mitad aproximadamente de las universidades "antiguas" menos del 20% de los estudiantes proceden de la zona local mientras que en la mitad de las "nuevas" el 40% de ellos son de la localidad. Este fenómeno es especialmente notable en Escocia donde el 70% de los estudiantes de la Universidad de Strathclyde proceden de la región.

6.2 Acceso y aumento del número de estudiantes

En las "nuevas" universidades existe una proporción más elevada de estudiantes mayores o de nuevos alumnos que no poseen la preparación tradicional.

En algunas universidades "antiguas" también se observa esta tendencia (por ejemplo, Universidad de Salford, diploma de 2 cursos + 2 cursos) pues muchas universidades "antiguas" y "nuevas" han establecido franquicias o concertado acuerdos puente con el sector de la educación formal.

6.3 Educación permanente no profesional

Existen diferencias considerables entre las universidades en cuanto al volumen de esta actividad. En las universidades orientadas a la industria (por ejemplo, Heriot-Watt, London Business School) la participación en estas actividades es menor.

En las "nuevas" universidades que se centran en actividades profesionales la participación es menor.

6.4 Clases gratuitas y otras comunicaciones

El 78% de las universidades dan clases gratuitas y el 17% las cobran. Con frecuencia se organizan en colaboración con organismos locales.

Se facilitan listas de especialistas a los medios de comunicación locales.

6.5 Instalaciones deportivas locales

Las universidades "antiguas" poseen más instalaciones pero generalmente no las promocionan para no entrar en conflicto con las necesidades de la universidad.

Muchas instalaciones se han construido con el concurso de las autoridades locales y existe un cierto grado de reciprocidad en el acceso de los estudiantes a las instalaciones exteriores.

 

6.6 Acceso a bibliotecas y otros servicios

El 90% de las universidades ofrecen un cierto grado de acceso a las bibliotecas principales pero no las promocionan.

La información más solicitada es la de carácter profesional y la relativa a la legislación europea.

Entre otros servicios figuran los espacios para exposiciones, los centros de idiomas y los servicios de autobuses.

6.7 Contribución al dinamismo cultural

Los centros universitarios polivalentes de ciudades pequeñas se convierten en centros culturales importantes de la región mientras que los servicios universitarios de las grandes ciudades ejercen una función de apoyo.

Los sindicatos de estudiantes desempeñan un importante papel en la cultura de la juventud local. Sus conciertos ofrecen un lugar adecuado entre el club y los actos importantes y constituyen un terreno propicio para el desarrollo de capacidades.

Para hacerse eco de las costumbres del público muchos servicios universitarios se están transfiriendo a fundaciones independientes o a otras organizaciones asociadas.

6.8 Museos y galerías de arte

La Comisión de Museos y Galerías ha declarado de "interés nacional" 76 colecciones de universidades de un total de 300 colecciones de este tipo. Algunas han recibido financiación del HEFCE en concepto de factor especial. Cincuenta y cuatro están abiertas al público.

La insuficiencia de fondos ha reducido las horas de apertura y la cantidad de piezas expuestas. La falta de correspondencia con las necesidades actuales de las universidades ha alentado su cesión.

6.9 Servicios comunitarios de la universidad

Las universidades son elementos importantes del sector comunitario, pues imparten formación en materia de asistencia social, medicina, etc.

Asimismo, aportan contribuciones a la comunidad mediante la investigación en ciencias sociales en campos como los estudios policiales, la vivienda y los servicios médicos.

6.10 Relaciones entre los estudiantes y la comunidad

Gracias a 125 grupos de acción de estudiantes, 15.000 voluntarios trabajan con las organizaciones benévolas y las entidades comunitarias reglamentarias existentes.

El valor económico estimado de esta actividad asciende a 6,9 millones de libras; las actividades de recaudación de fondos de los grupos de acción de estudiantes aportan unos 2 millones de libras al año a los proyectos de acción comunitaria de los estudiantes.

La experiencia estadounidense ilustra las posibilidades que ofrece la utilización de las contribuciones voluntarias a la comunidad local como parte de la formación pues permite adquirir competencias transmisibles, como la resolución de problemas y la negociación. Esta "educación para la ciudadanía" vincula las necesidades de la comunidad a la misión educativa básica de la universidad.

 

7. Administración de la universidad - Interfaz con la comunidad

7.1 Estrategias destinadas a las comunidades locales

Sólo 4 de cada 65 universidades no se refieren a la comunidad local en sus planes institucionales. El 81% ha intensificado su participación durante los últimos años. Sin embargo, sólo el 47% de las universidades "antiguas" consideran muy prioritario este tema, frente al 74% de las "nuevas".

Es más probable que las "nuevas" universidades se consideren a sí mismas como instituciones regionales de apoyo, mientras que las "antiguas" hacen hincapié en la contribución a la vida cultural de su región.

