La EPT Evaluación 2000: Informes de Países Portada del Foro Mundial sobre la Educación
   Costa Rica
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CAPÍTULO II

SECCIONES ANALÍTICAS

Progresos con respecto a logros y objetivos.

Descripción de los indicadores de los logros de EFA, en el país desde 1990.

Los datos se presentan organizados por niveles educativos de la siguiente manera: Educación Inicial, Educación Preescolar, Educación General Básica (I, II y III Ciclos) y Educación de Adultos.

3 Descripción de los indicadores de los logros de EFA

3.1 Educación Preescolar

3.1.1 Hogares comunitarios

Los Hogares Comunitarios corresponden a un programa de atención integral a niños de 0 a 6 años, que cuentan con la ayuda del Estado y de organismos internacionales.

Cada madre comunitaria seleccionada, recibe en su casa a diez niños, con un horario de lunes a viernes de 6 a.m. a 6 p.m. Estas madres comunitarias cuidan, alimentan, educan y, sobre todo, le brindan afecto a los niños y a las niñas. Los padres de familia deben pagar una cuota mínima por la atención que se le brinda a sus hijos.

El Programa Mundial de Alimentos y el Fondo de Asignaciones Familiares le prestan apoyo a los Hogares Comunitarios, así como algunos alimentos básicos para que los niños y las niñas reciban una dieta balanceada.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, promueve la dotación básica de una serie de artículos para el bienestar del niño y de la niña tales como: vajillas, sillas, mesas, utensilios de cocina, material educativo y otros que, a la vez, le facilitan la labor de la madre. También apoyan los procesos de capacitación e investigación del programa, junto con organismos no gubernamentales y con profesionales especialistas en cada uno de los campos.

Los grupos comunales organizados supervisan y apoyan a la madre cuidadora y canalizan hacia los Hogares Comunitarios todos los recursos materiales. Asimismo involucran a los padres y a las madres de familia o a los responsables del niño.

3.1.2 Centros de educación y nutrición (CEN)

Son aproximadamente 575 instituciones que prestan servicios alimentarios, nutricionales y educativos a niños cuya edad oscila alrededor de los cuatro años. Estos centros son administrados por el Ministerio de Salud.

3.1.3 Centros infantiles de atención integral (CINAI)

Estas instituciones reciben a los niños de 0 a 6 años; son atendidos por técnicos de salud, maestros de atención integral y supervisados por el Departamento de Preescolar del Ministerio de Educación Pública.

Las modalidades de comidas servidas: leche integral en polvo y DAF, corresponden a actividades de alimentación complementaria que se desarrollan con niños, con embarazadas y madres lactantes.

La modalidad de Atención Integral se refiere a niños y a niñas que reciben educación inicial y estimulación para el crecimiento en los CEN-CINAI.

La población atendida a nivel nacional en el sub-programa de Atención Integral en CEN-CINAI, ha crecido en el período 94-98, beneficiando actualmente un total de 10 642 niños y niñas.

CUADRO 1

POBLACIÓN ATENDIDA EN EL SUBPROGRAMA DE ATENCIÓN INTEGRAL PERIODO 1994¬1998

AÑO

ATENCIÓN INTEGRAL

1994

10 142

1995

10 312

1996

10 493

1997

10 371

1998

10 642

FUENTE: Ministerio de Salud. Dirección de Centros de Nutrición y Desarrollo del Niño.

Informe Control Mensual de Alimentación y Población Atendida.

3.1.4 Centros de desarrollo infantil - (CDI)

Los Centros de Desarrollo Infantil atienden a niños menores de 12 años que viven en la pobreza extrema y riesgo social. También incluye a la población menor de 7 años y le propicia un desarrollo integral. A los niños, y a las niñas entre 7 y 12 años se les proporciona, además, espacios para el encuentro y la ocupación de su tiempo libre a través de una gama de actividades formativas, culturales, recreativas, deportivas, como apoyo al proceso educativo y a la recuperación escolar.

Para brindar este servicio se utiliza la infraestructura de la comunidad, tales como los salones comunales o parroquiales.

Si bien el servicio de atención a la población meta que brindan los 28 Centros de Desarrollo Infantil, es similar a la de los Hogares Comunitarios. Existen diferencias entre cada modalidad:

Mientras el servicio de un CDI utiliza la infraestructura de la comunidad (como salones comunales o parroquiales); los Hogares Comunitarios funcionan en una vivienda, o sea, en el hogar de una familia que debe ser previamente seleccionada según los criterios técnicos que el IMAS establece.

