La EPT Evaluación 2000: Informes de Países Portada del Foro Mundial sobre la Educación
   México
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INDICADOR 1

TASA BRUTA DE MATRICULA EN PROGRAMAS DE DESARROLLO DE LA PRIMERA INFANCIA

En los últimos años se ha consolidado la educación inicial como una estrategia que se dirige a la población infantil que tiene entre 45 días y 3 años 11 meses de edad. Este nivel educativo no forma parte de la educación básica, sin embargo su repercusión en niveles posteriores es muy importante debido a las medidas integrales de salud, nutrición y estimulación temprana que abarca, además de las ventajas sociales que representa al constituirse en un importante apoyo para que las madres de familia puedan incorporarse al mercado laboral.

En México, la educación inicial se imparte en dos modalidades: escolarizada y no escolarizada. La modalidad escolarizada se lleva a cabo en los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI), en donde se brinda atención directa a niños y niñas menores de cuatro años. Mediante la modalidad no escolarizada se atiende a la población infantil de las regiones más apartadas y pobres del país, con acciones educativas que enriquecen la crianza tradicional, ejercida por las madres y los padres, con habilidades para el cuidado de la salud, la estimulación temprana y el desarrollo integral de los niños y las niñas.

Al privilegiar la relación educativa por excelencia que existe entre la madre, el padre y sus hijos, esta modalidad se ha convertido en un vehículo de las acciones de alfabetización en las comunidades rurales. La educación inicial no escolarizada aporta información y conocimientos que contribuyen al desarrollo familiar y comunitario. A lo largo de la década el crecimiento de la educación inicial se ha debido, principalmente, al desarrollo de la modalidad no escolarizada, lo que se puede observar en la gráfica a.

La modalidad bilingüe-intercultural de la educación inicial realiza aportaciones a la crianza de los niños y niñas respetando la tradición oral de las madres y los padres indígenas. En las sesiones con los padres y madres de familia se vinculan los procesos de alfabetización de ellos con conocimientos que les permitan cuidar el desarrollo de sus hijos de una forma más completa.

La evolución que ha registrado el preescolar como una estrategia educativa dirigida a la primera infancia, ha sido consecuente con la consideración que hace de ella la ley como parte de la educación básica. La educación preescolar atiende a niños y niñas de entre tres y cinco años de edad. Se imparte generalmente en tres grados. Este nivel educativo no es obligatorio y para matricularse en el segundo o tercer grados no es condición haber cursado los anteriores; tampoco es requisito para ingresar a la primaria. Sin embargo, cabe hacer notar que para el Estado Mexicano sí constituye una obligación ofrecer al menos un año de preescolar a todos los niños y niñas. Por ello, la población atendida en este nivel ha pasado a representar casi el 77% de todos los niños y niñas que tienen entre 3, 4 y 5 años de edad. Como se puede apreciar en la gráfica 1, el crecimiento a lo largo de la década ha sido sostenido.

 

Como se puede observar en la gráfica 1a, las tasas de más alta escolarización en este nivel educativo se encuentran en la población que tiene cinco años de edad.

En conjunto, todas las modalidades de la educación preescolar atendieron en el ciclo escolar 1990-1991 a 2,734,054 niños y niñas, y en el ciclo escolar 1998-1999 a 3,378,429 niños y niñas. Lo anterior representa una tasa de crecimiento anual promedio de 2.7%.

Si bien el mayor desarrollo de este nivel se ha dado en los ámbitos urbanos, en la presente década se han impulsado las modalidades de este servicio que atienden a la población indígena y a la que vive en las poblaciones pequeñas y dispersas del país. La modalidad que atiende a esta población ha sido la que ha registrado los mayores crecimientos en los últimos años.

En el ciclo 1997-98 se proporcionaron servicios de educación inicial a 29,667 menores y a 31,381 padres y madres de familia indígenas, así como educación preescolar a 285,385 de estos niños y niñas.

Asimismo, se están haciendo grandes esfuerzos para que en este nivel educativo participen cada vez más niños y niñas con necesidades educativas especiales, con el fin de lograr una educación que brinde posibilidades de desarrollo a todos sin excepción, reconociendo así la igualdad en el derecho a la educación.

