La Corvina (Bibliotheca Corviniana)

Patrimonio documental propuesto por Hungría, Belgica, Italia, Alemania, Francia y Austria y recomendado para su inclusión en el Registro de la Memoria del Mundo en 2005.

La Corvina fue la más notable colección de libros que hubo en la Europa renacentista después de la Biblioteca Vaticana. Contenía obras escritas para el rey Matías Corvino (1458-1490) y copias de los escritos más importantes conocidos en su época. Representaba la producción literaria y reflejaba el estado del conocimiento y de las artes en el Renacimiento, abarcando disciplinas como la filosofía, la teología, la historia, el derecho, la literatura, la geografía, las ciencias naturales, la medicina, la arquitectura, etc.

Pal Engel, miembro de la Academia Húngara de las Ciencias, ha descrito la importancia de la Corvina con estas palabras: "Una de las más profundas ambiciones del rey Matías fue la de reunir una biblioteca, una colección de volúmenes que proporcionaran la totalidad del saber del mundo antiguo y moderno. Buscó sistemáticamente obras raras, intercambió libros con el gran Lorenzo de Médicis, fue cliente habitual de la librería de Bisticci en Florencia y mantuvo contactos con otros coleccionistas. Durante algún tiempo hubo en Buda un taller, del que se dice que contaba con treinta artesanos, haciendo libros para él. Los expertos calculan que en el momento de la muerte del rey su biblioteca podía rondar los 2.000 volúmenes. Según un visitante, la Corvina llenaba dos salas del palacio de Buda, una con las obras de los autores griegos y otra con las de los latinos. Regiomontano, el mayor astrónomo de su tiempo, tenía a su cuidado los códices griegos; Ficino y Pomponio Leto dedicaron obras al rey Matías, y Poliziano le ayudó a adquirir nuevos libros." (The Realm of St. Stephen, I. B.Tauris Publishers, Londres, 2002, p. 154.)

El material de la Corvina respondía a los criterios científicos más avanzados de la época y a las exigencias de la concepción humanista de la educación. Allí estaban los autores antiguos, griegos y latinos, descubiertos por los humanistas; la Biblia y las obras de los autores eclesiásticos y de los teólogos y eruditos medievales, y también los escritos de los humanistas contemporáneos. Entre los temas predilectos de éstos se contaban la literatura, la historia, la filosofía, la teología, la retórica, la ciencia militar, la medicina, la arquitectura y la astronomía. Los volúmenes estaban escritos en latín, en griego, en árabe y hasta en húngaro.

Hoy se conocen en todo el mundo 216 volúmenes que pertenecieron a la Corvina, de los cuales sólo 53 permanecen en Hungría. La Biblioteca Nacional de Austria posee 39; otros 49 están en diferentes bibliotecas de Italia, y el resto se reparte entre colecciones francesas (7), alemanas (8) y de Inglaterra, Turquía y los Estados Unidos de América.

Su reunión en una versión digital de la Bibliotheca Corviniana y su inscripción en el Registro de la Memoria del Mundo significan recrear una representación única y un panorama general de lo que fue el patrimonio cultural común de los humanistas del Renacimiento en la Europa del siglo XV.

Principio de la página