Conferencia Mundial sobre la Educación Superior
La Educación Superior en el Siglo XXI
Visión y Acción
Debate Temático:
Promover una Cultura de Paz
UNESCO, París
5-9 de octubre de 1998
Dirección: Asociación Internacional de Presidentes de Universidades (IAUP)
Redactado por:
en colaboración con:
Miembros del Subcomité
Declaración de Necesidad
La necesidad de construir un nuevo paradigma para la paz en la era posterior a la guerra fría y la participación de las universidades de todo el mundo en este proceso constituirá el foco principal de un Debate Temático, que tendrá lugar durante la Conferencia Mundial sobre la Educación Superior celebrada por la UNESCO en su sede de París, Francia, del 5 al 9 de octubre de 1998. El Debate Temático será organizado y dirigido por la Asociación International de Presidentes de Universidades (IAUP) por conducto de su Comisión sobre la educación para el desarme, la solución de conflictos y la paz IAUP/Naciones Unidas.
La violencia ha adoptado una nueva faz a escala mundial al finalizar la guerra fría. La confrontación entre superpotencias ya no es la cuestión central de la guerra y la paz. Actualmente, la violencia dentro de la sociedad -la violencia dentro de las naciones- eclipsa a la violencia que hace que las naciones se enfrenten.
Sin embargo, la violencia dentro de la sociedad no siempre está confinada dentro de las fronteras nacionales. Como demuestran las experiencias en Rwanda, Burundi, la República del Congo, Sri Lanka y los Balcanes, la violencia dentro de la sociedad puede fácilmente desbordar las comunidades y los límites arrastrando a las regiones al conflicto entre sociedades.
En el mundo actual, hay 3.500 grupos de población que se califican de "naciones" en tanto que sólo 185 de esos grupos están activamente reconocidos como "estados nación" por la comunidad internacional. El potencial de conflicto entre sociedades y dentro de ellas que encierra un elevado número de estos 3.500 grupos de población es enorme y constituye una razón de ser poderosa para el fomento enérgico de una Cultura de Paz.
Otros factores que son muy importantes en la promoción de una Cultura de Paz son las preocupaciones ambientales, el desarrollo económico sostenible, las soluciones para el número creciente de refugiados y el fomento de las relaciones internacionales entre los países.
La formulación de un nuevo paradigma para la paz en respuesta a los desafíos de la violencia social en aumento es indispensable. Es preciso desarrollar una Cultura de Paz en el plano mundial. La participación de las universidades en la creación y mantenimiento del nuevo paradigma, en el fomento de una Cultura de Paz, puede ser un componente crítico.
Las herramientas del pasado utilizadas por las naciones para resolver el conflicto -la guerra y la diplomacia- ya no son apropiadas ni suficientes en este nuevo ambiente mundial. El poder militar está considerablemente limitado cuando se trata de detener la violencia. Cuando las raíces del conflicto se extienden más allá de estados que están compitiendo por el poder sobre territorio -a menudo resultado de enemistades arraigadas- también la diplomacia puede tener límites.
Así pues, hoy en día el desafío para tratar la violencia es la creación de una Cultura de Paz en las naciones e impartir educación a través de la cual las naciones y sus habitantes aprendan maneras de vivir en paz unos con otros.
Utilizar la educación como herramienta de transformación del mundo de la violencia a la paz ha sido una misión tradicional de la UNESCO, así como de la IAUP. El Debate Temático y lo que surgirá de él enriquecerán esta misión haciendo que las universidades se comprometan más plenamente en el proceso. La meta es hacer que sea imperativo para los educadores de todo el mundo ayudar a construir la resistencia de la sociedad a la violencia mediante la educación para la paz.
Antecedentes
La situación mundial, al variar, ha suscitado esfuerzos de la UNESCO y de las Naciones Unidas encaminados a revisar el anterior paradigma para la paz tal como figura, por ejemplo, en la Recomendación sobre la Educación para la Comprensión, la Cooperación y la Paz Internacionales y la Educación relativa a los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales, aprobada por la UNESCO en 1974.
