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Indice
La Declaración de Beijing pide acción a los Estados" Los derechos de la mujerson derechos humanos " (Punto 14 de la Declaración de Beijing)
El documento señala que una de las principales causas de la pobreza es la inseguridad de la situación económica mundial y la reestructuración económica. Como lo ha venido sosteniendo la UNESCO desde hace varios decenios y se acepta en la actualidad, el desarrollo es un proceso global que rebasa las simples cuestiones del crecimiento económico: se puede considerar su motor, pero no es un fín en sí mismo. El desarrollo es ante todo social y está íntimamente unido a la paz, los derechos humanos, la gobernabilidad democrática y el medio ambiente, así como a la cultura y el modo de vida de la gente. Para luchar contra la pobreza de la mujer, la Plataforma pide a todos los gobiernos que revisen y modifiquen sus políticas macroeconómicas y sociales, orientándolas hacia una participación plena y paritaria de la mujer. Todos los gobiernos deberán efectuar un análisis de las repercusiones que tienen sus políticas y programas en la condición de uno y otro sexo. Por lo tanto, el Programa MOST está muy interesado en elaborar enfoques conceptuales y metodologías prácticas que incorporen en todos los aspectos de las políticas sociales y económicas, incluídos los planes de ajuste estructural, una perspectiva relacionada con la condición del hombre y la mujer. Además, se deberían elaborar métodos estadísticos adecuados que reconozcan y destaquen en toda su magnitud la labor de la mujer y su contribución a la economía nacional. Otra cuestión importante es sensibilizar a los gobiernos sobre la necesidad de que en los organismos y comités oficiales, así como en las entidades administrativas y en la administración pública en general se logre un equilibrio en cuanto al número de hombres y mujeres. La Plataforma señala que, además de ser inalienables e indivisibles, los derechos humanos de las mujeres y las jóvenes son parte integrante de los derechos humanos universales. De ahí la urgencia de adoptar medidas para prevenir y eliminar todas las formas de violencia contra la mujer, violencia que se ve exacerbada por las presiones sociales y que es a menudo consecuencia de la falta de una legislación adecuada. Precisamente en este ámbito podrían tener gran influencia los medios de información. Asímismo se destaca la necesidad de promover la contribución de la mujer al fomento de una cultura de paz y hacerla participar en la evaluación de las repercusiones que tienen los conflictos armados en las mujeres y los niños.
Subrayando que la educación es un derecho humano fundamental y una condición esencial para lograr la igualdad, el desarrollo y la paz, la Plataforma propugna la igualdad de acceso a la educación y promueve una enseñanza y una formación no discriminatoria en relación con la ciencia y la tecnología, incluída la enseñanza profesional. Se considera de extrema importancia la influencia de la mujer para salvaguardar su función de productora, reproductora y conservadora y para promover políticas destinadas a lograr un desarrollo sostenible y al mismo tiempo respetuoso del medio ambiente. La UNESCO ha de desempeñar un papel esencial para abordar estos problemas y aplicar la Plataforma de Acción.
Francine Fournier
CAMINO DE ESTANBULHACIA UNA CIUDAD DE SOLIDARIDAD Y CIUDADANÍA
![]() En Estanbul se celebrará la Conferencia Hábitat II La contribución de la UNESCO tiene por objeto poner de relieve la variedad de acciones de solidaridad y el combate cotidiano contra la exclusión. En efecto, constituye un foro de intercambio de ideas, experiencias, debates y reflexión sobre las nuevas formas de solidaridad de que precisa la sociedad, en relación con tres campos:
La contribución de la Organización a la Cumbre sobre la Ciudad será la siguiente: 1. La reunión de expertos: " Hacia una ciudad de solidaridad y ciudadanía ", (11-12 de octubre de 1995); 2. Una mesa redonda pública con la conocida revista francesa Urbanisme (11 de octubre de 1995); 3. Un número especial de la Revista Internacional de Ciencias Sociales (febrero de 1996, Nº. 147) titulado " Ciudades del futuro: gestión de las transformaciones sociales "; 4. Un número especial de El Correo de la UNESCO (mayo de 1996); 5. Una mesa redonda durante Hábitat II sobre " Democracia y ciudadanía en la ciudad del siglo XXI "; 6. La exposición: "Revitalización del centro de las ciudades " (Lisboa, primavera de 1996); y
7. Una serie de vídeos sobre " Sabiduría de
las ciudades tradicionales " en la Conferencia Hábitat
II.
