
| Región | Amérique du Sud |
| Capital | Lima |
| Superficie total | 1,285,216 km2 |
| Población | 28,380,000 hab. |
| Densidad de población | 22 hab./km2 |
| Tasa de mortalidad infantil | 33 |
| Tasa de fecundidad | 2.9 |
| Tasa de crecimiento de la población | 1.5 % |
| Esperanza de vida | 72 – 67 años |
| Temperatura media (mín./máx.) | 16.7 / 22.1 ºC |
| Cobertura forestal | 51 % |
El valle del Colca es un valle andino situado en el oeste de la Provincia de Caylloma, en el departamento de Arequipa, Perú. Está situado entre 2.200 y 4.500 metros de altura, lo que corresponde al límite para la cría de ganado. El valle del Colca está dominado por montañas gigantescas y se caracteriza por un cañón profundo de más de 100 km de longitud cruzado por el río Colca.
Antes del período de los incas, la población local cultivaba la tierra en terrazas, pero esta práctica se fue abandonando después del período colonial. De hecho, actualmente las terrazas se encuentran en mal estado, están mal mantenidas y poco irrigadas. La ONG peruana DESCO ha llevado a cabo un proyecto que intenta restaurar las terrazas y los canales de irrigación de este valle, sensibilizando a la población local con respecto a las ventajas del cultivo en terrazas. Los resultados obtenidos son convincentes: la productividad de la tierra y los rendimientos de los cultivos han aumentado, la erosión y las pérdidas de agua han disminuido y el paisaje se ha vuelto atractivo para los turistas.
Los sistemas agrícolas y la altitud
El valle del Colca se encontraba habitado inicialmente por los Collahuas quienes, aún antes del período de los incas, desarrollaron un sistema de producción basado en las terrazas y los sistemas de irrigación. Gracias al cultivo en terrazas, la población local se benefició de las características ambientales de las diferentes altitudes. Por ejemplo, más allá de los 3.800 metros de altitud se crían camélidos, como las alpacas, llamas y vicuñas, pero a altitudes inferiores se practica tanto la agricultura como la cría de ganado.
Desde el punto de vista ecológico, esta zona es rica en diversidad de especies y se han identificado unos 15 ecosistemas diferentes. Sin embargo, desde el punto de vista productivo, se han identificado tres sistemas principales: la zona andina alta, más allá de los 3.800 m restringida a la cría de camélidos; la zona interandina, entre 3.800 m y 3.000 m, dedicada a la agricultura y la cría de animales; y la zona andina baja, entre 3.000 m y 1.300 m, propicia para la producción de frutas.
Gracias a estas actividades, una población de 60.000 habitantes se encontraba en el valle durante la época precolonial. Sin embargo, después del período colonial, estas técnicas fueron abandonadas y la población del valle se redujo a 6.000 habitantes.

1. Los cultivos en terraza permiten cultivar las tierras
que están en pendientes abruptas, evitando su erosión.
© UNEP
Causas y efectos
de la caída en la productividad
de la tierra
La productividad de la tierra ha disminuido enormemente en el valle del Colca después del período colonial. De acuerdo con estimaciones oficiales, el 30% de las tierras cultivables se han perdido debido a la degradación de las terrazas y a la falta de mantenimiento de los sistemas de irrigación. Una mala gestión de la tierra ha contribuido igualmente a la caída de la fertilidad de los suelos. De hecho, los agricultores han perdido las prácticas ancestrales de sus antepasados, que consistían en enriquecer el suelo cubriéndolo con paja y abono orgánico, en régimen de rotación de cultivos y de policultivos. Se prefirió una producción agrícola a corto plazo que maximizara los resultados inmediatos, en detrimento de una producción acorde con el concepto de desarrollo sostenible. Ello trajo como consecuencia la degradación y el agotamiento de las tierras y los recursos naturales. La tala de árboles para consumo de leña como fuente de energía es también otra de las causas que contribuyeron a la desertificación de la zona.
Las tierras montañosas como las del valle del Colca se caracterizan por una gran escasez de agua, por las pendientes abruptas y otras condiciones climáticas restrictivas para la agricultura, como las heladas y la baja humedad atmosférica. La precipitación media anual es de 350 mm, de los cuales el 60% se concentran en los meses de enero y marzo, permitiendo tan sólo una cosecha al año. Las parcelas son pequeñas: cada familia posee aproximadamente 1,2 hectáreas, dividida en parcelas aún más pequeñas distribuidas a lo largo de diferentes gradientes ecológicos. En general, los campesinos cultivan entre 8 y 16 especies vegetales diferentes, como el maíz, los frijoles, las papas, la quínoa y la cebada.
Las técnicas de cultivo tradicionales adoptadas para contrarrestar las dificultades ambientales de este ecosistema son esencialmente el cultivo en terrazas, los sistemas de irrigación y la adecuación de los cultivos a las condiciones particulares y microclimas de cada nivel.

2. La agricultura en zonas montañosas es difícil debido a
sus
pendientes abruptas y al alto riesgo de erosión.