El planteamiento relativo a una Cultura de Paz ha sido propuesto como un nuevo paradigma tanto en la Estrategia a Plazo Medio de la UNESCO como en las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Cuando definió la Estrategia a Plazo Medio de la Organización (1996-2000), la Conferencia General de la UNESCO en su 28a reunión, celebrada en 1995, declaró que "en las postrimerías del siglo XX, el principal desafío es iniciar la transición de una cultura de guerra hacia esa cultura de paz: una cultura de la armonía social y del compartir, fundada en los principios de libertad, justicia y democracia, de tolerancia y solidaridad, una cultura que rechace la violencia y que procure prevenir las causas de los conflictos en sus raíces y dar solución a los problemas mediante el diálogo y la negociación, una cultura que garantice a todos el pleno ejercicio de todos los derechos y los medios para participar plenamente en el desarrollo endógeno de su sociedad."
El 20 de noviembre de 1997, la Asamblea General de las Naciones Unidas en su quincuagésimo segundo periodo de sesiones aprobó por consenso dos importantes resoluciones relativas a la Cultura de la Paz. En una se proclamó el año 2000 Año Internacional de la Cultura de la Paz, recordando una resolución anterior aprobada por el Consejo Económico y Social en que se exponían las razones por las cuales ese año es necesario y se pedía a la UNESCO que actuase como punto focal. En la otra resolución se pide al Secretario General de las Naciones Unidas que, en coordinación con el Director General de la UNESCO, presente un informe consolidado que contenga un proyecto de Declaración y Programa de Acción sobre la Cultura de la Paz a la Asamblea General en su periodo de sesiones de 1998.
En esta última resolución, la Asamblea General pide "que se promueva una cultura de paz basada en los principios enunciados en la Carta de las Naciones Unidas y en el respeto de los derechos humanos, la democracia y la tolerancia, la promoción del desarrollo, la educación para la paz, la libre circulación de información y la mayor participación de la mujer como enfoque integral para prevenir la violencia y los conflictos, y que se realicen actividades encaminadas a crear condiciones propicias para el establecimiento de la paz y su consolidación."
Dado el gran desafío que le incumbe en este momento, la UNESCO pide ahora a sus interlocutores, entre ellos los de la educación superior, que ayuden a preparar el Año Internacional y a formular el proyecto de Declaración y Programa de Acción pedido por la Asamblea General de las Naciones Unidas de forma que las instituciones de estudios terciarios puedan contribuir de la manera más eficaz a una Cultura de Paz y reconciliación.
El formato del debate
El Debate Temático durará tres horas. La Dra. L. Eudora Pettigrew, moderadora y Presidenta de la Comisión sobre la educación para el desarme, la solución de conflictos y la paz IAUP/Naciones Unidas, realizará una breve exposición sobre el tema del Debate y presentará al orador que establecerá la tónica, una persona de importancia internacional en el ámbito de la pacificación.
Ese orador principal hablará durante 20 minutos. Será seguido de cinco oradores substantivos, como máximo, que son representantes de grandes disciplinas universitarias. Cada orador presentará una ponencia indicando la relación de una Cultura de Paz a su disciplina específica. Se está considerando una selección de personas para todos los puestos de orador. Habrá una amplia diversidad de oradores relacionada con la cultura, los conocimientos técnicos y el origen nacional. Se espera así reflejar las principales contribuciones a los conceptos epistemológicos de una Cultura de Paz que están efectuando cada vez más los profesores que no enseñan bajo el rubro de estudios sobre la paz, sino que han infundido en sus cursos, en diversos grados, los conceptos de paz y conciencia de las cuestiones mundiales.
Luego de las observaciones de la moderadora, el orador principal y los miembros del panel -un periodo de una hora-, habrá dos horas más de discusión guiada por la moderadora, en la cual participarán los asistentes al debate.