INDICADOR 2

PORCENTAJE DE NUEVOS ALUMNOS INGRESADOS EN EL PRIMER GRADO DE PRIMARIA, A LOS QUE SE HA DISPENSADO CUALQUIER TIPO DE PROGRAMA ORGANIZADO DE DESARROLLO DE LA PRIMERA INFANCIA

El gobierno de México se ha comprometido a procurar que todos los niños y niñas cursen al menos un grado de preescolar antes de ingresar a la primaria, por las ventajas que ello representa para su rendimiento escolar. Actualmente, de cada diez niños y niñas de cinco años de edad, ocho se encuentran cursando el preescolar y uno el primer año de educación primaria. Ahora bien, este último niño de cinco años tuvo que haber cursado al menos un año de preescolar para poder ingresar a la primaria a esa edad. Por lo tanto, podemos afirmar que nueve de cada diez menores han tenido acceso a una educación preescolar antes de iniciar la primaria.

Así, de cada cien niños y niñas que se inscribieron en el primer año de primaria en el ciclo escolar 1998-1999, noventa habían cursado al menos un año de educación preescolar, como se puede observar en la gráfica 2.

INDICADOR 3

TASA BRUTA DE INGRESO EN LA ENSEÑANZA PRIMARIA

La tendencia descendente de la tasa bruta de ingreso a primer año de educación primaria es el resultado de la disminución del fenómeno de la extra edad, es decir, cada vez son menos los niños y niñas que ingresan a la primaria superando los seis años de edad. Sin embargo, el ingreso al primer año de primaria a una edad tardía (más de seis años), y la doble inscripción siguen ocasionando que la matrícula registrada esté por arriba del cien por ciento. Llama la atención el aumento considerable que tiene la tasa bruta femenina en el ciclo escolar 1998-1999. Una posible explicación, entre otras, a este incremento puede ser que en ese ciclo escolar los padres de familia estuvieron más inclinados a adelantar el ingreso a primaria de sus hijas después de que cursaron un año de la educación preescolar a los cuatro años de edad.

INDICADOR 4

TASA NETA DE INGRESO EN LA ENSEÑANZA PRIMARIA

  

Desde hace varios años, los niveles de acceso al primer año de la educación primaria son cercanos al cien por ciento. Esto indica que la educación primaria, mediante sus distintas modalidades, ofrece oportunidades de escolarización a toda la población infantil en edad de acceder a ella. No obstante, el acceso universal a la educación primaria, persiste el reto de continuar elevando la calidad y la pertinencia del servicio para reducir la reprobación y la deserción, y desarrollar las habilidades necesarias para el desenvolvimiento social y económico.

Actualmente, de cada cien niños y niñas de seis años de edad, casi 93 se encuentran en el primer año de la educación primaria. La evolución que se observa en este sentido a lo largo de la década pone de manifiesto la voluntad que el gobierno mexicano ha tenido de lograr que todos los niños y niñas accedan a la educación básica. Es de llamar la atención que estos progresos vayan de la mano de una mayor equidad en la atención de niños y niñas.

La lectura de este indicador debe considerar que una parte importante de la población de 6 años de edad se encuentra ya cursando el segundo año de primaria. Es a los 9 años de edad cuando se consiguen las tasas más altas de escolarización en la educación básica: 97.6% de la población de esa edad estaba recibiendo servicios educativos en 1997.

INDICADOR 5

TASA BRUTA DE MATRÍCULA

Los porcentajes mayores al cien por ciento se deben a que la matrícula de la educación primaria es superior a la población infantil que, por su edad, debería estar inscrita en este nivel, es decir, en la matrícula se encuentran inscritos niños menores de seis y mayores a once años. Esto es lo que se conoce como fenómeno de la extra edad. Dentro de las causas que provocan este fenómeno, destacan la reprobación y la consecuente repetición. A mayor reprobación y repetición, tendremos un mayor número de individuos rezagados en la educación primaria.

Por esta razón, la tasa bruta masculina es superior a la femenina en los ciclos escolares 1990-1991 y 1995-1996. La tasa de reprobación de los niños es superior a la de las niñas en la educación básica.

Sin embargo, en el ciclo escolar 1998-1999 nos encontramos con un caso atípico ya que la tasa bruta de matrícula femenina crece hasta superar a la masculina. Este fenómeno podría deberse, entre otras causas, a la inclinación de los padres a inscribir en la primaria antes de los seis años de edad a sus hijos y, preferentemente, a sus hijas.

INDICADOR 6

TASA NETA DE MATRÍCULA

En el marco de los principios de equidad, calidad y pertinencia, el gobierno mexicano ha puesto todo el interés en elevar la calidad de la educación básica, desde la educación primaria. El resultado de estas acciones se refleja en las gráficas 5 y 6. Los niveles que ha alcanzado la tasa neta de la población que tiene entre 6 y 11 años de edad nos permiten constatar que estamos muy cerca de lograr la universalización de la educación primaria.

