
Índice:
Fotos:
1. Suelo desnudo y erosionado entre los árboles.
© Asociación española agricultura de conservación
3. Plantación de olivares sin cubierta vegetal.
© Universidad de Andalucía
4. Plantación de olivares con una cubierta vegetal.
© Universidad de Andalucía
5. Etapas de la constitución de una
cubierta vegetal.
© Universidad de Andalucía
| Región | Europe |
| Capital | Madrid |
| Superficie total | 505,992 km2 |
| Población | 43,379,000 hab. |
| Densidad de población | 86 hab./km2 |
| Tasa de mortalidad infantil | 5 |
| Tasa de fecundidad | 1.3 |
| Tasa de crecimiento de la población | 1.1 % |
| Esperanza de vida | 83 – 76 años |
| Temperatura media (mín./máx.) | 9.7 / 19.5 ºC |
| Cobertura forestal | 29 % |
Europa también se encuentra amenazada por la desertificación. Los países de la cuenca mediterránea son víctimas de una forma de desertificación causada principalmente por la erosión. Este estudio ilustra este problema a partir del cultivo del olivo en España.
Se estima que una tercera parte de las
zonas agrícolas de la región mediterránea
está afectada por la degradación de los
suelos. En España, las regiones del sur
son las más afectadas.
El clima mediterráneo semiárido,
de lluvias irregulares y de sequías
estacionales, los terrenos de pendientes
escarpadas y los suelos blandos y
desnudos crean condiciones favorables
para la erosión y la desertificación.
Estas condiciones se acentúan debido
a una mala gestión de los recursos
naturales. La principal causa de la erosión
es la producida por el agua, es decir,
la erosión hidráulica, aunque en ciertos
casos la erosión eólica, causada por los
vientos violentos que barren el suelo,
es también importante. En general,
la degradación del suelo por erosión
hidráulica o eólica representa una
amenaza seria para las actividades
agrícolas y forestales, así como para
el medio ambiente de la cuenca
mediterránea.
El siguiente ejemplo muestra que las prácticas
agroforestales inadecuadas, como es el caso
del cultivo tradicional del olivo en Andalucía,
pueden originar pérdidas de suelo por erosión.
La degradación del suelo es en efecto mucho
más importante para el cultivo del olivo que
para otro tipo de cultivos como los cereales, el girasol o los pastos. Según estimaciones
oficiales, en los olivares andaluces se
pierden más de 80 toneladas de suelo por
hectárea cada año. Estas pérdidas
sobrepasan la capacidad de regeneración
del suelo. Además, la erosión no ocasiona
sólo la pérdida de fertilidad del suelo, sino
que también hace que los fertilizantes
químicos puedan infiltrarse y contaminar las
capas freáticas poco profundas.
Causas y efectos
de la erosión
El clima de tipo mediterráneo se caracteriza por periodos de sequía y periodos de lluvias intensas, que se alternan próximos en el tiempo. Por otra parte, el suelo, al endurecerse y resquebrajarse, no facilita la infiltración de las aguas de lluvia.
La erosión se produce cuando las lluvias muy fuertes desagregan el suelo y las aguas arrastran el terreno transportando las partículas arrancadas a la tierra. Estas partículas forman un lodo que se desliza a lo largo de la vertiente, erosionando el suelo a su paso. Este doble proceso de erosión se ve acentuado por el carácter ondulado del relieve de Andalucía. Así, en cada tormenta se pierden grandes cantidades de tierras cultivables.
El sistema tradicional de arar la tierra, uno de los más utilizados en agricultura, es el que genera la mayor parte de pérdidas de suelo. En las regiones secas, tras la operación del arado se forma una capa superficial dura sobre el suelo. La estructura del suelo se descompone cuando esta capa dura se resquebraja y agrieta, formando numerosas fisuras por las que el agua se infiltra, sin ser retenida por la tierra arcillosa.

2. Terreno erosionado por el agua después de lluvias
violentas.
© Asociación española agricultura de conservación
Las soluciones para combatir la erosión consisten, pues, en utilizar prácticas agrícolas que frenen la desagregación del suelo, favorezcan la infiltración de las aguas y reduzcan su velocidad de deslizamiento sobre el terreno.
La supresión total del arado podría, por tanto, a priori, reducir el problema de erosión. Con el tiempo, la tierra se vuelve más firme y tolera mejor el impacto de las tormentas sin degradarse. No obstante, no se puede decir que el hecho de evitar el arado represente la solución ideal para luchar contra la erosión. En particular, en los terrenos en pendiente, el deslizamiento natural de las aguas continúa generando zonas erosionadas.
