CULTURA Y ERADICACIÓN DE LA POBREZA [ODM 1]

 

Los programas conjuntos del F-ODM sobre Cultura y Desarrollo están contribuyendo a la consecución del ODM 1, concretamente a la erradicación de la pobreza extrema, al tiempo que abarcan las perspectivas económica y de derechos humanos de múltiples maneras, entre otras cosas:



  • Creando nuevos puestos de trabajo y oportunidades comerciales y generando mayores ingresos, con lo que se mejora las condiciones de vida, fomentando el crecimiento económico basado en la comunidad y potenciando la autonomía de las personas:
    • Mediante la creación de capacidades entre artistas, artesanos, empresarios culturales y creativos, para fomentar la creatividad y permitirles mejorar la calidad de sus productos y producir nuevos productos sostenibles (por ejemplo, productores de objetos artesanales de Camboya han recibido formación en fabricación artesanal, emprendimiento, rudimentos de finanzas y comercialización rural)
    • Apoyando medios de sustento tradicionales (por ejemplo, en Costa Rica se han organizado ferias interculturales que han permitido a grupos marginados mostrar y vender sus productos tradicionales)
    • Apoyando y desarrollando iniciativas culturales, en particular pequeñas y medianas empresas, mediante la prestación de apoyo financiero y técnico (por ejemplo, las subvenciones concedidas en la provincia de Kars (Turquía) para llevar a cabo iniciativas de turismo cultural sostenible; los microcréditos otorgados en Mauritania para bienes culturales)
    • Fortaleciendo el sector de la cultura mediante políticas culturales nuevas y mejoradas, una mejor aplicación de los marcos legislativos y reglamentarios, y la creación y el aumento de capacidades de instituciones culturales (por ejemplo en Albania con la elaboración de un proyecto de estrategia nacional de comercialización y el desarrollo del Museo Nacional de Historia)
  • Asegurando y fomentando la igualdad de acceso a los servicios e infraestructuras culturales básicos (por ejemplo, en Montevideo (Uruguay) se ha creado un Centro Cultural para que las personas sin hogar puedan ejercer sus derechos culturales y participar en la vida cultural)
  • Incorporando los activos culturales en las políticas, estrategias y programas  nacionales y locales de desarrollo (por ejemplo, en Marruecos, se han establecido una estrategia y una carta para la promoción y salvaguarda del patrimonio cultural y se han incorporado con carácter experimental prioridades que promueven el patrimonio cultural en los planes de desarrollo comunitario de cuatro municipios de los oasis del Sur) 
  • Contribuyendo a la seguridad alimentaria de las comunidades (por ejemplo, revitalizando y promoviendo alimentos tradicionales en Nicaragua para aumentar la seguridad alimentaria y mejorar la salud nutricional) 
  • Reforzando las capacidades de las comunidades locales acerca la gestión de sus recursos culturales, en particular el patrimonio inmaterial, con miras a la realización y el desarrollo personales y para hacer surgir un sentimiento de pertenencia fomentando la cohesión social (por ejemplo, logrando que en China sean las propias comunidades las que documenten e inventaríen el patrimonio inmaterial y comuniquen sobre él)