Estos avances se deben, fundamentalmente, al impacto de los programas compensatorios que han conseguido disminuir las condiciones de desventaja que enfrentan los alumnos y maestros de las comunidades en condiciones de mayor marginación. Mediante acciones diferenciadas que atienden distintas necesidades y contextos, estos programas aseguran que un mayor número de menores de las localidades más pobres del país realicen sus estudios básicos y concluyan exitosamente su enseñanza". También se deben estos avances al abatimiento de la deserción y a la creciente escolarización de la población infantil indígena del país.

Cabe señalar que los planes, programas y contenidos de la educación primaria y secundaria han sido modificados en su totalidad y se orientan hacia la formación de valores, la adquisición de conocimientos fundamentales y el desarrollo de destrezas básicas. El énfasis en el manejo funcional del español y las matemáticas, así como el de las demás materias, tiene como propósito dotar a niñas y niños de los elementos y la disciplina necesaria para fundamentar todo proceso de aprendizaje posterior. De esta manera, se busca que las y los estudiantes "aprendan a aprender", disfruten del estudio y logren convertirlo en práctica continua a lo largo de la vida.

Asimismo, se ha dado especial atención a la educación indígena y comunitaria, así como a la educación migrante, mediante materiales pertinentes y de calidad para sus circunstancias. Asimismo se ha puesta en marcha un programa de becas, complementado con estrategias de nutrición y salud, denominado Progresa, que busca asegurar la asistencia escolar especialmente en el caso de las niñas.

Otra de las prioridades del gobierno mexicano ha sido la educación pertinente a menores con discapacidad, como ya se ha explicado en la introducción de este documento.

En cuanto a la calidad, se han analizado y reestructurado los contenidos, métodos y materiales educativos, tanto para los alumnos/as, como para los maestros y maestras. A los docentes, además, se les han dado apoyos y estímulos para un mejor desempeño en su función magisterial, que van desde cursos de actualización y capacitación hasta mejoras en su remuneración económica, entre otros.

Asimismo, para asegurar y promover una mayor calidad en la educación, se está construyendo el Sistema Nacional de Evaluación Educativa que, mediante diversos medios, monitorea y verifica la calidad en la enseñanza y el aprendizaje de todos los niños y niñas. Como resultado de este esfuerzo sistemático se identifica el buen desempeño de docentes, directivos y alumnos.

Es interesante constatar como, a través de todas estas acciones, han ido disminuyendo los índices de deserción y reprobación, y ha aumentado el número de egresados y la eficiencia terminal, como se puede constatar en la siguiente tabla:

PRINCIPALES INDICADORES DE LA

EDUCACIÓN PRIMARIA

CICLO ESCOLAR

MATRÍCULA (ALUMNOS)

EGRESADOS (ALUMNOS)

DESERCIÓN (%)

 REPROBACIÓN (%)

EFICIENCIA TERMINAL (%)

1990-1991

14,401,588

1,827,821

5.3

10.1

70.1

1991-1992

14,396,993

1,861,838

4.6

9.8

71.6

1992-1993

14,425,669

1,880,769

4.1

8.3

72.9

1993-1994

14,469,450

1,917,374

3.6

8.3

74.2

1994-1995

14,574,202

1,989,247

3.4

8.1

77.7

1995-1996

14,623,438

2,024,174

3.0

7.8

80.0

1996-1997

14,650,521

2,059,487

3.1

7.6

82.8

1997-1998

14,647,797

2,107,616

2.9

7.3 (e)

84.9 (e)

1998-1999

14,697,915

2,089,293

2.4

7.1 (e)

85.6 (e)

(e) estimado

Fuente: DGPPyP, SEP.

INDICADOR 7

GASTO PÚBLICO ORDINARIO EN LA ENSEÑANZA PRIMARIA:

  1. EN PORCENTAJE DEL PIB Y
  2. POR ALUMNO, EN PORCENTAJE DEL PIB PER CÁPITA.

Consciente de que la educación es la piedra de toque para lograr una mejor calidad de vida, durante la década de los 90 el gobierno mexicano, en colaboración con los gobiernos estatales y la iniciativa privada, ha aumentado la asignación de recursos de manera significativa al ámbito educativo. Bajo la convicción de que una mejor educación redundará en un mayor crecimiento y un desarrollo equitativo.

 

 

El gasto público destinado a la educación se ha ido incrementando año con año hasta alcanzar el 5.1 % del producto interno bruto. Si además consideramos el gasto estimado de las familias para la educación de sus hijos este porcentaje alcanza el 6.1% del PIB. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para 1994 alrededor de la mitad de los países miembros destinaban entre el 5 y el 6% de su PIB a la educación.