La mayoría de las universidades "antiguas" se consideran a sí mismas como "instituciones internacionales que tratan de prestar apoyo local" mientras que la mayor parte de las "nuevas" universidades "intentan atender a la comunidad local y establecer relaciones internacionales firmes".

El 53% de las universidades "antiguas" se consideran a sí mismas "dinámicas" dentro de la comunidad frente al 78% de las "nuevas". No obstante, sería más fácil para las antiguas establecer vínculos locales que para las nuevas actuar en el ámbito mundial.

7.2 Estructura de las relaciones entre la universidad y la comunidad

Es más probable que las "nuevas" universidades definan claramente y documenten de manera satisfactoria las declaraciones de política, las responsabilidades de los dirigentes y los procedimientos oficiales de presentación de informes. En las universidades antiguas las responsabilidades son menos precisas y los mecanismos son oficiosos. ¿Existe una diferencia entre un enfoque estratégico y la participación táctica?

Como los vínculos comunitarios recubren la mayoría de las funciones de la universidad, en la mayoría de los casos son coordinadas a nivel del rectorado.

En las universidades "antiguas" los encargados de la educación permanente, de los contactos con la industria, de las relaciones públicas y del servicio de carrera prestan un apoyo esencial. Es posible que en las "nuevas" universidades esto se realice mediante el nombramiento de un cargo de alto nivel, por ejemplo, "Director de Asuntos Corporativos".

En algunas universidades "antiguas" se están creando nuevas estructuras, como el Grupo Consultivo Regional del Comité de Política y Recursos de Exeter y la Oficina Regional de Sheffield.

Varias universidades "nuevas" desean asumir un compromiso con la región "firmemente arraigado en la conciencia y la misión de todo el personal".

7.3 Relaciones con los órganos locales

Los estatutos de las universidades "antiguas" exigen con frecuencia una representación ex oficio de organizaciones externas en sus órganos rectores, mientras que las "nuevas" conceden más importancia a las cualidades personales.

Más de la mitad de las universidades celebran reuniones periódicas con las autoridades locales; es más probable que las "nuevas" se dediquen a asuntos relacionados con el desarrollo económico, la regeneración urbana y el mercado laboral. El 81% de las universidades "nuevas" mantienen buenas relaciones con las autoridades locales, frente al 43% de las "antiguas".

Las "nuevas" universidades han entablado buenas relaciones de trabajo con los TEC. Las relaciones con otros organismos de desarrollo son más firmes en el norte de Gran Bretaña que en el sur.

Las "nuevas" universidades están intensificando sus relaciones con las autoridades y fundaciones sanitarias cuestionando la situación anterior en que éstas se limitaban a las universidades "antiguas" que contaban con escuelas médicas.

Las universidades "antiguas" tienen la obligación jurídica de nombrar representantes en distintos órganos locales pero es menos probable que alienten al personal a asumir cargos municipales.

Sólo 12 universidades llevan un registro de los nombramientos de personal no realizados a nivel central, como concejales de distrito y de condado, Juntas de TEC, autoridades y fundaciones sanitarias, gobernadores escolares y directores de empresa. Mediante estos nombramientos, las universidades participan en el funcionamiento de la sociedad civil local.

7.4 Acceso de la comunidad a los servicios universitarios

Además de poner sus servicios a disposición del público (véase Capítulo 6), muchas universidades ofrecen locales para las oficinas y las reuniones de asociaciones profesionales.

Las universidades proporcionan un centro adicional para la vida cultural y profesional del país fuera de Londres.

7.5 Contribución de la universidad al desarrollo económico y comunitario de la localidad

Las universidades contribuyen a los aspectos menos tangibles del desarrollo económico creando redes sociales, reuniendo a agentes esenciales e introduciendo información en estas redes.

El gobierno central y la política europea insisten en la importancia de las coaliciones de actores y agentes, incluido el sector privado, en el desarrollo económico local. El personal directivo de las universidades ha desempeñado un papel destacado a la hora de crear y apoyar grupos comunitarios de iniciativa y de realizar análisis independientes de las circunstancias locales en su contexto nacional e internacional.

Gracias a las publicaciones, a los comentarios en los medios de comunicación y a la participación en el movimiento en pro de los objetivos comunes, las universidades están consiguiendo que las comunidades locales sean más conscientes y estén mejor informadas.

7.6 Facilitar el acceso y la formación profesional permanente

Las relaciones oficiosas con profesionales y empresas se están formalizando en "clubes" que cuentan con servicios de información auxiliares (por ejemplo, Brunel Business Partnership, Manchester Business Links).