En la foto,
los hombres
aran un terreno llano gracias a la construcción
de las terrazas.
© UNEP
La DESCO, una ONG peruana fundada en
1965 y establecida en Lima, realizó un proyecto
que intenta restaurar las terrazas, mejorar
las estructuras de los sistemas de irrigación
e introducir prácticas agroforestales en la
región. Este proyecto fue llevado a cabo en
el distrito de Lari, en el valle del Colca, entre
3.200 y 4.500 de altitud. Los resultados
esperados incluyen el mejoramiento de la
productividad agrícola y la sensibilización
ecológica y ambiental de los campesinos. De
esta manera, los conocimientos tradicionales
volverían a ser evaluados y complementados
con prácticas modernas de cultivo y agricultura
sostenible, como la agroforestería y la
reforestación.
El proyecto de rehabilitación de terrazas
en Lari comenzó en 1992 (Foto 1). En 1998,
se rehabilitó una superficie de 1.050 hectáreas
de terrazas. Sin embargo, ciertas terrazas
muy deterioradas y difíciles de reparar
e irrigar no pudieron ser restauradas.
Una terraza puede definirse como una
parcela de tierra cultivable cuyas pendientes
han sido estabilizadas o niveladas por medio
de un muro de piedras (Fotos 1 y 3). Las
ventajas de las terrazas van más allá de su
capacidad para convertir en cultivable la
tierra en pendiente. También son igualmente
en el control de la erosión, la gestión del
agua, el mantenimiento de la humedad del
suelo y en la reducción del riesgo de heladas.
Las terrazas también ayudan a utilizar mejor
las particularidades microclimáticas y
ecológicas de los cultivos en los distintos
niveles de altitud.
En conjunto, el cultivo en terrazas permite
transformar el potencial agrícola de la tierra,
limitado a la silvicultura, en tierras irrigadas
y cultivables (Foto 2).
La rehabilitación de las terrazas de los Andes se realiza mediante la restauración de tres elementos: el muro de piedra, la terraza y las vías de acceso.
Los sistemas de irrigación también fueron rehabilitados. El agua, proveniente de arroyos o del deshielo, es recolectada en pequeños embalses aguas arriba de los canales de irrigación y luego distribuida de una terraza a la otra.
La agroforestería es altamente recomendada en las terrazas, ya que se trata de una combinación de cultivos anuales, como los cereales, y de cultivos de árboles de hoja perenne, como los árboles frutales. Este modo de producción genera ventajas tanto económicas como ecológicas, dado que los agricultores locales diversifican la producción a la vez que enriquecen la tierra. Para el mantenimiento de las terrazas, se utiliza una técnica que consiste en sembrar especies leñosas al pie de los muros, para que actúen como soporte y cortavientos (ver caso de estudio del Ecuador).
Las especies de árboles recomendadas, dadas sus propiedades físicas y su aptitud para reciclar los nutrientes, son los cerezos y ciruelos (Prunus sp.), los cipreses (Cupresus macrocarpa) y los pinos (Pinus sp.).
El indicador del éxito del proyecto es la productividad o el rendimiento agrícola. En este proyecto, la productividad aumentó un 29% entre 1990 (antes del proyecto) y 1998 (después del proyecto) en la región seleccionada por la DESCO. Los cultivos que mostraron una mayor productividad fueron la quinua (80%), las papas (52%) y los guisantes dulces (33%).
Los resultados del proyecto se pueden resumir así:
Este estudio de caso fue propuesto
por los señores Francisco Brzovic y José
Miguel Torrico, en el marco del concurso del
PNUMA «Por la Protección de las Tierras Áridas». Para mayor información puede
contactar con la señora Elizabeth Migongo-
Bake en la siguiente dirección:
Elizabeth Migongo-Bake
PNUMA
PO Box 30552
NAIROBI
Kenia
Tel. (+254) 2 623252/61
Fax (+254) 2 624249
E-mail: elizabeth.migongo-bake@unep.org
El profesor explica a la clase el sistema de cultivo en terrazas.
¿Qué piensas de la historia? ¿Tiene tu región los mismos problemas que los del valle del Colca en Perú?
Ubica tu región en un mapamundi. Localiza al Perú y al valle del Colca ¿Se encuentra tu país en el mismo continente que el Perú? ¿Son los problemas de los campesinos del valle del Colca parecidos a los tuyos? ¿Cuáles son las diferencias? ¿Cuáles son las semejanzas?
Dibuja los cultivos en terrazas en una montaña con los campesinos que trabajan en ellas y las plantas que crecen.
Fuera de la clase, al aire libre, construye unas miniterrazas en un montículo de tierra, aplanando la tierra en diferentes niveles, estabilizándola con troncos y piedras. Junto con tus compañeros de clase, puedes organizar un concurso para construir las terrazas mejores y más bonitas.
Subraya la respuesta correcta.
En Perú, las terrazas sirven para:
• Construir escaleras
• Luchar contra el viento
• Luchar contra el ruido
• Extender la superficie agrícola
• Cultivar en las montañas
• Luchar contra la erosión
• Criar cabras