NOTICIAS DE PROYECTOSInvestigación sobre migración y población: la APMRNEn su reunión de 1995, el Comité Científico Directivo de MOST aprobó la propuesta de establecer la Red de Investigación sobre Migración en Asia y el Pacífico (APMRN). Este proyecto está centrado en el papel que desempeñarán a largo plazo la migración y el aumento de la diversidad etnocultural como principales factores de las transformaciones sociales en la región de Asia y el Pacífico. El objetivo es crear una red internacional de investigación que realice estudios interdisciplinarios sobre los aspectos sociales y políticos de la migración internacional y sobre el aumento de la diversidad etnocultural en la región. Llevarán a cabo esa labor instituciones o redes asociadas de Tailandia, Indonesia, Fiji, Singapur, República Popular Democrática de China, Corea, Nueva Zelandia, Filipinas, Malasia, Hong Kong, Japón y Australia, que está encargada de la coordinación.El proyecto creará capacidad de investigación, promoverá los conocimientos empíricos, impulsará el trabajo teórico y metodológico de ciencias sociales y facilitará a los decisores y autoridades encargadas de la inmigración a nivel nacional e internacional información fiable y ecléctica, además de proponerles diversas opciones. Luego de un período inicial de 5 años, la red debería ser sostenible a largo plazo. El proyecto consta de cuatro fases que se realizarán de 1995 al año 2000. Ya se han iniciado algunas de las primeras actividades.
Durante toda la duración del proyecto los investigadores
se entrevistarán con las autoridades de los distintos países
y aportarán su contribución al proceso de elaboración
de políticas. Con UNESCO-MOST la red iniciará la
publicación de Asian Migration and Ethnic Relations
Working Papers Series, realizará actividades de formación
en las distintas instituciones participantes, destinadas a los
investigadores y los beneficiarios de las investigaciones, y preparará
cursos de licenciatura para futuros investigadores.
Proyecto de investigación sobre ciudades sosteniblesOrganizado conjuntamente por el grupo interuniversitario de Montreal Villes et développement y el Centre for Urban and Community Studies de la Universidad de Toronto, del 15 al 18 de octubre de 1995 tendrá lugar en Montreal y Toronto un coloquio sobre ciudades socialmente sostenibles. Financian esta reunión el Programa MOST, el Ministerio de Ciudadanía e Inmigración de Canadá y el Ministerio de Comunidades Culturales y Emigración de Quebec.Investigadores de países desarrollados y en desarrollo examinarán la concepción y el plan de acción de este proyecto de MOST que comprenderá entre 10 y 12 ciudades y estará concebido como proyecto internacional de investigación para determinar los indicadores y políticas que contribuirían a lograr un desarrollo social sostenible, en particular respecto de los seis temas siguientes: terrenos urbanos y vivienda; infraestructura social y servicios públicos; políticas sociales y culturales; transporte urbano y accesibilidad; empleo. y revitalización económica; y gobernabilidad. En el próximo número se presentará información más detallada al respecto.