Entre las cuestiones clave que se han de tratar en el debate, se hará hincapié en las siguientes:
1. Una articulación de los desafíos en la transición de una cultura de guerra y violencia a una Cultura de Paz. ¿Cómo puede desarrollarse un paradigma de educación sobre la paz, correspondiente al nuevo paradigma de paz, que han hecho necesario los acontecimientos posteriores a la era de la guerra fría? Este punto incluirá la cuestión del "mainstreaming" de la educación para la paz, es decir, desarrollar maneras de introducirla a lo largo y a través de todo el programa de estudios de la educación superior. ¿Cómo puede impartirse la educación para la paz de la manera más eficaz? ¿Pueden ciertas disciplinas académicas tomar la delantera en el fomento de la educación para la paz, o debe ésta impartirse de manera multidisciplinaria?
2. Las maneras específicas en las cuales la educación superior puede contribuir mejor a desarrollar una Cultura de Paz mediante la investigación universitaria, la capacitación y el servicio.
3. El papel de la educación para la paz tanto en la educación formal como en la no formal, juntamente con la eficacia de las estrategias de constitución de redes y de cooperación dentro de la comunidad de la educación superior y más allá; reunir a los formadores de opinión, a los responsables de la formulación de políticas y a los educadores para forjar una Cultura de Paz.
4. ¿De qué manera pueden los adelantos recientes en las tecnologías de la información y la comunicación, incluida Internet, ser utilizados de la manera más eficaz por la educación superior a fin de promover una Cultura de Paz?
5. Cómo puede la UNESCO forjar nuevas alianzas con universidades de todo el mundo, con las organizaciones académicas y profesionales, con las organizaciones no gubernamentales, con los centros de estudios superiores para comprometerse en un esfuerzo cooperativo a fin de institucionalizar la creación de un nuevo paradigma para la educación para la paz. A la luz de la decisión adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su quincuagésimo segundo periodo de sesiones de proclamar el año 2000 Año Internacional de la Cultura de la Paz, la idea conceptual de desarrollar una Red de Universidades Asociadas de la UNESCO será la base para la discusión.
El Papel de las Universidades en la Promoción de una Cultura de Paz
Las universidades tienen varias responsabilidades distintivas y relacionadas; una de las principales es descubrir e impartir conocimiento mediante la investigación y la enseñanza y educar a profesionales para que se sirvan de ese conocimiento.
En el pasado, las universidades no han estado eximidas de participar en la cultura de conflicto. A través de la historia, los estudiantes han sido adoctrinados con la retórica nacional para la guerra, de hecho en muchas naciones adiestrados en colegios militares, pero también en universidades civiles, en las técnicas bélicas. Además, la universidad ha sido parte en el desarrollo del conocimiento con fines bélicos al efectuar investigaciones militares.
En los últimos decenios ha habido un cambio considerable. Ahora muchas universidades proponen estudios sobre la paz además de estudios sobre la guerra. Esta transición, que ha de continuar, constituye una base sobre la cual construir.
Los estudios sobre la paz surgieron de la preocupación de que, si bien la comunidad académica había invertido enormes recursos y asignado a personas de talento para examinar las razones de ser y las formas de la guerra, los esfuerzos por aprender acerca de la paz y luchar por ella habían sido dispersos y desorganizados, cuando no dejados de lado en el mundo académico. Se estimó que la relación de gran parte de la comunidad académica con el "sistema de guerra" se había caracterizado por la complicidad en el mejor de los casos, y en el peor, por una participación de lleno. Los estudios sobre la paz se consideraron una manera de reorientar a la comunidad de la educación superior hacia el análisis y la desmitificación de ese sistema y en última instancia, el enfrentamiento con ese sistema. Donde las disciplinas tradicionales trataban la guerra ya fuese como un fenómeno inevitable o como una herramienta útil, los estudios para la paz procuraron tratarla como un problema humano.
Hay numerosos ejemplos de programas de este tipo en las universidades de todo el mundo. Muchos de ellos han existido durante más de 50 años. La Recomendación sobre la Educación para la Comprensión, la Cooperación y la Paz Internacionales y la Educación relativa a los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales, aprobada por la UNESCO en 1974, dio mayor ímpetu a la integración de las actividades dedicadas a los estudios sobre la paz en las instituciones de educación superior.