Los consorcios locales están facilitando otros acuerdos. A pesar de que compiten por atraer al máximo número posible de estudiantes, las universidades reconocen que sería conveniente para todas ellas aumentar las aspiraciones educativas en campos en que tradicionalmente no se cursan estudios prolongados ni se busca una formación en un momento ulterior.

La educación a distancia se está intensificando mediante las emisioras de radio locales y las relaciones con empresas de televisión por cable, fundándose en el éxito de la universidad abierta.

7.7 Conclusión

Las distintas maneras de enfocar las relaciones con la comunidad reflejan las diferencias en las interpretaciones de la misión, las combinaciones de actividades generales (por ejemplo, con o sin facultad de medicina) y los contextos locales (por ejemplo, con o sin Consejos de Desarrollo Urbano).

Las universidades "antiguas" poco orientadas a la comunidad están estrechando los vínculos locales, en parte para responder a los organismos exteriores que tratan de utilizar sus recursos.

Por consiguiente, el sistema de relaciones entre la universidad y la comunidad está cambiando con rapidez.

 

8. El camino hacia el futuro

8.1 Introducción

El sistema universitario del Reino Unido en su conjunto ya no tiene por objeto atraer a los estudiantes más brillantes y educar a una élite nacional como en el pasado.

Incluso en las universidades basadas en la investigación y orientadas al ámbito internacional, en algunas disciplinas (por ejemplo, medicina, ingeniería, ciencias sociales) la enseñanza y la investigación han sacado provecho de las relaciones locales. La solidez de la demanda local podría ser fundamental para la supervivencia de las universidades más arraigadas en la localidad.

La planificación universitaria debe reconocer la importancia de los recursos del entorno local en tres ámbitos, a saber, las empresas, la administración local y el gobierno central.

Para la mayoría de estos grupos, la universidad sigue siendo una "caja negra" en la que los procedimientos orgánicos rara vez siguen las prácticas industriales y administrativas.

El desafío consiste en definir mecanismos que permitan estructurar mejor las relaciones entre la universidad y la comunidad reconociendo al mismo tiempo estas diferencias de procedimiento. De todas formas, estos vínculos comunitarios no deben considerarse una panacea para demasiados males de la comunidad.

8.2 La perspectiva de la universidad

Las actividades fundamentales (propiedades, personal, adquisiciones, relaciones con la industria) se organizan de manera independiente con comunicación lateral limitada en lo relativo a las repercusiones comunitarias.

Las interacciones principales se descentralizan a personas y departamentos y la dirección no está muy al tanto de lo que ocurre. Antes de crear nuevas estructuras se deben examinar los vínculos comunitarios existentes.

Las universidades deberían realizar una encuesta excepcional sobre todas las actividades basadas en la comunidad movilizando esta información en beneficio de la institución en su conjunto.

Para cada esfera de actividad (por ejemplo, contribuciones al desarrollo económico, los locales y edificios y el desarrollo social y comunitario) se ha de identificar claramente un punto de enlace o un punto de contacto dentro de la universidad al que se puedan dirigir los individuos y organizaciones de la comunidad local.

Los representantes de los puntos de enlace se deben reunir periódicamente para establecer una estrategia de desarrollo comunitario que se basará en el análisis de la propia capacidad de la universidad y de las necesidades comunitarias.

8.3 Organos locales

Las autoridades locales son las más idóneas para reunir a los distintos organismos que representan los intereses de la comunidad en la universidad y elaboran una estrategia común.

Es probable que los TEC, las autoridades sanitarias, las cámaras de comercio, los organismos empresariales, el servicio de policía y las oficinas regionales integradas del gobierno central también participen en la preparación de esta estrategia.

8.4 Gobierno central y Consejos de Financiación

Una amplia gama de ministerios formulan y aplican políticas que influyen de distintas maneras en las interacciones que las universidades pueden establecer y mantienen con su comunidad local.

Se realizan escasos estudios sobre estas repercusiones locales y pocas estadísticas (por ejemplo, estudiantes matriculados, sus destinos, gastos) se analizan desde el punto de vista geográfico.

Los actores deberían ser conscientes de que participan una serie de ministerios además del de educación (por ejemplo, Ministerio del Medio Ambiente - directrices sobre planificación; Ministerio de Trabajo - TEC; Ministerio de Comercio e Industria - asistencia financiera y transferencia de tecnología a nivel regional; Oficina de Ciencia y Tecnología - consejos de investigación; Ministerio del Patrimonio Nacional - artes, museos y deportes regionales; Ministerio de Sanidad - facultades de medicina).

Para todos estos organismos, el desarrollo territorial del sistema universitario y la interacción con el resto de la economía y la sociedad es en el mejor de los casos una preocupación secundaria.

Las políticas del Ministerio de Educación (por ejemplo, tendencia al aumento del número de estudiantes a domicilio) deben reconocer que esto podría influir negativamente en algunas universidades y amenazar tanto como fortalecer su contribución a sus comunidades locales.