La ciudad y el lenguaje (PIR-Villes/CNRS)Concebido y coordinado por la red PIR-Villes, este proyecto de investigación es un estudio comparado de los conceptos lingüísticos utilizados en el registro urbano. Durante la primera fase se elaboró un sistema de " marcadores " que permitió escoger ocho familias de palabras que se utilizarán para el diseño de un estudio ulterior: nombres genéricos de la ciudad; divisiones administrativas; partes de los predios urbanos; tipos de construcción; corredores y espacios abiertos; desplazamientos; edificios y lugares que estructuran el espacio urbano; e intervenciones y transformaciones urbanas (renovación, realojamiento, etc. ). Para el seminario, que tendrá lugar en octubre de 1995, se han escogido los tres temas siguientes:1. Lenguage académico y cotidiano: los diferentes tipos de idioma registrados, desde la lengua vernácula hasta el vocabulario especializado y técnico, en particular textos administrativos y referentes a políticas. 2. Cambios y transformaciones del lenguaje: debidos a transferencias y contactos con otras culturas, a inventos y adaptaciones y a las consecuencias del bilingüismo y las traducciones, en relación con los especialistas en desarrollo.
3. Reforma del lenguaje: intervenciones voluntarias, intervenciones
del Estado, academias de la lengua, sociedades académicas
u organizaciones profesionales que trabajan sobre el vocabulario
urbano.
La Red HOSTProducción agropecuaria e industrialización:Análisis histórico comparado de los modelos de desarrollo de Argentina, Bolivia, Viet Nam, Tailandia, Argelia, Benín, Madagascar y Turquía (véase Economies et Sociétés, Nª 6, 1995. Presses Universitaires de Grenoble) Esta publicación es el primer volumen de los resultados de la labor realizada por la Red Historia y Observación de las Transformaciones Sociales (HOST). Los autores se plantean una vez más las teorías económicas y sociales relativas al cambio, que durante tres decenios han venido influyendo en las estrategias de desarrollo de los países del Sur. Rechazando ciertos enfoques generales de los paradigmas de desarrollo, que no hacen referencia explícita a la situación concreta ni al contexto específico, este volumen profundiza en el conocimiento de los efectos que tienen a largo plazo el desarrollo y las variables económicas de índole social y cultural, que contribuyen a explicar su éxito o fracaso. El desarrollo centrado en sí mismo prevalece cada vez más en un mundo en el que la interdependencia sigue revelando diariamente la fragilidad de los modelos de crecimiento endógeno y de las economías replegadas sobre sí mismas. Los modelos mundiales, basados en la exigencia de globalización, propugnan un equilibrio utópico y socialmente desastroso con respecto a las políticas de ajuste estructural y una concepción deliberadamente proteccionista. Los modelos sectoriales y escalonados destacan la dinámica de un sector económico particular, susceptible de activar el progreso articulando eficazmente el comercio y la creación de empleo. Los modelos regionales o subregionales hacen hincapié en la coherencia que ha de mantenerse respecto de algunos campos específicos. Los modelos financieros y monetarios insisten menos en la dicotomía entre el sector productivo y el monetario y se centran con mayor frecuencia en la necesidad de aprovechar la volatilidad de este último para crear riqueza. Muy pocos de esos modelos incorporan la perspectiva a largo plazo o la diversidad de culturas. Los ocho estudios que se reseñan a continuación constituyen la base de una evaluación general de modelos específicos de desarrollo. Se proponen en primer lugar determinar los principales componentes de los modelos de crecimiento en general y de las relaciones cambiantes entre el sector agropecuario y la industria en un largo período de tiempo. Al rebasar las barreras nacionales, evalúan también hasta qué punto esos modelos son independientes del contexto internacional y la globalización o bien les están sujetos. Por último, tratan de determinar el vínculo existente entre desarollo económico y desarrollo social, del que con mucha frecuencia hacen caso omiso las teorías de desarrollo. Modelos de crecimiento: relaciones entre agricultura e industria El primer objetivo de estos estudios es distinguir las características de los modelos de crecimiento en función de un período lo suficientemente largo como para que pueda abarcar los rasgos sobresalientes de la situación actual. Tanto en Tailandia y Argentina, como en Bolivia y Viet Nam, la relación de la agricultura con la industria marca profundamente