Federación de Rusia – La Crónica Radzivill

Escrita en ruso antiguo, esta obra monumental revela la historia de Rusia y sus vecinos desde el siglo V hasta comienzos del siglo XIII en forma pictórica, representando los sucesos descritos en el manuscrito con más de seiscientas ilustraciones en color.

© Russian Academy of Science Library
The Novgorod ambassador meets Prince Andrei

Conocida por la comunidad académica por el nombre de sus propietarios y la ciudad en que se custodiaba en los siglos XVII y XVIII, la Crónica de Radzivill, o Crónica de Könisberg, es el ejemplo más antiguo que pervive del arte de las crónicas iluminadas rusas.

Se trata de una copia del siglo XV de un original del siglo XIII, conservada en la Biblioteca de la Academia Rusa de Ciencias, en San Petersburgo (BAN).

La combinación de textos e ilustraciones de la Crónica Radzivill sitúa este manuscrito a la par de obras maestras tan célebres como la copia de Madrid de la Crónica Griega Iluminada de Ioann Scilipa, de la copia vaticana de la Crónica traducida al búlgaro de Konstantin Manassia, de la copia de la Crónica Húngara Iluminada de Budapest, y de las copias de las grandes crónicas francesas. Entre todas ellas, la de Radzivill destaca por la riqueza y cantidad de sus ilustraciones. El texto del manuscrito ha sido publicado muchas veces; las ilustraciones, en cambio, sólo se han editado una vez, a finales del siglo pasado, como parte de una reproducción en blanco y negro de la Crónica completa.

En los siglos transcurridos desde su creación, el manuscrito ha sufrido daños considerables. La encuadernación ha sido reemplazada en varias ocasiones, los bordes de las hojas han sido recortados y las miniaturas pintadas se han desgastado por el paso del tiempo y por el uso. La Crónica Radzivill fue restaurada en dos ocasiones durante el siglo XX.

La creciente fragilidad del manuscrito original, sumada a su preeminencia en la literatura rusa, hace que la BAN se enfrente al mismo dilema que el resto de las bibliotecas de todo el mundo encargadas del cuidado y el uso sensato de tesoros culturales: se debe restringir el manejo directo de la Crónica Radzivill para preservar su integridad material, mas, por otra parte, el cometido académico y científico al que se dedica la Biblioteca aboga por el acceso a este importante documento para llevar a cabo investigaciones serias. Por esta razón, la Biblioteca ha escogido un medio digital, para mostrar el manuscrito a todo color y preservar al mismo tiempo el original. 

Con apoyo de la UNESCO y de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos se ha publicado un CD fotográfico prototipo, como proyecto piloto y demostración del uso de soportes digitales al servicio de la conservación.

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