 

8.5 Cómo cuadrar el presupuesto

Es difícil establecer una coordinación si no se asignan fondos adicionales; la participación comunitaria no siempre se relaciona claramente con una corriente de ingresos específica.

El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y el Fondo Social Europeo (FSE) ofrecen oportunidades significativas en algunas regiones; se podrían concertar acuerdos similares en otros lugares dando una nueva orientación a los recursos existentes en el Reino Unido.

Los programas del Marco de Apoyo Comunitario del FEDER requieren estrategias claras que vinculen los proyectos al desarrollo regional; si estos marcos no se elaboran con miras a la interacción entre la universidad y la comunidad, se podrían convertir en "una colcha de retales de idiosincrasia y complejidad", según el modelo de desarrollo económico local expuesto por la Comisión de Auditoría.

ANEXO 2

 

LAS UNIVERSIDADES Y EL DESARROLLO ECONOMICO

RESUMEN

 

 

Capítulo 1 - Introducción

* Este estudio ha tratado de elaborar un marco para analizar y orientar la participación de la universidad en el proceso de desarrollo económico a nivel regional. Se centra en las cuestiones laborales y se inspira principalmente en la experiencia de varias iniciativas del nordeste de Inglaterra. Otras ideas proceden de la labor realizada en la región del sudeste con el Estudio Nacional de Enseñanza Superior y el Programa sobre Gestión Institucional de la Enseñanza Superior de la OCDE.

* El marco se centra en cuatro grupos de interesados (universidades, empleadores, estudiantes y organismos interesados en el desarrollo económico). Cada grupo está sometido a presiones nacionales e internacionales que influyen en el carácter y en el nivel de la participación con otros agentes en el proceso de desarrollo económico; por ejemplo, las universidades tienen que actuar en el contexto de las políticas nacionales de enseñanza superior, los empleadores en el de las presiones de la competitividad mundial, los estudiantes en el del menor apoyo público a los estudios y los organismos de desarrollo en el de las políticas de regeneración nacionales y regionales de la Unión Europea. El informe intenta facilitar la construcción de asociaciones y grupos de interesados en el proceso de desarrollo económico haciendo que los distintos interesados se conozcan mejor.

* Todas las partes interesadas se enfrentan a un contexto general que se caracteriza por la ausencia de un compromiso firme del gobierno con el desarrollo económico regional en Inglaterra. Ello contrasta con el apoyo decidido que se presta al desarrollo local mediante organismos como los TEC y medidas como el Presupuesto de Renovación Unico.

 

Capítulo 2 - Política nacional en materia de enseñanza superior

* La política nacional en materia de enseñanza superior ofrece el contexto para que la universidad participe en el desarrollo económico. Aunque se reconoce el papel que desempeñan las universidades "a la hora de satisfacen las necesidades locales y regionales", ello no se ha plasmado en fórmulas de financiación.

* Se han realizado muy pocos análisis de los datos existentes para definir esas necesidades, por ejemplo, en lo relativo a la circulación geográfica de estudiantes desde sus zonas de origen, pasando por las carreras universitarias hasta encontrar empleo en distintos lugares del país.

* Las estadísticas publicadas por UCAS y HESA indican que del 18% al 48% de los estudiantes universitarios ingleses acuden a instituciones de su propia región, del 30% al 57% trabajan en la región de origen y el 8% y el 70% ocupan empleos en la región de la universidad. Los datos sobre una universidad determinada ponen de manifiesto diferencias considerables en el tipo de ocupación y en la clase de graduados que encuentran trabajo en la región cercana.

* No es de extrañar que no se realice este tipo de análisis regionales teniendo en cuenta la prioridad que se concede a la financiación competitiva, la falta de incentivos para la colaboración interinstitucional y para trabajar con la industria local en la actividad de evaluación de la investigación y la base disciplinaria de la evaluación de la calidad de la enseñanza.

* El CVCP ha recomendado que "las universidades se financien de manera que se apoye la colaboración (local y regional) y la puesta en común de recursos y competencias para la investigación y la enseñanza". El marco orgánico adecuado para impartir la enseñanza superior en el ámbito regional (competencia por participaciones en el mercado, colaboración oficial, reglamentación de funciones institucionales o integración total en una estructura federal) que puede satisfacer mejor las necesidades de distintos tipos de regiones constituye un punto vital para las investigaciones futuras.

* A falta de una política regional en materia de enseñanza superior, otras instancias gubernamentales han ofrecido incentivos implícita o explícitamente a fin de que las universidades participen en el desarrollo económico (por ejemplo, iniciativa de Empresa en la Enseñanza Superior, Technology Foresight, Fondo Europeo de Desarrollo Regional, proyectos de colaboración TEC/universidad).