la transformación del sistema social. Durante prácticamente siglo y medio el crecimiento de Tailandia (A. Mounier y K. Kaewthep, V. Charoenloer - Forms and phases of Thai industrialisation in a historical perspective) se ha caracterizado tanto por la afirmación de una fuerte identidad nacional, muy afectada por la colonización, como por un nacionalismo innegable que favorece gobernantes autoritarios, ya sean militares o monárquicos. Pese a que desde los años 30 el Reino se ha abierto decididamente al mundo exterior y a que en los últimos años ha aparecido sin lugar a dudas un desarrollo basado en el comercio exterior, las autoridades públicas demuestran aún el deseo de mantener su modelo de crecimiento y la agricultura sigue desempeñando una doble función, a saber: un enorme potencial de mano de obra, que explica la evolución del empleo asalariado; y medio de lograr la supervivencia de un modelo de organización social heredado de las tradiciones campesinas. Así pues, la contribución de la agricultura al crecimiento nacional bien puede reducirse a su simple capacidad de aumentar la producción o la productividad. Al describir los modelos nacionales de crecimiento vigentes durante casi dos siglos, Jorge Schvartzer (J.Schvartzer, Paradoxes of Argentine (under) development) muestra, por su parte, que el país se sigue caracterizando por estructuras de tenencia de la tierra, basadas principalmente en el latifundio y orientadas a la exportación. Aunque en Argentina se valora considerablemente la cultura rural, la base de su desarrollo indutrial, relativamente precoz e inducido en gran parte por el crecimiento de la producción exportable, fue la fuerza de trabajo constituída por los inmigrantes. En estas condiciones, no se ha producido una transformación social de las zonas rurales. Así, el desarrollo industrial y urbano no ha sido una transición de una sociedad rural a una urbana, sino que más bien la ciudad se ha unido al campo por intermedio de la inmigración. Desde un comienzo la industria argentina solía funcionar gracias a una mano de obra costosa y se preocupó muy poco de elaborar técnicas y dotarse de los recursos financieros necesarios para reemplazar esa mano de obra por la máquina. Esa industrialización caótica del país lleva el sello de la desintegración sectorial. Si en algunos períodos de su historia la industria argentina parece haber despegado, la oposición constante de los intereses agropecuarios basados en la explotación de los recursos de la pampa, ha reducido nuevamente el desarrollo del sector manufacturero a proporciones más modestas. Aunque muy distintos en sus comienzos, los modelos de crecimiento de Bolivia y Viet Nam ilustran los efectos de la separación entre agricultura e industria. Julio Prudencio y José Antonio Pérez (J.P. Prudencio y J.A. Pérez - Bolivia: patterns of growth (1870-1994) muestran cómo las recientes dificultades encontradas por el sector minero en los mercados extranjeros, sobre todo desde los años setenta, pusieron en peligro la supervivencia de la agricultura, que estaba estrechamente unida a ese sector. Se cortaron los vínculos del sector agropecuario, principalmente en manos de los campesinos, con la industria minera y se le redujo radicalmente su capacidad de integrarse en el sistema financiero. La colonización de tierras amazónicas, destinada sobre todo a aliviar el exceso de población en las tierras andinas, favoreció el desarrollo de la industria alimentaria que, orientada a la exportación, empezó a competir además con la agricultura campesina del altiplano. Privados de mercados, los campesinos se orientaron hacia la producción de drogas y empezaron a emigrar cada vez más a los centros urbanos. El eje de desarrollo norte-sur, construído en torno a la economía minera y latifundista se vió reemplazado por uno nuevo: oriente-occidente, formado por un tenue hilo de exportaciones agroalimentarias e importaciones de bienes de consumo destinados a las clases pudientes de las ciudades. En cuanto a Viet Nam, la influencia del régimen colonial, combinada con los conflictos internacionales que se sucedieron en su territorio durante casi 50 años, marcó profundamente las relaciones entre agricultura e industria. Despedazado y luego reconstruído, el territorio nacional lleva el sello de esas divisiones. Como lo anota Bui Huy Khoat (Bui Huy Khoat - The main characteristics of the socio-economic development of Viet Nam from the mid-nineteenth century to the present), la sociedad actual ha heredado una estructura económica, social y política moldeada más por la guerra que