Las actividades de la UNESCO en el desarrollo de una Cultura de Paz son apreciables e incluyen la publicación periódica del Repertorio mundial de instituciones de investigación y de formación sobre la paz. En su edición más reciente (1994), se consignan 502 asientos, de los cuales 47 corresponden a institutos, centros, organizaciones, fundaciones y otras instituciones internacionales, regionales y subregionales, en tanto que los 455 restantes representan grandes instituciones nacionales de más de 70 países. En su mayor parte, corresponden a departamentos, institutos o centros universitarios con tradición y experiencia en la investigación, la enseñanza y la difusión de información en relación con la educación internacional. También figuran en el Repertorio 98 publicaciones periódicas de diversas partes del mundo.
Entre las instituciones internacionales, la Universidad de las Naciones Unidas, Tokyo, y la Universidad para la Paz, establecida en 1981 en Costa Rica, por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, han sido sumamente útiles para promover los estudios e investigaciones sobre la paz, la solución de conflictos, los derechos humanos y la democracia en los centros de estudios superiores. El Debate Temático examinará las maneras en que la UNESCO puede facilitar la cooperación entre las universidades y estas instituciones en el marco de la Cultura de Paz.
En el Repertorio mundial de instituciones de investigación y de formación en materia de derechos humanos (tercera edición, 1994) figuran 386 instituciones de todos los continentes que se reúnen regularmente cada dos años en la UNESCO a fin de coordinar su labor y planificar ciertas actividades. De esa manera, han desarrollado el potencial de trabajar como red internacional. Las actividades de interconexión y cooperación continuarán promoviéndose en 1998, en que se cumple el quincuagésimo aniversario de la aprobación de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Con ese motivo, la UNESCO está preparando una nueva edición del Repertorio. La mayoría de los asientos se refieren a centros, institutos o departamentos que forman parte de universidades o están estrechamente vinculados a ellas.
Un tercer Repertorio publicado por la UNESCO se refiere a las instituciones de investigación y de formación en materia de derecho internacional. En la edición de 1994 figuran 578 entidades, la mayoría de ellas en escuelas y facultades de derecho de universidades de todo el mundo. La UNESCO coopera estrechamente con ellas en el marco del Decenio de las Naciones Unidas para el Derecho Internacional (1990-2000).
También es indicado tomar nota de la función que desempeñan numerosas organizaciones no gubernamentales de la educación superior en la promoción de los estudios e investigaciones dedicados a la paz, la comprensión internacional, el respeto de los derechos humanos, los estudios interculturales, la tolerancia y el adelanto de la democracia.
La UNESCO ha establecido un marco especial de cooperación con unas 30 organizaciones no gubernamentales de educación superior, incluidas la Asociación Internacional de Universidades (AIU), la Asociación Internacional de Presidentes de Universidades (IAUP), la Asociación de Universidades del Commonwealth (ACU), la Asociación de Universidades Parcial o Totalmente de Lengua Francesa (AUPELF) y el Servicio Universitario Mundial (SUM). Entre los demás miembros de esta Consulta Colectiva, que se reúne periódicamente para establecer prioridades en la labor que convienen en realizar, figuran las grandes asociaciones de universidades: la Asociación de Universidades Africanas (AUA), la Asociación de Universidades Europeas (CRE), la Asociación de Universidades Asiáticas, la Organización Universitaria Interamericana (OUI), la Unión de Universidades de América Latina (UDUAL), la Asociación de Universidades Arabes (AUA), la Comunidad de Universidades Mediterráneas (CUM), así como organizaciones de docentes y estudiantes universitarios. La Asociación Internacional de Investigaciones sobre la Paz (IPRA), que tiene más de 1000 miembros, entre investigadores a título personal e instituciones, desempeña un papel especial en los esfuerzos por hacer participar más activamente a las instituciones de educación superior en la denominada "educación internacional".