3.1.5 Educación preescolar

La Educación Preescolar constituye uno de los niveles más importantes en la formación de los niños, es en este nivel que se favorece el desarrollo motor, socio - afectivo e intelectual para su incorporación de manera natural a la educación primaria.

A continuación se presenta un cuadro para el período de 1990 a 1999, acerca del número de instituciones o servicios educativos y del personal docente, que labora en este nivel.

El cuadro permite tener una visión del esfuerzo realizado por el Ministerio de Educación Pública, en pro de la población a ingresar a la educación primaria.

En lo que respecta al número de instituciones o servicios educativos, se muestra un incremento de 1990 a 1999 de 1030, lo que permite calcular un crecimiento promedio anual de 114 instituciones, presentándose el mayor esfuerzo a partir de 1996, es importante resaltar, la participación de la dependencia pública, dado que en 1990 el 74.0% de las instituciones son responsabilidad del gobierno, y para el actual curso lectivo, es decir, 1999 ese porcentaje creció a un 83.5%.

Por su parte, los docentes, también muestran un comportamiento creciente, lo que es de esperar dada, la expansión del número de instituciones, la participación de la dependencia pública, también es muy importante y con un comportamiento creciente, pues en 1990 el 58.8% de los docentes son contratados por el Ministerio, y para 1999 ese valor pasó a representar un 64.0%.

Seguidamente, se muestra información de la matrícula inicial.

La matrícula inicial, también refleja un comportamiento creciente, al pasar de 46638 alumnos en 1990 a 69679 en el curso lectivo de 1999, lo que muestra un incremento, promedio anual de 2560 alumnos. La composición porcentual por género, es bastante cercana al 50.0%, y que la participación de la dependencia pública es cada año mayor, pues en 1990, fue de un 87.5%, y para el presente curso lectivo, ese valor llega a un 90.1%.

El esfuerzo, realizado por el Ministerio, en la creación de instituciones y de plazas de docentes se ve reflejado en la tasa bruta y neta de escolaridad, tal y como se muestra en el cuadro siguiente, que contiene información de 1990 a 1999.

En las dos últimas columnas, se reflejan las tasas brutas y netas, las que no son significativamente diferentes, razón por lo cual, solo se analizará la tasa bruta, la que refleja un comportamiento muy significativo al pasar del un 61.7% en 1990 y llegar al un 82.8% en el curso lectivo de 1999. Registrándose el mayor crecimiento en el año de 1998.

En los últimos años, el aumento de la cobertura en educación preescolar se centró, especialmente en las zonas rurales, y en aquellas más dispersas; donde se concentra la mayor cantidad de escuelas atendidas por un solo docente, se nombró un docente de preescolar para que atienda dos instituciones con un mínimo de 10 niños, este servicio de denomina maestros itinerantes.

Para 1999, de las 20 direcciones regionales en que se subdivide el país, 18 de ellas cuentan con el servicio de los docentes itinerantes, como se destaca en el siguiente cuadro.

Se destaca el esfuerzo realizado por el Ministerio por aumentar la cobertura de la educación preescolar, existiendo un total de 130 docentes itinerantes nombradas, en este tipo de servicio.

3.2 I y II Ciclos de la Educación General Básica

La Educación General Básica en el I y II ciclos, organiza los procesos de enseñanza y de aprendizaje para los niños y niñas que hayan cumplido los 6 años y 6 meses de edad. Se imparte en diferentes tipos de instituciones o escuelas. Cada ciclo consta de tres años de estudio. Existen diferentes tipos de escuelas, entre ellos las escuelas unidocentes, que son atendidas por un solo maestro con 50 alumnos o menos, y las escuelas técnicas, que pueden llegar a atender hasta 2600 estudiantes.

Este es el nivel educativo que alcanzó la mayor expansión y retención dentro del sistema educativo, sin embargo los índices de eficiencia interna aún no son óptimos.

A continuación se presenta información del número de instituciones de I y II Ciclos de la Educación General Básica, que comprende el período de 1990 a 1999.

Tal y como se muestra en el cuadro anterior, el número de instituciones, pasó de 3268 en el curso lectivo de 1990; a 3 768 en 1999, lo que refleja un incremento de 500 instituciones, en otras palabras, se tiene un incremento promedio anual de 56 instituciones. Cabe puntualizar que el número de dependencias públicas, es altamente significativo, a pesar de haberse reducido su participación, al pasar de un 96.4% en 1990 a un 93.7% en 1999, lo que refleja, una alta oferta del estado, en el número de instituciones educativas.

En relación con la matrícula inicial, para ese período, se tiene información presentada en el cuadro siguiente, donde se muestra un incremento considerable en la década de los noventa, pues se pasó de una matrícula de 435205 en 1990 a 535057 alumnos en 1999, lo anterior permite anotar, un incremento de 99852 estudiantes, lo que en términos anuales significa un incremento de 11095.