por principios socialistas de organización y estrategia económica. Como consecuencia de la política actual de apertura y reforma, se ha producido una transición más rápida en el sur que en el norte. El alto índice de crecimiento demográfico, la reconstitución de la economía campesina y la privatización de la economía parecen correr parejas con la afluencia de capital exterior. Todo esto podría contribuir a que se produzca un modelo de crecimiento muy similar al seguido por otros países de la región. Sin embargo, esta rápida transición podría también socavar los principios básicos de la organización socialista y coadyuvar a la rápida destrucción de una agricultura que ha sido movilizada y expuesta muy pronto a los imperativos de una acelerada industrialización e internacionalización. Crecimiento nacional e imperativos externos A diferencia de los análisis generales de carácter histórico que figuran en la primera parte, la segunda parte de este volumen se centra en la situación económica actual y en las estrategias de desarrollo adoptadas por Argelia, Turquía, Benin y Madagascar. El cuadro de la situación económica actual de Argelia, esbozado por H. Ait Amara (H. Ait Amara - The course of long-term economic growth in Algeria), muestra el fracaso de un modelo de desarrollo basado en la agricultura, cuyos fallos ya se podían apreciar en los años 30. El autor explica además que ese fracaso llevó a Argelia, una vez obtenida su independencia, a tratar de reemplazarlo por otro modelo basado en la industrialización, aumentando los ingresos por concepto de petróleo y la creación de una mayor demanda. Aunque entre 1967 y 1968 se benefició de una mayor inversión generada por las exportaciones de petróleo y los préstamos externos, ese proceso nunca hubiera llegado a ser autónomo. La caída de los precios del petróleo y el aumento del peso de la deuda dan testimonio de los límites de esa elección . En los años ochenta, ciertos imperativos externos contribuyeron a la desestabilización interna, revelando los principales fallos de un modelo que no podía resistir a la competencia internacional exacerbada por la crisis económica mundial. En el plano nacional, la dependencia de la economía de bienes de capital y bienes intermedios pusieron de relieve la insuficiencia o la negativa del capital nacional para financiar la creación de infraestructura productiva, el bajo índice de flujo de insumos y productos y las dificultades de una economía campesina incapaz de desempeñar su función de abastecer las ciudades. Parece que hoy se pone seriamente en tela de juicio el proceso de industrialización, en particular porque Argelia nunca se liberó realmente de su dependencia política y económica. S. Kançal (S. Kançal - Turkey´s long journey to the " Wealth of Nations ") muestra cómo los efectos de la crisis económica de 1929 obligaron a la moderna Turquía a adoptar un modelo específico de desarrollo. Precedido en los años 20 por reformas institucionales y culturales, el " capitalismo acelerado de Estado " podría considerarse uno de los primeros ejemplos de una estrategia de crecimiento que, orientada hacia el mercado nacional, conlleva una industrialización destinada a sustituir las importaciones, una economía mixta con un gran sector de empresas públicas y el control estatal de la economía. Mantenido hasta los años ochenta, el poder del Estado apenas se debilitó en la Segunda Guerra Mundial, más aún, desde los años sesenta se vió consolidado por la intervención militar. Se reafirmó la filosofía de movilización de la sociedad bajo el liderazgo del Estado, preconizada por Kemal, a fín de compensar el tiempo perdido. Sólo en los años ochenta los imperativos externos obligaron a Turquía a cambiar de rumbo. Debido a las presiones del FMI y la OCDE, se estableció un nuevo programa económico con objeto de reducir la intervención directa del Estado en la economía y confiar paulatinamente la distribución de los recursos a los mecanismos de mercado. Al cabo de casi 50 años de autonomía, ¿no se ha visto Turquía sencillamente sobrepasada por los imperativos internacionales?. Como promotor de la economía de mercado, el Estado turco muestra sus limitaciones frente a un auge nuevo e innegable de interdependencia y globalización. Las dos notas explicativas preparadas como primer esbozo por el equipo de Benin (Agricultural production or international trade) y Madagascar (Residues of tradition in the economic crisis of Madagascar) plantean el problema de la especifidad de los modelos de crecimiento en términos muy diferentes. Por ser un país compuesto de