En el año 1990 al financiamiento del gasto ordinario en la educación primaria (excluyendo el gasto de inversión) se le asignaba el 0.8% del producto interno bruto, en el año 1998 se le destinó el 1.7%, como se puede observar en la gráfica 7. Este incremento refleja la creciente preocupación del Estado por invertir en el desarrollo cualitativo de la educación básica, especialmente de las escuelas y grupos poblacionales que se encuentran en condiciones de marginación social y económica.

Esta creciente preocupación por el desarrollo de la educación primaria a lo largo de la década es más explícita si consideramos que el gasto por alumno en la educación primaria, como porcentaje del PIB per capita, se ha triplicado.

INDICADOR 8

GASTO PÚBLICO EN LA ENSEÑANZA PRIMARIA, EN PORCENTAJE DEL TOTAL DEL GASTO PÚBLICO EN EDUCACIÓN.

La educación básica requiere la mayor parte de los recursos destinados al ámbito educativo, ya que en México constituye la principal demanda debido a la estructura demográfica de la población. Como lo muestra la gráfica 8, la asignación de recursos a la educación primaria ha ido ascendiendo a pesar de que la matrícula de ese nivel prácticamente ha permanecido constante. La nueva inversión en educación ha tenido como prioridad lograr una mayor calidad educativa, llegando a su vez de modo más pertinente a los grupos sociales que no podían acceder a este servicio.

INDICADOR 9

PORCENTAJE DE DOCENTES DE ENSEÑANZA PRIMARIA QUE POSEEN EL TÍTULO ACADÉMICO REQUERIDO

La reforma educativa de esta década considera al maestro como pieza clave para el éxito de las estrategias que persiguen una educación para todos de calidad y que sea pertinente desde el punto de vista de las necesidades de desarrollo de los individuos y las comunidades. Las experiencias educativas mexicanas que han llevado oportunidades de desarrollo a los grupos más marginados social y económicamente han demostrado que un factor indisociable del éxito en el aula es el nivel de compromiso del docente con una educación de calidad y con el aprendizaje de cada niño y niña. La motivación del docente es su primera y más valiosa herramienta para lograr generar aprendizajes significativos que alejen el riesgo de la deserción.

Del docente depende lograr grupos escolares donde predominen el respeto a la diferencia, la tolerancia, el diálogo y el acuerdo. La profesionalización del docente y la capacitación continua son elementos que pueden contribuir a la realización de los objetivos del aprendizaje siempre y cuando exista la determinación de aprovechar y potenciar las habilidades y aptitudes de cada individuo.

A pesar de que la totalidad de los maestros de educación primaria general y bilingüe-intercultural ha terminado satisfactoriamente todo el ciclo de su formación magisterial, un 15.6% de ellos requiere completar el trámite de la titulación, como podemos observar en la gráfica 9.

 

En la modalidad de la primaria comunitaria, destinada a las pequeñas comunidades dispersas y aisladas del país con menos de cien habitantes y donde es frecuente encontrar grupos multinivel y multigrado menores a diez alumnos, la docencia se ejerce por jóvenes egresados de educación media superior que se quedan a vivir por dos años en las comunidades. Estos jóvenes reciben el apoyo de una beca económica que les ayuda a subsistir y sesiones periódicas de seguimiento para resolver los problemas que se generen en el aula.

La modalidad comunitaria ha sido una opción de calidad durante más de 27 años gracias al gran entusiasmo y al alto compromiso de jóvenes instructores que han terminado la educación media y que están dispuestos a encontrar en la docencia una experiencia de desarrollo compartido en circunstancias generalmente difíciles. La evaluación comparada del desempeño de voluntarios y normalistas (titulados o no) demuestra que el valor agregado al proceso de enseñanza-aprendizaje es superior en los primeros que en los segundos. Este hallazgo establece un punto de referencia desde donde se pueden identificar los rasgos del docente efectivo, que permitan evaluar y ponderar las distintas estrategias seguidas para elevar la calidad y pertinencia de su desempeño.

Los mejores maestros de México son aquellos que, independientemente de las circunstancias, han puesto en primer lugar el derecho a la educación de todos y cada uno de sus alumnos y alumnas, respondiendo al reto de la integración educativa de las personas con discapacidad y/o necesidades educativas especiales, y trabajando conjuntamente con los padres de familia y la sociedad en general para lograr una educación de calidad y pertinente para las distintas necesidades y los diversos contextos.

