Desarollo Sostenible


UNESCO

La enseñanza superior debe desempeñar una función esencial en la preparación de las generaciones venideras para que puedan afrontar las complejas tareas del desarrollo sostenible. Las universidades y los institutos de educación superior forman a graduados de alto nivel y a ciudadanos responsables, capaces de cubrir las necesidades de todos los sectores de la actividad humana; ofrecen oportunidades superiores de aprendizaje y de capacitación a lo largo de toda la vida; crean, hacen avanzar y difunden el conocimiento mediante la investigación y, como parte de los servicios que brindan a la comunidad, facilitan competencias pertinentes para ayudar al desarrollo cultural, social y económico; contribuyen a la comprensión, la interpretación, la conservación, el realce, la promoción y la difusión de las culturales nacionales, regionales, mundiales e históricas, en un contexto de pluralismo y diversidad cultural; ayudan a proteger y realzar los valores sociales al instruir a los jóvenes en los principios que forman el cimiento de la ciudadanía democrática; y contribuyen al desarrollo y la mejora de la educación en todos los niveles, entre otros medios, gracias a la formación de docentes.

  

Al examinar el papel y las funciones de los institutos de educación superior en la promoción del desarrollo sostenible, deben tenerse especialmente en cuenta los temas siguientes:

 

Aumentar la pertinencia del magisterio y la investigación para el proceso social encaminado a fomentar los modos de vida más sostenibles y desalentar los menos sostenibles; mejorar la calidad y la eficacia de la enseñanza y la investigación; salvar la brecha entre la ciencia y la educación, así como entre los conocimientos tradicionales y la enseñanza; fortalecer las relaciones con agentes externos al ámbito universitario, en particular las comunidades y empresas locales; aplicar conceptos de gestión descentralizados y flexibles; facilitar el acceso al conocimiento científico de calidad; permitir que los alumnos adquieran las competencias  necesarias para colaborar en equipos multidisciplinarios y pluriculturales en el marco de procesos de participación; aportar una dimensión mundial a los contextos de aprendizaje individuales.