
Fotos:
| Región | Amérique du Sud |
| Capital | Quito |
| Superficie total | 283,561 km2 |
| Población | 13,419,000 hab. |
| Densidad de población | 47 hab./km2 |
| Tasa de mortalidad infantil | 25 |
| Tasa de fecundidad | 2.8 |
| Tasa de crecimiento de la población | 1.4 % |
| Esperanza de vida | 77 – 71 años |
| Cobertura forestal | 38 % |
La provincia de Loja se encuentra al sur del Ecuador, junto a la frontera con el Perú. Geográficamente, la zona se caracteriza por una variedad de montañas irregulares, donde muy pocas áreas son propicias para la agricultura.
La erosión y el avance del proceso de desertificación afecta a cerca del 80% de la provincia de Loja. Como consecuencia, las comunidades locales han sufrido una caída en la productividad, a la vez que los períodos de sequía se prolongan de año en año.
La Universidad Nacional de Loja ha puesto en práctica un sistema ingenioso para satisfacer las necesidades de la población durante el período de sequía mediante la introducción de cercas vivas de nopal (Opuntia ficus-indica), que contrarrestan la erosión en tierras montañosas y protegen los cultivos. El nopal, conocido también como tuna, es una especie de cactus que posee propiedades terapéuticas y nutricionales especiales, y que además está asociado a la producción y explotación de cochinillas, utilizadas para la fabricación de tintes desde hace siglos.
En la provincia de Loja, las únicas tierras aptas para la agricultura se encuentran en los valles andinos, a una altura que varía entre los 140 m en el sur, y los 4.000 m en el norte. El clima es extremadamente variable, con temperaturas que fluctúan entre los 0°C y los 22°C, pero casi toda la provincia se beneficia de un clima tropical. En general, los suelos de la provincia son pobres, poco profundos y rocosos. La tierra utilizada para la agricultura es poco fértil y el agua escasea. Son suelos que han estado sujetos a prácticas de deforestación, haciéndolos vulnerables a los procesos erosivos.

1. La Universidad Nacional de Loja ha creado una
fuente
de ingresos para los campesinos locales al tiempo
que protege el
medio ambiente, gracias a la reintroducción
del cultivo del nopal.
© PNUMA
Causas y efectos
de la degradación de los suelos
En la provincia de Loja, la ocupación de la tierra comenzó con la llegada de los españoles en 1750, quienes fundaron los primeros pueblos y comenzaron la explotación indiscriminada de los recursos naturales existentes en la zona. De las poblaciones indígenas, los conquistadores aprendieron las propiedades terapéuticas de la corteza de la chinchona (Sinchona officiales), un árbol nativo de la región que contiene quinina, el único remedio conocido contra la malaria hasta el siglo XX. El uso y explotación de la quinina contribuyó significativamente a la deforestación de enormes áreas de bosque en Loja, especialmente entre los 1.500 y 2.900 metros de altitud.
La quinina producida en Loja se exportaba al mundo entero; entre 1755 y 1758 las autoridades aduaneras registraron la exportación de 717 toneladas de quinina. Como para obtener 12 kg de quinina se necesitaban aproximadamente 15 árboles, se ha estimado que fueron derribados unos 900.000 árboles en la región en un período de tres años. Además, la introducción de cabras en los ecosistemas frágiles de la zona transformó la región, provocando un desastre ecológico.
En el siglo XIX, la introducción de ganado
bovino, ovino y equino, y el desarrollo
de la agricultura de montaña, aceleró la
destrucción de los bosques aún existentes
y su conversión en pastizales. En casi todos
los casos, los conquistadores destruyeron
las características medioambientales
de la zona utilizando prácticas inadecuadas
de arado, que contribuyeron enormemente
a la erosión del suelo y de las terrazas
de las montañas de Loja.
Las técnicas precolombinas, como la
agricultura en terrazas y otros sistemas
de cultivo, fueron completamente ignoradas.
La deforestación y la técnica de tumba, roza,
y quema contribuyeron y aceleraron
la destrucción del suelo, fauna, aguas
y bosques.