INDICADOR 10

PORCENTAJE DE DOCENTES DE ENSEÑANZA PRIMARIA ACREDITADOS DE ACUERDO A LAS NORMAS NACIONALES

Podemos asegurar que la totalidad del cuerpo docente frente a grupo en la educación primaria ha recibido la preparación y evaluación que lo califican para desempeñar su tarea como docente, mediante una educación normalista o mediante las estrategias de formación para instructores comunitarios y maestros indígenas, aunque partimos de que la acreditación definitiva para impartir la docencia es el desempeño del maestro en la tarea de lograr la educación para todos.

Para promover el desarrollo constante del docente, la Secretaría de Educación Pública, en coordinación con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, ha venido desarrollando, desde 1992, la Carrera Magisterial, que es un sistema de evaluación y promoción horizontal continua que le permite, al docente del aula, al directivo y al docente que realiza actividades técnico-pedagógicas, elevar sus ingresos periódicamente. Este programa ha sido uno de los detonantes de la cultura de la evaluación en México, debido a que precisa conocer el nivel de preparación del docente y de su desempeño, medido por el desarrollo alcanzado de sus alumnos. Actualmente, los profesores del país incorporados al programa se esfuerzan por mejorar el servicio educativo y promueven una educación de mayor calidad en sus alumnos. Se estima que se han incorporado al programa alrededor de 650 mil plazas docentes y se han logrado 109,135 promociones.

Desde 1995, y como un componente del Programa Nacional para la Actualización Permanente de los Maestros de Educación Básica en Servicio (PRONAP), se han articulado los Cursos Nacionales de Actualización que atienden casi al 50% de los aproximadamente un millón de maestros de educación básica del país. El propósito central de estos cursos es que logren un alto nivel de dominio de los contenidos de las asignaturas que imparten, conozcan y manejen los enfoques pedagógicos y puedan aplicarlos en la creación de mejores estrategias de enseñanza. La acreditación satisfactoria de estos cursos le permite al docente la posibilidad de avanzar en su Carrera Magisterial. Otro componente fundamental del PRONAP lo constituyen los Centros de Maestros -450 a la fecha y se espera tener 500 en operación al concluir el año 2000-, que son espacios destinados a la actualización y, principalmente, al enriquecimiento mutuo de los docentes como cuerpo colegiado. Constan de una biblioteca, una videoteca y una audioteca con materiales seleccionados especialmente para los maestros; aulas para el trabajo individual o en grupo y un centro de informática. Estos centros están enlazados a la red Edusat, que es un sistema de telecomunicaciones vía satélite que distribuye a todo el territorio nacional programación educativa para distintos niveles educativos y modalidades y permite, vía correo electrónico, compartir experiencias entre docentes de diversas escuelas, diversas entidades federativas y diversos contextos rurales y urbanos.

INDICADOR 11

NÚMERO DE ALUMNOS POR DOCENTE EN LA EDUCACIÓN PRIMARIA

México ha sido consciente, desde hace varias décadas, que uno de los requisitos para que los individuos y las comunidades puedan disfrutar de servicios públicos de calidad es que haya suficientes recursos humanos y materiales para satisfacer la demanda. En consecuencia, la política de expansión de la infraestructura física y de los recursos humanos empleados en la educación, y los últimos resultados de la política demográfica que inició el gobierno hace varias décadas, han producido una reducción constante en la tasa de alumnos por docente.

En el ciclo escolar 1990-1991 había 30.5 alumnos por maestro, en el ciclo 1998-1999 sólo 27 alumnos, como podemos observarlo en la gráfica 11. Esta caída se observa tanto en la modalidad general, como en la bilingüe-intercultural. En las regiones del país donde predominan los contextos urbanos y mestizos las bajas tasas de natalidad registradas desde hace varios años han provocado una disminución de la población escolar, principalmente en la primaria.

 

Como ejemplo extremo de esta situación tenemos al estado de Durango donde en la primaria general hay, en promedio, 23.7 alumnos por maestro. En el Distrito Federal, capital del país, el drástico descenso de la población en edad de cursar la primaria está provocando la liberación de espacios escolares que ahora son aprovechados para continuar expandiendo la atención en educación preescolar. Esta situación varía de una región a otra del país.

En las entidades federativas donde la primaria comunitaria tiene una mayor participación, el número de alumnos por maestro es más bajo debido a que en esta modalidad cada maestro y maestra atiende grupos muy reducidos, integrados por todos los niños en edad escolar de una o varias pequeñas comunidades. Como podemos observar en la gráfica 11d, incluso en la primaria comunitaria registramos una caída en este indicador, pasando de 12.1 a 8.7 alumnos por maestro, del ciclo escolar 1990-1991 al ciclo 1998-1999. Cabe señalar que, en este caso, la disminución del tamaño de los grupos no se puede adjudicar a una disminución de las tasas de natalidad, sino a un fenómeno de la dinámica demográfica que cada vez cobra mayor relevancia: la creciente fragmentación y dispersión de las pequeñas comunidades rurales.