 

Capítulo 3 - Los intereses regionales de las universidades

* Mediante la matriz de la Figura 1 se puede analizar la manera en que las distintas universidades se enfrentan a las tensiones entre las presiones para una mayor participación regional y las exigencias de la política nacional. Por lo que se refiere a la enseñanza y la investigación, las universidades tendrán una misión, mecanismos de ejecución en relación con esa misión, motores de ingresos y gastos y una necesidad de mantener buenas relaciones con los estudiantes como usuarios o con la industria y el gobierno como clientes de la investigación. Estas consideraciones determinan las células de la matriz. Dentro de cada célula se pueden distinguir los factores que apoyan una mayor participación regional y los que la dificultan.

FIGURA 1

LA MATRIZ REGIONAL DE LA UNIVERSIDAD

 

MISION/
EJECUCION

FACTORES
PRESUPUESTARIOS

CLIENTE/
USUARIO

PLAN DE ESTUDIOS

CELULA 1

CELULA 2

CELULA 3

INVESTIGACION/
CONSULTORIA

CELULA 4

CELULA 5

CELULA 6

 

* Entre los factores que impulsan a las universidades a asumir un papel en el desarrollo regional en relación con el plan de estudios figura su deseo de aumentar el ritmo de acceso de los graduados al empleo adaptando los cursos a las necesidades de las empresas locales, a los puestos, etc. y de atraer a estudiantes que participan en cursos de formación profesional permanente aparte del número fijado por el HEFCE.

* Algunos de los factores negativos de esta célula son la falta de demanda por parte de los estudiantes de cursos pertinentes desde el punto de vista regional (por ejemplo, ingeniería); el número máximo fijado que encierra a las universidades en un modelo de enseñanza tradicional; la ausencia de estrategias regionales de recursos humanos para orientar la planificación de los cursos; la escasez de recompensas para los académicos por los programas breves y la enseñanza impartida a cursos inferiores; el papel de los organismos nacionales profesionales de homologación; las normas nacionales de evaluación de la calidad de la enseñanza; y los reducidos vínculos académicos con el sistema regional de formación por debajo del personal directivo superior.

* Los incentivos presupuestarios para la participación regional en la enseñanza surgen a raíz del número creciente de estudiantes "a domicilio". El problema es que los nuevos programas que podrían ser necesarios para atraer a estos estudiantes han de introducirse a expensas de los programas actuales debido al número máximo global fijado.

* Un incentivo fundamental a la hora de atender a los estudiantes es la posibilidad de crear puentes, especialmente para los estudiantes mayores, mediante disposiciones de acceso y franquicia. Otro factor positivo es el apoyo que prestan los TEC para la retención de los graduados locales y la integración del aprendizaje basado en el trabajo en el plan de estudios.

* A esto se opone el escaso apoyo público para los estudiantes a tiempo parcial; la participación irregular de los TEC; la excesiva relevancia que se concede a la colocación de los graduados en comparación con el desarrollo de aptitudes de alto nivel; la organización de cursos que se imparten en un lugar y en un momento determinados en lugar de ofrecer oportunidades de aprendizaje flexibles; el problema de adaptar las competencias de los graduados a las necesidades de las pequeñas y medianas empresas.

* En cuanto a la misión de investigación de las universidades, la importancia que se atribuye a la creación de riqueza en la política científica mediante las relaciones con la industria y las presiones de los organismos estatales para que las instituciones de enseñanza superior realicen actividades de colaboración hacen que el personal directivo de las universidades tenga más motivos para apoyar las actividades regionales.

* Sin embargo, el hecho de que este mensaje no haya llegado a los investigadores de las facultades y la ausencia de incentivos individuales (por ejemplo, ascensos, programas de becas) para la participación regional generalmente han pesado más que estas influencias.

* En lo relativo a los clientes, y a pesar de iniciativas como Foresight Challenge y el Programa Faraday, la falta de una base firme de investigación y desarrollo del sector privado fuera del sudeste ha implicado una ausencia de asociados regionales en la investigación industrial.

* Todas las células de la matriz tienen en común las diferencias fundamentales de las escalas temporales de las iniciativas de enseñanza e investigación universitarias en comparación con las necesidades inmediatas de la industria y los agentes regionales (por ejemplo, un año para homologar y poner en marcha un curso nuevo). Asimismo, el maremágnum de iniciativas a corto plazo, los procedimientos de licitación competitivos y los papeles coincidentes de distintos organismos crea confusión e impone gastos generales de administración elevados a las universidades. Como consecuencia de ello, los vínculos regionales se concentran en unidades anexas, por ejemplo, escuelas de administración y centros industriales, sin penetrar en la actividad general de la universidad.

