Índice:
La influencia del hombre en el cambio climático

4. Namibia: región
de Swakopmund.
© Yann Arthus-Bertrand / Earth from Above / UNESCO>
El clima del planeta ha variado a lo largo de la historia. Las alternancias entre los climas aridas y húmedos se han observado en la mayor parte de las regiones del globo. Así, lo que hoy es un desierto, pudo haber sido una zona húmeda y fértil en el pasado, y seguirá evolucionando. Asimismo, los bosques actuales se han desarrollado a partir de una vegetación de porte bajo, compuesta de hierbas y arbustos. No obstante, si el hombre continúa sobreexplotando los bosques, ¿qué quedará de ellos en algunas décadas?
Las variaciones climáticas se observan también en las regiones aridas. En estas regiones, la inestabilidad climática es un fenómeno complejo e impredecible, principalmente atribuido a las actividades humanas, en particular a las emisiones de gases, que parecen influir en el calentamiento global del planeta, fenómeno conocido como efecto invernadero.
El efecto invernadero:
la Tierra (1) recibe la energía térmica del sol (2).
La Tierra está rodeada de una capa gaseosa llamada
atmósfera (3) que nos protege de los rayos
ultravioletas del sol. Una parte de la energía es
reflejada por la Tierra y devuelta a la atmósfera
(4,7). Una porción es “atrapada” por la atmósfera y
devuelta a la Tierra (6). La radiación y la energía
térmica propias de la Tierra contribuyen a recalentar
la atmósfera. Como consecuencia, la temperatura
media aumenta.
Diversos gases contribuyen al efecto invernadero:
el vapor de agua, el dióxido de carbono de origen
natural (respiración de plantas y animales), el
metano (proveniente de la fermentación de pantanos
y termiteros), el óxido nitroso, el ozono, etc.
Estos gases son de origen natural o provienen de
actividades humanas, principalmente la combustión
de combustibles fósiles como el petróleo y el carbón.
La influencia del hombre en el cambio climático
La intensificación de las actividades
humanas trae como consecuencia la
liberación en la atmósfera de una cantidad
importante de gases de efecto invernadero
como el dióxido de carbono, que provienen
en parte de la combustión de petróleo,
carbón o leña. Los otros gases de efecto
invernadero provienen de productos
nitrogenados utilizados en la agricultura
intensiva, como el abono.
La consecuencia del aumento del efecto
invernadero es el calentamiento global del
planeta. El aumento de unos pocos grados
centígrados conduce al derretimiento del
hielo en los polos y en las cumbres de las
montañas, induciendo modificaciones
climáticas como la elevación del nivel del
mar (que amenaza las islas y las zonas
costeras), tempestades, inundaciones,
variación de la temperatura media, cambios en los regímenes pluviales y sequías.
Estas presiones climáticas adicionales pueden
causar hambruna y otras catástrofes.
Las variaciones regionales y globales de temperatura en la superficie del mar se encuentran directamente relacionadas con los ciclos de lluvia. Tal es el caso, por ejemplo, del fenómeno “El Niño”, cuyas devastadoras y excesivas lluvias amenazan la costa este de América del Sur, pudiendo afectar también a Asia y África.

5. Mauritania: manada de
bovinos en unas dunas cerca
de Kaffa.
© Yann Arthus-Bertrand / Earth from Above / UNESCO
Consecuencias del calentamiento global en las zonas áridas
En el transcurso del siglo XX, la temperatura media ha aumentado entre 0.3 °C y 0.6 °C, debido probablemente a los efectos de la industrialización que han incrementado las emisiones de gases de efecto invernadero. Las consecuencias de este aumento llevan a pensar que las temperaturas de las regiones áridas aumentarán entre 2 °C y 5 °C cada vez que la concentración de gases se duplique, fenómeno que se espera que ocurra en la mitad del siglo XXI.
Debido al aumento general de las temperaturas, se prevé un aumento de la evapotranspiración, que conllevará una disminución de la humedad del suelo y un incremento de las sequías.
El deterioro de las condiciones de la superficie de los suelos, como consecuencia de las variaciones de temperatura, lluvias y humedad del suelo, exacerbará el proceso de desertificación.
Sin embargo, es muy difícil predecir la evolución de las futuras precipitaciones cualquiera que sea la región del planeta en consideración. Otra Convención, la “Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático” adoptada en 1992, se dedica a buscar soluciones para el calentamiento global.
Escoge una plantita y cúbrela con una tapa o campana de vidrio o una cobertura de plástico (sin desplantarla) durante todo un día. ¿Observas alguna cosa en el interior de la campana o la cobertura de plástico? ¿Qué es? ¿Cómo explicas este fenómeno?
¿Calienta el sol fuertemente donde vives? Haz este experimento: coloca una pieza de metal, otra de madera y otra de plástico al aire libre donde les dé el sol. Después de unas horas de exposición compara sus temperaturas ¿Qué notas al tocarlas? ¡Ten cuidado, que pueden estar calientes! Repite este experimento varias veces durante el año y a distintas horas del día. Escribe los resultados para aprender y verificar si existe una variación a lo largo del año.
El viento provoca la erosión de los suelos. ¿Puedes citar los nombres de los principales vientos de tu país? Indícalos sobre un mapamundi y señala también la dirección en la que soplan.
Repite la experiencia anterior con un poco de agua vertida en recipientes de metal, madera y plástico. ¿Se calienta el agua más o menos rápido dependiendo de los recipientes donde se encuentran?