Tercera Parte
               MONOGRAFÍAS 
               XVIII. PLAN DE DESARROLLO INSTITUCIONAL PARA EL SISTEMA PENITENCIARIO
                DE COSTA RICA
                Dora Iris Ávila Matamoros

                A. Necesidad de un nuevo plan
                B. Plan de desarrollo institucional
                C. Componente educativo del plan
                          1. Programa educacional ordinario
                          2. Programa optativo
                          3. Participación de personas ajenas a los
                               establecimientos penitenciarios
                          4. Consecuencias para la formación del
                               personal no docente
                D. Ejemplo de "La Reforma"
                E. Conclusiones


              XVIII. PLAN DE DESARROLLO INSTITUCIONAL PARA EL SISTEMA
               PENITENCIARIO DE COSTA RICA
               Dora Iris Ávila Matamoros
               

               En mayo de 1990, el Ministerio de Justicia y Gracia de Costa Rica encargó a la Dirección General de Adaptación Social y al Sistema Penitenciario que llevaran a cabo un estudio detallado de la política penitenciaria del país en el que participasen todas las partes interesadas, inclusive el personal directivo de prisiones, el personal técnico, los administradores, los oficiales de seguridad y los reclusos. Ese estudio se tradujo tres años después, en el Plan de Desarrollo Institucional, que se refiere no sólo a la educación sino también al trabajo, la toxicomanía, la violencia en el hogar, la violencia sexual, las condiciones de la vida en común en reclusión, la salud, las cuestiones judiciales y otros asuntos. A continuación se exponen los principios del Plan y su componente de educación.

              A. Necesidad de un nuevo plan

               El Ministerio reconoció que con las medidas adoptadas por el sistema penitenciario durante los dos decenios anteriores no se había logrado el objetivo de readaptación de los reclusos. Tras un análisis exhaustivo de los datos obtenidos de muchas fuentes, consideró que las causas de la ineficiencia del sistema eran las siguientes ([64], págs. 3 y 4):

               a) El no reconocimiento de que las causas de la delincuencia radican tanto en los problemas sociales como en el delincuente individual, por lo que el encarcelamiento en sí no es una solución;

               b) El mantenimiento de un concepto de los establecimientos penitenciarios que agrava los problemas personales y reproduce la violencia social contra los derechos básicos de las personas;

               c) El exacerbamiento de los problemas sociales de los presos porque se les aparta de la sociedad;

               d) La insistencia en los aspectos patológicos de la delincuencia, y no en la capacidad de desarrollo del delincuente, lo cual da lugar a que los reclusos se consideran como sujetos pasivos;

               e) El carácter contradictorio de los distintos objetivos del tratamiento del delincuente, que se traduce en apatía, en hastío y en un enfoque burocrático y deshumanizador en las instituciones penitenciarias.

               El Ministerio llegó a la conclusión de que era necesario un cambio fundamental en los criterios básicos y en las medidas administrativas que se tomaban para aplicar la política penitenciaria. El sistema anterior se basaba en el principio de la readaptación social, como puede verse en la figura I. Se consideraba que el delincuente no tenía responsabilidad personal sino que era un sujeto enfermo y pasivo que requería tratamiento.

               Con respecto a la educación, las disposiciones existentes no satisfacían las necesidades de los reclusos porque se parecían al sistema educativo que había fracasado en relación con ello, fuera de las prisiones, debido a los obstáculos sociales y económicos. En general, los reclusos no habían progresado mucho en sus estudios, y la enseñanza tradicional no les había dado la oportunidad de desarrollar su pensamiento ni su capacidad crítica y creativa.

               
              Figura I. El sistema penitenciario antiguo
              under construction
              UNESCO Institute for Education
              Feldbrunnenstr. 58 / 20148 Hamburg
              Tel.:+49-40-448041-0 / Fax:+49-40-4107723 / e-mail:uie@unesco.org 
                B. Plan de Desarrollo Institucional

               El Plan de Desarrollo Institucional se publicó en diciembre de 1993 y empezó a ejecutarse en enero de 1994. Así pues, el sistema penitenciario atraviesa por una fase de ajuste de las medidas vigentes. El Plan en su totalidad se basa en las disposiciones existentes, inclusive las relativas a la educación, la formación profesional y la existencia de sanciones como la condena condicional y libertad vigilada, pero prevé varias innovaciones importantes en cuanto a la finalidad y naturaleza de las condenas.