La composición porcentual de la matrícula inicial, por género, muestra ser muy equitativa, aunque se nota un ligero valor en los hombres, con un promedio, para los diez años de un 51.5%.

Otro de los aspectos considerados en la descripción de los datos, es el cumplimiento del Estado con la educación, pues los porcentajes de la matrícula en la dependencia pública fueron en promedio para esta período de un 93.5%.

Uno de los indicadores, de mayor relevancia en las estadísticas educativas se refiere a las tasas brutas y netas de escolaridad, que para el nivel de I y II Ciclos, se muestran en el siguiente cuadro.

La tasa bruta, muestra valores superiores al 100%, la que podría explicarse por dos factores principalmente, primero un ingreso tardío al nivel, situación que en Costa Rica, no es muy significativo, el otro factor, es la extraedad, que se registra por la repetición en el sistema educativo, lo importante, del indicador, es que muestra indirectamente que la retención en I y II Ciclos es preocupante.

Otro indicador, es la tasa neta de escolaridad, la misma no muestra una tendencia definida, no obstante, si es mayor al 90.0% en el período, salvo en 1991, este indicador permite mostrar la alta cobertura que presenta el sistema educativo en este nivel.

La deserción intra-anual, medida como de diferencia entre matrícula inicial y matrícula final, es decir, el abandono de los alumnos durante el curso lectivo, muestra en términos relativos valores muy estables, como se muestra en el siguiente cuadro.

El porcentaje de deserción intra-anual, para estos últimos nueve años, es de aproximadamente un 4.6%, lo que en valores absolutos da un promedio de 22500 alumnos que no concluyen el curso lectivo..

No obstante, la alta cobertura en el I y II Ciclos, el rendimiento académico, medido por el porcentaje de aprobación y reprobación, (relación de aprobados y reprobados con la cantidad de alumnos que concluyen el curso lectivo), muestra situaciones que merecen su atención, como se muestra en el cuadro siguiente.

En el presente cuadro se puede observar que para el curso lectivo de 1997, aproximadamente 12 de cada 100 alumnos que concluyen el curso lectivo, no pudieron completar el año satisfactoriamente, además de los alumnos que iniciaron el curso lectivo y abandonaron los estudios, es decir, los desertores intra-anuales, que para ese año fue de 4.5. A lo anterior, se agrega la diferencia mostrada por año cursado, con un valor muy alto en el 1º año de estudios con un 17.5%, el que tiene una tendencia decreciente hasta el 3º, no obstante al iniciar el II ciclo, vuelve a subir a un 14.0 %. Este comportamiento, se muestra en los ocho años presentados en el cuadro.

Con base en el cuadro, se nota que en el primer año de estudios, aproximadamente siete alumnos de cada 100 no concluyen el curso lectivo y de esos 93 restantes 16 no logran aprobar el curso, es decir, en este año de estudios que es el de nivel educativo se presenta la mayor deserción y el menor rendimiento, es así como de cada 100 alumnos que inician el curso lectivo, logran aprobar el mismo solo 77 estudiantes.

Otro de los aspectos a destacar, es el de las escuelas atendidas por un solo docente, que se presenta el siguiente cuadro.

Se observa que el porcentaje de alumnos atendido en este tipo de escuelas, se ha reducido de un 8.6% en 1990 a un 7.2% en el curso lectivo de 1999, la mayoría de instituciones de este tipo son atendidas por el Estado, el 41.6% de las escuelas públicas son unidocentes.

Otro indicador importante es el porcentaje de nuevos alumnos que ingresan al primer año de la Educación General Básica con experiencia en un programa organizado de la primera infancia, información que se muestra en el gráfico siguiente.

Esta da un crecimiento muy significativo, en la década de los años noventa, pues en 1990 solo un 57% de cada 100 alumnos que ingresaron a primaria habían recibido la enseñanza de preescolar, para 1999 ese valor sube a un 78%, lo que muestra el esfuerzo del Estado Costarricense, en aumentar la cobertura en Educación Preescolar.

Un indicador, que se analizó fue la titulación de los docentes, para lo que se muestra el siguiente gráfico.

Tal y como se observa, el porcentaje de docentes titulados muestra un comportamiento creciente, al pasar de un 78.6% en 1990 a un 86% en 1998. Situación que viene a ayudar en brindar un mejor servicio a la población estudiantil en el nivel de I y II Ciclos.