muchos grupos étnicos y con fronteras poco seguras, Benin nunca se ha replegado sobre sí mismo. En determinados momentos de su historia su permeabilidad extrema lo ha llevado a sacar provecho de la inestabilidad mundial hasta el punto de descuidar a veces el fomento de sus actividades de producción. Pese a sus tradiciones agropecuarias y su habilidad comercial para aprovechar el comercio internacional o transfronterizo, el país ha sido incapaz de construir su propia infraestructura industrial. Debido a esa situación ha evitado hasta ahora los modelos tradicionales de desarrollo económico, experimentando al mismo tiempo un innegable crecimiento material. Por otra parte, las recientes dificultades que rodean el crecimiento económico de Madagascar y reducen la isla a una condición de extrema pobreza, revelan la vitalidad de una economía informal que funciona con objetivos y propósitos diferentes de los de la economía normal. El objetivo del análisis inicial del equipo malgache es describir esas actividades que con frecuencia han quedado en la sombra en períodos de crecimiento acelerado. Centrándose en el período actual, este documento de trabajo examina sobre todo la magnitud que reviste la economía paralela y no sus orígenes ni su evolución. Al modificar el balance entre la aldea y el campo, influir en los precios y extenderse a sectores en los que habían fracasado sistemas más formalizados, la economía informal parece ser no tanto una alternativa mundial de los modelos de desarrollo cuanto un redescubrimiento del modo de actuar característico de las economías preindustriales.
![]() Hilando algodón en Benin Pese a la riqueza de observaciones que figuran en esos dos documentos de orientación respecto de Benin y Madagascar, el análisis de los períodos y modelos específicos de crecimiento económico de Africa sigue siendo uno de los problemas que ha de abordar la red de investigación. La labor del futuro se propondrá, entre otras cosas, mostrar cómo el crecimiento nacional está unido al crecimiento internacional; cómo se beneficia o, lo que es más frecuente, se ve afectado por éste; cómo ha asimilado o experimentado las repercusiones de las crisis económicas y los trastornos mundiales; cómo la dependencia externa ha puesto en peligro las actividades y políticas nacionales de desarrollo; y, por último, cómo la identidad étnica y cultural ha represetando a veces un abrigo en medio de las conmociones internacionales. Hacia un enfoque comparado del desarrollo social Al caracterizar las fases del desarrollo según los períodos históricos y los contextos sociales específicos de cada país, se exponen dos ideas claves. La primera se refiere a la conexión entre los procesos económicos y otros complejos procesos que abarcan estructuras, instituciones, valores y símbolos sociales. La segunda es que las transformaciones sociales no obedecen leyes universales, como lo suponen con demasiada frecuencia las teorías económicas, sino que son específicas de cada sociedad, aunque en el curso de la historia moderna las sociedades hayan influido recíprocamente una en otra. El cotejo de las observaciones registradas en los estudios sobre la trayectoria histórica y las tradiciones económicas nacionales permite un análisis ulterior de las relaciones entre desarrollo económico y transformaciones sociales. Las premisas de este enfoque comparado quedan bien ilustradas por el aparente éxito que ha tenido Tailandia en su industrialización, en contraposición al fracaso de Argentina. Argentina es un gran país agropecuario con estructuras de tenencia de la tierra basadas principalmente en el latifundio y con una exportación orientada hacia Europa. Es un país que valora grandemente su cultura rural. En Argentina el ritmo de la actividad y el desarrollo urbano se ven condicionados por la agricultura. Los grandes terratenientes monopolizan el poder político y han logrado sujetar la economía a sus intereses agropecuarios. En un principio, el desarrollo industrial estaba basado en gran parte en la expansión de la industria agroalimentaria y en el procesamiento y comercialización de los productos agrícolas. Se hizo necesario recurrir a mano de obra inmigrante, por lo que no se produjeron importantes transformaciones sociales en el campo. Así, el desarrollo industrial y urbano ha consistido no en una transición de una sociedad rural a otra urbana, sino en unir la ciudad al campo a través de los emigrantes. El proletariado urbano procedente de Europa se organizó según sus propios valores, con estructuras sindicales, reivindicaciones salariales y modelos