 

Capítulo 4 - Los empleadores

* Las universidades dedican relativamente pocos recursos a comercializar sus productos en forma de graduados o a responder a los indicios de las necesidades del mercado, especialmente porque el sistema de financiación actual recompensa la "producción" y no la "venta". Las universidades pueden desarrollar su actividad comercial mediante la segmentación del mercado a nivel regional y por tipo de empresa, teniendo en cuenta la naturaleza cambiante del empleo.

* Las universidades deben entender los factores de mundialización que están influyendo sobre los empleadores a nivel internacional, nacional y regional y que están afectando a la demanda de graduados por parte de la industria y el empleo en lo relativo a las carreras y aptitudes necesarias.

* Entre las principales respuestas de las empresas a las presiones mundiales figuran la contratación en el exterior y la concentración de competencias básicas; las modificaciones correspondientes de la gestión de la cadena de suministro; la fragmentación de los servicios públicos; la búsqueda de la mejora de la productividad y de la calidad del servicio recurriendo a sistemas de información; la penetración externa en mercados locales que antes estaban protegidos por la distancia (por ejemplo, televentas directas).

* Estos factores establecen interacciones con condiciones específicas en distintas regiones y han de ser evaluados por las universidades cuando éstas desarrollen su función regional. (segmentación del mercado regional).

* Los empleadores también se pueden dividir en tres tipos principales. El tipo A (las grandes entidades bien asentadas) incluye a los empleadores tradicionales de graduados que cuentan con procedimientos de contratación bien establecidos y pueden seleccionar y elegir las universidades y los estudiantes de acuerdo con su perfil.

* El tipo B (la compañía que crece con rapidez) abarca las grandes empresas que han surgido debido a la reducción de su tamaño, a la contratación en el exterior, a la compra por parte de los ejecutivos, a la privatización, etc. de grandes empresas o aquéllas que han crecido con rapidez desde el principio. Estas compañías necesitan un gran número de graduados pero las universidades tienen muchas más dificultades para acceder a ellas que en el caso del tipo A; son fundamentales en las estrategias regionales de desarrollo basadas en el desarrollo indígena.

* El tipo C (pequeñas empresas tradicionales) engloba las empresas que han iniciado sus actividades recientemente y las sociedades familiares desarrolladas que no tienen costumbre de contratar graduados. Para estas compañías es muy problemático seleccionar, elegir y absorber graduados. En este ámbito se producen los mayores desfases entre las necesidades de los empleadores y los graduados de los programas universitarios tradicionales.

* En cuanto a las trayectorias profesionales, los graduados podrían cambiar no sólo de empleo y de industria sino también de tipo de organización, por su propia voluntad o a causa del cambio estructural. Esto influye en la formación inicial y en la necesidad de asistencia para las transiciones de una carrera a otra (mediante servicios de asistencia), proceso que se puede dirigir mejor a escala regional.

* La planificación universitaria deberá tener una marcada dimensión regional para que las universidades sean receptivas a los cambios del mercado respecto del tipo de empleadores, la clase de empleo y las estructuras industriales. Teniendo en cuenta que las investigaciones sobre nuevas tecnologías y nuevos procedimientos de gestión realizadas en las universidades contribuyen de manera considerable a la dinámica industrial y empresarial continua, éstas tienen muchas posibilidades de utilizar estos conocimientos internos para orientar sus propios programas de enseñanza.

Capítulo 5 - Los estudiantes

* El aumento de la oferta de estudiantes ha coincidido con cambios fundamentales del carácter de la demanda de graduados indicados anteriormente. La demanda regional diferencial se ha superpuesto a variaciones regionales bien asentadas de la propensión de los estudiantes a progresar en la enseñanza superior. Por tanto, el análisis de la demanda de sus graduados que realizan las universidades debe estar en consonancia con el análisis de la oferta de licenciados tradicionales, graduados y estudiantes mayores por región.

* La participación en la enseñanza superior está muy condicionada por las presiones de los padres y los compañeros (sobre todo en las regiones en que existe una proporción elevada de graduados en la población en general); las posibilidades de empleo constituyen otro factor importante (principalmente en las regiones ricas). Sin embargo, las universidades de regiones menos prósperas que puedan ofrecer buenas perspectivas de empleo organizando cursos adaptados a las necesidades de los empleadores locales podrían contrarrestar estos efectos.

* A la hora de elegir la institución, los estudiantes tienen casi más en cuenta los factores geográficos (ciudad y distancia de su casa) que la carrera. El hecho de que los estudiantes tengan en cuenta el dinamismo económico y cultural de la localidad a la hora de elegir la institución constituye un incentivo importante para que las universidades participen en el desarrollo económico.

* La escasa importancia que se concede a las perspectivas de carrera refleja la poca información sobre la carrera que se incorpora al proceso de adopción de decisiones de los estudiantes. Ello indica que los servicios de carrera y las oficinas de alumnos desempeñarán un papel más destacado en la comercialización de las universidades. Para los estudiantes que deseen permanecer en su región de origen o encontrar empleo en la región de su universidad será importante entablar relaciones con los empleadores locales.