Otro de los indicadores solicitados en la Evaluación de la Educación para Todos (EPT), es el promedio de la tasa de repetición de primero a quinto año de la educación primaria, como se destaca en el siguiente gráfico.

El comportamiento de la tasa promedio de repetición de primero a quinto año, indica un comportamiento decreciente, de 1990 a 1993 al pasar de 12.4% a 8.7%, a partir de 1994 crece hasta llegar a un 12.8% en el curso lectivo de 1996, y finalmente para los dos últimos años señala una leve reducción, y cuyo porcentaje es de un 11.2% en 1998.

CUADRO Nº 12

TASA DE REPITENCIA

PROMEDIO DE PRIMERO A QUINTO AÑO DE I Y II CICLOS

DEPENDENCIA: PÚBLICA, PRIVADA Y SEMIPÚBLICA

PERÍODO: 1990 – 1998

AÑOS

TASA

1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

12,4

11,7

10,5

8,7

9,5

10,4

12,8

11,3

11,2

La tasa de repitencia promedio de primero a quinto año en I y II Ciclos, ha presentado variaciones entre los años 90-98; observándose la más alta en 1996, con un 12.8% y la más baja en 1993, con un 8.7%.

En el cuadro No. 12, se nota la incidencia de los reglamentos de evaluación de los aprendizajes en la promoción.

Durante la última década del siglo XX, se dieron diferentes orientaciones para el proceso de evaluación de los aprendizajes, fundamentados en reglamentos oficiales. En 1990 estaba en ejecución un Reglamento de Evaluación que no consideraba la naturaleza de las asignaturas, únicamente hacía la diferencia por ciclos. A partir de 1991 se aprueba un nuevo Reglamento de Evaluación, tomando como eje principal, el desarrollo integral del estudiante y además incluía la evaluación especial para aquellos escolares con necesidades educativas especiales.

Dicho Reglamento comprendía la aplicación de pruebas de recuperación, para los estudiantes que no había logrado obtener el mínimo de la calificación establecida. El estudiante poseía más oportunidades de ser evaluado pues contaba con dos pruebas parciales 1 trimestral y si era necesario, una de recuperación. Es notorio destacar que en el período de ejecución de ese Reglamento se lograron los porcentajes más bajos de repitencia de toda la década y el año de 1993 alcanzó solo un 8.7% de repitencia representando la promoción más alta de finales de siglo.

Al iniciar el curso lectivo de 1995 se aprobó otro Reglamento de Evaluación, donde el estudiante tenía menos oportunidades de demostrar el logro de los objetivos de estudio.

El alumno contó solo con dos pruebas por período trimestral y concentrado en contenidos dándole mayor valor a la medición y no a la evaluación formativa. Se eliminó la posibilidad de recuperación en cada trimestre. Esto se manifiesta en que a partir de 1995 vuelve nuevamente la repetición y en 1996 se da la más baja promoción de la década.

Es importante puntualizar que el período 90-94 se trabajó con la política curricular basada en los procesos de aprendizaje del estudiante y por ende, la evaluación tuvo una connotación formativa; por lo tanto el estudiante se convierte en el centro del aprendizaje y el docente es solo un facilitador, el educando manifiesta mayor dominio de los aprendizajes.

A partir de 1999 se establece otro Reglamento de Evaluación, el cual retoma al estudiante como eje principal.

Otro indicador solicitado en él (EPT), es la relación del número de alumnos por docente, lo que se muestra el siguiente cuadro.

En el cuadro se observa que la relación entre educador y número de alumnos se reduce de 1990 a 1998, al pasar de un 31.9% de alumnos en 1990 a un 27.5% en 1998, no obstante, el esfuerzo realizado por el Estado Costarricense por reducir el número de alumnos por docente; hay una diferencia representativa entre las dependencias, públicas y las privadas, mientras en las privadas el promedio para los nueve años fue de 15 alumnos, en la dependencia pública fue de 33 alumnos por docente.

Los indicadores de la cohorte escolar o flujo escolar, son muy relevantes, como puede observarse en el cuadro siguiente.

La tasa de supervivencia en quinto año, indica que de cada 100 alumnos, alcanzan efectivamente el año de estudio mostrando un comportamiento creciente, desde 1990 a 1997. Para el curso lectivo de 1997, ese valor alcanza un 89% es significativamente alto.

Respecto al coeficiente de eficiencia, que es el número ideal de años-alumnos necesarios para que una cohorte finalice el ciclo de la enseñanza primaria, y para el 5° año muestra valores muy parecidos a la tasa de supervivencia, no obstante, el coeficiente de eficiencia para la educación primaria, y como es de esperar es menor que la mostrada para el quinto año, con un promedio de 80.1% para el período.


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