Comités regionales de la Memoria del Mundo

Los comités regionales de la Memoria del Mundo son estructuras de cooperación que agrupan a personas de dos o más países en pro de los objetivos del Programa. La agrupación se hace, por ejemplo, en función de criterios geográficos o de otro tipo, como el hecho de tener culturas o intereses en común o de gravitar en torno a una determinada oficina regional de la UNESCO*. Los comités regionales ofrecen un medio para tratar cuestiones que quedan fuera de las posibilidades prácticas del CCI por un lado y de cada uno de los comités nacionales por el otro, y constituyen un mecanismo de cooperación y trabajo complementario que trasciende las fronteras nacionales. Entre sus miembros habrá normalmente representantes de los correspondientes comités nacionales.

Los criterios enunciados respecto de los comités nacionales se aplican también, con las convenientes adaptaciones, a los comités regionales. En la práctica, dado que no es probable que exista un modelo uniforme, el mandato, la composición y la acreditación de un comité regional serán objeto de negociaciones entre la Secretaría y sus eventuales miembros. La iniciativa de crear el comité puede provenir de cualquiera de ambas partes. Lo más habitual será que exista una oficina regional de la UNESCO que pueda acreditar al comité y con la que éste pueda trabajar.


El mandato de los comités regionales dependerá de las necesidades concretas, aunque en general comprenderá los siguientes cometidos:

  • Proponer la inscripción en registros regionales o internacionales de conjuntos de patrimonio documental que trasciendan las fronteras nacionales o que por cualquier otro motivo tengan escasas posibilidades de ser propuestos para figurar en un registro.
  • Alentar la labor en cooperación y de formación dentro de la región.
  • Gestionar proyectos dentro de la región.
  • Servir de “punto de apoyo” a los países de la región en los que no haya un comité nacional.
  • Alentar la creación de comités nacionales y tutelarlos.
  • Coordinar en su región las actividades de publicidad y sensibilización.

Se alienta a los comités nacionales, aunque no se les obliga, a establecer vínculos con el comité regional correspondiente. Por la misma razón, no es preciso que los comités regionales estén integrados únicamente por representantes de comités nacionales: también pueden dar cabida, por ejemplo, a representantes de Comisiones Nacionales para la UNESCO de países en los que no haya un comité nacional de la Memoria del Mundo.



* Los tres comités regionales en funcionamiento en el momento de redactarse el presente documento (en Asia y el Pacífico y América Latina y el Caribe y África) se basan en criterios geográficos y en una historia y una cultura comunes que trascienden las fronteras nacionales.

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