 

INDICADOR 12

TASAS DE REPROBACIÓN DEL 1° AL 5° GRADO DE LA EDUCACIÓN PRIMARIA

Los distintos esfuerzos que se han venido realizando desde el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica han permitido la progresiva disminución del porcentaje de niños y niñas que, al final de cada año escolar, no reciben la acreditación necesaria para acceder al siguiente grado o nivel educativo.

Los retos persisten en las entidades predominantemente rurales del sur del país, aunque en casi todos los casos se han dado progresos. Como podemos observar en la gráfica 12, ha habido un mayor desarrollo en la promoción de la niña a lo largo de la década. Detrás de este fenómeno se encuentra una mayor tasa de reprobación masculina, lo que ha exigido una mayor atención en las condiciones escolares y

comunitarias que orillan al niño y a su familia a incorporarlo al esfuerzo familiar por la subsistencia. Este fenómeno redunda, al final de los seis grados de la enseñanza primaria, en una mayor eficiencia terminal de las niñas, es decir, las generaciones o cohortes de niños que cursan la educación primaria terminan en una menor proporción que las generaciones de las niñas.

Por otra parte, también son notorias las bajas tasas de reprobación que tiene la educación privada, lo que se puede observar en la gráfica 12a. Sin embargo, hay que considerar que la educación privada atiende sólo al 5% de la matrícula total de la educación primaria.

Hay que notar que los menores desarrollos en la promoción de niños y niñas a lo largo de la educación primaria se observan, tanto en la educación pública como en la privada y en todas las modalidades, en aquellas entidades federativas donde se concentra la población rural e indígena del país, por lo tanto, los mayores esfuerzos de la Secretaría de Educación Pública y de las autoridades educativas de los estados se han orientado a impulsar las modalidades comunitaria e indígena y a coordinar esfuerzos compensatorios.

Gracias a los programas compensatorios, en las zonas rurales e indígenas de todo el territorio nacional se distribuyen útiles escolares a niños y niñas, se mejora el mobiliario escolar, se estimula el arraigo y el trabajo de los docentes en clase y se capacita a los distintos agentes educativos: maestros, supervisores y directores. A estas actividades se suma la construcción y rehabilitación de planteles educativos.

La operación de estos programas ha contribuido a disminuir las condiciones adversas que impiden a los niños y niñas un adecuado aprovechamiento escolar y que dificultan el proceso educativo en las comunidades más marginadas. Actualmente, tres de cada diez alumnos inscritos en la primaria reciben estos beneficios. También se han otorgado apoyos extraordinarios a aquellos maestros que brindan el servicio educativo básico en los contextos marginados a los que nos hemos referido. Los padres de familia son los encargados de vigilar el desenvolvimiento de los docentes y de otorgarles los estímulos correspondientes. Alrededor de 31 mil maestros que trabajan en las escuelas más aisladas y con mayores carencias recibirán estos estímulos en el año de 1999.

INDICADOR 13

TASA DE SUPERVIVENCIA EN EL QUINTO GRADO

Debido al impacto de las acciones compensatorias, y de las modalidades bilingüe-intercultural y comunitaria, así como de las reformas llevadas a cabo para elevar la calidad de la educación básica, se ha observado un incremento de la proporción de una cohorte que alcanza el quinto año de la educación primaria, como se puede observar en la gráfica del indicador 13. El 80% de la cohorte que se inscribió en el primer año de la educación primaria en el ciclo escolar 1990-1991 ha alcanzado el quinto año de la educación primaria. Se estima que el 86% de la cohorte que se inscribió en ese mismo año en el ciclo escolar 1995-1996 alcanzará el quinto grado de ese nivel educativo.

Ahora bien, es necesario considerar que muchos de los desertores de la educación primaria son atendidos en algún momento por los servicios de la educación básica para adultos. Debido al impacto de este servicio educativo, en el año 1997 el 90% de los niños y niñas que tenían 15 años de edad habían alcanzado el quinto año de la educación primaria.

 

INDICADOR 14

COEFICIENTE DE EFICACIA

Al crecer y acercarse al cien por ciento, este indicador muestra que el número de años que efectivamente le toma al estudiante promedio egresar de este nivel se aproxima a los seis años ideales de la educación primaria. En el ciclo escolar 1998-1999, la duración ideal de la primaria es el 93.8% de lo que realmente permanecieron los egresados, es decir, los egresados tardaron 6.4 años cuando la duración ideal son 6 años.