* El 38% de los estudiantes universitarios del Reino Unido tienen más de 25 años y la ubicación de la institución es un criterio determinante para ellos a la hora de elegir los programas. Según un estudio, el 43% de los estudiantes mayores acuden a una institución que se encuentra a menos de 40 millas de su domicilio, frente al 19% de los menores de 25 años. En este contexto, lamentablemente el debate sobre el aprendizaje permanente no se ha vinculado estrechamente al relativo a las universidades como instituciones regionales. Es necesario insistir en la importancia de la contribución de las carreras no profesionales al desarrollo de las comunidades locales suscitando una toma de conciencia cultural y luchando así contra la exclusión social.

* Tanto para los estudiantes tradicionales como para los mayores las dificultades financieras constituyen un criterio determinante a la hora de asistir a la institución local. (El 50% de los procedentes de familias del grupo socioeconómico 5 estudian en su región de origen, frente al 36% del grupo socioeconómico 1). Existen diferencias entre las regiones en cuanto a la estructura social y a las posibilidades de trabajar a tiempo parcial mientras se estudia.

* Si se quiere aumentar la reserva de capital humano de las regiones menos favorecidas del Reino Unido a fin de mejorar la competitividad de la industria, habrá que eliminar muchos de los obstáculos socioeconómicos específicos de la región que dificultan la participación en la enseñanza superior en distintas fases.

 

Capítulo 6 - Las regiones

* La contribución de las universidades al desarrollo regional debe ir más allá de los meros informes sobre las repercusiones económicas a fin de examinar la manera en que la política nacional "jerárquica" de enseñanza superior puede producir efectos regionales diferenciados (por ejemplo, los resultados negativos en el examen de ingreso en la universidad podrían dar lugar a una mayor participación regional de las universidades tradicionales para compensar la pérdida de ingresos, lo cual conduciría a una competencia con los proveedores regionales de reconocido prestigio). Al mismo tiempo, las iniciativas regionales "de abajo a arriba" (por ejemplo, de TEC y oficinas gubernamentales) está alterando marginalmente las características del sistema de enseñanza superior.

* El concepto de "región de aprendizaje" puede proporcionar una base común entre las perspectivas de arriba a abajo y de abajo a arriba. Actualmente la política regional reconoce que para aumentar la competitividad regional es fundamental mejorar las capacidades y competencias de la población activa de todos los niveles.

* La investigación sobre los sistemas nacionales de innovación indica que no sólo importan las aptitudes de los individuos, sino también la manera en que se transmiten los conocimientos entre los distintos grupos a fin de crear sistemas de aprendizaje (la infraestructura institucional de las redes establecidas dentro de los sectores público y privado y entre ellos que apoya el desarrollo económico). Estas redes tiene una marcada tendencia geográfica debido a la importancia de las relaciones interpersonales. Por tanto, las redes que transmiten de manera eficaz aptitudes y competencias necesarias para el personal en el futuro al sistema de educación y formación constituyen una faceta fundamental de la región de aprendizaje.

* En el nordeste de Inglaterra las universidades colaboran con estas redes de seis maneras. En primer lugar, mediante un Foro de TEC y vicerrectores, organizado por la Oficina del nordeste, que ha dado lugar a varios subgrupos de responsables. En segundo lugar, el propio foro de las universidades, el Apoyo de la Enseñanza Superior a la Industria del Norte (HESIN). En tercer lugar, la ayuda financiera de los TEC para numerosas iniciativas relativas a los graduados y el empleo. En cuarto lugar, las estrategias TEC/universidad que definen funciones importantes de la universidad como gran empresa, que apoya a las compañías existentes y a la gente e intercambia experiencias para respaldar la elaboración de estrategias. En quinto lugar, la cooperación con inversores internos en el marco de programas adaptados para los empleados nuevos y las investigaciones conjuntas. En sexto lugar, las medidas de apoyo tecnológico financiadas por el FEDER en universidades que tienen en cuenta las prioridades de desarrollo industrial de la región.

* Las universidades participan cada vez más en las numerosas actividades que se realizan en el nordeste a través de las redes. Lo que no está tan claro es el papel preciso que desempeñan las distintas redes en el proceso de desarrollo económico ni la contribución que se espera de las universidades en cada una de ellas. El paso del intercambio de información a la acción, que influye de manera significativa en las universidades como asociados del proceso de desarrollo económico y que caracterizaría a la región de aprendizaje, ha resultado difícil.