Una iniciativa comenzada por la UNESCO en 1991 con miras a promover la cooperación internacional en la educación superior, a saber, el Programa UNITWIN/Cátedras UNESCO, ha dado nuevo ímpetu a la participación de las universidades de todo el mundo en la enseñanza, la investigación y la capacitación dedicadas a la educación internacional. Para dar sólo algunos ejemplos, unas 35 Cátedras UNESCO, creadas durante los tres últimos años, están dedicadas a la paz, los derechos humanos, la democracia y la tolerancia, y su número va en aumento. Está previsto celebrar una reunión de las Cátedras en Stadtschlaining, Austria, en abril de 1998, para evaluar la experiencia adquirida hasta ahora y discutir las maneras en que podrían constituir una red internacional. Los resultados de la reunión estarán disponibles para el debate.
Las Cátedras UNESCO y las redes en otros ámbitos, tales como el desarrollo sostenible, las relaciones internacionales, los estudios regionales, los estudios sobre los refugiados, etc, son igualmente pertinentes para aumentar la participación de las instituciones de educación superior en la educación internacional. La red de Cátedras UNESCO de comunicación (ORBICOM) es sumamente importante. Creada en 1994 en cooperación con la Universidad de Quebec, Montreal, la red ORBICOM es un mecanismo singular de cooperación e intercambio entre miembros de la comunidad académica, profesionales de la comunicación e industrias especializadas. En un período de tiempo breve, ORBICOM ha crecido hasta comprender 16 Cátedras UNESCO y 170 instituciones asociadas a su programa en 50 países de todas partes del mundo. La red promueve los estudios y las investigaciones sobre la comunicación y la gestión de los medios de difusión, las relaciones públicas, la publicidad, prestando especial atención a la capacitación profesional y a la ética en la comunicación. Lo principal de su acción consiste en ayudar a las instituciones de educación superior de los países en desarrollo a fortalecer sus capacidades de formación e investigación en estas esferas clave, mediante programas de prácticas y becas, el intercambio de profesores e investigadores, la preparación de nuevos modelos para la transferencia de conocimiento y conocimientos prácticos y la ejecución de proyectos conjuntos de investigación y desarrollo. Dado que ORBICOM hace una utilización intensiva de las tecnologías de la información y la comunicación, podría desempeñar una función significativa en el fomento de esa utilización para la interconexión y la promoción de la cooperación internacional en los estudios sobre la paz en general.
Entre las iniciativas importantes para promover los estudios sobre la paz en las instituciones de educación superior, la Comisión sobre la educación para el desarme, la solución de conflictos y la paz IAUP/Naciones Unidas, fundada por la Asociación Internacional de Presidentes de Universidades en 1990, conjuntamente con el Centro de las Naciones Unidas para Asuntos de Desarme, fomenta los programas educativos sobre el desarme, la solución de conflictos y la paz, además de participar en ellos.Tras examinar los programas de ese tipo en las universidades de todo el mundo, la Comisión formuló y emprendió numerosos proyectos, que están en curso. Comprenden el desarrollo de módulos de curso sobre el desarme, la solución de conflictos y la paz introducidos en universidades de América Latina, Africa, incluidos Sudáfrica y Egipto, el Oriente Medio y países del Extremo Oriente. Por ejemplo, con apoyo de esa Comisión se ha institucionalizado un programa importante en una gran universidad pública del Extremo Oriente, que ha creado un Instituto para la Paz bajo la dirección de su Oficina de Educación de Docentes. Se imparten cursos orientados hacia la paz y la seguridad a posibles maestros, funcionarios de seguridad, así como a otros estudiantes, graduados y no graduados. Además, se han traducido los módulos de cursos a los diferentes idiomas, y los cursos se han impartido y continúan impartiéndose a más de 3.000 estudiantes en todo el mundo. La Comisión ha patrocinado conferencias en los Estados Unidos, Filipinas, Egipto y Sudáfrica y está planificando varias más para los próximos meses. Patrocinó también un taller sobre las mujeres y la solución de conflictos con ocasión de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en 1995 en Beijing, China, taller sobre el cual se ha preparado una monografía. Las actividades de la Comisión han sido difundidas en los periódicos nacionales e internacionales y han recibido cobertura en las publicaciones periódicas dedicadas a la educación superior.