               En el Plan se sustituye el concepto de tratamiento por el de atención individual a los reclusos, lo que puede compararse a la planificación de las condenas en otros sistemas. La readaptación social es reemplazada por la prevención, y se reconoce que ésta sólo puede lograrse si el delincuente acepta sus derechos y obligaciones sociales. Esta concentración en el papel de la sociedad da lugar al concepto de desinstitucionalización. Dicho de otro modo, sólo los delincuentes que suponen un riesgo para la seguridad, que han cometido delitos especialmente graves o que se han negado a cooperar en el cumplimiento de su condena deben ser recluidos en una prisión cerrada. Los demás delincuentes deben cumplir sus condenas en un régimen semiinstitucional que fomenta el contacto entre los reclusos y la sociedad externa. La decisión de recluir a un delincuente en régimen institucional o semiinstitucional compete a los equipos de profesionales calificados que evalúan a los delincuentes cuando ingresan en el sistema penitenciario.

               Siempre que sea posible, los delincuentes deben cumplir su condena en régimen de restricción de la libertad en la comunidad. Los supervisores deben recabar las opiniones de la comunidad acerca de los progresos realizados por los delincuentes, a través de personas y distintas fuentes como los párrocos, las familias, los vecinos, los empleadores, y las organizaciones comunitarias.

               Cada seis meses, el recluso tiene derecho a ser evaluado por una junta encargada de determinar si reúnen las condiciones para pasar a otro nivel de reclusión. La finalidad que se persigue es liberar a los reclusos del régimen de plena institucionalización al menos tres meses antes de la fecha definitiva de puesta en libertad, momento de la condena en el que también se hace una evaluación.

               En la figura II se presenta una sinopsis del Plan.

              C. Componente educativo del plan

               Además de enseñar conocimientos y aptitudes para un futuro empleo, el sistema ofrece educación para que los reclusos que lo deseen terminen sus estudios de la escuela primaria y secundaria, y también hagan estudios superiores a nivel universitario. Con ello se garantiza el derecho constitucional a la enseñanza académica. También se ofrecen cursos de desarrollo personal destinados a aumentar el amor propio de los reclusos.

               Como parte de la revisión completa del sistema penitenciario, los profesores de éste decidieron cambiar los planes de enseñanza para que respondiesen, en la realidad y en la práctica, a las necesidades educacionales de los reclusos. Su objetivo era formular un plan que permitiera a éstos adquirir conocimientos y aptitudes relacionados con su mundo social, cultural y económico. Para preparar ese plan reunieron información sobre los aspectos y de las fuentes siguientes:

               a) Las necesidades educacionales básicas de los reclusos;

               b) La experiencia de los profesores en las prisiones;

               c) Los planes de estudio de la educación para adultos del Ministerio de Educación;

               
               Figura II. Nuevo sistema penitenciario
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              d) Contribuciones de instituciones, grupos de voluntarios, universidades, etc.;

              e) Los ministerios de justicia, educación, cultura, juventud y deportes;

               f) El Plan de Desarrollo Institucional.

               Al tiempo que examinaba la enseñanza en las prisiones, el Ministerio de Educación revisó los planes de estudio y el material didáctico para la educación de adultos destinada al público en general. Como consecuencia del nuevo examen de la educación general para adultos y de la situación especial en las prisiones, en la actualidad se imparte instrucción en el marco de dos programas: uno ordinario y otro optativo.

              1. Programa educacional ordinario

               El programa ordinario funcionará a tres niveles, abarcando el primero los conocimientos básicos de lectura y escritura. Cada nivel tiene tres componentes: estudios generales y formación profesional; la vida en una comunidad, y el desarrollo personal. Los dos últimos son especialmente innovadores y aprovechan la labor realizada con anterioridad; el primero comporta también un nuevo planteamiento.

              Estudios generales y formación profesional

               El programa fomenta la adquisición de conocimientos básicos generales y técnicos con el fin de aumentar el amor propio de los reclusos y darles mejor orientación para cuando se reintegren en el trabajo y la comunidad. Algunos ejemplos de los cursos que se ofrecen son:

               a) Aplicaciones prácticas de las matemáticas;

               b) ?Cómo funciona mi cuerpo?;

               c) Mi comunidad y mi familia como productos de la vida de Costa Rica.

              Contribución a la sociedad

               El objetivo de este componente es que los reclusos asimilen la teoría y la práctica, así como las actitudes y los conocimientos necesarios sobre temas como la higiene del trabajo, la economía doméstica, y la salud de la familia y la sociedad.