 

Capítulo 7 - El interfaz entre la universidad y el desarrollo regional

* Según Florida (1992) "para ser eficaces en una economía mundial cuyas fronteras se desdibujan cada vez más, las regiones se deben definir con los mismos criterios y elementos que integran una empresa con gran intensidad de conocimientos; el perfeccionamiento constante, nuevas ideas, la creación de conocimiento y el aprendizaje permanente. Las regiones deben adoptar los principios de creación de conocimiento y aprendizaje permanente; de hecho, se deben convertir en regiones generadoras de conocimiento o de aprendizaje".

* Para que tenga lugar este aprendizaje, los distintos interlocutores tienen que estar abiertos a las influencias externas y ello exige cambios en los sistemas de enseñanza superior, industriales y de desarrollo económico regional.

* El sistema de enseñanza superior ha demostrado ser muy receptivo al establecimiento de nuevos sistemas de evaluación relativos a la financiación de la enseñanza y la investigación; en la actualidad es preciso integrar los criterios que tienen una marcada dimensión regional en estos sistemas.

* En la evaluación de la calidad de la enseñanza, la concesión de una mayor importancia a la empleabilidad en el plan de estudios contribuirá a intensificar la participación regional (por ejemplo, el nombramiento por votación de empleadores en Juntas de Estudios, atribución de nuevas facultades en materia de asesoramiento sobre los programas académicos al servicio de carrera de la universidad, más servicios de asistencia a los graduados, integración de las necesidades específicas de las empresas de tipo B en nuevos programas).

* En la evaluación de la investigación se requieren nuevos incentivos para promover la participación con el difícil desafío de la transmisión del conocimiento, incluida la transmisión mediante la enseñanza realizada en colaboración con las compañías y organizaciones locales (por ejemplo, de acuerdo con los Planes Empresariales de Enseñanza y los Programas Integrados de Formación de Graduados).

* Estos sistemas de evaluación deberán basarse en datos más pertinentes, especialmente en lo que atañe a la circulación de estudiantes en las universidades y a sus trayectorias profesionales ulteriores. Si la capacidad de encontrar empleo, incluido el empleo regional, fuera un criterio de evaluación, la motivación para utilizar mejor los datos existentes y establecer registros longitudinales sería mayor.

* Muchos de estos cambios exigirán la adquisición de nuevas competencias por parte de los académicos y administradores de todas las categorías que trabajan en las universidades. Las universidades tendrán que incorporar la participación en el sistema de desarrollo regional como criterio fundamental en sus estrategias de desarrollo de los recursos humanos.

* Por lo que se refiere al sistema industrial, una de las principales características de una región en decadencia es la fragmentación del sector privado, que es incapaz de agrupar sus demandas de manera que puedan comunicarse claramente al sistema de educación y formación. En el Reino Unido los organismos intermedios del sector privado están poco desarrollados a nivel regional. Existen varios equipos de iniciativa empresarial que abogan por la regeneración urbana y regional en que distintos miembros de universidades participan activamente, aunque su influencia global es limitada porque las diferentes iniciativas no se incluyen en la actividad principal de la industria o la universidad.

* El principal desafío consiste en lograr que las empresas regionales sean más conscientes de la importancia de las competencias de alto nivel para su propia competitividad y de la contribución que pueden aportar las universidades para satisfacer estas necesidades. A este respecto, convendría que estas empresas colaboraran con las universidades encargadas de la función de comercialización (por ejemplo, servicio de carrera, departamentos de formación permanente) en foros impulsados por la industria y que se establecieran vínculos de educación y formación y relaciones de investigación con las compañías de tipo B.

* En lo que atañe a los interlocutores del sector público en el proceso de desarrollo regional (ministerios, TEC y Business Links, autoridades locales, organismos de desarrollo regional, organizaciones de innovación y desarrollo tecnológico, educación postescolar), habrá que crear oportunidades para que la universidad participe activamente en los ámbitos local y regional. Por ejemplo, el semimonopolio que se atribuye a Business Links en las relaciones con las pequeñas y medianas empresas podría no ser apropiado en relación con algunos tipos de asistencia tecnológica más especializada que pueden prestar las universidades. En los TEC, en los ministerios y en el gobierno local se debe movilizar la capacidad de pensamiento estratégico de la universidad a fin de definir las prioridades futuras; para ello se podría destinar personal de nivel superior en comisión de servicio.

* El desarrollo de relaciones más satisfactorias entre la universidad y sus interlocutores regionales requiere una evaluación totalmente independiente de la pertinencia de los programas actuales de investigación y enseñanza y de la capacidad de las instituciones de responder a las necesidades regionales cambiantes. Se podría recabar la colaboración de consultores externos que asistirían a la universidad en la elaboración de estas evaluaciones. Simultáneamente se ha de poner en marcha un programa a fin de crear un grupo de "animadores" capaces de trabajar en la frontera entre las universidades y los organismos de desarrollo económico.