El progreso esta ligado estrechamente con el abatimiento del fenómeno de la extra-edad (el porcentaje de alumnos inscritos en la educación primaria cuya edad supera los once años, el último año del rango típico) y se explica por los esfuerzos para evitar la reprobación y la deserción. La cohorte que ingresó al primer año de primaria en el ciclo escolar 1990-1991 cursó los seis grados en 6.45 años y la cohorte que ingresó en el ciclo escolar 1992-1993 le tomó 6.41 años. Según estimaciones, a finales de la década la disminución de la reprobación y la repetición ocasionarán una sensible baja en la matrícula de la educación primaria, ya que provocará una reducción en la matrícula rezagada.

INDICADOR 15

PORCENTAJE DE ALUMNOS QUE HAN ALCANZADO COMO MÍNIMO EL CUARTO GRADO DE PRIMARIA Y QUE DOMINAN UN CONJUNTO DE COMPETENCIAS BÁSICAS DEFINIDAS A ESCALA NACIONAL

Como parte de las actividades que muestran el avance en la tarea de continuar construyendo un sistema y una cultura de evaluación educativa, a finales del año 1998, la Secretaría de Educación Pública aplicó pruebas diseñadas para conocer el nivel de desarrollo de las habilidades fundamentales en comprensión de lectura y en matemáticas a una muestra amplia de alumnos de primaria de todo el país. Se trata de la primera vez que en México se realiza un ejercicio de evaluación de alumnos a partir de la definición de estándares nacionales para estos dos conjuntos de habilidades.

Los puntos de referencia de esta evaluación, los estándares definidos para cada grado, son los niveles de logros que, según el currículum nacional, cada niño y cada niña debería tener en cada uno de los grados de la educación primaria.

Los resultados de este ejercicio de evaluación, para los niños y niñas que culminaron el cuarto grado de la educación primaria, fueron los que se pueden apreciar en la gráfica 15, tanto en el ámbito urbano, como en el rural.

El 74.3% de los niños y niñas en el ámbito urbano dominan total o parcialmente el conjunto de habilidades básicas de la lectura del español y un 82.8% las habilidades básicas de las matemáticas. Estos niveles son superiores a los correspondientes al ámbito rural. Esta diferencia es más importante en el caso del español. Llama la atención el que el nivel de logro con relación a los estándares de las matemáticas sea mayor que el nivel de logro de los del español, ya que se esperaría encontrar una mayor dificultad para el dominio de las habilidades de cálculo.

Los resultados obtenidos de este ejercicio habrán de compararse con los de los ejercicios que se realicen en el futuro y que nos permitan evaluar el progreso a través del tiempo. Esta evaluación, al mismo tiempo, aportará información nueva sobre el impacto que ha tenido la reforma curricular llevada a cabo desde 1992 y que subraya la importancia del logro del dominio de las habilidades básicas de la lectura y el cálculo básico, y el esfuerzo realizado por compensar las desventajas en que se prestan los servicios de la educación básica en los ámbitos rurales más marginados.

El objetivo de los nuevos planes y programas de estudio es facilitar el aprendizaje de los alumnos de tal modo que los conocimientos y métodos de estudio adquiridos fueran un apoyo para aprendizajes posteriores en todos los ámbitos de la vida.

La medición de estas capacidades las lleva a cabo el Sistema Nacional de Evaluación Educativa, en ocasiones con la ayuda de especialistas externos.

Transformar la realidad y apuntalar el avance en todos los ámbitos de la vida humana es propio de una educación de calidad que es responsabilidad de todos (alumnos/as, maestros/as y padres y madres de familia); de lo contrario, el esfuerzo cotidiano en las aulas no dará los resultados esperados. Alcanzar está educación "es una tarea a largo plazo que, empero, debe dar frutos en corto tiempo", y para que estos frutos se den es necesario que cada uno, en el ámbito que le corresponde, colabore para dar a los alumnos y alumnas las condiciones necesarias que les permitan un mejor desarrollo.

INDICADORES 16, 17 y 18

TASA DE ALFABETIZACIÓN DE LAS PERSONAS DE EDADES COMPRENDIDAS ENTRE 15 Y 24 AÑOS.

TASA DE ALFABETIZACIÓN DE ADULTOS

INDICE DE PARIDAD DE ALFABETIZACIÓN ENTRE LOS SEXOS.

Durante las últimas décadas México ha realizado grandes esfuerzos por brindar educación básica a las generaciones más jóvenes, como se puede observar en las altas tasas de alfabetización de la población que tiene entre 15 y 24 años (cfr. Gráfica 16). Sin embargo, nuestro país todavía tiene una gran deuda educativa con el conjunto de la población adulta: ocho de cada cien hombres y 13 de cada cien mujeres mayores de 15 años no pueden leer y escribir, según se puede observar en la gráfica 17. Esto los hace más vulnerables al desempleo, la enfermedad, la explotación y la pobreza extrema.