2. El nopal posee hojas y frutas que fueron
apreciadas por
los indígenas durante siglos y que
han sido redescubiertas
hoy en día. Su cultivo,
en forma de cercas vivas, incrementa
las ventajas.
© UNEP
La población de Loja heredó estas prácticas
erróneas de cultivo, que son dañinas para
las condiciones ambientales locales. Los
resultados fueron desastrosos: procesos
avanzados de erosión y deterioro del suelo,
y pérdida de fertilidad. Esta situación fue
la responsable de una caída constante
de la productividad durante décadas y de la
inseguridad financiera de las familias
afectadas. Además de los efectos de la
intervención humana, los largos períodos
de sequía que ocasionalmente afectaron
a la región llevaron a la población local
a migrar cada vez más hacia las ciudades.
Durante la primera mitad de la década de los
noventa, 160.000 habitantes de un total
de 400.000 abandonaron la región.
La reforma de la política agrícola de 1964 no
produjo los resultados esperados. La mayoría
de la población local recibió tierras de muy
baja calidad ubicadas en laderas empinadas
y sin posibilidad de riego. Por ello, es
comprensible la tendencia de la población
a sobreexplotar las tierras pobres, utilizando
prácticas inadecuadas de cultivo. De acuerdo
con el censo oficial de 1990, el 78% de los
trabajadores rurales viven en la pobreza
y sin alternativas económicas.
Durante los primeros meses del año, aprovechando las lluvias escasas, los agricultores siembran plantas de ciclos cortos, como maíz, ñame, maní y frijoles, pero durante el resto del año, existen pocas posibilidades de cosecha.
A pesar de las dificultades ambientales y las influencias nefastas del sistema colonialista de producción, las comunidades de la provincia de Loja mantienen algunas de sus tradiciones precolombinas y algunos conocimientos empíricos de la flora y fauna local. Este conocimiento tradicional continúa siendo muy apreciado por los agricultores, particularmente entre los más viejos, quienes todavía reconocen que este conocimiento representa una fuente de ingresos durante los largos períodos de sequía.

3. Las cochinillas
secretan una sustancia blanca
y algodonosa
que les sirve para
protegerse. Del cuerpo de
los
insectos se extrae
un líquido
rojo carmesí con el que se
elabora un tinte.
© Peter V. Sengbusch Hamburg University, Germany
Así pues, el cultivo del nopal, cuyas frutas
son apreciadas por los indígenas durante
siglos, ha persistido hasta nuestros días.
Este cactus posee numerosos beneficios: su
fruta es comestible y excelente, y sus hojas,
también comestibles, son utilizadas para
hacer ensaladas y pienso para el ganado.
Otra de las tradiciones ancestrales es la
producción de tinte, a partir de la cochinilla
(Dactilopius coccus), un insecto que vive
sobre las hojas del nopal. Las cochinillas
se encuentran protegidas dentro de una
especie de envoltura algodonosa llena
de un líquido rojo carmesí (Foto 3).
Después de recoger las cochinillas de las
hojas del nopal, se secan para extraer los
pigmentos que se utilizarán como tinte para
telas, cerámica u ornamentos ceremoniales.
Las cercas de nopal
y especies asociadas
Debido a la degradación de las condiciones ambientales, sociales y económicas de la región, la Universidad Nacional de Loja se planteó la posibilidad de luchar contra la desertificación reintroduciendo el uso de los conocimientos tradicionales, sembrando cercas vivas de nopal y otras especies asociadas. La idea del proyecto estaba basada en los conocimientos ancestrales de cultivo del nopal y la extracción de cochinillas. De esta forma, no sólo los agricultores se podrían beneficiar de los productos extraídos del nopal y las cochinillas, sino que su reintroducción ayudaría a combatir el proceso de desertificación. Para ello, se utiliza el nopal en forma de cercas vivas junto con otras especies de plantas también resistentes a las sequías. Estas cercas, plantadas a lo largo de pequeñas terrazas siguiendo las curvas de nivel, ayudan a estabilizar los suelos en pendiente y protegen los cultivos del viento y de los efectos de la erosión.