              Desarrollo personal

               Se procura mejorar el desarrollo personal de los reclusos y aumentar sus posibilidades de integrarse en la sociedad, prestando atención a aspectos como el carácter y las limitaciones de su capacidad y el respeto de los demás. Algunos ejemplos de los cursos que se ofrecen son:

               a) Diseñar mi plan para la vida;

               b) Entender los derechos y las normas;

               c) Solucionar los problemas sin recurrir a la violencia;

               d) Aprendizaje por cuenta propia;

                e) Relaciones humanas y amor propio;

               f) Cuidado de mi cuerpo.

              2. Programa optativo

               Este programa es una alternativa para todos los reclusos que, por una u otra razón, no pueden hacer realidad sus expectativas o intereses en el marco del programa ordinario. En el programa se da más importancia a la persona durante el aprendizaje, especialmente a su contribución a la sociedad. Su objetivo es permitir que los reclusos establezcan relaciones y se comuniquen con los demás.

              3. Participación de personas ajenas a los establecimientos penitenciarios

               En consonancia con el objetivo de lograr la participación de la comunidad, es importante que se incorporen al Plan diferentes organizaciones no gubernamentales, empresas privadas y grupos de asistencia de la comunidad, con lo cual aumentan los recursos para impartir educación y se proporcionan otros lugares para aprender y trabajar. Los profesores ayudantes de las prisiones se consiguen también de organismos externos.

              4. Consecuencias para la formación del personal no docente

               Antes de publicar el Plan, el Ministerio de Justicia y Gracia, junto con el Instituto Latinoamericano para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente, en San José, había iniciado la capacitación de un gran número de funcionarios de prisiones en un enfoque holístico de la educación, la violencia en el hogar, la violencia sexual y la salud, inclusive la prevención del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y la toxicomanía. Asimismo, en algunos programas de radio se han tratado los temas de la violencia en el hogar y la violencia sexual.

               El Ministerio de Justicia y Gracia ha reconocido que también es necesario mejorar las condiciones de empleo de los funcionarios de prisiones, mediante retribuciones financieras, el derecho a obtener licencias de descanso y capacitación con mayor frecuencia, reuniones periódicas de todo el personal de una institución, y el derecho a presentarse como candidato a licencias para realizar estudios.

              D. Ejemplo de "La Reforma"

               La mayor prisión de Costa Rica es "La Reforma", en la que hay 1.200 reclusos. Todos los años, unos 800 asisten a las clases. Los atienden 11 profesores calificados que seleccionan y capacitan a unos 20 ayudantes o más de entre los propios reclusos y de algunas organizaciones no gubernamentales voluntarias. En las clases se utiliza el material didáctico preparado por el Ministerio de Educación para la enseñanza general de adultos.

               Un equipo de profesionales determina los estudios que deben hacer los reclusos cuando ingresan en prisión, mientras que antes se decidían en una simple entrevista. Se hacen continuas investigaciones para perfeccionar los planes de estudio a fin de atender las necesidades de los reclusos presentes en un momento determinado. Entre los cursos ofrecidos cabe citar los siguientes:

               a) Significado del Plan de Desarrollo Institucional;

               b) Clases de conversación en inglés;

               c) Pequeñas empresas;

               d) Motivo de los castigos;

               e) Cine club;

               f) Trabajo en la prisión;

               g) Primeros auxilios;

               h) Horticultura;

               i) Drogas: problema o solución;

               j) Derechos en los establecimientos penitenciarios.

              E. Conclusiones

               El Plan de Desarrollo Institucional y su componente de educación están más directamente orientados que el sistema anterior a atender las necesidades expresadas por los reclusos. Las actividades educacionales guardan relación con el mundo de los reclusos, a su nivel de comprensión, con lo que pueden asumir un nuevo papel como protagonistas del proceso de instrucción.

               Al mismo tiempo, y aunque el programa educacional es muy distinto de la enseñanza académica impartida en las escuelas de Costa Rica, abarca los conocimientos básicos de lectura, escritura y operaciones aritméticas, que son los requisitos para los estudios ulteriores.



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                A. Necesidad de un nuevo plan
                B. Plan de desarrollo institucional
                C. Componente educativo del plan
                          1. Programa educacional ordinario
                          2. Programa optativo
                          3. Participación de personas ajenas a los
                               establecimientos penitenciarios
                          4. Consecuencias para la formación del
                               personal no docente
                D. Ejemplo de "La Reforma"
                E. Conclusiones