de consumo característicos de las sociedades de las que procedían. En su fase inicial la industria nacional tuvo que recurrir ante todo a mano de obra, aunque sus costos eran elevados y no se había hecho todo lo posible para descubrir técnicas y encontrar los recursos financieros necesarios para sustituirla por la máquina. El colapso de 1929 representó un golpe fatal para el crecimiento industrial debido al efecto combinado de la crisis agropecuaria, la intensificación del proteccionismo y el aumento de poder del movimiento laboral. El auge del nacionalismo y la alianza entre los intereses de la industria y de la mano de obra contra los intereses agropecuarios impulsaron el movimiento populista que promovía una política de sustitución de importaciones. El éxito inicial logrado por la industria se ha de atribuir además al aumento de las exportaciones, en particular durante la guerra y en el período subsiguiente. Sin embargo, la política de sustitución de importaciones tropezó con una oposición cada vez mayor por parte de los " librecambistas " del sector agrícola y de industriales proteccionistas. Como tenía un mercado nacional limitado, Argentina se hundió en los años sesenta en una crisis económica, moral y política de la que sólo emergería unos 20 años más tarde, cuando por una sorprendente inversión de la historia redescubrió el valor del crecimiento basado en las exportaciones agropecuarias. En los últimos años, la privatización y la desregulación desenfrenada han desestabilizado el proceso de recuperación y lo han vuelto incierto. Argentina no ha logrado articular la agricultura con la industria, por lo que ocasionalmente experimenta ciertas dificultades que surgen de una u otra de esas actividades.
![]() Producción de vainilla en Madagascar También Tailandia es un gran país agropecuario, pero sus estructuras de tenencia de la tierra reflejan una economía rural. Como es independiente, exporta sus productos agropecuarios a los países vecinos. Utiliza mano de obra china para construir su infraestructura industrial y los ferrocariles. Los chinos son asalariados pero paulatinamente se están apoderando del comercio nacional de productos agropecuarios. El Estado inició la industrialización a raíz del colapso de 1929. La revolución política de 1932 (monarquía constitucional) contribuyó al auge del nacionalismo e hizo que el ejército tomara el poder. La clase dirigente y la clase media convinieron en una estrategia de desarrollo industrial financiada por la agricultura como sustitución de importaciones. En los años setenta la iniciativa privada suplantó paulatinamente la iniciativa pública. El desarrollo de la clase asalariada, que fue posterior al de Argentina y estuvo unido a la migración rural, adquirió grandes proporciones. El capital extranjero y una fuerte presencia de Estados Unidos a raíz de la guerra de Vietnam aceleraron el proceso de industrialización. Impulsada por la guerra, la industria, que producía sobre todo bienes de consumo, se vió enfrentada muy pronto a las limitaciones del mercado nacional. La urbanización prosiguió a buen ritmo, especialmente en Bangkok, que tiene el monopolio no sólo del sector público, sino además del empleo en el sector privado, debido en particular al traslado de fábricas. La industria nacional se benefició de la mundialización sin perder las ventajas específicas de su relación con la agricultura. Los sueldos siguieron siendo bajos, ya que los trabajadores, provenientes de las zonas rurales, no lograron organizarse debido a que en muchos casos su trabajo sólo era temporal. En este contexto son también importantes tanto la cultura budista, atenta a mitigar los conflictos, como las relaciones sociales basadas en el clientelismo. Con ayuda de los militares se eliminaron los movimientos sindicales Al recibir un mejor salario a raíz de la redistribución de parte de las ganancias, la mano de obra pudo liberarse paulatinamente de su vínculación exclusiva con el campo. Gracias a la redistribución de las exportaciones agroalimentarias, la agricultura sigue siendo el principal sector de empleo y se ha venido diversificando considerablemente. Las industrias de exportación están trasladando sus fábricas a las zonas rurales. Las que funcionan según una relación salarial próxima de los principios de Ford suelen estar en las zonas de Bangkok y sus alrededores, de alto crecimiento industrial. Sin embargo, al mismo tiempo se invierte capital tailandés en China y Vietnam, países en los que existen mercados en plena expansión, además de mano de obra poco costosa y muy trabajadora.