 

En la gráfica 17a, se puede observar que Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Hidalgo, Puebla y Veracruz han tenido a lo largo de la década de los noventa los

niveles más bajos de alfabetismo, debido a que en sus territorios se encuentran las más altas tasas de población de habla indígena. Al mismo tiempo, es en estas regiones del país donde podemos encontrar las mayores inequidades educativas entre hombres y mujeres, como podemos observarlo en la gráfica del indicador 18.

El fenómeno del analfabetismo en México está ligado a las dificultades que tuvo el sistema educativo para brindar educación básica a los niños y niñas que ahora son adultos y que viven en las localidades más pequeñas y dispersas del país. Como se puede observar en la gráfica 17b, las tasas de analfabetismo más altas se encuentran en las mujeres mayores de 45 años, en las localidades que tienen menos de cien habitantes.

Por otra parte, en la población joven del país que vive en las grandes ciudades, el analfabetismo casi se ha erradicado. En el año de 1995, la tasa de analfabetismo en el grupo de adultos entre 15 y 24 años era de 4.2 por ciento, acentuándose la igualdad entre hombres y mujeres. Estos progresos hablan de la elevación de la calidad y de la pertinencia de los niveles preescolar y primaria de los últimos lustros.

A lo largo de la década se ha consolidado un proceso que hace de la enseñanza de la lectura y escritura del español la primera etapa de la educación básica, en la medida en que se convierte en un instrumento para que el individuo adquiera los aprendizajes que le permitan desarrollarse en el ámbito laboral y social. El Instituto Nacional de Educación para Adultos (INEA) es el encargado de organizar y coordinar los distintos programas que articulan la acción alfabetizadora con una educación básica para adultos que hace énfasis en las necesidades de aprendizaje de cada individuo. Esta articulación ha buscado hacer pertinente el proceso de alfabetización para los beneficiarios, creando al mismo tiempo una relación productiva entre aprendizajes y desarrollo personal y familiar.

Dentro de esta visión ampliada de la educación básica para adultos, se están elaborando metodologías para acreditar los saberes empíricos y competencias básicas que los adultos y las adultas han adquirido a lo largo de su vida, para cumplir con algunos objetivos del curriculum de la educación primaria y secundaria.

Cabe mencionar también que, a partir de 1997, se ha puesto en marcha el Programa de Secundaria a Distancia para Adultos (SEA) para dar cumplimiento al mandato constitucional que plantea la obligatoriedad de la educación secundaria. El rasgo fundamental de este programa es la participación que espera de las empresas y otras organizaciones sociales, las cuales brindan espacios y tiempo para que los trabajadores y otros integrantes de la comunidad puedan concluir su secundaria.

Otro rasgo fundamental de los procesos educativos para adultos en México, es que sustentan en la participación social. La movilización social, que comienza con la acción solidaria de los voluntarios encargados de los procesos de alfabetización, se complementa con la participación de distintas organizaciones públicas relacionadas con el mundo del trabajo y con el compromiso de las principales organizaciones no gubernamentales sin fines de lucro y algunas empresariales para garantizar tiempo, recursos y espacios que hagan posible la coincidencia entre trabajo y educación. Los programas son dirigidos por el gobierno federal, sin embargo en ellos se integran acciones diferenciadas de acuerdo a las características de cada entidad federativa. Los gobiernos estatales contribuyen en la elaboración de los programas que responden a las características de su población, facilitando así la influencia de las organizaciones sociales cuyo horizonte de participación es local o estatal. Mediante estas acciones de alfabetización, educación básica y capacitación para el trabajo se atendieron a 2.6 millones de adultos en 1998.

Durante la década de los noventa, ha sido de gran importancia el conjunto de esfuerzos dirigidos a fortalecer los procesos de alfabetización de los grupos indígenas. Se han renovado las metodologías de aprendizaje, se ha dotado de capacitación especializada a los docentes en lengua indígena y español, y se han diseñado materiales de apoyo que incluyen contenidos regionales. De los 99,800 indígenas atendidos en el periodo 1997-1998, cuatro de cada diez fueron alfabetizados. El principal reto de esta empresa es rescatar los contenidos de la tradición oral que integra la cosmología de estos pueblos y cuyo vehículo ha sido, principalmente, la línea materna. Así, mediante una renovada participación de la mujer indígena, se procura el desarrollo de estas familias y comunidades.

                                                                                                                        FIN


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