Como se trataba de un proyecto piloto, que había que dar a conocer a la mayor cantidad de gente posible, éste se implementó en lugares estratégicos visitados frecuentemente por los agricultores locales. Las cercas vivas debían responder a dos criterios: las plantas debían ser saludables y vigorosas, ya que deberían servir de barreras por un período de 30 años, y las especies de nopal seleccionadas debían atraer a las cochinillas y producir gran cantidad de frutas y forraje, puesto que es la principal fuente de ingresos del proyecto.
Las cercas se instalaron en un área de dos hectáreas, en las cercanías de la carretera que une Malacatos y Vilcabamba, donde viven 1.000 y 800 agricultores, respectivamente. En el momento del lanzamiento del proyecto, los suelos se encontraban seriamente degradados y mostraban los signos irrefutables de una erosión importante.

4. El nopal o tuna produce
frutos redondeados cuyo color
varía entre el rojo y el
naranja y
que contienen numerosas granas
semillas diminutas.
© Peter V. Sengbusch Hamburg University, Germany
La puesta en marcha del proyecto se articuló sobre los siguientes puntos:
Las cercas vivas se plantaron a lo largo de las curvas de nivel del terreno, y se alternó el nopal con otras especies locales de flora que podrían producir leña para el consumo doméstico.
Durante la puesta en práctica del proyecto, la Universidad de Loja intentó involucrar a la población y organizaciones locales (la escuela, la Iglesia y las ONG), para lo cual el responsable del proyecto visitó a los diferentes sectores de la provincia, con el fin de identificar los ecosistemas y discutir el proyecto con los agricultores. Como resultado, algunos miembros de la comunidad participaron directamente en el proyecto después de las demostraciones llevadas a cabo por la Universidad, mientras que otros grupos se concentraron en el cultivo de nopal y la explotación de cochinillas, apoyados por otras iniciativ
El proyecto de las cercas vivas de nopal ha contribuido eficazmente a combatir la desertificación en la Provincia de Loja en Ecuador. Los beneficios obtenidos a través del proyecto son los siguientes:
Este estudio de caso fue propuesto por el señor
Fernando Casas-Castañeda y el señor Héctor
Matallo, en el marco del concurso del PNUMA «Por la protección de las tierras áridas».
Para mayor información, puede contactar con
la señora Elizabeth Migongo-Bake en la siguiente
dirección:
Elizabeth Migongo-Bake
PNUMA
PO Box 30552
NAIROBI
Kenia
Tel. (+254) 2 623252/61
Fax (+254) 2 624249
E-mail: elizabeth.migongo-bake@unep.org
El profesor cuenta la historia del cultivo del nopal y de la explotación de cochinillas a la clase.
Ubica tu región en un mapa del mundo. Busca Loja en Ecuador. ¿Está país en el mismo continente que Ecuador? ¿Estás geográficamente lejos de los campesinos de Loja? ¿Se parecen tus problemas a los suyos? ¿Cuáles son las semejanzas? ¿Cuáles son las diferencias?
Dibuja una planta de nopal con sus formas redondeadas, sus frutos grandes y sus espinas.
Dibuja una cerca viva de nopal y de otras especies.
¿Sabes cómo extraer el color de las cochinillas para hacer tintes? ¿Conoces otra forma de hacer tintes a partir de productos naturales? ¿Cuáles?
Subraya las respuestas
correctas:
En Ecuador las cercas vivas
sirven para:
• Criar cochinillas
• Producir leña
• Proteger los cultivos
• Cultivar el nopal
• Frenar la erosión
• Atraer la lluvia
• Pinchar a los niños
¿Conoces el nopal u otro cactus del que se
puedan comer las frutas y las hojas?
Inventa una receta con las hojas y las frutas
de los cactus en la clase. Si el cactus se
puede encontrar en tu región, haz la receta
en la clase¡ así todo el mundo podrá
disfrutarla!