La índole de las estructuras de tenencia de la tierra y
el desarrollo histórico de la mano de obra, específico
de cada país, parecen ser uno de los principales factores
que explican las dificultades de algunos países y el éxito
de otros en su transición. Tales factores aparecen ya en
este esbozo comparado que une el desarrollo económico al
desarrollo social. Su análisis a largo plazo confirma
que el desrrollo económico no es un fenónemo lineal
ni irreversible y muestra además que las estructuras
de tenencia de la tierra y la índole de las relaciones
salariales están estrechamente unidas a las primeras fases
de transición y que su interacción puede llevar
tanto al éxito como al fracaso. La aparición de
un sistema mundial de acumulación, que separa el lugar
de producción y el de consumo, hace que el comercio internacional
sea de la más grande importancia para los sistemas nacionales
de acumulación. Dicho sistema tiende a romper la relación
entre agricultura e industria y, al acelerar la monetarización
de la reproducción de la mano de obra, elimina algunas
formas de organización y solidaridad específicas
de una cultura, región o nación.
Próximas publicaciones:
" De l´exclusion sociale à la cohésion
sociale "
" Multiculturalism: A Policy Response to Diversity "
" A la búsqueda de nuevas estrategias de desarrollo:
Desafíos de la Cumbre sobre Desarrollo Social "
Blackwell Publishers
MOST a nivel nacionalNoticias de las Comisiones Nacionales de la UNESCO y de los Comités de Enlace MOSTDel 21 al 24 de agosto de 1995 las Comisiones Nacionales de Cooperación con la UNESCO de los cinco países nórdicos celebraron su reunión anual en Imatra (Finlandia). En ella acordaron proceder a una redistribución del trabajo relativo a la coordinación de los diferentes sectores de actividad de la UNESCO. Las Comisiones decidieron que, desde comienzos de 1996, incumbirá a Finlandia coordinar las actividades de ciencias sociales y derechos humanos. En enero de 1996 se organizará en Finlandia una reunión de los países nórdicos sobre el programa MOST. Se prevé que participen tanto representantes de los Comités nacionales de enlace MOST, los grupos de trabajo MOST, los consejos de investigación y las organizaciones de investigación sobre desarrollo, como investigadores activos en las tres áreas temáticas de MOST. El Ministerio Federal de Ciencia e Investigación de Austria, en consulta con la Comisión Austríaca de Cooperación con la UNESCO, ha designado organismo nodal del Programa MOST al Centro Interdisciplinario de Investigación Comparativa en Ciencias Sociales (CIICCS). El Dr. Ronald J. Pohoryles y el Prof. Uwe Schubert serán copresidentes del Comité Austríaco de Enlace. Países que ya han establecido Comités de enlace MOST: Argentina, Australia, Austria, Belarrús Benin, Burundi, Canadá, Colombia, Costa Rica, Eslovaquia, Federación de Rusia, Filipinas, Finlandia, Francia, India, Islandia, Irán, Italia, Japón, Jordania, Letonia, Madagascar, Malawi, Malta, Noruega, Paquistán, República Checa, Suecia, Suiza, Tailandia, Togo, Trinidad y Tobago, Túnez, Viet Nam y Zaire.
Reuniones RecientesComité Directivo Científico
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