La Declaración de Asuán

A la conclusión de la memorable reunión histórica de Asuán, el 12 de febrero de 1990, los miembros de la comisión honoraria internacional, integrada por jefes de Estado y dignatarios de todo el mundo, firmaron la Declaración de Asuán para el resurgimiento de la Biblioteca de Alejandría. 

En la declaración, afirmaron que la Biblioteca sería testigo de un momento decisivo en la historia del espíritu humano y tendría la función de proveer una base para la adquisición de información, destinada a investigadores de todo el mundo.

"La Biblioteca de Alejandría - un vínculo con el pasado y una apertura hacia el futuro - será única por ser la primera biblioteca de su tamaño diseñada y construida con asistencia de la comunidad internacional".

Merecen un reconocimiento especial los reyes y presidentes que respondieron generosamente a esta declaración histórica, donando alrededor de 65.000.000 de dólares estadounidenses.

Texto de la Declaración 12 de febrero de 1990

Declaración de Asuán 

A comienzos del siglo III antes de nuestra era, se concibió una gran empresa en la antigua Alejandría, punto de encuentro de pueblos y culturas: la construcción de una biblioteca conforme a la tradición del Liceo de Aristóteles, en la que los sueños imperiales de Alejandro se convirtieron en una búsqueda del conocimiento universal.

En vísperas del tercer milenio y bajo el patronato del Presidente Mohamed Hosni Mubarak, el Gobierno de la República Árabe de Egipto, en colaboración con la UNESCO y gracias a la ayuda financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y de otras fuentes públicas y privadas, está intentando revivir la Antigua Biblioteca de Alejandría mediante la reafirmación de su legado universal en términos modernos.

La Bibliotheca Alexandrina será un testimonio de un momento decisivo en la historia del pensamiento humano: el intento de constituir un súmmum del conocimiento, de reunir los escritos de todos los pueblos. Dará fe de una labor original que, al abarcar la totalidad y la diversidad de la experiencia humana, se convierta en la matriz de un nuevo espíritu de indagación crítica, de una percepción más aguda del conocimiento como fruto de un proceso en colaboración. 

La Antigua Biblioteca de Alejandría y el Museo asociado a ella dieron origen a una nueva dinámica intelectual. Al reunir todas las fuentes del saber conocidas en aquel momento y organizarlas con el objetivo de que estuvieran disponibles para los estudios universitarios y la investigación, se sentaron los cimientos de la noción moderna de instituto de investigación y, por lo tanto, de la universidad.
 
En aquel remanso del aprendizaje, florecieron las artes y las ciencias durante aproximadamente seis siglos, junto a la erudición. La clasificación y la exégesis del canon literario clásico alimentó el ingenio poético de Calímaco y la musa pastoril de Teócrito. El estudio de las teorías de los maestros del pensamiento griego, enriquecido por el nuevo espíritu alejandrino de indagación crítica y empírica, produjo avances en las ramas de la ciencia asociadas a los nombres de Euclides, Herófilo, Erastóstenes, Aristarco, Ptolomeo, Estrabón, Arquímedes y Herón.

Los logros de la ciencia alejandrina, perdidos para Occidente durante más de un milenio, antes de su recuperación parcial gracias a Constantinopla y las culturas árabes e islámicas clásicas, fueron decisivos para la puesta en marcha del Renacimiento europeo en su búsqueda de nuevos mundos. Por esta razón y, más generalmente, por haber difundido la cultura de la civilización griega, la Antigua Biblioteca de Alejandría perdura como vínculo vital dentro de una tradición aún viva. 

Situada en el emplazamiento del palacio de los Ptolomeos, la nueva Alexandrina representará la expresión moderna de una antigua empresa. Mediante un concurso internacional de arquitectura, ya se ha elegido un magnífico diseño contemporáneo para la Biblioteca. Existen los planos detallados de una instalación que encarnará la última tecnología informática y cumplirá la función de biblioteca pública destinada a la investigación.

Concebida en el marco del Decenio Mundial para el Desarrollo Cultural, esta institución estará abierta a los investigadores no solo de los países mediterráneos, sino de todo el mundo.

La Bibliotheca Alexandrina - un vínculo con el pasado y una apertura hacia el futuro - será única por ser la primera biblioteca de su tamaño diseñada y construida con asistencia de la comunidad internacional, a través del sistema de las Naciones Unidas. 

Nosotros, los miembros de la Comisión Internacional para el resurgimiento de la Antigua Biblioteca de Alejandría, reunida en su sesión inaugural en Asuán en febrero de 1990 bajo la presidencia de la Sra. Susan Mubarak, prestamos nuestro apoyo y compromiso plenos al llamado hecho por el Director General de la UNESCO en 1987.

Hacemos un llamamiento a todos los gobiernos, organizaciones internacionales gubernamentales y no gubernamentales, instituciones públicas y privadas, organismos de financiación, bibliotecarios y archivistas, y a los pueblos de todos los países a que participen, mediante contribuciones voluntarias de todo tipo, en los esfuerzos iniciados por el Gobierno de Egipto para revivir la Biblioteca de Alejandría, reunir y preservar sus fondos, formar al personal necesario y asegurar el funcionamiento de la Biblioteca.

Llamamos a los estudiosos, escritores y artistas y a todos aquellos cuya labor consiste en informar mediante la palabra escrita u oral, a que contribuyan a dar a conocer el proyecto internacional para hacer revivir la Biblioteca de Alejandría y a dar apoyo a esta empresa histórica. Por último, exhortamos a todos los gobiernos a donar a la Bibliotheca Alexandrina las obras que posean que ayuden a constituir y agrandar su colección, como forma de reconocimiento al presente único que la Antigua Biblioteca de Alejandría legó a nuestro patrimonio común. 

Firmantes 

Susanne AGNELLI 
Senadora y Secretaria de Relaciones Exteriores (Italia)

La Reina Noor AL-HUSSEIN de Jordania

Yahya Bin Mahfoudh AL-MANTHERI
Ministro de Educación y Juventud
(Sultanía de Omán)

Jeque Zayed Bin Sultan AL-NAHYAN
Presidente de los Emiratos Árabes Unidos

El Príncipe Turki Ibn Abdal-Aziz AL-SAUD
Fundador y Presidente de la Asociación Internacional de Ayuda a los Estudiantes Árabes (ASAI)
(Arabia Saudita)

Daniel BOORSTIN
Historiador y Bibliotecario emérito del Congreso
(Estados Unidos de América)

Lord BRIGGS
Rector del Worcester College, Oxford
(Reino Unido)

Gro Harlem BRUNDTLAND
Diputada
(Noruega)

La Princesa CAROLINA de Mónaco

Hans-Peter GEH
Presidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA)
(República Federal de Alemania)

Abdul-Aziz HUSSAIN
Consejero de Su Alteza el Emir de Kuwait

Dmitri Sergeevich LIKJACHEV
Académico
(Unión Soviética)

Melina MERCURI
Diputada
(Grecia)

François MITTERRAND
Presidente de la República Francesa

Susan MUBARAK
(Egipto)

La Reina SOFÍA de España

Ahmed Fathi SOROUR
Ministro de Educación y Presidente de la Organización General de la Biblioteca de Alejandría (GOAL)
(Egipto)

Sr. José Israel VARGAS
Antiguo Presidente del Consejo Ejecutivo de la UNESCO
(Brasil)

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