Estrategias Propuestas para la Acción Futura
Se alienta a las instituciones de educación superior a que amplíen su participación en el desarrollo de una Cultura de Paz en todo el mundo. La proclamación por las Naciones Unidas (noviembre de 1997) del año 2000 Año Internacional de la Cultura de la Paz, y la Declaración y Programa de Acción sobre la Cultura de la Paz que se ha de presentar a la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1998 pueden servir de catalizadores para que las instituciones de educación superior fomenten la preparación de programas de estudios, investigación y servicio dedicados a una Cultura de Paz internacional.
El Programa sobre una Cultura de Paz de la UNESCO, las Cátedras UNESCO dedicadas a los derechos humanos, la democracia, la comprensión internacional, las relaciones interculturales, la tolerancia y la paz, así como otros programas de la Organización pueden utilizarse para establecer interconexión con las instituciones de educación superior, las organizaciones no gubernamentales, tales como la Comisión sobre la educación para el desarme, la solución de conflictos y la paz IAUP/Naciones Unidas y otras que están dedicadas a los programas sobre la paz, así como otros centros e institutos que se ocupan de la instrucción, la investigación y el servicio en relación con todos los aspectos de una Cultura de Paz.
Las instituciones de educación superior interconectadas con otras organizaciones tienen una oportunidad sin precedentes de promover la enseñanza, la investigación y el servicio dedicados a una Cultura de Paz a fin de sensibilizar a sus estudiantes y a la comunidad más amplia a la índole global de las cuestiones relativas a las necesidades mundiales de hoy y de mañana. La propuesta Red de Universidades Asociadas de la UNESCO, juntamente con los programas universitarios sobre la paz ya existentes, las organizaciones no gubernamentales, los institutos, los centros y las comisiones actualmente dedicadas al desarrollo de programas de estudios, investigación y servicio acerca de una Cultura de Paz y en estrecha cooperación con la Universidad de las Naciones Unidas (Tokyo) y la Universidad de la Paz (Costa Rica) fomentarán un impulso educativo de importancia para la promoción de una Cultura de Paz. La utilización de la tecnología de la información actual y futura será de ayuda considerable en la formulación continua de los conceptos inherentes a una Cultura de Paz.
La cooperación internacional conducente a amplias alianzas, vinculaciones e interconexiones entre instituciones de educación superior de todas partes del mundo fomentará el intercambio de experiencia, material, publicaciones, planes de estudio y proyectos de investigación dedicados a una Cultura de Paz.
Conclusión
La meta principal del Debate Temático, es decir, seguir intensificando la actual cooperación entre la UNESCO y una gran diversidad de interlocutores a fin de alentar y ayudar a las universidades de todo el mundo para que preparen instrucción, investigación y servicio dedicados a una Cultura de Paz, requiere un diálogo abierto acerca de las mejores maneras en que esto puede lograrse, incluidas las estructuras, vinculaciones y otros acuerdos de interconexión que puedan facilitar el logro de esa meta. La relación entre los interlocutores fomenta una mejor comprensión de los aspectos complejos de una Cultura de Paz, muchos de los cuales aún necesitan mayor clarificación. Las universidades y las instituciones de educación superior en general cuentan con la mejor estructura y organización para constituir una plataforma de reflexión y acción dedicada a ese fin. La viabilidad de establecer una Red internacional de Universidades Asociadas de la UNESCO, con miras a promover su participación en la educación para la paz, la solución de conflictos, los derechos humanos y la democracia, puede examinarse en este contexto.
El Debate, juntamente con la Conferencia Mundial sobre la Educación Superior de la UNESCO, no ha de ser, desde luego, un acontecimiento aislado, sino que ha de abrir una vía para encauzar el impulso internacional de fomentar una cultura de no violencia, una Cultura de Paz.