Un método particularmente eficaz para evitar la erosión es el recomendado por la Universidad Internacional de Andalucía: la creación de una cubierta vegetal sobre el suelo cultivable. Mientras que en los olivares tradicionales el suelo está desnudo y erosionado entre los árboles, este método consiste en hacer crecer plantas bajas entre los olivos para retener el suelo y protegerlo de la erosión. La mayor parte de los científicos que han estudiado el fenómeno están de acuerdo en que recubrir el suelo con una capa de vegetación baja es el mejor método para luchar contra la erosión.

3. Plantación de olivares sin cubierta vegetal.
© Universidad de Andalucía
4. Plantación de olivares con una cubierta vegetal.
© Universidad de Andalucía
La cubierta vegetal asegura múltiples funciones:
Se han desarrollado y adaptado sistemas de gestión del suelo utilizando una cubierta vegetal para el cultivo del olivo sobre 50.000 ha. de tierra en España. Este sistema ha resultado ser, en efecto, eficaz en la lucha contra la erosión. El departamento de Inversión y Formación Agrícola del gobierno andaluz se ha propuesto divulgar y utilizar esta nueva técnica agrícola.
Además de la lucha contra la erosión, la combinación del olivo y la cubierta vegetal ofrece numerosas ventajas para el ecosistema agrícola. De hecho, se ha podido observar un crecimiento de la biodiversidad, un aumento de la producción con respecto al cultivo tradicional del olivo con labranza y la acumulación de nutrientes en las capas profundas del suelo. La cubierta vegetal aporta una cantidad dematerias orgánicas altamente beneficiosas al ecosistema del olivar.
Para la formación de la cubierta vegetal, se pueden utilizar cereales o leguminosas como la soja o los frijoles, o incluso malas hierbas. Es ventajoso utilizar especies que crezcan rápidamente, se propaguen de forma natural y cuyas raíces se desarrollen en la capa superficial del suelo.
La única condición indispensable para obtener resultados satisfactorios es evitar que la cubierta vegetal entre en competencia con el olivo en lo que se refiere a los recursos de agua y de nutrientes. Para ello, se recomienda interrumpir a tiempo el crecimiento de la cubierta vegetal con un tratamiento químico o mecánico. Directamente bajo los árboles, un tratamiento con herbicidas permite salvaguardar un espacio sin vegetación para facilitar la recolección de las aceitunas (ver Figura 1).
Estudios realizados con una duración superior a cinco años han revelado que el cultivo del olivo utilizando un buen sistema de cubierta vegetal resulta muy ventajoso con respecto a las técnicas tradicionales de labranza o con respecto a la agricultura sin labranza. En ciertos casos, se ha podido observar incluso una mejora de la producción en este tipo de cultivos con respecto a los cultivos en suelos desnudos.
Los métodos de producción agrícola modernos deben ser compatibles con las exigencias de la protección del medio ambiente y la conservación del espacio natural. En particular, es necesario promocionar una explotación de las tierras agrícolas que se integre en el desarrollo sostenible y sea compatible con la gestión de los recursos naturales, la protección del paisaje y la conservación de la diversidad genética.
El cultivo del olivo con el empleo de una cubierta vegetal ofrece numerosas ventajas en este campo:
No obstante, este sistema conlleva también algunos inconvenientes:
Este estudio de caso ha sido propuesto
por Lourdes Soria Herrera, con quien
puede contactar para mayor
información en la siguiente dirección:
Lourdes Soria Herrera
Centro Andaluz de Estudios
para el Desarrollo Rural
Universidad Internacional
de Andalucía
Sede Antonio Machado
Plaza de Santa María s/n
23440 BAEZA (JAÉN)
España
Tel. (+34) 953 742775
Fax (+34) 953 742975
E-mail: lsh@uniaam.uia.es
El profesor explica los métodos del cultivo de olivos a la clase.
¿Dónde se encuentra España? ¿Se encuentra en el mismo continente que el tuyo? ¿Qué caracteriza el clima de Europa en comparación con el de tu país?
Dibuja los olivares andaluces antes y después del proyecto de lucha contra la desertificación por erosión. En un primer dibujo, muestra el suelo desnudo y erosionado alrededor de los olivares. En un segundo dibujo, muestra la cubierta vegetal creciendo entre los olivares y protegiendo el suelo.
¿Los problemas de desertificación de Andalucía son los mismos que los de tu región? ¿Cuáles son las semejanzas? ¿Cuáles son las diferencias?
¿Cómo podrías crear una cubierta vegetal para proteger los suelos de tu región? ¿Dónde sería necesaria y posible realizarla? ¿Qué especie sembrarías tú?
Subraya las respuestas correctas:
En España, se siembra una
cubierta vegetal entre los olivos
para:
• Recoger más aceitunas
• Luchar contra los parásitos
• Luchar contra la degradación del suelo
• Luchar contra los incendios
• Aumentar la biodiversidad
• Mejorar la calidad del suelo
• Luchar contra la erosión